Inversis ha presentado su estrategia de inversión para el segundo trimestre de 2026, marcada por una posición cautelosa y un sesgo defensivo en la gestión de activos con la geopolítica como principal condicionante. La entidad pronostica un escenario de “conflicto contenido” en Irán que condicionará el rumbo de los precios y el crecimiento en los próximos meses.
Ignacio Muñoz-Alonso, su estratega jefe macroeconómico, alerta sobre un potencial riesgo de estanflación y un inminente “muro de vencimientos” en el crédito privado, recomendando una exposición selectiva centrada en materias primas, activos refugio y sectores estratégicos como la defensa, el aeroespacial y la energía.
Una estrategia que contempla tres escenarios
Inversis valora tres posibles escenarios en relación al conflicto en Irán que marcarán su composición de las carteras. El escenario base, al que dotan un 45% de probabilidad, consiste en la continuación de un conflicto contenido, “con bloqueos parciales que van y que vienen y negociaciones lentas, interrumpidas y recuperadas”. En este escenario, con una duración de entre tres y seis meses, el Brent se movería en el entorno actual de los 95-105 dólares y el precio del gas, significativamente superior al previo al conflicto (TTF entre 48-55 dólares).
Por otra parte, la entidad otorga una probabilidad del 35% a presenciar un conflicto “largo, prolongado y propagado” a una gran parte de los países de la zona, con un barril oscilando en la media de 140 dólares y una gran probabilidad de recesión, y un 20% a un escenario marcado por el cese de las hostilidades, que depararía una situación de paz proclamada en no más de dos meses, con un Brent moviéndose entre 72-80 dólares y un gas entre 38-44 dólares por megavatio hora.
Dentro del abanico de escenarios analizados por Inversis, las previsiones del PIB real sitúan a China como la economía con mayor resiliencia, con un crecimiento estimado de entre el 4,6% y el 4%. Por su parte, Estados Unidos registraría un avance de entre el 2,2% y el 1,5%, mientras que la Eurozona mostraría una mayor fragilidad, oscilando en un rango de entre el 1% y el 0,4%.
En paralelo, las tasas de inflación tenderán al alza con carácter generalizado en función del deterioro del entorno geopolítico. Según la entidad, la inflación media anual se situaría entre el 3,7% y el 4,9% en Estados Unidos, entre el 2,3% y el 4,4% en la Eurozona y entre el 1% y el 2% en China. Este contexto tendrá un impacto directo en el mercado laboral, que experimentaría un deterioro notable según la gravedad del escenario considerado, con un paro medio de entre el 6,2% y el 6,7% en la Eurozona, de entre el 4,2% y el 4,8% en Estados Unidos y de entre el 5,3% y el 5,8% en China.
“Van a subir los tipos”, avanza Ignacio Muñoz-Alonso, que incide en que “cuando tienes un choque de oferta y suben los tipos de interés se genera una recesión, y estamos en un escenario de estanflación -inflación con crecimiento negativo-”. El estratega jefe de Inversis cree que se trata de “una posibilidad si la situación se prolonga, aunque está todavía lejos”.
El entorno adverso de Estados Unidos
Muñoz-Alonso señala “un entorno económico adverso” en Estados Unidos, destacando que el país terminó 2025 con un déficit comercial de aproximadamente 70 puntos y al comienzo de 2026 la situación ha empeorado. También destaca un déficit federal “elevadísimo” del 6,2% y una deuda pública federal neta que va a llegar al 120% dentro de nueve años, situación que no sucedía desde la Segunda Guerra Mundial.
Desde Inversis esperan dos bajadas por parte de la Fed, hasta llegar al 3,25%, con un sesgo inflacionario alcista con independencia de la guerra por aranceles, déficit y el efecto de la inmigración. Respecto al panorama laboral, “aunque el mercado de trabajo no está en una fase crítica, sí está ralentizándose y consolidándose en niveles compatibles con crecimientos inferiores a los del pasado reciente”, puntualiza Muñoz-Alonso, que también indica que el índice de sentimiento del consumidor de la universidad de Michigan, con 47,6 puntos, está en la lectura más baja desde la creación del índice.
En Inversis ven cercano un posible impeachment en Estados Unidos: “Todo indica que el partido republicano va a perder las elecciones y que los demócratas, una vez ganada la Cámara de Representantes, lo votarán, aunque sin reunir los dos tercios necesarios en el Senado para hacer efectiva una condena”.
China, “el gran tapado”
Muñoz-Alonso destaca que, si bien el 84% del crudo que atraviesa el Estrecho de Ormuz va a mercados asiáticos, China “ha mejorado su posición de manera significativa con respecto al año pasado y mejora cada día que el conflicto se prolonga. Esto se debe a su diversificación del aprovisionamiento y menores costes en el abastecimiento energético, que hace que China “pueda asumir el shock con más tiempo y certidumbre que otros países asiáticos”.
Del mismo modo, Muñoz-Alonso destaca que las exportaciones son el motor principal del país. El superávit comercial de China alcanzará un año más un nuevo récord histórico en 2026, previsto en 1,3 billones de dólares.
Alemania, “la gran sorpresa” en Europa
Según Inversis, Europa “mantiene cierta estabilidad frente a lo que estamos viendo en el resto del mundo” y Alemania “es la gran sorpresa”, pasando de un crecimiento negativo en 2023 y 2024 y de un +0,2% en 2025 a un 1,5% como resultado del proceso de rearme de Europa y del paquete fiscal aprobado en el país el año pasado.
“El resto de países continúa con las tendencias de crecimiento actuales, con España y Polonia liderando el crecimiento, con un 2,5% y 2,8% respectivamente”. Con un gasto en defensa de la UE previsto en 381.000 millones en 2025, un 11% más que en 2024, “la senda de independencia estratégica y militar de EE.UU. está trayendo beneficios muy notables en cuanto a crecimiento, con problemas en lado contrario que se reflejan en los incrementos de los déficit públicos”, explica Muñoz-Alonso. El Banco Central Europea se mantendrá en pausa al 2%.
Commodities como activo estructural
Dentro de la composición de carteras, en Inversis optan por “commodities como activo estructural, duraciones cortas y equity muy selectivo pensando siempre en sectores” dentro del escenario de conflicto contenido. Un escenario alcista despertará el apetito por el riesgo, con duraciones más largas en renta fija, mercados de renta variable con carácter general tomando posiciones previas a la crisis y muy invertidos en cíclicos, mientras que un escenario bajista conduciría a una situación de “flight to safety”, con activos refugio como el oro, el dólar y posiciones especulativas en energía.
Dentro de su recomendación de cartera “defensiva y cauta” para el próximo trimestre, en Inversis apuestan por posiciones “muy tácticas, sectoriales y defensivas” en renta variable, con un recorte importante respecto a la asignación de su presupuesto de riesgo, mientras que en renta fija se mantienen en el benchmark en el conjunto, con disminución de bonos del gobierno. En Investment Grade optan por salir de Estados Unidos y tomar posiciones en emergentes. Asimismo, aumentan 15 puntos en liquidez y en alternativos pasar de 0 a 10, con peso importante de oro, materias primas y derivados.
Desde Inversis sobreponderan defensa y el sector aeroespacial, así como la energía, materias primas y el oro. Por otra parte, se mantienen neutrales en infraestructura, banca europea y commodities industriales, infraponderando tecnología (especialmente software), la renta fija larga y el consumo discrecional.
El crédito privado es “el gran elefante en la habitación”, según Muñoz-Alonso, que apunta a un “deterioro significativo de los parámetros de funcionamiento, pero no una crisis sistémica”. “Durante mucho tiempo se ha refinanciado a estas compañías para impedir la revalorización del activo y como consecuencia nos encontraremos entre 2026 y 2028 con el muro de vencimientos”, concluye.



Por Beatriz Zúñiga