El bitcoin ha recorrido un largo camino desde la famosa compra de dos pizzas de 10.000 BTC realizada por Laszlo Hanyecz en mayo de 2010 hasta su actual consolidación como un activo global. Según el último informe de Binance Research que analiza su evolución a lo largo de sus 16 años de historia desde una perspectiva funcional, conductual y estructural, la criptomoneda está cada vez más integrada en las carteras institucionales.
El informe destaca una contracción estructural de la oferta líquida. La proporción de bitcoin en manos de holders de largo plazo ha pasado de alrededor del 30% en 2013 a aproximadamente el 60% en la actualidad, registrando los mayores incrementos durante periodos bajistas del mercado, lo que apunta a una dinámica de la acumulación más que de capitulación. Además, cerca del 25% de la oferta de bitcoin ha permanecido inactiva durante más de cinco años, lo que sugiere que el volumen realmente disponible para negociación es materialmente inferior al que refleja la oferta circulante.
La participación institucional se ha convertido en uno de los rasgos definitorios del ciclo actual. Las entidades institucionales poseen actualmente alrededor de 3,88 millones de BTC, equivalentes al 18,5% del suministro fijo de 21 millones de bitcoin, mientras que las compañías cotizadas y los ETF representan, cada uno, cerca del 6% del total. Excluyendo las posiciones vinculadas a DeFi y otros protocolos, la tenencia institucional estimada se sitúa en torno a 3,5 millones de BTC, equivalente a cerca de 1 de cada 6 BTC. Esto marca el primer ciclo en el que el comprador marginal es cada vez más institucional que minorista. Además, casi la mitad de la acumulación corporativa de bitcoin se ha producido en los últimos 12 meses.
Por su parte, los ETF spot de bitcoin en EE.UU. acumulan ya cerca de 1,62 millones de BTC, una cifra superior al bitcoin que queda por minar, lo que subraya el creciente peso de los flujos hacia ETF, la adopción de bitcoin como activo de tesorería corporativa y el comportamiento de los holders de largo plazo frente a la emisión minera.
Asimismo, las tendencias de volatilidad reflejan una mayor madurez del mercado. La volatilidad realizada a 90 días cayó hasta aproximadamente el 29% a finales de 2025, su nivel más bajo en cerca de una década, mientras que la volatilidad media del ciclo se ha moderado hasta alrededor del 48%, frente al 74% y el 76% registrados en los dos ciclos anteriores. La capitalización de mercado de bitcoin también ha aumentado hasta representar aproximadamente el 5% de la capitalización total del oro, frente a niveles prácticamente nulos en 2010, con avances especialmente significativos tras el lanzamiento de los ETF spot de bitcoin en EE.UU. en enero de 2024.
El informe también señala que los mercados emergentes están impulsando la siguiente fase de adopción de bitcoin. La región APAC registró un crecimiento interanual del 31% en número de usuarios de Binance, seguido de América Latina, con un 29%, y la MENA, con un 26%. En conjunto, la proporción de usuarios de Binance en mercados emergentes que poseen BTC alcanzó el 58% en 2026, un crecimiento interanual del 29%, muy por encima del crecimiento del 18% observado en mercados desarrollados. La rentabilidad sostenida de bitcoin frente a las principales divisas de mercados emergentes durante los últimos 13 años ha favorecido una mayor adopción en estas regiones.

Según Javier García de la Torre, director de Binance para España y Portugal, «el bitcoin está entrando en una nueva etapa de madurez, marcada por una menor oferta líquida, una participación institucional creciente y un papel cada vez más relevante como activo de reserva. Lo que hace unos años era un activo percibido como experimental hoy se consolida como una herramienta estratégica de diversificación para empresas e inversores institucionales.»


Por Beatriz Zúñiga
Por Alicia Miguel Serrano