La falta de conocimientos financieros se sitúa como uno de los principales obstáculos de los españoles para comenzar a invertir. Según una encuesta de ING Research elaborada junto a Ipsos, el 43% de los españoles reconoce no contar con suficientes conocimientos para sentirse cómodo dando el paso. Otro de los grandes obstáculos que encuentran es la aversión al riesgo, mencionada por el 56% de quienes no invierten.
Por otro lado, esta cautela también se refleja en la forma en que los españoles entienden la inversión: dos de cada tres prefieren una alternativa más segura, aunque implique una rentabilidad potencial menor. Además, se observa un mayor grado de confianza en los asesores profesionales frente a recomendaciones generadas por Inteligencia Artificial en materia de inversión.
A pesar de estos frenos, los españoles encuentran el acceso a los productos de inversión mucho más sencillo que el resto de los europeos. Solo un 20% de los hogares españoles considera que es difícil abrir una cuenta de inversión, mientras que en Europa ese porcentaje asciende al 40%. Destaca también que la conciencia sobre la importancia de planificar las finanzas a largo plazo es cada vez más elevada. Es por ello que la mayoría de los españoles considera necesario prepararse financieramente para la jubilación y reconoce que mantener todo el ahorro inmovilizado implica asumir riesgos, especialmente en contextos de inflación.



