El Grupo CIMD Intermoney está reorganizando su negocio de mercados privados: en private equity, acaba de vender el 80% de Intermoney Capital a sus gestores, que han renombrado la entidad como Merus Capital, quedándose con el 20% restante, mientras mantiene su área de private markets en Dubai. Pero si hay un segmento al que se dispone a dar una nueva vida es al de crédito privado y financiación alternativa: el grupo acaba de renovar la marca de Beka Credit, iniciando una nueva etapa bajo la denominación Zintra Capital Credit, en el marco de un proceso de renovación de identidad corporativa.
«La decisión de renovar la marca responde a nuestra integración dentro del Grupo CIMD Intermoney. Con Zintra Capital Credit buscamos dar una identidad clara y especializada a nuestra área de financiación alternativa, diferenciándola de otras líneas de negocio del grupo. La anterior marca desaparece en este contexto porque queremos reflejar la nueva etapa de crecimiento y consolidación que estamos viviendo», explica José Corral Vallespin, Managing Partner y CEO de Zintra Capital Credit.
La idea es transmitir solidez, especialización y cercanía al cliente. «La nueva marca refleja nuestra capacidad reforzada dentro del grupo, nuestra vocación de ofrecer soluciones de financiación alternativa ágiles y flexibles, adaptadas a las necesidades de las empresas, así como nuestro compromiso con el crecimiento empresarial. Queremos que clientes e inversores perciban claridad, confianza y profesionalidad en todo lo que hacemos», asegura en esta entrevista con Funds Society.
Corral Vallespin ya lideraba anteriormente esta área de negocio con Beka, de forma que los equipos, las capacidades y los procesos continúan operando con normalidad bajo la nueva marca.
Planes de futuro
La entidad cuenta con una oferta diversa, con tres fondos en periodo de inversión (Alcántara, Ronda y Alameda) y un cuarto (Triana) ya invertido. Alcántara (con 150 millones de euros) ofrece financiación a corto plazo, complementaria a la bancaria, a empresas españolas de casi cualquier tamaño. Ronda (con 200 millones) proporciona soluciones de gestión del capital circulante a empresas farmacéuticas y proveedores de equipos y material sanitario a hospitales, tanto públicos como privados. Alameda (con 200 millones) ofrece financiación a proyectos de energías renovables de tamaño pequeño, por debajo del umbral de financiación de los bancos.
«Seguimos trabajando en nuevos lanzamientos de vehículos, que estimamos tener en el mercado en los próximos meses, siempre con el objetivo de complementar la financiación tradicional, sin competir con los bancos», desvela Corral. Entre otras iniciativas, trabajan en un nuevo fondo para ofrecer financiación a largo plazo a empresas medianas, con estructuras flexibles de amortización y garantías; y en un vehículo para financiar proyectos de promoción inmobiliaria.
El grupo cuenta con dos sociedades adicionales: Zintra Capital Originacion -una sociedad operativa que canaliza la actividad comercial y no gestiona activos- y Zintra Capital Healthcare -una joint venture con el banco japonés Nomura que actúa como asesora de inversiones del fondo Ronda, enfocado en factoring para el sector sanitario-.
Oportunidades y riesgos limitados
Para el experto, el crédito privado va seguir ofreciendo múltiples oportunidades: «Va a continuar en una clara senda de crecimiento, complementando la financiación tradicional de los bancos. Los bancos cada vez están más limitados en su actividad crediticia por las exigencias regulatorias y de capital y el crédito alternativo está todavía en la infancia. El porcentaje de crédito privado es todavía muy inferior a la media de los países europeos e irrisorio comparado con países con una larga tradición en esta actividad, como Reino Unido y Estados Unidos. Las rentabilidades para el inversor a corto y medio/largo plazo son muy atractivas y una buena opción para diversificar la cartera», explica.
Además, relativiza las últimas noticias que han puesto en el foco algunas cuestiones relacionados con grandes gestoras en Reino Unido -apuntando cuestiones como hasta qué punto las firmas de crédito privado tienen en cuenta las notas de las agencias de calificación de deuda para dar créditos, o problemas en las valoraciones y el hecho de que no afloren minusvalías, es decir, relacionadas con la transparencia y potenciales riesgos sistémicos-.
Y recuerda que, en España, «el crédito privado no es aún relevante, por lo que su impacto en la economía en caso de un hipotético y muy improbable problema sería ínfimo. Estimamos que menos del 5% de la financiación a empresas españolas proviene de fondos de crédito alternativo, locales (como Zintra Capital) o internacionales», asegura, dejando claro también su potencial.



