Durante buena parte de las últimas cuatro décadas, Estados Unidos no fue un mercado más dentro de las carteras globales: fue el mercado, el centro de gravedad alrededor del cual orbitaba todo lo demás. Esa primacía alcanzó su forma más extrema hace muy poco, cuando la renta variable estadounidense llegó a representar cerca de dos tercios del MSCI ACWI y el dólar todavía concentraba algo menos del 58% de las reservas oficiales del planeta, una concentración que ningún manual de diversificación habría recomendado y que, sin embargo, el mercado premió año tras año.
El 2025 abrió la primera grieta seria en ese relato. Por primera vez en mucho tiempo acciones, bonos y dólar corrigieron a la vez —una señal infrecuente—, el billete encadenó su peor año en más de una década y, en Europa, el “fin del excepcionalismo americano” pasó de provocación intelectual a tesis de asignación: los flujos buscaron otras geografías, el oro recuperó protagonismo y los gestores que durante años no cubrían su exposición al dólar volvieron a hacerlo.
Conviene, no obstante, resistir la tentación del obituario. La cuota del dólar en las reservas cayó desde el 72% de 2001 hasta el entorno del 57%, pero buena parte de ese descenso responde a efectos de valuación más que a una huida deliberada, y ninguna moneda disputa todavía su lugar. Lo que se erosiona no es el dominio estadounidense, sino el supuesto que lo acompañaba: que diversificar era un costo y no una protección.
Ahí está el verdadero punto de inflexión. A los 250 años, Estados Unidos sigue siendo la mayor posición de cualquier cartera global, pero ya no la única que ofrece crecimiento, profundidad y refugio a la vez. La discusión profesional dejó de ser si vender América y pasó a ser cuánto sobreponderarla: cuánto peso sostener en un solo mercado, cuánta exposición al dólar dejar sin cubrir y cuánto empezar a repartir hacia Europa, Japón y los emergentes que cotizan con descuento.

Fuentes (para la redacción): FMI – Currency Composition of Official Foreign Exchange Reserves (COFER); Reserva Federal, The International Role of the U.S. Dollar; MSCI ACWI.




Por Beatriz Zúñiga