Madrid y España se han convertido en destinos cada vez más atractivos para los grandes patrimonios internacionales gracias a una combinación de seguridad, calidad de vida, conexión con Latinoamérica, oportunidades de inversión y un entorno cada vez más sofisticado. En este contexto, los multi family offices están llamados a desempeñar un papel clave, al ofrecer una visión global y multidisciplinar capaz de coordinar las distintas necesidades patrimoniales de las familias. Estas fueron algunas de las conclusiones del panel “Multi Family Offices: To infinity and beyond”, moderado por Enrique Marazuela, CFA, CAd, Director para Asuntos Económicos, Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE, y en el que participaron Eduardo Rodríguez, Managing Partner de MdF Family Partners; Iván Basa, Director General de Lombard Odier; e Iván Dolz de Espejo, Deputy Head Global Family Office de Beyond Wealth, en el contexto del II Funds Society Investment Summit celebrado en Madrid.
Un servicio cada vez más multidisciplinar
Para Iván Dolz de Espejo, preservar el patrimonio familiar exige equipos multidisciplinares capaces de abordar desde la fiscalidad y el inmobiliario hasta los mercados privados y las inversiones alternativas. El family office ha dejado de centrarse únicamente en la gestión de activos líquidos para convertirse en una suerte de “director de orquesta” que coordina patrimonio, estructuras y legado.
Iván Basa destacó, por su parte, la creciente relevancia de los multi family offices como complemento de la banca privada: “Hacen un trabajo extraordinario porque a veces acercan clientes a nosotros a los que no llegamos”. Su visión global y el acceso a especialistas externos permiten, además, combinar recursos y conocimientos de distintas organizaciones.
Eduardo Rodríguez puso el foco en la fortaleza del equipo y en la capacidad para estructurar adecuadamente los recursos, ya sean propios o externalizados. En su caso, explicó, la relación con más de 50 bancos demuestra hasta qué punto un multi family office puede actuar de forma complementaria a las entidades financieras.
Los mercados privados han llegado para quedarse
El creciente peso de los activos alternativos no es una moda pasajera, coincidieron los panelistas, aunque sí exige una selección mucho más rigurosa. Dolz de Espejo recordó que los family offices ya incorporaban estos activos desde hace años y subrayó que la empresa familiar debe formar parte del análisis global del patrimonio: “Es parte del asset allocation, de la estructura y del todo”.
Basa consideró que contar con exposición a alternativos es hoy prácticamente un deber, siempre que exista conocimiento y capacidad de análisis. La menor eficiencia de algunos mercados privados puede generar oportunidades, pero exige profundidad, diversificación y una gestión activa.
Para Rodríguez, se trata de una tendencia estructural ligada a las necesidades de liquidez y rentabilidad de las familias. “Los mercados privados están para quedarse”, afirmó, aunque advirtió de que el verdadero reto estará en seleccionar gestores adecuados y entender correctamente el pricing.
IA, talento y escalabilidad
La inteligencia artificial no parece destinada a debilitar al multi family office, sino a reforzar su capacidad de servicio. Dolz de Espejo señaló que la escalabilidad es precisamente uno de los grandes retos de estas estructuras y que la IA puede permitir una personalización mucho mayor. “Un buen banquero se puede convertir en un súper banquero, gracias a la inteligencia artificial”, apuntó, aunque la ventaja competitiva dependerá de la calidad de los datos y del conocimiento acumulado.
Basa coincidió en que la tecnología transformará todas las industrias, pero defendió que el factor humano seguirá siendo diferencial: para trabajar con grandes patrimonios hacen falta experiencia, sensibilidad, olfato y contactos.
Rodríguez resumió el impacto de la IA en una transformación de las funciones: mientras “hay una parte administrativa que se va a reducir”, la parte esencial del asesoramiento seguirá requiriendo profesionales capaces de entender las necesidades de las familias.
España, un nuevo polo para grandes patrimonios
El último gran asunto debatido en el panel giró en torno a si Madrid y España están de moda o estamos ante un cambio estructural. Los panelistas coincidieron en que Madrid atraviesa una transformación acelerada y se está consolidando como uno de los principales destinos para los grandes patrimonios, especialmente latinoamericanos. Dolz de Espejo, tras su experiencia en Estados Unidos y Miami, destacó el espectacular cambio experimentado por Madrid en los últimos cinco años y su atractivo por la calidad de vida, el idioma y sus vínculos con Latinoamérica.
Basa añadió que el atractivo se extiende a otras ciudades como Málaga y responde a factores como seguridad, diversidad y situación geopolítica. Para aprovechar esta oportunidad, las entidades deberán ofrecer capacidades globales a clientes cuyo patrimonio permanece distribuido por distintas jurisdicciones.
Rodríguez consideró igualmente positivo que Madrid figure ya entre los principales centros financieros internacionales. A su juicio, la combinación de costes, calidad de vida, clima, seguridad y condiciones fiscales convierte a España en un destino especialmente competitivo para las grandes familias internacionales.


