Los mercados privados están entrando en una nueva fase de crecimiento, ya que la fuerte demanda de los inversores y un mayor acceso para los inversores particulares están reconfigurando la forma en que se capta, estructura y distribuye el capital, según una nueva investigación de State Street Corporation.
El quinto Estudio Anual de Mercados Privados de State Street, titulado «La resiliencia se encuentra con la oportunidad», muestra que la demanda en los mercados privados sigue siendo sumamente resiliente, incluso en un contexto de incertidumbre geopolítica, presiones inflacionistas y volatilidad del mercado. Solo el 7% de las firmas prevé reducir sus asignaciones, mientras que la mitad planea aumentar su exposición, lo que refuerza el papel de los mercados privados como un componente esencial en la construcción de carteras a largo plazo.
Participación del minorista
Al mismo tiempo, el sector está experimentando un cambio estructural hacia la participación de inversores particulares, a medida que las firmas amplían el acceso a través de los canales de wealth management. En concreto, más del 84% de los gestores de activos y de patrimonio ya ofrecen o planean ofrecer estrategias de mercados privados para inversores particulares, lo que demuestra que el acceso ha dejado de ser una ambición a largo plazo para convertirse en un componente central de la estrategia del sector.
«La historia de los mercados privados se define por la resiliencia en un lado y la reinvención en el otro. La demanda sigue siendo fuerte, pero llevar los mercados privados a una base de inversores más amplia y a gran escala está reconfigurando fundamentalmente el funcionamiento del sector. El éxito dependerá de quién pueda gestionar la complejidad y ofrecer resultados consistentes a un conjunto de clientes mucho más amplio”, explica Joerg Ambrosius, presidente de Servicios de Inversión en State Street.
Según la gestora, aunque ampliar el acceso a los inversores particulares sigue siendo la oportunidad clave, las firmas se están mostrando más moderadas respecto al ritmo de crecimiento. El informe señala que alrededor del 43% de las organizaciones prevé ahora que los vehículos orientados a particulares representen al menos la mitad de la captación de fondos en mercados privados dentro de los próximos tres años (frente al 56% de la encuesta del año anterior), lo que refleja una visión más realista de los desafíos operativos y de distribución. La demanda está impulsada principalmente por la diversificación y el potencial de rentabilidad, así como por el acceso a temas de inversión clave.
Destino del capital
El estudio también señala un cambio claro en el destino del capital. Según indican las conclusiones, la inteligencia artificial y la infraestructura de IA se sitúan como el principal tema de inversión a nivel mundial, lo que subraya el papel de los mercados privados en la financiación del crecimiento estructural a largo plazo en todas las economías. “Incluso en un entorno más incierto, los mercados privados son cada vez más el lugar donde los inversores acceden a las tendencias de crecimiento a largo plazo más importantes, sirviendo como una fuente crítica de rentabilidad y diversificación»La IA, las infraestructuras y otras oportunidades estructurales están reforzando el papel de esta clase de activos como una asignación central en las carteras. Las firmas tendrán que seguir adaptándose para satisfacer la demanda de una gama más amplia de inversores”, comenta Donna Milrod, jefa de producto en State Street.
A medida que las firmas escalan sus estrategias de mercados privados hacia los inversores particulares, la complejidad operativa emerge como el desafío definitivo, mientras los gestores de activos y patrimonios se adaptan para atender a una base de clientes más grande y diversa. En este sentido, casi ocho de cada diez encuestados citan la gestión de la liquidez como un reto clave, con puntos de presión específicos como la gestión de reembolsos, la previsión de efectivo y las pruebas de resistencia (stress testing) de liquidez, a medida que las firmas se adaptan a flujos de inversores más dinámicos. En concreto, el cumplimiento normativo, la elaboración de informes (reporting) y el servicio al inversor también aumentan a medida que las firmas avanzan más allá de sus bases de clientes institucionales.
«La democratización está elevando el listón en cuanto a cómo se estructuran y respaldan los mercados privados. Ofrecer estas estrategias a gran escala requiere algo más que la innovación de productos. Exige las capacidades operativas, de datos y de infraestructura necesarias para aportar transparencia, gestionar la liquidez y cumplir con las expectativas de una base de inversores muy diferente”, aclara Scott Carpenter, responsable global de Alternativos en State Street.
La pata de la distribución
El estudio también destaca un consenso claro sobre la distribución: las plataformas de gestión de patrimonio se consideran el canal principal para acceder a los mercados privados, mientras que las estructuras de aportación definida (defined contribution) siguen siendo una vía secundaria para la mayoría de las firmas. Según la gestora, esto refleja tanto consideraciones de idoneidad para el inversor como el papel de los asesores financieros a la hora de gestionar estructuras de inversión más complejas.
Asimismo, la encuesta revela que la demanda de los inversores institucionales por los mercados privados se mantiene notablemente resiliente a pesar de la continua incertidumbre geopolítica y de los mercados. “La demanda está impulsada principalmente por las expectativas de rentabilidad y los beneficios de la diversificación, lo que refuerza el papel de los mercados privados como una asignación esencial en la construcción de carteras a largo plazo”, apunta el informe.
En conjunto, las conclusiones apuntan a un sector que entra en una fase más exigente, en la que el crecimiento, la resiliencia y la innovación deben ir acompañados de disciplina operativa y escalabilidad. Los mercados privados ya no se definen únicamente por el acceso. En su lugar, concluyen, “la ventaja competitiva se está desplazando hacia las firmas que puedan ofrecer marcos de liquidez ágiles, transparencia y rendimiento a gran escala, tanto para inversores institucionales como particulares”.



