Existe una tensión singular en el mercado de cripto, según los expertos. Muestra de ello es el recorrido que ha experimentado el bitcoin durante este primer trimestre, pasando de un inicio débil a marcar máximos desde febrero al llegar a los 78.400 dólares. Ahora, el mercado cripto arranca el segundo trimestre en una fase de estabilización. Tras el rebote técnico de abril parece que los flujos de inversores institucionales han vuelto y se da una mejora táctica, que no un nuevo ciclo alcista.
“A mitad de mes, el bitcoin subió hasta los 78.400 dólares la semana pasada, alcanzando su nivel más alto desde principios de febrero, impulsado por una mejora del apetito por el riesgo tras los avances entre Estados Unidos e Irán para reabrir el estrecho de Ormuz. Además, las entradas en los ETFs de bitcoin al contado también contribuyeron al repunte, con 664 millones de dólares registrados el viernes, junto con un short squeeze de 344 millones impulsado por el mercado de futuros, que forzó la liquidación de posiciones bajistas. Desde el punto de vista técnico, el bitcoin ha superado la resistencia de los 76.000 dólares que había limitado los precios durante los dos últimos meses, lo que podría abrir la puerta a nuevas subidas si se mantiene este impulso”, sostiene Simon Peters, analista experto en criptoactivos de eToro, plataforma de inversión y trading.

Mercado en fase de consolidación
Según recoge Bitwise Asset Management en su informe trimestral, los datos subyacentes son débiles: los 10 mayores criptoactivos cayeron en el primer trimestre, con descensos de entre el 23% y el 38%; la correlación del cripto con la renta variable está en su nivel más alto desde el inicio del COVID; y métricas clave como las direcciones activas, la actividad de transacciones y el volumen de negociación están por debajo de sus máximos.
Esta evolución en el primer trimestre contrasta con un flujo extraordinario de noticias. “Wall Street se está moviendo hacia el entorno onchain, los reguladores están estableciendo reglas claras y las instituciones están asignando capital. Por otro lado, los datos subyacentes son débiles. Esta desconexión resulta incómoda. Los desarrollos son positivos, pero los datos de fondo no lo son. La forma de resolver esta tensión es sencilla: ambos puntos de vista están mirando en direcciones distintas”, afirma Matt Hougan, Chief Investment Officer de Bitwise AM.
En base a estos datos, la gestora considera que, efectivamente, el primer trimestre fue complicado para los inversores en cripto. “Pero el flujo de noticias es prospectivo y muestra que hay razones de peso para pensar que los datos subyacentes mejorarán. De hecho, si se observa con atención, ya pueden apreciarse algunas señales de ello. Por ejemplo, los activos bajo gestión en stablecoins están en máximos, los activos reales tokenizados están ganando protagonismo y la actividad de transacciones con stablecoins ya supera a la de Visa”, añade Hougan.
Según su experiencia tras ocho años trabajando en el mundo cripto, define el momento como “un final de los mercados bajistas”. “Los precios están bajos y los datos fundamentales son débiles, pero las personas más inteligentes están empezando a construir de nuevo. Hay algo en el fondo que empieza a ilusionarse y, si se observa con suficiente atención, ya se pueden intuir los primeros contornos de un nuevo mercado alcista”, concluye Hougan.



