La reciente tregua geopolítica en Oriente Medio y la consiguiente relajación de las presiones inflacionistas están abriendo nuevas oportunidades de inversión en renta fija global, aunque el escenario sigue marcado por factores de incertidumbre que exigen una aproximación prudente. Así lo sostiene Payden & Rygel en un análisis firmado por Antonella Manganelli, consejera delegada de la firma para Europa.
Según explica la gestora, el acuerdo de paz alcanzado el pasado 17 de junio entre Estados Unidos e Irán ha sido recibido positivamente por los mercados al reducir las tensiones sobre los precios energéticos, uno de los principales focos de preocupación inflacionista durante los últimos meses. Este nuevo escenario, apuntan desde Payden & Rygel, disminuye la probabilidad de una respuesta monetaria más agresiva por parte del Banco Central Europeo y mejora el posicionamiento de determinados segmentos de deuda soberana europea.
En este contexto, la firma mantiene una visión favorable sobre la deuda pública periférica europea, con especial atención a los bonos españoles y a los BTP italianos, que continúan ofreciendo niveles de carry atractivos. Sin embargo, advierte de que la fragilidad del alto el fuego, junto con la volatilidad persistente en los mercados energéticos y las crecientes necesidades de financiación ligadas a defensa y transición energética, limitan el potencial de un rally sostenido en el largo plazo.
“La moderación adicional de las expectativas de inflación podría restar argumentos a nuevas subidas de tipos, lo que crea un entorno favorable para la deuda soberana europea, especialmente en los tramos intermedios de la curva”, señalan desde Payden & Rygel. En este sentido, la firma considera más atractivas las estrategias de empinamiento de curva frente a una extensión de duración hacia vencimientos más largos.
Respecto a Estados Unidos, la gestora considera que la Reserva Federal mantendrá sin cambios los tipos de interés durante 2026, siempre que no se produzca una nueva escalada del conflicto geopolítico. Aunque los precios energéticos siguen situándose por encima de los niveles previos a la crisis, Payden & Rygel considera que las presiones salariales permanecen contenidas y que las expectativas inflacionistas siguen razonablemente ancladas.
Dentro de este mercado, la firma muestra preferencia por el tramo de entre tres y cinco años de la curva de Treasuries, donde observa una mejor combinación entre valoración y prima por plazo frente a los vencimientos más largos.
En crédito corporativo, la firma reconoce que la reciente caída de los precios energéticos y la reducción temporal de la incertidumbre geopolítica han mejorado el sentimiento del mercado. Sin embargo, advierte de que los diferenciales se han estrechado rápidamente y actualmente cotizan cerca de mínimos históricos, por lo que el potencial de rentabilidad dependerá principalmente del carry y no tanto de nuevas comprensiones adicionales.
En este escenario, Payden & Rygel mantiene una ligera sobreponderación en crédito, con preferencia por activos de mayor calidad, particularmente deuda corporativa investment grade del sector financiero, deuda emergente denominada en divisa fuerte y activos titulizados de alta calidad. Dentro del universo high yield, la firma prioriza emisores con calificación BB y mantiene cautela frente a créditos de menor calidad.
“La creciente dispersión entre regiones, sectores y emisores hace que la diversificación, la gestión activa y una selección rigurosa del crédito sean hoy más importantes que nunca”, concluyen desde Payden & Rygel.


Por Beatriz Zúñiga
