Según Janus Henderson Investors, el 61% de los inversores espera que la IA tenga un impacto positivo a largo plazo en los mercados. Un dato que contrasta con que 9 de cada 10 está preocupado por la inversión en IA. Este muestra que el binomio inversor-IA es el relato de una relación de optimismo y escepticismo al mismo tiempo.
El informe de la gestora señala que la preocupación más habitual es que la IA pueda no cumplir las expectativas (28%), seguida de los sesgos, el uso indebido o la falta de medidas de protección (24%), y el riesgo de que las inversiones en IA puedan estar sobrevaloradas (19%).
Dos tercios de los inversores (67%) están preocupados por una posible burbuja de la IA o una corrección del mercado impulsada por la IA a corto plazo. En un horizonte más amplio, la confianza se vuelve más constructiva: el 46% de los inversores espera que la IA tenga un impacto positivo moderado en la rentabilidad de los mercados durante los próximos cinco años, mientras que un segmento más reducido pero más optimista (15%) prevé un impacto positivo importante. Cabe destacar que esta convicción más firme se da sobre todo entre los más jóvenes: el 31% de los millennials espera rendimientos desmesurados, en comparación con el 14% de la generación X y solo el 8% de los baby boomers y mayores.
«En Janus Henderson, consideramos que la inteligencia artificial es un potente motor de cambio, que hay que abordar con una perspectiva disciplinada y centrada en el cliente. Estamos realizando importantes inversiones para acelerar nuestra transformación hacia la IA en todos nuestros equipos, con el fin de mejorar nuestra forma de trabajar y de ofrecer resultados», afirma Ali Dibadj, CEO de Janus Henderson Investors.
Según Denny Fish, gestor de carteras del equipo de Tecnología e Innovación Global de Janus Henderson Investors, «el escepticismo hacia la IA es comprensible, pero los inversores corren el riesgo de no distinguir entre el ruido de las valoraciones y el cambio estructural a largo plazo. No habrá una tendencia estructural más importante que la IA en toda nuestra vida. Pero los inversores necesitan paciencia y disciplina, porque, aunque la IA generará grandes ganadores con el tempo, también dejará al descubierto a perdedores significativos por el camino. Creemos que esta divergencia creará oportunidades para los gestores activos».
La IA en las prácticas de asesoramiento
Aunque la adopción de la IA está creciendo, existen barreras que limitan su papel a la hora de influir en las decisiones de inversión. Las cinco principales barreras de los inversores para utilizar la IA con fines de inversión son:
- La preocupación de que las recomendaciones de la IA puedan estar sesgadas o ser conflictivas (75%)
- Preocupaciones sobre la privacidad o la seguridad de los datos (74%)
- Preferencia por los métodos tradicionales (por ejemplo, asesores o investigación personal) (73%)
- La falta de confianza en las recomendaciones basadas en la IA (72%)
- No me siento cómodo juzgando si el asesoramiento de la IA es fiable (70%)
La gran mayoría de los inversores (87%) afirmó que se sentiría «bien» o «neutral» respecto a que su asesor financiero utilizara la IA para crear material educativo que compartir con ellos. Sin embargo, los inversores se sienten menos cómodos con que los asesores utilicen la IA para actividades más personales, ya que el 40% afirma que se molestaría si su asesor utilizara la IA para responder automáticamente a mensajes de texto y correos electrónicos, y un tercio de los encuestados (33%) afirma que se molestaría si su asesor utilizara la IA para recomendaciones de inversión.
«El sector se enfrenta a retos a la hora de utilizar la IA para el asesoramiento, la comunicación con los clientes y las inversiones. Aunque tiene el potencial de ser una herramienta valiosa para las prácticas de asesoramiento, los asesores deberán implementar la IA de forma estratégica y meditada», afirmó Matt Sommer, director del Grupo de Consultoría Especializada de Janus Henderson.
Según su visión, «la conclusión es que la demanda de una toma de decisiones dirigida por personas y de una conexión personal no será desplazada por la inteligencia artificial; de hecho, la IA podría incluso aumentar el valor que los inversores otorgan a esas cualidades».
Los inversores exigen transparencia y responsabilidad si su asesor utiliza la IA: el 85% afirmó que considera que su asesor es el responsable último de los consejos o materiales generados por la IA, y el 79% señaló que se sentiría molesto si su asesor utilizara la IA sin revelarlo. Cabe destacar que solo el 33% de los inversores afirmó que su asesor les había explicado cómo utiliza la IA en su práctica profesional.



Por Alicia Miguel Serrano