La economía mundial registrará un crecimiento “sólido” en 2026, según las previsiones de Goldman Sachs Research. De acuerdo con el informe, las estimaciones de la entidad para la mayoría de las principales economías se sitúan en línea o por encima del consenso del mercado. Además, Estados Unidos destaca como el país sobre el que Goldman Sachs mantiene una visión más optimista en comparación con otros analistas. “Como ha sido habitual desde la pandemia, somos más optimistas (en relación con el consenso) respecto a EE.UU.”, señala Jan Hatzius, economista jefe y responsable de Goldman Sachs Research, en el informe titulado “Perspectivas macroeconómicas 2026: crecimiento sólido, empleo estancado, precios estables”.
La entidad prevé que la economía estadounidense supere de forma significativa las previsiones de consenso gracias a varios factores, entre ellos las rebajas fiscales, unas condiciones financieras más favorables y un menor impacto negativo de los aranceles. En concreto, las rebajas de impuestos permitirán que los consumidores reciban alrededor de 100.000 millones de dólares adicionales ,equivalentes al 0,4% de la renta disponible anual, en devoluciones fiscales durante la primera mitad del próximo año.
El panorama para China, sin embargo, es más desigual. Según Goldman Sachs, el PIB del país crecerá un 4,8%, impulsado por unas exportaciones sólidas que compensan la debilidad de la demanda interna. Hatzius destaca que la capacidad de China para producir bienes de mayor calidad a precios más bajos sigue siendo inigualable. Además, subraya que la segunda mayor economía del mundo ha demostrado su capacidad para mitigar el impacto de aranceles elevados sobre sus exportaciones, como se ha evidenciado en las negociaciones comerciales con Estados Unidos. “Todo ello sugiere que el sector manufacturero chino debería continuar creciendo con fuerza”, afirma.
No obstante, amplios segmentos de la economía interna china siguen mostrando debilidad. Aunque el mayor impacto negativo de la crisis del sector inmobiliario sobre el crecimiento del PIB parece haber quedado atrás, con una caída del 60% en las ventas de viviendas y del 80% en los inicios de construcción respecto a sus máximos, los economistas de Goldman Sachs estiman que este sector restará 1,5 puntos porcentuales al crecimiento del PIB el próximo año.



