El 47% de los españoles utiliza ya aplicaciones de inteligencia artificial, como ChatGPT, Copilot o Gemini, de forma habitual u ocasional para cuestiones financieras o relacionadas con seguros. Sin embargo, cuando se trata de tomar una decisión financiera importante, el 72% prefiere contar con una persona, mientras que un 24% confía por igual en personas e IA y solo un 4% se decanta por la inteligencia artificial. Son algunas de las conclusiones del estudio «La planificación financiera en la era de la IA», realizado por Ipsos para OVB Allfinanz en cinco mercados europeos.
Los resultados dibujan así un consumidor que empieza a incorporar la IA en la gestión de sus finanzas personales, principalmente como herramienta para buscar información, entender conceptos y explorar alternativas, pero prefiere la intervención humana cuando llega el momento de tomar decisiones. Una tendencia que apunta a consolidarse en los próximos años, con una IA cada vez más presente como fuente de información y consulta para la planificación y a la toma de decisiones financieras.
Informarse con IA no significa delegar en ella
Según el estudio, los españoles establecen límites claros cuando pasan de buscar información a tomar decisiones con consecuencias sobre su patrimonio. El 41% asegura que no invertiría dinero basándose en una recomendación de IA, mientras que otro 28% solo lo haría si esa recomendación fuera confirmada por un consultor financiero.

El informe revela que entre las principales preocupaciones destacan recibir recomendaciones incorrectas o inadecuadas (50%), la protección de los datos (44%), no disponer de una persona de contacto (39%) o la pérdida de control sobre las propias decisiones financieras (29%).
Otra de las inquietudes, donde la IA no cuenta con la confianza de los ciudadanos, es la falta de conocimiento y las infinitas variables que suponen las circunstancias personales de cada individuo (cambios en las prioridades vitales, imprevistos, separaciones, fallecimientos, etc.), donde un 30% de los encuestados expresa mayor confianza en el factor humano.
La IA entra en las finanzas, sobre todo entre los jóvenes
El cambio es especialmente visible entre las generaciones más jóvenes. El 64% de los españoles de entre 18 y 34 años utiliza IA habitual u ocasionalmente para cuestiones financieras o de seguros, frente al 48% entre los 35 y los 54 años y el 33% entre los 55 y los 75 años.
Cabe destacar que una mayor utilización de la tecnología no implica necesariamente una menor valoración de la planificación personal. De hecho, el 73% de los jóvenes de entre 18 y 34 años considera importante contar con una planificación financiera individual de un profesional y el 55% identifica la inversión y la acumulación de patrimonio como uno de los ámbitos en los que necesita orientación.
Buscar productos y entender mejor las finanzas: los principales usos
Entre quienes utilizan IA, al menos ocasionalmente para temas financieros o de seguros, el 54% recurre a ella para buscar información sobre productos financieros y el 44% para comprender cuestiones financieras en general. Un 27% la utiliza para analizar sus propias finanzas y un 26% para planificación financiera. Por otra parte, el 50% afirma que recurre a la IA para obtener explicaciones más sencillas sobre cuestiones financieras, el 35% para tomar mejores decisiones y el 34% para ahorrar tiempo.
Un futuro que combina tecnología y planificación personal
Los resultados de este estudio apuntan a un futuro donde los profesionales financieros y la tecnología se complementarán, entendiendo la IA como una potente fuente de información y al profesional como el gestor capaz de entender el contexto, las circunstancias y las variables que influyen en la gestión financiera de las personas.
Así, el 31% de los españoles prefiere una panificación principalmente humana apoyada por IA y otro 22% optaría por una combinación equilibrada entre ambos. En conjunto, un 53% se inclina por modelos que combinan orientación humana e inteligencia artificial. Por su parte, el 36% sigue prefiriendo una planificación exclusivamente humana y apenas un 1% elegiría un modelo exclusivamente basado en IA.
Esta evolución hacia modelos en los que conviven la orientación por parte de un humano y la tecnología también se refleja en las expectativas sobre la calidad del servicio en los próximos años. El 45% considera que dentro de cinco años ofrecerá una mejor planificación la combinación de un consultor financiero y la IA, frente al 34% que apuesta por una persona sin apoyo de IA. El 8% considera que la IA por sí sola proporcionará una mejor planificación. Además, un 49% cree que la inteligencia artificial mejorará la calidad de la planificación financiero en el futuro. La formación de los profesionales también aparece como un elemento relevante: el 41% confiaría más en un consultor si pudiera demostrar que cuenta con formación y certificación en el uso de sistemas de IA, además de su cualificación como profesional financiero.



