Las stablecoins, activos digitales vinculados principalmente al dólar estadounidense, se consolidaron como la categoría de criptomonedas más importante de América Latina, desplazando por primera vez a Bitcoin y confirmando un cambio estructural en la manera en que usuarios e instituciones utilizan los activos digitales.
De acuerdo con el reporte Stablecoin Landscape in Latin America, presentado por Bitso durante la Stablecoin Conference 2026, las stablecoins respaldadas por dólares como USDC y USDT representaron el 40% de todas las compras de activos digitales realizadas por los más de 10 millones de usuarios de la plataforma en 2025, muy por encima del 18% correspondiente a Bitcoin.
El estudio muestra que los usuarios latinoamericanos están dejando de utilizar estos instrumentos únicamente para invertir en otros criptoactivos y cada vez más los emplean como una representación digital del dólar para preservar valor, realizar pagos y acceder a mercados internacionales.
Pero, el fenómeno ya no se limita al segmento minorista. Durante la primera mitad de 2026, los volúmenes de transacciones con stablecoins procesados por Bitso Business crecieron 81% respecto al mismo periodo del año anterior, impulsados por una creciente demanda de soluciones de pagos, administración de tesorería y liquidez internacional.
Fundada en México en 2014, Bitso es una de las principales empresas de servicios financieros digitales de América Latina y uno de los mayores actores del ecosistema de activos digitales de la región. La compañía atiende a más de 10 millones de usuarios y cerca de 1.900 clientes institucionales, con operaciones en México, Brasil, Argentina y Colombia, además de ofrecer infraestructura para pagos y operaciones transfronterizas a través de Bitso Business.
El reporte, elaborado con una muestra de más de 1.900 clientes institucionales, revela además que más del 60% de los nuevos usuarios corporativos incorporados este año provinieron de instituciones financieras tradicionales, entre ellas bancos y proveedores regulados de servicios de pago, superando ampliamente a las empresas nativas del ecosistema cripto.
La tendencia refleja una creciente integración entre las finanzas tradicionales y la infraestructura basada en blockchain, en un proceso que Bitso define como una nueva etapa de «finanzas híbridas».
Según la compañía, América Latina se ha convertido en uno de los principales laboratorios para la denominada «dolarización digital», un fenómeno en el que personas y empresas recurren a stablecoins para proteger su patrimonio y realizar operaciones internacionales de manera más eficiente.
El informe concluye que estos activos están dejando atrás su papel como herramientas asociadas al mercado cripto para convertirse en una infraestructura financiera utilizada cada vez más por empresas y entidades bancarias, lo que podría redefinir el funcionamiento de los pagos y las finanzas en la región durante los próximos años.



