Pienso que a más de uno el siguiente artículo puede resultarle útil para evitar simplificaciones peligrosas. A la hora de invertir, pocas etiquetas se usan tanto (y se entienden tan poco) como “value” y “growth”. A menudo se presentan como estilos opuestos, casi como bandos enfrentados. Pero la realidad es bastante menos binaria: ni el value es una sola cosa, ni el growth tampoco. Bajo cada etiqueta conviven filosofías, procesos y sensibilidades al riesgo muy distintas.
Este marco de matices permite analizar y comparar gestores con mayor precisión: Value: no todo lo barato es igual Invertir en valor significa poner la valoración en el centro — inclinándose hacia compañías que cotizan a múltiplos más bajos en relación con sus fundamentales. Todos los gestores consideran la valoración, pero no todos son inversores en valor.
Matices de la inversión en valor:
- Deep (profundo) – buscar las compañías estadísticamente más baratas (bajo PER, bajo P/B), a menudo en dificultades o muy cíclicas.
- Contrarian (contraria) – apuntar a lo que el mercado ha descartado; menos sobre múltiplos, más sobre sentimiento.
- Relativa – comprar acciones baratas frente a sus pares, al mercado o a su propia historia, no necesariamente en términos absolutos.
- De calidad – negocios resilientes, con balances sólidos y flujos de caja estables a valoraciones razonables.
- Absoluta – aplicar umbrales estrictos frente al valor justo individual (ej.: no pagar más de X veces beneficios o exigir margen de seguridad).
- Intrínseca – anclada al valor justo a largo plazo (ej.: DCF).
- Multifactorial – enfoques sistemáticos donde el valor es un input clave junto con otros factores.
Growth: no todo el crecimiento se paga igual
Invertir en crecimiento implica poner el foco en la expansión futura del negocio — ingresos, beneficios o flujos de caja — incluso si eso supone aceptar valoraciones más exigentes hoy. Todos los gestores consideran el crecimiento, pero no todos son inversores growth.
Matices de la inversión en crecimiento:
- High growth (alto crecimiento) – compañías con tasas de expansión muy elevadas, a menudo reinvirtiendo agresivamente y con beneficios limitados.
- Quality growth (calidad + crecimiento) – negocios con ventajas competitivas claras y crecimiento sostenible. Menos explosivos, más predecibles.
- GARP (Growth at a Reasonable Price) – equilibrio entre crecimiento y valoración; evitar pagar múltiplos excesivos.
- Compounders – empresas capaces de reinvertir capital a altas tasas durante largos periodos. Crecimiento constante y acumulativo.
- Secular growth – beneficiadas por tendencias estructurales de largo plazo (digitalización, demografía, etc.).
- Momentum growth – combina crecimiento con inercia en el precio; más sensible a narrativa y revisiones.
- Growth cíclico – crecimiento ligado al ciclo económico; puede alternar entre parecer growth y value.
- Multifactorial – estrategias sistemáticas donde el crecimiento es un factor clave junto a otros.
Relevancia de comprender los diferentes sub-estilos
- Diferentes matices dentro de cada estilo se traducen en carteras con comportamientos y perfiles de riesgo muy distintos.
- Las etiquetas simplifican, pero también pueden inducir a error: “growth” y “value” explican menos de lo que aparentan.
- El deep value y el high growth tienden a situarse en los extremos más volátiles, aunque por razones distintas.
- El value de calidad y el growth de calidad, pese a clasificarse como opuestos, a menudo presentan más puntos en común de lo que se asume.
Conclusión
En la práctica, más que una dicotomía entre value y growth, lo que existe es un continuo de enfoques con sensibilidades muy distintas al precio, al crecimiento y al riesgo. Por ello, la clave no está tanto en la etiqueta como en comprender qué hay detrás de cada aproximación: qué tipo de value o de growth se está incorporando a la cartera, bajo qué supuestos y a qué precio. Es en esos matices —y no en las categorías simplificadoras— donde se define el comportamiento real de las estrategias y donde el inversor puede analizar, comparar y seleccionar gestores con mayor rigor.
Tribuna de Ion Zulueta es director de Análisis en iCapital.




