Luxemburgo demostró su poder como hub financiero dentro de la Unión Europea durante la última conferencia anual de la Asociación de la Industria de Fondos de Luxemburgo (ALFI). No solo sus cifras reflejan lo que significa esta plaza para la industria europea de fondos -cuenta con 8 billones de euros en activos bajo gestión y sus fondos se distribuyen en 80 países-, sino que el país lidera la voz de los profesionales en los principales debates de la industria: regulación, mercados privados, ETFs, distribución transfronteriza de fondos e innovación (tokenización y activos digitales).
A lo largo de dos días, las principales gestoras, firmas de servicios financieros, instituciones y profesionales de la inversión han abordado y profundizado en estos debates en un contexto de mercado en el que, según Martin Moryson, Global Head of Economics, DWS Investments, debemos plantearnos si los mercados son todavía racionales. “2026 está siendo un año complejo. Si tomamos de referencia otros momentos históricos donde también ha habido importantes crisis y conflictos geopolíticos, vemos que la dimensión de su impacto depende del momento del ciclo económico en el que se esté. En este caso, estamos ante unas economías y mercados resilientes, con importantes motores de crecimiento, como el consumo en el caso de Europa. Eso no quita para que identifiquemos el precio del petróleo, y de las energías en general, como el principal riesgo para la economía real; y que sea obvio esperar que vayamos hacia un escenario con menor crecimiento», señaló ante un auditorio lleno de profesionales.
Además del mercado, uno de los tema dominante fue el debate sobre si la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) debería asumir un papel más relevante en la supervisión del sector financiero, incluyendo los fondos de inversión y sus gestores. El objetivo es desbloquear la inversión —especialmente la procedente del ahorro de los hogares— y reforzar el crecimiento económico y la competitividad global de la UE.
Convergencia y armonización
El presidente de ALFI, Jean-Marc Goy, reconoció que el Paquete de Integración de Mercados y Supervisión de la Comisión Europea —presentado en diciembre de 2025 como piedra angular de la Unión de Ahorro e Inversiones— contenía «muchas buenas ideas», destacando sus propuestas para desmantelar barreras proteccionistas a la distribución transfronteriza. No obstante, fue claro: «No estoy de acuerdo en que centralizar los poderes supervisores en la ESMA vaya a simplificar la supervisión regulatoria».
Goy argumentó que tanto la Directiva AIFMD como el régimen UCITS consagran el principio de regulación por el país de origen, y que una mayor implicación europea haría el proceso más complejo, oneroso y costoso. «En última instancia, serán los inversores quienes paguen la factura», advirtió. Recordó que los fondos domiciliados en la UE gestionan en torno a 25 billones de euros en activos, de los cuales 6 billones provienen de inversores fuera de Europa. «Nos preocupa que el éxito de los UCITS como referente mundial esté en riesgo», afirmó.
La ESMA ya dispone de instrumentos para promover la convergencia regulatoria —directrices, opiniones, estudios de mercado e incluso procedimientos por incumplimiento del Derecho de la Unión—. Goy fue contundente: «La opinión unánime del sector es: «No lo necesitamos». Evert van Walsum, responsable de protección al inversor y finanzas sostenibles de la ESMA, respondió argumentando que las propuestas de la Comisión se alinean con la filosofía del mercado único. Reconoció que los esfuerzos de convergencia regulatoria habían llegado a su límite: «Hemos alcanzado el máximo posible con las herramientas actuales. Ya no podemos avanzar tan rápido como antes». Subrayó que el objetivo «no es en absoluto arrebatarle la supervisión a la CSSF», sino garantizar mayor integración sin obstaculizar la innovación.
Van Walsum citó las nuevas competencias propuestas para la ESMA para abordar la «supervisión ineficaz» de autoridades nacionales, priorizando siempre el diálogo previo con el supervisor correspondiente. Solo en casos excepcionales, y si no se alcanzara acuerdo, la ESMA podría emitir instrucciones correctoras. Argumentó además que los colegios de supervisores actuales son estructuras informales no respaldadas por la legislación.
El ministro de Finanzas luxemburgués, Gilles Roth, defendió el modelo existente: «Esta es una infraestructura transfronteriza que funciona«, señalando que los fondos luxemburgueses se distribuyen en más de 80 países. Concluyó: «Apoyamos la armonización, pero no creemos que una arquitectura descendente vaya a producir mejoras concretas. Por eso nos oponemos a la centralización de la supervisión de fondos». Por su parte, Laurent Van Burik, de la CSSF, fue igual de directo: «La supervisión centralizada se presenta como la solución a un problema que no vemos. Estamos mejor con el marco actual».
Goy subrayó la dimensión del papel luxemburgués: 5,2 billones de euros en activos UCITS a finales de 2025 y 3,1 billones en FIA, con un crecimiento del 10,2 % en doce meses y suscripciones netas de 132.800 millones de euros. Luxemburgo se ha consolidado como principal domicilio de los Fondos Europeos de Inversión a Largo Plazo (ELTIF), acogiendo 161 de los 286 constituidos en Europa. El Gobierno luxemburgués ha introducido además una reforma del régimen de carried interest para 2026 y una reducción adicional del impuesto de sociedades en 2027.
Un nuevo entorno para la industria
El doctor Martin Moryson, de DWS Investments, ofreció una visión más optimista a largo plazo. Señaló que los productores de Oriente Medio representan una pequeña parte de las importaciones europeas de gas natural licuado, que el tipo de cambio euro-dólar se sitúa en el mismo nivel que al lanzarse la moneda única, y que los mercados europeos y asiáticos han superado al estadounidense en un 10 % desde la inauguración de Trump. La desaceleración del crecimiento de la población activa en EE.UU., debida al endurecimiento migratorio, también reduce uno de sus principales motores económicos.
«La globalización no ha muerto», subrayó Moryson: el comercio mundial creció un 4,7 % en términos reales en 2025. El aumento del gasto europeo en defensa podría además impulsar la producción industrial del continente, que sigue siendo el segundo mayor mercado de consumo del mundo.
En cuanto a la inteligencia artificial, Guillaume Bour, de Mistral AI, señaló que los países de la UE prevén invertir 144.600 millones de dólares en los próximos dos años, aunque advirtió que el 75 % de los proyectos de IA no logran generar valor empresarial por obstáculos como la regulación intrusiva, el acceso limitado a datos de calidad y la escasez de talento.
Lucy Rigby, ministra de la City, destacó la relación de interdependencia entre el Reino Unido y Luxemburgo, afirmando que «ninguna asociación es más importante que la existente entre el Reino Unido y la UE». El objetivo del Gobierno británico es impulsar un sector financiero innovador reduciendo la fragmentación regulatoria, mientras garantiza el crecimiento de los mercados privados.
Tendencias en el sector
Van Burik alertó sobre el ritmo de los cambios: «Nunca en 28 años había visto tantos cambios regulatorios». Además de las propuestas de la ESMA, mencionó la entrada en vigor de AIFMD II y UCITS VI en abril de 2026, y los debates sobre la revisión del Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR), que pasaría de ser un régimen de divulgación a un marco de categorización. La Comisión propone que el 70 % de los activos de los fondos se alineen con su categoría, con exclusiones obligatorias. «La gran pregunta es dónde van a acabar los fondos actuales», advirtió, señalando que incluso con un período transitorio de 18 meses quedará trabajo considerable por hacer.
Durante la conferencia también se destacó el alcance global de los fondos luxemburgueses. En Chile, los fondos luxemburgueses se han convertido en un pilar del sistema de pensiones, con activos equivalentes al 80 % del PIB del país. El aumento previsto de las tasas de cotización del 10 % al 16 % impulsará aún más su presencia, orientándola hacia activos ilíquidos como infraestructuras renovables y materias primas como el litio y el cobre. Mauricio Larraín, del Ministerio de Hacienda chileno, destacó que los fondos luxemburgueses son valorados por su sólida supervisión regulatoria y gestión de riesgos: «Es un ecosistema y una cadena de valor completos».
Luxemburgo ha apostado decididamente por los ETF de gestión activa, con una exención del impuesto de suscripción y un régimen de divulgación flexible. Los ETF activos marcaron un récord con 2,4 billones de dólares en entradas netas mundiales, elevando los activos totales del sector a más de 21 billones. Según JPMorgan AM, los productos activos representan ya el 25 % de las entradas, con previsiones de alcanzar los 7 billones anuales en 2030, y el 40 % de los nuevos lanzamientos de ETF UCITS son de gestión activa. El proceso de aprobación en Luxemburgo ha sido reformado para permitir lanzar una clase de ETF en cuestión de días.
El foco en la gestora y el inversor
El debate central fue cómo competir en un mercado dominado por grandes grupos y boutiques especializadas. Amelia Sykes, de M&G, subrayó la necesidad de identificar las áreas con escala propia y tomar decisiones difíciles: «Dos tercios de los activos del sector están en estrategias con masa crítica insuficiente. No se puede mantenerlas indefinidamente». David Zoller, de DWS, destacó la importancia de las alianzas y de contar con un inversor ancla o un producto muy sólido.
Michael Field, de Morningstar, abrió la segunda jornada con el caso de Blue Owl Capital, que ha recibido importantes solicitudes de reembolso por preocupaciones sobre la calidad crediticia del sector: los impagos de prestatarios han pasado de niveles cercanos a cero en enero de 2024 al 4,0 %. Aunque no es un nivel catastrófico, genera inquietud si la tendencia continúa.
En este contexto, la calidad del servicio ha ganado peso frente a la rentabilidad como factor de decisión, aunque sin desplazarla. Rafal Kwasny, de Franklin Templeton, fue claro: «La rentabilidad es lo primero». Dale Quarry, de SS&C, añadió que la facilidad para hacer negocios es igualmente determinante.
La conferencia concluyó con el Premio FundTech del Programa Catapult, otorgado a Qvonto, proveedor especializado en soluciones automatizadas de información regulatoria SFDR y PRIIPs. La cita puso de relieve el vertiginoso ritmo de cambio en el sector europeo de gestión de activos, a medida que regulación, tecnología y nuevas prioridades de los inversores continúan transformándolo.


Por Beatriz Zúñiga
Por Alicia Miguel Serrano