Invesco es un actor muy importante en el sector de los préstamos corporativos y lo ha sido durante más de 30 años, con un volumen de negocio como prestamista corporativo en Estados Unidos y Europa de cerca de 40.000 millones de euros. La firma cuenta con capacidad de inversión en préstamos corporativos y lo que se conoce como préstamos sindicados o bancarios, CLOs, préstamos directos, crédito distressed y special situations. En medio de un gran revuelo en torno al crédito privado durante los últimos meses, Raman Rajagopal, Senior Client Portfolio Manager del equipo de Private Credit, explica el actual contexto en esta clase de activos y cómo hay que actuar para añadir un alfa extra a las carteras.
“Diría que la mayor parte de lo que se ha informado y analizado gira en torno a una parte del mercado de crédito privado”, asegura Rajagopal que explica que el crédito privado “en sí, es bastante grande, pero los titulares se han centrado en un nicho específico: el mercado de préstamos directos de Estados Unidos”. El experto explica que se observó una enorme captación de fondos para un número reducido de vehículos de gran tamaño, “lo que generó mucha presión para invertir capital”.
En muchos de estos vehículos se mantenía una exposición superior al 20% a software y similares. “Sospecho que la razón por la que los prestamistas invirtieron en esas empresas es que les atrajo mucho el modelo de negocio en crecimiento, ingresos recurrentes y bajos gastos de capital, pero se adquirieron a precios y nivel de deuda muy altos. Invesco no realizó operaciones de financiación directa de software en Europa o Estados Unidos porque no nos sentíamos cómodos con el nivel de apalancamiento asociado a estas operaciones”, explica.
Eso sí, desde una perspectiva de futuro, “la oportunidad es prometedora” y apunta que Europa ofrece una prima de diferencial en comparación con otras partes del mercado.
¿Y cuál es su opinión sobre el impulso del crédito privado?
Hemos visto un interés en cómo cambiar la asignación de las cartera, pasando de estar exclusivamente en mercados públicos a incorporar elementos de mercados privados para obtener mayor diversificación y mejores resultados para los inversores. Naturalmente, el crédito privado es un sector atractivo porque suele ofrecer una prima de rendimiento al invertir en activos menos líquidos. Para los inversores con un horizonte a largo plazo, esa liquidez no es valiosa, por lo que les conviene tenerla en su cartera para mejorar su rentabilidad global.
¿Y qué aspectos positivos aporta el crédito privado a las carteras?
La mayoría de los inversores, al analizar inicialmente el crédito privado, se fijan en lo que llamaría préstamos rentables: oportunidades que generan ingresos constantes, idealmente sobre una base de activos estable. Esto puede ser una contribución muy valiosa para la cartera. Y por eso vemos que los inversores institucionales están desplazando estructuralmente una mayor parte de su cartera de ingresos del crédito cotizado al crédito privado.
¿Y qué segmento del mercado crediticio cree que ofrece más atractivo?
Hay varios. En Europa, los préstamos corporativos directos ofrecen una buena prima de liquidez. Además, existen oportunidades interesantes en el mercado de CLOs, un segmento ligeramente diferente. Se trata más bien de una prima por complejidad. A medida que los inversores se informan mejor sobre cómo funcionan esas estructuras y sus beneficios, y hay un mejor acceso a este sector, también se observa que más inversores acceden a carteras de préstamos corporativos a través de CLOs.
¿Qué país o zona considera más interesante en este momento?
Como empresa, nos hemos centrado principalmente en Estados Unidos y Europa. Desde nuestra perspectiva actual, Europa es un lugar interesante para el crédito. Históricamente, los inversores institucionales a nivel mundial han mostrado una marcada preferencia por el dólar y los activos denominados en dólares. Por lo tanto, diría que si buscas diversificar tu cartera y alejarte del dólar, algo muy común, Europa es un buen lugar para empezar. En Europa, la preocupación clásica siempre ha girado en torno a si existe suficiente crecimiento económico en el ámbito empresarial. Sin embargo, como inversor en crédito, te ves mitigado en parte por estar invertido en deuda. Los préstamos europeos pueden ofrecer una prima de diferencial con respecto a otros mercados, como los mercados en dólares, lo que resulta muy interesante en este momento.
¿Recomienda un enfoque prudente en el crédito privado?
Creo que es fundamental que los inversores comprendan con exactitud qué tienen en cartera, así como los beneficios y riesgos asociados. A medida que los inversores se centran en segmentos menos líquidos de los mercados privados, como el crédito privado, considero crucial que exista educación y comprensión sobre qué implica esa falta de liquidez y qué características ofrece. Parte del problema en lo que sucede en otras partes del mundo radica en que algunos inversores no comprenden del todo cómo funciona el mecanismo de liquidez. Si un fondo, por ejemplo, diseñó una restricción de liquidez del 5% y luego la mantiene, yo diría que está haciendo exactamente lo que debe hacer para proteger a los inversores restantes.
Entonces, ¿cree que el mercado ha aprendido algo sobre el crédito privado tras lo sucedido en Estados Unidos?
Creo que siempre hay una oportunidad de aprender de todo y que este reinicio del mercado es útil. Desde la perspectiva del inversor, creo que esto demuestra la importancia de la construcción y la diversificación de las carteras. Parte del problema radica en la forma en que se diseñaron las carteras y en la marcada asimetría que presentaban. Desde la perspectiva del cliente final, en este nuevo ciclo será útil comprender qué significa realmente la falta de liquidez y entender mejor las estrategias que un gestor pueda estar implementando.
Sin embargo, creo que la selección del gestor será cada vez más importante, ya que las clases de activos privados a menudo carecen de un índice de referencia. También, lo que supone la diversificación. La concentración puede ser tanto un riesgo como una ventaja: si te concentras intensamente y aciertas con las predicciones, puedes obtener un rendimiento superior. Pero desde la perspectiva de un inversor en crédito, ofrecemos algo diferente en estrategias de generación de ingresos, como mitigar o minimizar los casos, actuales o potenciales, de impago. Por ello, queremos diversificar ampliamente nuestra cartera para no asumir riesgos individualizados excesivos. En cuanto al crédito y los ingresos, defendemos estrategias mucho más diversificadas.
En términos generales, ¿cómo gestionan los riesgos en su cartera de crédito privado?
Sí, el riesgo es un proceso complejo. Contamos con protocolos que supervisan a nuestro equipo de inversión y garantizan que gestionamos las carteras con el nivel de riesgo adecuado. Pero lo más importante es tener en cuenta a los inversores y cómo abordan la mitigación de riesgos. Esto implica cómo se construyen las carteras, cómo se concibe su estructura, cómo se evalúa cada operación individual y cómo se gestiona si algo sale mal. En cuanto a la construcción de carteras, una de las maneras de mitigar el riesgo, como ya hemos mencionado, es diversificar adecuadamente en diferentes jurisdicciones, sectores, etc.
Es importante tener los recursos y la experiencia adecuados para evaluar esos negocios y evaluar cuáles podrían ser los desafíos e Invesco lleva décadas en esta industria. Por último, cabe mencionar que todo inversor en crédito se enfrenta en algún momento a situaciones que podrían salir mal. La pregunta es: ¿cuenta con los recursos y la experiencia necesarios para gestionarlas? En el caso de Invesco, dada la magnitud de nuestro negocio y nuestra dilatada trayectoria, hemos participado activamente y defendido con éxito los intereses de nuestros clientes en situaciones como reestructuraciones o similares.



