El mercado de bonos soberanos ESG de mercados emergentes está entrando en una nueva fase marcada por una menor expansión, mayor selectividad por parte de los inversores y una consolidación progresiva como clase de activo dentro del universo de renta fija internacional. Así lo sostiene Generali Investments en un análisis elaborado por Guillaume Tresca, estratega sénior de mercados emergentes en Generali Asset Management.
Según explica la firma, tras varios años de fuerte crecimiento impulsado por el auge de la inversión sostenible tras la pandemia, el mercado comienza a mostrar señales claras de maduración. La emisión de bonos soberanos ESG por parte de países emergentes representa actualmente menos del 5% del mercado primario global, una caída significativa frente al máximo del 16,3% alcanzado en 2023.
Desde Generali Investments señalan que el interés de los emisores soberanos se está debilitando de forma evidente y que, por ahora, no existen señales de un repunte estructural en el corto plazo. De hecho, durante 2025 sólo Arabia Saudí y Pakistán se han incorporado como nuevos emisores, mientras que la actividad continúa concentrándose en un número reducido de países habituales, encabezados por Chile, México, Indonesia y Hungría.

“El mercado de bonos soberanos emergentes ESG está entrando en una fase más madura, con un impulso que se va desvaneciendo a medida que la resistencia política y el escrutinio cada vez más exigente de los inversores reconfiguran el panorama”, explican desde Generali Investments.
La gestora subraya además que la base inversora continúa siendo uno de los principales factores limitantes para el crecimiento del segmento. Actualmente, la demanda está claramente liderada por inversores europeos, tradicionalmente más orientados hacia estrategias ESG que sus homólogos estadounidenses o asiáticos, lo que está reforzando el carácter eminentemente europeo, y particularmente denominado en euros, de este mercado.
En este contexto, Generali Investments considera poco probable un crecimiento significativo en el número de nuevos emisores durante los próximos años. La firma prevé que el mercado siga siendo altamente selectivo y dominado principalmente por países con grado de inversión que ya cuentan con marcos ESG consolidados.
En cuanto a la tipología de emisiones, los bonos verdes y los bonos sostenibles continúan representando la mayor parte del mercado. Por el contrario, los bonos sociales han perdido protagonismo de forma notable, mientras que los bonos vinculados a sostenibilidad permanecen como un segmento muy reducido, actualmente concentrado prácticamente en países como Chile y Uruguay.
Otro elemento que continúa generando debate entre los inversores es el denominado greenium, es decir, la prima de valoración que el mercado concede a emisiones sostenibles. Según la visión de Generali Investments, esta ventaja de precio sigue siendo reducida y continuará siendo limitada a medida que el mercado madure y aumente el peso de grandes emisores soberanos con grado de inversión.

La firma recuerda además que esta desaceleración no es exclusiva de mercados emergentes. Según datos del Instituto de Finanzas Internacionales, el mercado global de deuda sostenible, tanto corporativa como soberana, se encamina hacia su segundo año consecutivo de caída en emisiones, con un descenso cercano al 10% respecto a los niveles registrados en 2025.
De cara al futuro, la visión de Generali Investments apunta a que el mercado europeo seguirá liderando este segmento. Países como Polonia, Hungría o Rumanía continuarán teniendo un papel relevante, mientras que grandes emisores emergentes como México, Indonesia o Turquía tenderán a priorizar cada vez más emisiones ESG en euros frente al mercado denominado en dólares.
En opinión de la gestora, el mercado ha dejado atrás la fase de crecimiento acelerado y entra ahora en una etapa de consolidación, en la que la disciplina de emisión, la calidad crediticia y una demanda más selectiva serán factores determinantes para su evolución.




