Tras meses de trabajo interno, BBVA Banca Privada ha anunciado el lanzamiento de un servicio de multi family office independiente para patrimonios de entre 30 y 300 millones de euros, liderado por César Solera, responsable del Multi Family Office de BBVA en España. Con el objetivo de convertirse en un referente en la gestión patrimonial, el servicio, que ya está operativo y que presentarán a sus clientes de banca privada, toma forma en una sociedad independiente con una propuesta de valor apoyada en tres pilares: un equipo experimentado; independencia y autonomía de la sociedad; y tecnología.
El servicio, que se ha presentado y arranca en España, tiene vocación global e internacional, por lo que se implementará en otras geografías donde el banco está presente. Sobre a qué velocidad se irá ofreciendo este servicio en otros países, Fernando Ruiz, responsable de Banca Privada de BBVA, ha explicado que “dependerá de las necesidades de los clientes de altos patrimonios en otros mercados, así como de las características de este perfil de grandes patrimonios, cuyas necesidades varían según el país”.
A nivel operativo, han señalado que el servicio arranca con un equipo de 10 profesionales con un perfil senior y con más de 20 años de experiencia, que se irá incrementando en función de las necesidades de sus clientes, y con unas oficinas en la zona prime de Madrid, fuera de la órbita de las oficinas de BBVA.
Según han explicado Solera y Ruiz, el público objetivo no son sus actuales clientes de Banca Privada o de su servicios de Grandes Patrimonios, “a los que también se les ofrecerá este servicio”, sino aquellos altos patrimonios y familias empresariales que busquen una propuesta de gestión integral, que trabaja con varias entidades, con especial foco en la gobernanza.
“No son servicios que compiten entre ellos, son servicios que se complementan. Es sumar una capa de servicio y asesoramiento. Lanzamos este servicio porque creemos que en España hay demanda suficiente por parte de esos altos patrimonios o de empresas familiares. El servicio está pensado para atender todas las necesidades, incluida la creciente demanda de perfiles de grandes patrimonios latinoamericanos”, han comentado ambos responsables.
Arquitectura abierta e independencia
La operativa multibanco y el modelo de arquitectura abierta con el que nace este servicio permite al cliente consolidar la información patrimonial con independencia de las entidades con las que trabaje. De esta forma, cuenta con una lectura unificada y transparente de su patrimonio, con una visión más precisa de los riesgos, los costes, la diversificación y las oportunidades de inversión.
Además, esta unidad pone a disposición de los clientes un equipo multidisciplinar y con capacidades transversales. Un acompañamiento cercano y personalizado que se integra en la realidad y objetivos de cada titular. Con la vocación de crear relaciones a largo plazo, la sociedad actúa como una extensión del propio cliente, transformándose en un socio estratégico que garantiza continuidad, confianza y alineamiento generacional.
Asimismo, su vocación de independencia hace que el modelo de asesoramiento esté orientado a aportar orden, visión estratégica y coordinación, más allá de la selección de productos financieros. El objetivo es ayudar a preservar y hacer crecer el patrimonio a largo plazo, evitando la pérdida de valor provocada por la inflación, la volatilidad de los mercados o una planificación insuficiente.
Una propuesta articulada en torno a cuatro ejes
BBVA apoya este nuevo servicio en sus capacidades diferenciales, como su presencia internacional, su liderazgo tecnológico y su experiencia en gestión de patrimonios. En este sentido, la propuesta de valor del ‘multi family office’ se articula en torno a cuatro ejes que permiten abordar de forma integral todas las dimensiones del patrimonio, con servicios y herramientas especializadas.
La primera es la estrategia de inversión, definiendo los marcos de inversión y acompañando a las familias en la asignación de activos entre mercados cotizados, mercados privados y activos reales. La segunda es la planificación patrimonial, que permite consolidar todos los activos del cliente, realizar un diagnóstico completo y diseñar una hoja de ruta que incorpore la estructura patrimonial, la fiscalidad, la planificación sucesoria y la visión de largo plazo. Este análisis se apoyará en herramientas de seguimiento y análisis de escenarios, con especial atención a la protección del patrimonio y a su evolución entre generaciones.
Asimismo, incluirá la definición de la estrategia sobre activos inmobiliarios, el análisis y la gestión del patrimonio inmobiliario, así como el acceso a oportunidades ‘off-market’, inversiones internacionales y activos alternativos. Esta dimensión cobra especial relevancia para muchas familias, en las que el patrimonio no financiero representa una parte significativa de su estructura global.
La tercera es la gobernanza y el legado, apoyando los procesos de transición generacional y la preparación de los futuros herederos para asumir sus responsabilidades patrimoniales. Y la cuarta es el propósito y el estilo de vida, incorporando ámbitos como la filantropía, la gestión de colecciones de arte y otros servicios especializados vinculados al patrimonio familiar. El modelo se completa con otros servicios financieros, entre los que se incluyen la estructuración de financiación y deuda, soluciones de seguros y previsión, y el acceso coordinado a especialistas internos y externos en función de las necesidades de cada cliente.



