Septiembre fue otro mes de récords en entradas de flujos de inversión en los fondos cotizados en Estados Unidos. El último día de mes, las suscripciones de ETFs alcanzaron los 13.000 millones de dólares, según los datos proporcionados por State Street Investment Management. Esta cifra supone entradas en el mes por 151.000 millones de dólares y, por lo tanto, dejar en 1,54 billones de dólares (trillion, según la nomenclatura estadounidense) las entradas en lo que va de año. De esta forma, se estableció un nuevo récord al superar los 1,52 billones de dólares (trillion) de 2025.
La firma ya adelantó que septiembre iba a pasar a la historia en términos de entrada de flujos de inversión para los ETFs cotizados en Estados Unidos. Ahora, a falta aún de tres meses para que termine el año, la previsión de flujos para todo el año de State Street Investment Management de 2,3 billones de dólares “sigue estando firmemente al alcance, sobre todo teniendo en cuenta el repunte estacional que suele observarse en el cuarto trimestre debido a motivos fiscales y al posicionamiento de fin de año”.
La firma explica que, aunque las suscripciones de cierre de septiembre se encuentran 800.000 millones de dólares por debajo de esa cifra, “su ritmo actual no tiene precedentes”, en tanto que la rapidez con la que los inversores han impulsado las entradas en los ETFs hasta un nuevo récord este año “pone de relieve lo fundamental que se ha vuelto este instrumento para la construcción de carteras”.
En la firma explican que los inversores siguen prefiriendo los ETFs como herramienta principal para asignar capital, construir carteras y adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado, mientras que los fondos de inversión “siguen sumidos en salidas persistentes”, como lo demuestra que en los últimos 10 años, los fondos mutuos en Estados Unidos han registrado salidas por valor de 3 billones de dólares (trillion), mientras que los ETFs han atraído inversión por valor de 7,8 billones (trillion).
El nuevo récord anual de los ETFs -prosigue la firma- también pone de relieve “el atractivo duradero de las exposiciones core”. En este sentido, explica que los bloques de renta variable y renta fija de bajo coste han atraído casi 700.000 millones de dólares este año y “siguen en camino de superar el billón de dólares (trillion) en entradas anuales, lo que supondría un nuevo récord”. Incluso en un contexto de elevada volatilidad y expectativas de política cambiante, “los inversores siguen confiando en las exposiciones a ETFs de mercado amplio como base de sus carteras”, añaden en State Street Investment Management.
Más allá de las asignaciones core, los ETFs activos han consolidado su posición como una fuerza dominante. En este punto, State Street Investment Management recuerda que las estrategias activas ya han reunido este año la cifra récord de 570.000 millones de dólares, a medida que los inversores buscan cada vez más tanto enfoques generadores de alfa como soluciones orientadas a resultados a través del formato de los ETFs. Lo que antes se consideraba un segmento emergente se ha convertido en uno de los principales motores de crecimiento del sector.
Por último, en la firma dejan claro que los flujos siguen poniendo de manifiesto el papel de los ETFs como vehículo preferido para el posicionamiento táctico, “para ajustar rápidamente sus carteras en respuesta a las condiciones cambiantes del mercado” y cita como ejemplo de ello a los ETFs de deuda pública a corto plazo, que atrajeron una cifra récord de 99.000 millones de dólares en lo que va de año, incluidos 18.000 millones solo en septiembre. La explicación de estos movimientos reside, según la firma, en que “los inversores buscan mayores rendimientos y un menor riesgo de duración en un entorno de subida de tipos impulsado por la postura más restrictiva de la Fed”. También reseñan que en los últimos tres meses, los flujos hacia los ETFs de bonos del Estado a corto plazo también se han acercado a niveles récord, lo que pone de manifiesto “el cambio estructural en el comportamiento de los inversores”.
En definitiva, “ya sea para construir carteras básicas, acceder a estrategias activas o realizar ajustes tácticos, los inversores consideran cada vez más a los ETFs como el vehículo preferido”.
Clase de activos
Las cifras de flujos de septiembre proporcionadas por State Street Investment Management muestran que “la marea alcista” de las entradas de inversión beneficia a todas las clases de activos. Eso sí, las suscripciones de ETFs de renta variable lideraron las cifras de septiembre con 76.000 millones de dólares, por lo que los flujos hacia la renta variable superaron el billón de dólares en lo que va de año, un hito notable que refleja el continuo predominio de la renta variable en las asignaciones de activos.
Los flujos hacia la renta fija no se quedaron muy atrás, con 62.000 millones de dólares. “Dados los totales nominales similares, la renta fija acaparó el 41 % de los flujos de septiembre —muy por encima de su cuota del 16 % en los activos— lo que supone un indicio de un mayor uso, explica la firma.
Entre las clases de activos no tradicionales, los activos alternativos atrajeron la mayor cantidad de entradas, con 6.600 millones de dólares. Esta categoría, según cifras de State Street Investment Management, registró entradas repartidas entre una amplia gama de estrategias, entre las que se incluyen el seguimiento sistemático de tendencias, las multi estrategias, la asignación táctica multiactivos y la exposición a activos digitales. “Dado que la diversificación de la renta fija está resultando un reto, esta categoría también ha registrado fuertes entradas anuales de 31.000 millones de dólares”, apuntan.
Las posiciones en materias primas registraron el segundo mayor total. A nivel de subclases de activos, los flujos positivos en materias primas se vieron impulsados por un repunte de los flujos en oro, que ascendieron a 4.000 millones de dólares, por lo que las posiciones en oro se sitúan ahora claramente en terreno positivo en lo que va de año, con entradas por valor de 4.500 millones de dólares “a pesar de la volatilidad de los precios”.
Además, las posiciones en materias primas respaldadas por factores inflacionistas, de la cadena de suministro y geopolíticos, sumaron 1.000 millones de dólares en septiembre. “Esta tendencia pone de relieve los esfuerzos de los inversores por dotar a sus carteras de mayor resistencia a la inflación en un contexto macroeconómico más fragmentado”. Los flujos de septiembre elevaron las entradas en materias primas en general para 2026 hasta los 7.200 millones de dólares, justo por debajo del récord de 8.200 millones de dólares establecido en 2022.
Renta variable
Las entradas de inversión en septiembre alcanzaron a todas las regiones geográficas, “lo que refuerza la fuerte tendencia hacia una mayor diversificación regional: las exposiciones a la renta variable no estadounidense atrajeron 30.000 millones de dólares, lo que representó el 36% del total de los flujos de renta variable. Esta cifra superó su cuota del 17% en los activos de renta variable, lo que indica que los inversores están sobreponderando la renta variable no estadounidense en relación con sus asignaciones iniciales. “Este patrón se mantiene constante en todos los periodos, lo que sugiere que el impulso hacia una mayor diversificación regional más allá de la renta variable estadounidense no es una tendencia de un solo mes”, explican en State Street Investment Management.
Las exposiciones a ETFs internacionales de mercados desarrollados captaron la mayor parte de los flujos no estadounidenses, impulsadas principalmente por soluciones básicas de bajo coste, ya que los inversores buscaban componentes fundamentales rentables y duraderos para la asignación de activos.
Por su parte, los ETFs de mercados emergentes se han beneficiado de factores estructurales favorables similares, según la firma, así como del respaldo táctico que les ha proporcionado su sólido rendimiento este año (+21% frente al +12% de la renta variable estadounidense). “Aunque los 1.000 millones de dólares en entradas no fueron una cifra elevada en términos nominales, contribuyeron a prolongar la buena racha de la categoría”, aseguran para añadir que septiembre supuso el decimonoveno mes de los últimos veinte en el que los ETFs de mercados emergentes registraron entradas.
Bonos
Por quinto mes consecutivo, los ETFs de bonos han captado más de 50.000 millones de dólares. Antes de este año, las entradas mensuales en esta categoría nunca habían superado los 50.000 millones de dólares y este año lo han hecho cinco veces, todas ellas consecutivas. “Esta aceleración pone de relieve el uso cada vez mayor de los ETFs de bonos en una amplia gama de carteras y objetivos de inversión, incluyendo componentes de beta, estrategias activas y una gestión táctica personalizada de la duración y el crédito” explican en State Street Investment Management, que también destaca que este mayor uso ha coincidido con unos rendimientos débiles de la clase de activos, ya que los bonos básicos generales han bajado este año. “Esto sugiere que el buen rendimiento —y, por lo tanto, la búsqueda de rentabilidad— no es lo que está impulsando los flujos; más bien, están actuando factores favorables a largo plazo, respaldados por la amplia variedad de soluciones disponibles y las características propias del formato de los ETF: comisiones bajas, transparencia y eficiencia fiscal”, según señalan.
Desde una perspectiva táctica, los 19.000 millones de dólares que fluyeron hacia los ETFs de bonos del Estado a corto plazo constituyeron la asignación más destacada y contribuyeron a elevaron el total correspondiente a 2026 a casi 100.000 millones de dólares, “un nuevo récord muy por encima del máximo anterior de 71.000 millones de dólares alcanzado en 2022”.
Otra tendencia destacada en los flujos de renta fija es la creciente preferencia por estrategias de bonos resistentes a la inflación, “ya que esta sigue siendo un riesgo persistente”: Los ETFS de bonos indexados a la inflación registraron entradas por valor de 1.200 millones de dólares en septiembre, lo que supone su vigésimo mes de entradas en los últimos 21. En lo que va de año, acumulan suscripciones por 13.000 millones de dólares, su cifra más alta desde 2021.
Estrategias activas
Con más de 60.000 millones de dólares en entradas en septiembre, el uso de los ETFs activos sigue acelerándose. En lo que va de año, las soluciones de ETFs activos han atraído más de 574.000 millones de dólares, lo que supone un máximo histórico. De hecho, las estrategias activas representan casi el 40% de todos los flujos de ETF cotizados en Estados Unidos este año, muy por encima de su cuota del 13% de los activos, “lo que ilustra claramente su mayor uso”.
Ese crecimiento, además, viene impulsado por una amplia gama de estrategias, más que por un único tema de mercado: de las 123 categorías de Morningstar en las que se incluyen las estrategias activas, el 80% registró entradas netas combinadas en septiembre y en lo que va de año, ese porcentaje asciende al 95%. En definitiva, “los flujos de los ETFs activos son impresionantes en cuanto a magnitud, profundidad y amplitud”, comentan en State Street Investment Management.
Dentro de la renta variable tradicional, las estrategias de «large-blend» extranjeras lideraron los flujos de septiembre con 8.000 millones de dólares. Esa orientación regional refleja la tendencia geográfica más amplia comentada anteriormente y “pone aún más de relieve el deseo de los inversores de diversificar sus asignaciones en renta variable más allá de Estados Unidos”. Entre las estrategias no tradicionales, los instrumentos orientados a resultados siguen ocupando un lugar destacado.
Temáticas
Los ETFs temáticos registraron entradas por 1.700 millones de dólares en septiembre. Sin embargo, esos flujos no estuvieron impulsados por exposiciones centradas en la IA: los ETFs centrados en la robótica y la IA, líderes en lo que va de año, atrajeron tan solo 11 millones de dólares. Esto se debe, en parte, “a un cierto cansancio respecto a la IA, a las preocupaciones normativas y a una posible recogida de beneficios, factores que, en conjunto, frenaron en cierta medida el impulso de los flujos hacia el tema de la IA”.



