Estados Unidos tendrá que compartir el liderazgo global en IA con China en cinco años a medida que se estrecha la brecha entre ambos países, según muestra una nueva investigación global realizada entre inversores institucionales y gestores de patrimonio que manejan activos por valor de 513.000 millones de dólares de la gestora de fondos Robocap. El estudio, realizado a altos ejecutivos de gestoras de activos de seguros, fondos de pensiones, family offices y gestoras de patrimonios, reveló que el 56 % cree que EE. UU. y China serán líderes conjuntos en la carrera mundial de la IA, mientras que solo un tercio espera que EE.UU. mantenga su actual posición de liderazgo en el mercado. Apenas el 2% cree que China superará a Estados Unidos.
Según detalló la gestora en un comunicado, China ya lidera la carrera de la IA en áreas específicas como el volumen de patentes, la generación de talento investigador y algunas aplicaciones físicas de la IA en robótica. Sin embargo, a EE.UU. se le considera ampliamente el líder, por su dominio en la inversión privada, el diseño de semiconductores de alta gama y de los modelos de frontera más potentes del mundo.
Curiosamente, la investigación de Robocap –firma dedicada a la inversión en robótica, automatización e IA– descubrió que alrededor de uno de cada doce encuestados (8%) cree que algún otro país o grupo de países podría superar tanto a Estados Unidos como a China.
Casi todos (99%) esperan que el valor del mercado de la IA en el Reino Unido —actualmente el tercero más grande por valor— aumente en los próximos cinco años, según el estudio realizado a firmas con sede en el Reino Unido, EE. UU., Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Singapur, Hong Kong, Alemania y Suiza. Cerca de un 28% prevé un aumento drástico.
Además, todos esperan que los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí tengan éxito en sus objetivos de convertirse en centros mundiales de IA para la investigación y los centros de datos durante el próximo lustro. Aproximadamente el 60% cree que tendrán un gran éxito.
Sin embargo, todos coinciden en que la regulación de la IA en el Reino Unido y en la Unión Europea es demasiado estricta y, como resultado, ha limitado la creatividad y la innovación, incluyendo a un 30% que está totalmente de acuerdo con esta afirmación. Prácticamente todos (96%) creen estar siguiendo la política energética adecuada para cumplir con sus objetivos ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y sus ambiciones en IA.
No obstante, la mayoría (60%) opina que en la política energética se debería dar prioridad a la soberanía de la IA, frente a un 40 % que cree que el enfoque debería centrarse en limitar la producción de energía.



