Navegamos en mitad del primer trimestre de 2026 y el sentimiento de los inversores se mantiene optimista. De hecho, el 73% de los entrevistados por OTPP (Ontario Teachers) afirmó sentirse favorable respecto al entorno de inversión.
“Nuestra investigación se llevó a cabo al entrar en los últimos meses de 2025, en un contexto de desafíos macroeconómicos y geopolíticos, pero también de repunte de la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A), que ya se anticipaba el año pasado, y de un desempeño alcista de los mercados bursátiles”, explican los responsables de la encuesta.
En medio de la turbulencia geopolítica persistente y del rápido cambio tecnológico, los inversores mantienen el optimismo sobre el entorno de inversión al comenzar el nuevo año. Cerca de tres cuartas partes (73%) tienen una visión positiva del entorno general de inversión de cara a 2026, un sentimiento similar al del año anterior. Los más optimistas son los inversores de EE.UU.: el 83% se siente positivo sobre el año que viene, frente al 64% en el mismo periodo de hace un año. En contraste, los inversores de Francia son los más cautelosos respecto a 2026: algo menos de la mitad (49%) expresa una visión positiva, seguidos por Australia, donde el 65% describe el entorno de inversión como favorable.

Según esta encuesta, que se lleva realizando tres años, el aumento de las preocupaciones por las tensiones geopolíticas y la volatilidad de los mercados ha hecho poco por reducir el entusiasmo de los inversores globales sobre el entorno de inversión del próximo año. La encuesta también refleja que tienen claro cuáles son las oportunidades de inversión: un 81% afirma que este será un año favorable para los mercados privados, un 86% considera que el cambio tecnológico es un factor favorable, y el 98% está integrando la IA en sus propios negocios.

Oportunidades de inversión
Sin duda, el cambio tecnológico se percibe como un habilitador para los inversores. “En un año en el que la IA pasó rápidamente de la experimentación a la aplicación en el mundo real, los inversores globales parecen estar adoptando el ritmo del cambio. En conjunto, el 86% tiene una visión favorable del ritmo del cambio tecnológico, frente al 78% en 2024”, explican.
En este sentido, EE.UU.—líder en la carrera de la IA gracias a marcos gubernamentales favorables, un gran talento disponible y una fuerte inversión del sector privado—presenta las valoraciones más positivas del cambio tecnológico: el 91% lo ve favorablemente, frente al 82% en 2024.
Según muestran los datos de la encuesta, prácticamente todos los inversores (98%) están avanzando en la incorporación de capacidades de IA en sus negocios: un 30% indicó que se centra en aprovechar la tecnología para informar y mejorar las decisiones de inversión, mientras que alrededor de una cuarta parte se enfoca en aumentar la productividad (27%) y en aprovechar mejor sus datos propios (25%).
Esta visión optimista del entorno de inversión está alimentada en parte por los mercados privados. A nivel global, el 81% de los inversores tiene una visión favorable de los mercados privados, incluyendo aspectos como la disponibilidad de capital, la liquidez y el flujo de operaciones. Los nueve países incluidos en la encuesta sitúan los mercados privados entre los dos aspectos más favorables del entorno de inversión, con EE.UU., Reino Unido e India entre los más positivos.
Además, en varios mercados, los inversores muestran un apetito creciente por buscar oportunidades más cerca de casa. Por ejemplo, Singapur registró el mayor salto: el 62% espera invertir más en Asia-Pacífico en 2026, 27 puntos porcentuales más que el año pasado. Otros mercados globales muestran una visión similar, incluida Canadá, donde el 69% de los inversores canadienses indicó interés por oportunidades domésticas, un aumento de 24 puntos respecto al año anterior. “Tendencias parecidas aparecieron en EE.UU. (60%, +12 puntos) y entre inversores del Reino Unido invirtiendo en Europa (68%, +8 puntos)”, apuntan.
Vuelve la transición energética
Aunque parece un tema que ha perdido foco, la realidad es que la transición energética —que incluye desde vehículos eléctricos y tecnología climática hasta minerales críticos y energías renovables— está atrayendo más atención por parte de los inversores globales. Casi 9 de cada 10 (88%) señalaron interés por invertir en este ámbito, frente al 78% del año pasado.
“Destaca que, en EE.UU., el 94% ve oportunidades de inversión en la transición, 20 puntos más que el año pasado, mientras que en Canadá el 87% comparte esta visión, con un aumento de 16 puntos frente a 2024. En el Reino Unido, el 95% expresó interés en la transición energética, 7 puntos más que en 2024”, explican.
A nivel global, los inversores indicaron mayor interés en empresas que facilitan la tecnología climática y la infraestructura (59%, +5 puntos) y en empresas que reducen emisiones (59%, +9 puntos), seguidas de cerca por empresas que sustituyen el uso directo de combustibles fósiles (57%, +10 puntos).
Principales desafíos
Muchos de los mismos factores que definieron el clima de inversión en 2025 persisten al entrar en 2026. La foto es clara: los mercados de renta variable avanzaron en general durante los últimos 12 meses, mientras que los mercados de renta fija ofrecieron resultados mixtos en un contexto de políticas monetarias divergentes entre regiones. “La volatilidad de los mercados financieros sigue siendo una de las principales preocupaciones de los inversores globales: más de la mitad (54%) la sitúa entre sus tres mayores inquietudes, en línea con la encuesta del año pasado”, indican.
La incertidumbre económica también pesa ligeramente más en las perspectivas que hace un año. La mitad de los inversores (50%) cita factores macroeconómicos como una de sus tres principales preocupaciones, frente al 47% el año pasado. Por último, como era de esperar, tras un año de transiciones políticas en muchos mercados, cambios en las dinámicas de relaciones comerciales y conflictos globales en curso, la inestabilidad geopolítica completa el “top 3” de preocupaciones de cara a 2026: el 44% señala las tensiones globales como un desafío, un nivel similar al observado en 2025.



