Los líderes empresariales y los inversores institucionales están reconfigurando las prioridades estratégicas de sus inversiones ante el auge de Asia, de la inteligencia artificial (IA) y de un entorno de mayor volatilidad. Según la última encuesta publicada por HSBC a estos dos perfiles, el 93% prevé aumentar el comercio o la inversión transfronteriza en los próximos cinco años, reflejando una visión de crecimiento internacional sostenido pese a la incertidumbre. Al mismo tiempo, el 88% ha reajustado su asignación de capital como respuesta al aumento de la volatilidad en los mercados.
«Estamos viviendo un periodo de cambios rápidos y sin precedentes. La geoeconomía está redefiniendo los contornos de la economía global, impulsada por nuevas tecnologías y nuevas posibilidades. Como resultado, el sistema financiero internacional se está reajustando, realineando y redefiniendo las cadenas de suministro, los patrones comerciales, los mercados de capitales y los flujos de inversión», reconoce Georges Elhedery, Group CEO HSBC.
Además, el estudio muestra que, tras una década de acontecimientos globales acumulados, las compañías se están adaptando y continúan invirtiendo: el 94% de los encuestados sigue viendo sólidas oportunidades de crecimiento internacional, mientras que el 87% afirma que están más dispuestos a asumir riesgos calculados que hace cinco años. Y casi tres de cada cuatro (72%) anticipan un reposicionamiento moderado o significativo de sus negocios en los próximos tres años, a medida que reevalúan dónde operan y cómo invierten.
IA y tecnología tras las decisiones estratégicas
Según las conclusiones del informe, la inteligencia artificial y la tecnología se han convertido en algunos de los principales motores que influyen en las decisiones de expansión internacional y en las estrategias de asignación de capital. La tecnología es ahora un elemento central en las decisiones de inversión global de los líderes empresariales e inversores institucionales. «El acceso a la inteligencia artificial, tecnologías críticas e infraestructuras será el factor más importante que influya en las estrategias internacionales de los encuestados en los próximos tres años (50%), en línea con el crecimiento de los mercados y la demanda de clientes (49%). Y el contar con una sólida infraestructura relacionada con la inteligencia artificial y los datos, así como con costes energéticos atractivos, es también uno de los factores más relevantes a la hora de decidir aumentar la exposición a mercados concretos (51%), solo por detrás de unas sólidas perspectivas de crecimiento y la demanda de los clientes (52%)», señala el documentos.
Los encuestados consideran que los beneficios potenciales más significativos de la inteligencia artificial en los próximos tres años serán la mejora de la productividad y la eficiencia de la plantilla (56%). También destacan la previsión y la modelización (48%), así como una mayor innovación, generación de ideas y ahorro en costes operativos (46%). No obstante, un relevante 32% espera que la inteligencia artificial desempeñe un papel más estratégico dentro de tres años, al transformar de forma fundamental su modelo de negocio. Esto apunta a un cambio esperado no solo en cómo se realiza el trabajo, sino en qué productos y servicios se ofrecen, cómo se entregan y cómo se crea valor.
Según el informe, el 49% de los inversores institucionales señala el aumento de la exposición a temáticas de inteligencia artificial y tecnología como su estrategia más habitual para posicionar las carteras de clientes en 2026 en respuesta al contexto económico actual. Este es el principal foco en la reasignación de carteras. Solo el 14% prevé no realizar cambios materiales en su enfoque general.
Volatilidad: las empresas están reajustando sus estrategias
Un conclusión relevante de la encuesta es que la volatilidad ya no se percibe como una perturbación temporal, sino como una característica permanente de la economía global, una opinión compartida por el 95% de los encuestados. Como respuesta, el 88% afirma haber reajustado su enfoque de asignación de capital como reacción al aumento de la volatilidad. Las organizaciones también están ampliando sus horizontes de inversión para adaptarse a un entorno más complejo. Los datos muestran que un 53% indica que sus horizontes de inversión se han alargado en comparación con hace tres años, lo que apunta a un posicionamiento más a largo plazo pese a la incertidumbre persistente. «Esta tendencia se observa en mercados clave como el Reino Unido (69%), Estados Unidos (68%) y China continental (78%), y los encuestados señalan que sus organizaciones cuentan con mayor liquidez que hace tres años», explican.
Ante la volatilidad actual con el conflicto en Oriente Medio, los encuestados en Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos parecen mantenerse firmes en sus estrategias a medio plazo a pesar de la situación actual en Oriente Medio, con unas respuestas sólidas en cuanto a las oportunidades de crecimiento tanto a corto como a largo plazo en línea con las de otros mercados analizados. La encuesta muestra que las empresas e inversores en los EAU (95%) y Arabia Saudí (98%) están recurriendo a la reconfiguración de sus cadenas de suministro, y el 94% de los encuestados afirma que el comercio y la inversión transfronterizos adoptarán un patrón cada vez más regional.
Comercio: China continental es en el principal foco
Por último, la encuesta apunta a que la globalización está adoptando una estructura más regional, un 93% de las empresas prevén aumentar el comercio o la inversión transfronteriza en los próximos cinco años, y un 91% que espera que esos flujos se concentren más dentro de redes regionales. Los encuestados identifican China continental como el mercado cuya importancia en sus relaciones económicas se espera que crezca más en los próximos cinco años, señalado por el 41% de los responsables de decisión, más que cualquier otra región a nivel global. Este creciente protagonismo de Asia se enmarca en una transformación más amplia del comercio mundial.
Según sus conclusiones, los mercados establecidos siguen desempeñando un papel clave en las estrategias globales: «Europa continental y el Reino Unido fueron identificados por el 38% de los encuestados, respectivamente, como fundamentales para sus futuras relaciones económicas en los próximos cinco años, lo que subraya que, mientras Asia gana peso, los centros económicos tradicionales siguen siendo esenciales para el crecimiento y la conectividad global». Para HSBC es relevante que, incluso en un contexto de incertidumbre en los mercados, empresas e inversores están apostando por las oportunidades de crecimiento. De hecho, la encuesta muestra que el 89% está aumentando activamente la asignación de capital en mercados de alto crecimiento, lo que refleja una fuerte convicción en los retornos a largo plazo pese a la volatilidad.
“Nuestra encuesta realizada previa al Global Investment Summit pone de relieve una transformación estructural en la economía global. Los flujos de comercio e inversión se están volviendo más regionales, Asia está ganando importancia estratégica y la tecnología está redefiniendo cómo y dónde se asigna el capital. Los líderes empresariales e inversores institucionales están reajustando dónde operan, invierten y asignan capital a medida que aumenta la complejidad”, concluye Michael Roberts, CEO de HSBC Bank plc y CEO de Corporate and Institutional Banking.



