BLI – Banque de Luxembourg Investments lanza una clara conclusión en su informe mensual: el crecimiento económico mundial se mantiene robusto a pesar de las tensiones geopolíticas y el encarecimiento de la energía. Para la entidad, EE.UU. es un claro ejemplo de ello: el moderado aumento del Producto Interior Bruto del 1,5 % anualizado en el segundo trimestre no refleja plenamente la solidez de la economía, ya que tiene en cuenta el impacto negativo del aumento de las importaciones y la caída de los inventarios, dos factores que no se prevé que persistan.
En su opinión de Guy Wagner, Director de Inversiones (CIO) de BLI, el gasto de los consumidores fue el principal motor del crecimiento, lo que refleja un repunte tras las difíciles condiciones meteorológicas del primer trimestre y el efecto positivo de las medidas de estímulo fiscal. «Las inversiones empresariales, incluso las no relacionadas directamente con la inteligencia artificial, también registraron un fuerte incremento”, señala.
Respecto a la eurozona, el crecimiento del PIB del segundo trimestre superó las expectativas, aumentando un 0,4 % intertrimestral. Aunque factores temporales impulsaron ligeramente las cifras, las cuatro principales economías de la zona euro registraron crecimiento durante el trimestre. «En China, el crecimiento del PIB en el segundo trimestre se ralentizó hasta el 4,3 % interanual debido a la debilidad simultánea del consumo interno, la inversión empresarial y el gasto público, estando el crecimiento impulsado casi exclusivamente por el aumento de las exportaciones y la producción industrial. Y en Japón, el crecimiento también depende en gran medida de las exportaciones, que siguen disparándose gracias a la sólida demanda de productos relacionados con la inteligencia artificial», destaca Wagner.
Fuerte caída de la inflación en EE.UU.
“La reanudación de las hostilidades en Oriente Medio apenas un mes después de la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán reduce considerablemente la visibilidad sobre la trayectoria futura de la inflación”, concluye el economista luxemburgués. En junio, la inflación en EE. UU. cayó drásticamente del 4,2 % al 3,5 %. En la eurozona, la inflación se mantuvo prácticamente sin cambios en julio tras la bajada registrada en junio; la inflación general subió del 2,8 % al 2,9 %.
En su segunda reunión bajo la presidencia de Kevin Warsh, la Reserva Federal mantuvo sin cambios su política monetaria. Sin embargo, la decisión de mantener los tipos de interés oficiales en un rango del 3,5 % al 3,75 %, y de no realizar cambios sustanciales en su comunicado de prensa, no fue unánime, ya que tres presidentes de bancos regionales de la Reserva Federal prefirieron subir los tipos en 25 puntos básicos.
Como se esperaba, el Banco Central Europeo también mantuvo su política sin cambios. Aunque los responsables de la política monetaria reevalúan la situación en cada reunión con base en los datos más recientes, parecen inclinarse por volver a subir los tipos de interés en breve si los precios de la energía no bajan sustancialmente tras su reciente repunte.
Aumentan los rendimientos de los bonos gubernamentales a 10 años
La reanudación de las hostilidades en Irán y las incertidumbres sobre la orientación futura de la política monetaria estadounidense —tras el desacuerdo en el seno del Comité de Política Monetaria y la falta de orientación por parte de su presidente, Kevin Warsh— provocaron un aumento de los rendimientos de la deuda pública estadounidense.
Como resultado, la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años subió del 4,47 % al 4,74 % a lo largo del mes. A la zaga de los tipos estadounidenses, los tipos europeos también subieron, incrementándose la rentabilidad de referencia a 10 años en Alemania, Francia, Italia y España.
Alta volatilidad en los mercados bursátiles
Aunque los principales índices bursátiles mostraron pocos cambios en julio, la volatilidad de las cotizaciones en los distintos mercados fue muy elevada. En este sentido, Guy Wagner señala: “El sector de los semiconductores, así como la mayoría de los valores relacionados con la inteligencia artificial, sufrieron una fuerte corrección tras las sólidas ganancias de los meses anteriores, mientras que muchas empresas previamente relegadas vieron repuntar sus cotizaciones. Los inversores cuestionaron —al menos temporalmente— la rentabilidad de las inversiones masivas en inteligencia artificial, especialmente ante el lanzamiento constante por parte de competidores chinos de modelos que, si bien son ligeramente menos potentes, se producen a costes significativamente menores”.
En el conjunto del mes, el índice MSCI All Country World Net Total Return, denominado en euros, cayó un 0,6 %. Por áreas geográficas; El S&P 500 (en USD) en Estados Unidos se mantuvo prácticamente plano, el índice de semiconductores de EE. UU. cayó un 20 %. Y el Stoxx Europe 600 (en EUR) y el Topix de Japón (en JPY) registraron ligeros ascensos. El comportamiento por sectores fue especialmente heterogéneo, “destacando la energía, los servicios financieros y el consumo discrecional con las mayores ganancias, mientras que los servicios públicos (utilities), la industria y la tecnología registraron los mayores descensos”.



