Tanto la inteligencia artificial como la tokenización son ya dos realidades innovadoras que ofrecen grandes oportunidades dentro del mundo de la gestión de activos, si bien también suponen retos en términos de protección y gobernanza. Una dualidad que ha llevado a Inverco a crear un “laboratorio de innovación”, un espacio de colaboración donde los proveedores de servicios tecnológicos puedan trabajar con las gestoras para articular soluciones aplicables a los retos reales de la industria. Así lo anunciaba esta mañana Ángel Martínez-Aldama, su presidente, en el marco de las jornadas “El futuro de la gestión de activos. Transformación digital para una industria más competitiva”.
“La IA no es un promesa, sino una realidad que ya impacta en la cadena de valor de la industria. La tokenización tiene un enorme potencial estructural y transversal, pues permite una evolución amplia en la forma en que se estructuran, gestionan y distribuyen los activos financieros, y puede impulsar la canalización de inversores minoristas hacia los mercados, además de aportar eficiencias muy relevantes en toda la cadena de valor (desde el registro y la custodia y hasta la distribución de productos, permitiendo también altos niveles de trazabilidad, automatización y eficiencia operativa)”, comentaba Martínez-Aldama. Aunque no altera la industria en su esencia –sus fundamentos permanecen con los principios de diversificación, liquidez, transparencia o protección al inversor-, la innovación se da en la forma en que estos principios se implementan a través de tecnologías, caminando hacia una industria más eficiente y sofisticada en la forma en que genera valor.
De ahí que la transformación no pueda abordarse de forma aislada, sino en conjunto entre gestoras, proveedores tecnológicos, reguladores y supervisores, y de ahí la iniciativa de Inverco. “Queremos acompañar a nuestros asociados en este camino, creando un entorno dedicado a orientar en casos de uso concreto –por ejemplo, pulir fricciones en la parte operativa al lanzar fondos tokenizados-, facilitar la adopción de nuevas tecnologías y conectar las capacidades tecnológicas de unos con las necesidades reales de las gestoras. Es un espacio que va de la mano de la seguridad jurídica, con comprensión de problemas y aporte de soluciones. Un laboratorio de innovación que sirva como un punto de encuentro donde la innovación trascienda la operatividad y se materialice en desarrollos tangibles”, explicaba el presidente. Así, la industria no cambiará en su esencia, pero sí en sus herramientas, procesos e infraestructuras, dando a España la oportunidad de ofrecer un modelo propio e innovador centrado en el inversor.
Medios, no fines
Desde el supervisor internacional de los mercados IOSCO, Tajinder Singh, Deputy Secretary General, reflexionó sobre la velocidad de las nuevas tecnologías y cómo la IA puede ayudar en la construcción de carteras y la gestión de riesgos, pero siempre bajo el prisma de si se están construyendo buenas soluciones para los inversores y los mercados, especialmente en momentos de estrés, asegurando la protección inversora, la integridad y la estabilidad financiera. Recordó su reciente estudio, de finales de 2025, sobre la tokenización, reconociendo un interés creciente en un asunto que Europa está liderando, aunque con una adopción desigual. “La mayoría de la actividad existe junto a, y no en lugar de, las infraestructuras tradicionales”, dijo, señalando una realidad de infraestructuras híbridas en el mercado. En su opinión, el tema clave es la interoperabilidad, ante la fragmentación de liquidez entre ambos mundos, el tradicional y el tokenizado. “La interoperatilidad no es solo un aspecto técnico sino que esto también va de certeza legal, una gobernanza clara y una clara asignación de responsabilidades”, destacó. Por ejemplo, los acuerdos de custodia son más complejos en un sistema híbrido y la responsabilidad debe estar definida.
En la actualidad, la mayoría de los procesos de tokenización están dándose en fondos monetarios y de renta fija, donde se eliminan muchas fricciones, aunque siguen existiendo necesidades de protección y certeza legal. Porque también hay que tener claro lo que no cambia con la tokenización: el riesgo del fondo, por ejemplo, así como la importancia de la liquidez y los reembolsos. Se trata de un fenómeno que traspasa fronteras, crossborder, que demanda equilibrios: “Las tecnologías como la IA y la tokenización no son fines, sino herramientas. La cuestión real es si sirven al inversor, ayudan a eficientar los mercados y a su estabilidad. Si la respuesta es sí, debemos ir adelante; si no está clara, habrá que realizar análisis más profundos”, defendió.
Avances entre las gestoras
Para los protagonistas de la industria, los avances ya están sucediendo, sobre todo después de que la ley de 2023 permitiera la posibilidad de registrar y representar valores con tecnologías de registro distribuido. En una mesa de debate moderada por Carolina Fernández, subdirectora de Regulación y Public Policy de Inverco, Ana Puente, subdirectora general de finanzas sostenibles y digitales del Tesoro español, repasó los avances regulatorios desde el nacimiento del régimen piloto, pasando por el desarrollo de infraestructuras en países como Alemania, Lituania, República Checa o España, y defendió la necesidad de armonizar la normativa para operar en los mercados de valores. El debate se sitúa ahora en establecer un régimen permanente dentro del paquete de supervisión e integración de los mercados europeos, con ideas que permitan ir más allá, extender las propuestas a cualquier instrumento financiero o a entidades en sus funciones –por ejemplo, permitiendo a entidades no depositarias centrales de valores que puedan desempeñar, en tecnologías DLT, algunas funciones, como liquidación o notaría-. Pero la clave está en liquidar los activos tokenizados, algo que no solo se logra con regulación, sino con activos de liquidación mayoristas y minoristas con plena seguridad jurídica.
Silvia Senra, directora de Asset Managers Team de BlackRock Iberia, puso como ejemplo los avances de la gestora, con un papel dual: por un lado, acercar los activos digitales -como criptodivisas- con vehículos de inversión tradicionales como los ETPs (primero en EE.UU. y el año pasado lanzando ETPs sobre bitcoins en Europa) y, a la vez, lo contrario, trasladar los activos tradicionales, como los fondos monetarios, a vehículos tokenizados. Como ejemplo, un fondo mutuo en EE.UU. con más de 3.000 millones de dólares, que permite obtener rentabilidad y una liquidez inmediata, a diferencia de un fondo tradicional. “Ha tenido muy buena acogida, el uso aún es restringido entre players que son parte de este ecosistema pero el uso de la liquidez con este tipo de productos, también como colateral, es un game changer para la industria financiera”, explicó.
En su opinión, es clave trabajar en la infraestructura para que su acceso sea masivo: “La tokenización conlleva una democratización de la inversión en dos vertientes: el acceso los activos –además de monetarios, también se hace en renta variable, bonos, activos privados… a los que el inversor podrá acceder sin discriminación- y en la forma de acceso. “Va a cambiar la forma en la que emitimos instrumentos financieros, en la que se negocian y se accede a nuestra industria. La mitad de población mundial tiene ya un monedero digital, y en gran parte en mercados en vías de desarrollo. Con él pueden realizar pagos y operaciones financieras, gestionar su ahorro e invertir, y eso ya está ahí”, recordó. La experta destacó tres catalizadores para el corto y medio plazo: la depositaría digital; la profundidad de la liquidez, todavía en ciernes; y un desarrollo regulatorio que está sucediendo y que facilitará la tokenización de más activos y fondos por parte de las gestoras.
Interoperabilidad, supervisión y ecosistema: los retos
Rubén Nieto, Managing Director de Allfunds Blockchain, recordó que la tokenización depende no solo del proceso, sino del producto, comparando las diferencias entre un fondo monetario y un semilíquido, con una operativa muy manual; un proceso del que por ejemplo Hamilton Lane se benefició recientemente, y ese es el objetivo de Allfunds Blockchain: ayudar a distribuir a las gestoras y de forma más barata. Pero su mensaje fue también crítico: mientras en Asia y Luxemburgo han entendido la necesidad del cambio, en España estamos en periodo de transición: “Empezamos fuerte pero nos hemos ralentizado, cuesta avanzar y es una cuestión de ecosistema. Esto no va de desintermediar a los depositarios o los custodios tradicionales sino de hacerlo realidad. Queda mucho por recorrer, pero ya hay una base tanto de madurez tecnológica como jurídica que permitirá dar pasos. 2026 será un año alucinante”, indicó. Y recordó la importancia de transformar todo el sistema tecnológico, “las tuberías de la industria”. “Hoy el 99% de los cambios de comercializador ya van por blockchain. Queda convencer al resto de entidades, estamos en proceso de “evangelización”, afirmó.
Francisco del Olmo, subdirector responsable de Fintech y Ciberseguridad de la CNMV, aportó la visión del supervisor, que lleva desde 2017 recibiendo proyectos de tokenización, aunque pese al régimen piloto de 2023 todo fue menos rápido de lo esperado, si bien recuerda que fuimos pioneros en Europa. Se sucedieron después los proyectos de infraestructuras, tanto para institucionales como para minoristas, con proyectos más complejos que requerían una adopción más masiva como el de Allfunds. “Las infraestructuras existentes no son tanto pilotos, nacieron con vocación de quedarse, pero están limitadas. Eso impide que grandes entidades financieras empiecen a tomarse esto como algo en lo que tienen que estar y eso será primordial”, dijo, abogando por impulsar las propuestas europeas –de forma rápida- para crear un buen marco institucional.
Sobre el minorista, también podrá llegar a la tokenización pero los expertos hablan de la importancia de protecciones adicionales: por ejemplo, si se acepta la renunciar a la intermediación (exigida por MiFID), se necesitarán registros adicionales, reasignando responsabilidades (por ejemplo, para hacer el test) en estas operaciones inmediatas. Para la CNMV, en un entorno en el que empiezan a tokenizarse además de fondos monetarios y activos reales, acciones, ETFs o productos estructurados, el reto para los supervisores está sobre la mesa.


Por Alicia Miguel Serrano
