Es cosa clara que el puzle geopolítico global se ha convertido en un ingrediente claro para las decisiones de inversión. Y es que las tensiones globales, escenarios de materias primas y políticas ligadas a la seguridad nacional de Estados Unidos van a persistir en el mediano plazo, según auguró Javier Salinas, economista jefe de LarrainVial Research.
En una presentación en el contexto del congreso anual de FIAP, en Costa Rica, el profesional advirtió que este fenómeno ya es un factor más estructural. “Es algo que probablemente llegó para quedarse. Porque el mundo político en EE.UU. entiende muy bien, entiende muy bien cómo jugar este juego. Y esto no se trata solo de seguridad nacional, también se trata de codependencia y dependencia hacia los recursos naturales”, señaló.
Y en lo que a commodities –muchos de los cuales juegan un rol central en distintas tendencias– respecta, América Latina tiene una posición clave.
En el cobre, destacó el profesional, Chile es el mayor productor del mundo, con cerca de la tercera parte de la producción global, mientras que el país y Argentina tienen una posición relevante en el mercado del litio, un mineral crucial para la producción de baterías. Argentina también es uno de los mayores productores de cobalto en el mundo.
“La región resalta en recursos naturales que son necesarios para los cambios que estamos viendo en inteligencia artificial y en electromovilidad”, indicó, agregando que la variable clave es la cadena de valor. “Más de la mitad de esos materias primas se refinan en China. Y ese es el riesgo que se detectó en este documento a fines del año pasado”, acotó, refiriéndose al documento con que el gobierno de EE.UU. delineó su política para América Latina.
“La pregunta es cómo la región va a poder con esta tensión geopolítica que va a existir entre Occidente y Oriente”, señaló Salinas, agregando que “ya hemos visto cómo de manera más activa, Estados Unidos ha estado tomando ciertas decisiones en la región”.
Esta relación incluye cambios en el frente de la diplomacia. Esto se ha visto en temas como los puertos de Panamá y la revisión del tratado de libre comercio de EE.UU. con México y Canadá.
Además, también han aumentado las tensiones al estrechar lazos entre el mundo latinoamericano y China. “En Perú saben muy bien lo que pasó con el puerto de Chancay y la tensión que hubo con el gobierno norteamericano. Y en Chile lo vivimos con este cable submarino de internet que nos costó algunas tensiones innecesarias”, explicó el economista de LarrainVial.
“Hoy en día, en el corto plazo, estamos preocupados por la guerra. Y con justa razón. Los mercados están siendo más inciertos, están siendo más volátiles. Estados Unidos está en este proceso de subida de tasas, que probablemente sea complicado para las economías emergentes, que podemos tener algún tipo de tensión”, explicó Salinas.


Por Beatriz Zúñiga
