María Ruiz afronta una nueva etapa profesional al incorporarse a Culmia como directora de Mercado de Capitales, tras una trayectoria ligada al ámbito de la inversión institucional y después de su paso por Goldman Sachs. Su llegada coincide con un momento clave para esta plataforma de gestión de proyectos inmobiliarios, que busca reforzar su capacidad para atraer capital institucional, ampliar su red de socios estratégicos y consolidarse como una plataforma de referencia para la gestión y desarrollo de proyectos residenciales en España.
En esta entrevista exclusiva con Funds Society, Ruiz detalla los planes de negocio de Culmia, el interés creciente de los inversores institucionales por el mercado residencial español y la estrecha relación que sigue manteniendo la firma con Oaktree, su accionista de referencia hasta 2030.
Uno de los vectores estratégicos de Culmia para los próximos años va a pasar por la captación de más capital institucional. ¿Puede hablarnos con más detalle de cómo se va a ejecutar ese plan?
Sí, es una de nuestras prioridades ahora mismo. Culmia tiene una base muy sólida como plataforma, pero para seguir creciendo necesitamos reforzar nuestra capacidad de atraer capital institucional y trabajar con socios que nos permitan desarrollar más proyectos, fundamentalmente con una visión a largo plazo.
Mi incorporación responde precisamente a ese objetivo: impulsar y atraer nuevos inversores, buscar nuevas oportunidades de coinversión y estructurar operaciones que encajen con las distintas líneas de negocio de la compañía.
Ya venimos trabajando en esta dirección, con alianzas como la de MEAG en vivienda asequible, y queremos seguir avanzando por ese camino. Más que fijarnos una cifra concreta, el objetivo es consolidar a Culmia como una plataforma capaz de canalizar capital hacia proyectos residenciales sólidos, escalables y con recorrido en el mercado español.
¿Cuáles son sus planes para impulsar a la compañía en el corto plazo y medio plazo?
En el corto plazo, nuestra prioridad es reforzar la relación de Culmia con inversores institucionales y estructurar una cartera de oportunidades que nos permita crecer junto a socios estratégicos. Partimos de una cartera de suelo muy sólida, que nos aporta visibilidad y capacidad de desarrollo, y contamos además con una plataforma capaz de originar nuevo suelo, estructurar operaciones, desarrollar proyectos y gestionarlos bajo una gobernanza institucional. Ahora queremos poner toda esa capacidad al servicio de nuevas alianzas que nos permitan seguir generando valor y abordar proyectos de mayor escala.
Lo que queda de año va a estar muy centrado en avanzar en conversaciones con inversores y seguir impulsando operaciones que encajen con nuestras principales líneas de negocio y que están alienadas con las estrategias que los inversores institucionales están buscando en nuestro mercado.
A medio plazo, el objetivo es que Culmia tenga un papel cada vez más relevante como plataforma de gestión para capital institucional en España. Queremos diversificar las vías de crecimiento, ampliar la base de socios y seguir desarrollando proyectos con una visión de largo plazo.
Háblenos de la base de inversores institucionales de Culmia. ¿Quiénes apuestan ya por el proyecto? ¿A qué clase de inversores institucionales quiere llegar Culmia en esta nueva etapa de crecimiento?
Culmia cuenta ya con una base sólida y muy relevante de socios e inversores. La compañía ha trabajado con capital institucional de primer nivel, tanto internacional (como Oaktree o CBRE IM) como nacional, y ha cerrado operaciones recientes de gran calado. Entre ellas destacan la alianza con MEAG, gestora de activos de Munich Re, para desarrollar la mayor plataforma operativa de vivienda asequible en España, así como otros acuerdos con socios como Alterna, Patron e Invesco.
En esta nueva etapa queremos ampliar esa base y llegar a inversores que quieran apostar por el mercado español y que busquen apoyar sus inversiones en plataformas con capacidad real de originar, estructurar y ejecutar proyectos, como Culmia. Además, la cartera de suelo con la que cuenta Culmia, en los principales mercados del país, hace que podamos ayudar a desplegar capital de manera más rápida para los inversores, en un esquema programático y estable, garantizando así escala y certidumbre.
Culmia aporta conocimiento del mercado local, capacidad de gestión y una cartera de suelo en los principales mercados residenciales. Nuestro objetivo es conectar ese capital con oportunidades reales de desarrollo residencial, tanto en vivienda libre como en alquiler, vivienda asequible y otras fórmulas dentro del sector living.
También han anunciado su disposición a seguir impulsando alianzas estratégicas. ¿A qué tipo de acuerdos está abierta Culmia a participar?
Sí, queremos seguir impulsando alianzas estratégicas porque creemos que es una de las vías más claras para crecer.
Estamos abiertos a distintas fórmulas: joint ventures, acuerdos de coinversión, plataformas específicas por línea de negocio o alianzas a largo plazo con inversores institucionales. Puede ser con fondos de private equity, aseguradoras, fondos de pensiones, gestoras independientes o inversores especializados por tipo de activos. Pero sobre todo buscamos inversores que busquen estabilidad programática en su despliegue de capital, descansando su inversión en alguien institucional como Culmia.
El acuerdo con MEAG es un modelo por el que queremos seguir apostando: una alianza en la que el capital institucional permite escalar una plataforma de vivienda asequible y Culmia aporta la gestión, el desarrollo y la ejecución de los proyectos.
¿Os planteáis una mayor internacionalización del negocio, tanto mediante la participación o adquisición de carteras de viviendas en otros países como buscando socios extranjeros?
Hoy nuestro foco está en España. España sigue mostrando fundamentales macroeconómicos muy robustos, y es lo que hace que nuestro mercado sea atractivo para los inversores, por tanto, es donde hay apetito inversor, y aquí es donde está nuestro expertise. Creemos que el mercado español tiene mucho recorrido y una necesidad clara de nueva oferta residencial, tanto en vivienda libre como asequible, alquiler y otros segmentos alternativos del residencial.
Usted viene de Goldman Sachs. ¿Qué aprendizajes se lleva de esa etapa que piensa aplicar en Culmia?
Al haber estado en el lado inversor, identificas sus necesidades y los riesgos que hay que anticipar y mitigar. Es más fácil hablar el “idioma” pero lo relevante aquí, es lo que aporta todo el equipo de Culmia, que también habla el idioma al estar trabajando ya con inversores institucionales.
¿Cómo es la relación actual con Oaktree? ¿Qué directrices han recibido de la compañía? ¿Qué pasos está dando Culmia de cara a la salida del capital de Oaktree en 2030?
La relación con Oaktree es muy buena, de mucha confianza y plenamente alineada. La evolución de Culmia está cumpliendo con los objetivos previstos y ambas partes compartimos una visión muy clara sobre el recorrido que todavía tiene la compañía.
Es verdad que los fondos tienen sus propios plazos y horizontes de inversión, y el vehículo actual tiene una fecha de maduración. Pero eso no significa que la relación con Oaktree tenga que terminar ahí. Al contrario, por cómo está funcionando la inversión y por el valor que se está generando, todo apunta a que podemos seguir trabajando juntos en el futuro.
De aquí a 2030, la prioridad es seguir ejecutando el plan: desarrollar la cartera actual, impulsar nuevas oportunidades y consolidar a Culmia como una plataforma de gestión para terceros cada vez más atractiva para el capital institucional.



