Mientras que en las décadas de 1960 y 1980 los rendimientos reales de la renta variable española disfrutaron de un mercado alcista y se situaron en segundo lugar a nivel mundial, las décadas de 1930 y 1970 registraron los peores resultados entre los países que seguimos. A lo largo de los 126 años que abarca el Anuario de UBS, la prima de riesgo de la renta variable a largo plazo de España (medida en relación con los bonos) fue del 2,2%, inferior a la de cualquier otro país que cubre en el periodo en su informe.
Aunque España se mantuvo al margen durante las dos guerras mundiales, las acciones españolas perdieron gran parte de su valor real durante la Guerra Civil de 1936-1939, mientras que el regreso a la democracia en la década de 1970 coincidió con la cuadruplicación del precio del petróleo, acentuada por la dependencia de España de las importaciones para el 70% de sus necesidades energéticas.
España se incorporó a la Unión Europea en 1986. Fue duramente golpeada por la crisis financiera global y enfrentó un importante déficit presupuestario. Los bancos del país estuvieron expuestos al colapso de los sectores inmobiliario y de la construcción. Las medidas de austeridad implementadas llevaron a una de las tasas de desempleo más altas de Europa. Sin embargo, desde 2014, España volvió a crecer.
La Bolsa de Madrid se fundó en 1831 y actualmente es la decimosexta más grande del mundo, favorecida por el fuerte crecimiento económico desde la década de 1980. Las principales empresas españolas mantienen una sólida presencia en Latinoamérica, combinada con una creciente fortaleza en los sectores bancario e infraestructuras en toda Europa. Las mayores compañías son Banco Santander (22 % del FTSE World Spain Index), Iberdrola (18 %), BBVA (17 %) e Inditex (9 %).
Figura 153: Rentabilidades reales anualizadas y primas de riesgo (%) para España, 1900-2025

Tabla 71: Rentabilidad de las clases de activos españoles, 1900-2025




