CFA Institute, la asociación global de profesionales de la inversión ha publicado un nuevo informe que analiza cómo los inversores de las generaciones Z y millennials —tanto de segmento mass affluent como de alto patrimonio (HNW) y muy alto patrimonio (VHNW)— están redefiniendo el futuro de la gestión patrimonial.
En el contexto del traspaso generacional de riqueza (Great Wealth Transfer), el informe, titulado “Inversores de nueva generación: claves para gestores de patrimonio y asesores financieros” (Next-Gen Investors: A Guide for Wealth Managers and Financial Advisers), examina cómo los comportamientos y expectativas de estos inversores difieren de los de las generaciones X y baby boomers, así como las implicaciones para el futuro del asesoramiento financiero.
El estudio se basa en una encuesta a más de 2.400 inversores en Canadá, India, Singapur, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Estados Unidos, y pone de manifiesto una elevada demanda de asesoramiento entre los inversores más jóvenes, además de aportar conclusiones relevantes para que asesores y gestores patrimoniales se adapten a este nuevo perfil de cliente.
Rhodri Preece, CFA, responsable global de investigación en CFA Institute, señala: “Los inversores de alto patrimonio de las generaciones Z y millennials están transformando la gestión patrimonial de manera significativa. Sus expectativas en cuanto al tipo de asesoramiento, sus preferencias de inversión y la forma en que se relacionan con sus asesores difieren claramente de las generaciones anteriores. Demandan acceso inmediato a la información, una interacción digital más frecuente, una mayor oferta de inversión y un asesoramiento que tenga en cuenta tanto sus objetivos vitales como la disciplina inversora y el largo plazo.”
Genevieve Hayman, PhD, investigadora senior en CFA Institute, añade: “Los datos muestran que los inversores jóvenes con patrimonio no prescinden del asesoramiento profesional, pero sí están cambiando la forma en que lo entienden. Quieren implicarse más en la planificación financiera y valoran modelos de asesoramiento híbridos que combinen el componente humano con soluciones tecnológicas que permitan una mayor personalización.” “Para responder a estas demandas, el sector deberá evolucionar hacia modelos capaces de ofrecer un asesoramiento más personalizado a escala, sin perder la confianza del cliente. La tecnología, incluida la inteligencia artificial, será un elemento clave.”
Luis Buceta, CFA, presidente de CFA Society Spain, comenta: “Este informe confirma que las nuevas generaciones de inversores no solo están más digitalizadas, sino que también son más exigentes en términos de personalización, transparencia y calidad del asesoramiento. Para el sector en España, supone una oportunidad clara: evolucionar hacia modelos que combinen la cercanía del asesor con el uso inteligente de la tecnología, manteniendo siempre la confianza como pilar fundamental de la relación con el cliente.”
Principales conclusiones del estudio
Alta demanda de asesoramiento financiero: más del 90% de los inversores jóvenes con patrimonio utiliza algún tipo de asesoramiento financiero de pago, ya sea a través de asesores tradicionales, plataformas automatizadas (robo-advisors), contables o abogados. La generación Z recurre en mayor medida a planes de empresa o soluciones digitales, mientras que los millennials optan principalmente por asesores tradicionales. Cerca del 70% mantiene contacto con su asesor al menos una vez al mes.
Innovación, tendencias y efecto FOMO: el 55% de los inversores jóvenes HNW y VHNW reconoce haber tomado decisiones de inversión influido por el “miedo a quedarse fuera” (FOMO), especialmente en activos emergentes como las criptomonedas. Buscan asesores capaces de aportar contexto y acompañarlos en la toma de decisiones, combinando innovación con prudencia.
La confianza se apoya en resultados y seguridad digital: aunque “confianza” y “ética” siguen siendo atributos clave al elegir asesor, su interpretación varía. Los inversores jóvenes asocian la confianza a la capacidad profesional demostrable, la transparencia, las credenciales y la seguridad digital, además de valorar la empatía y la claridad en costes.
Uso intensivo de canales digitales, pero con el asesor financiero como referencia: los inversores jóvenes utilizan múltiples fuentes online para informarse, y cerca de un tercio ha recurrido a herramientas de inteligencia artificial generativa con fines formativos. No obstante, el asesor financiero sigue siendo la fuente de mayor confianza. Los millennials son quienes más acceden a asesoramiento profesional a través de entidades financieras o family offices (58%), mientras que la generación Z muestra mayor inclinación por el asesoramiento exclusivamente automatizado (43%).



