El riesgo asociado a ser un profesional del ámbito de las criptomonedas ha disminuyendo desde la elección del presidente Trump, aunque la regulación y la liquidez se consideran factores clave para mitigar cualquier riesgo profesional asociado a invertir en este sector, según un informe global realizado por Nickel Digital Asset Management (Nickel).
El estudio, realizado con organizaciones que han invertido en el sector, reveló que el 53% de los encuestados cree que el riesgo profesional para los ejecutivos en el ámbito cripto ha disminuido bajo la presidencia de Trump, y un 17% afirma que se ha reducido significativamente. El 33% de los encuestados considera que el riesgo ha aumentado, aunque solo un 1% opina que ha aumentado de forma significativa. Este estudio, realizado con inversores institucionales y gestores de patrimonio en EE.UU., Reino Unido, Alemania, Suiza, Singapur, Brasil y Emiratos Árabes Unidos, con organizaciones que gestionan en conjunto aproximadamente 1,1 billones de dólares en activos, demuestra que existe un fuerte enfoque en la regulación como forma de mitigar el riesgo profesional.
Entre las conclusiones del documento destaca que el 83% considera que la regulación es muy importante para reducir el riesgo profesional al invertir en activos digitales, y un 30% afirma que es extremadamente importante. Sin embargo, el factor más significativo para mitigar el riesgo profesional asociado a la inversión en activos digitales identificado por el estudio es la mejora de la liquidez del mercado. Alrededor del 38% eligió esta opción por encima del 32% que optó por una mayor participación institucional, y del 17% que señaló mejoras en la infraestructura del mercado. Alrededor del 13% seleccionó la claridad regulatoria.
El 48% de los encuestados afirma que espera la aparición de más plataformas de negociación en el sector durante los próximos 12 meses, lo que, según ellos, impulsará una mayor participación institucional. Un 24% espera una mayor claridad regulatoria y un 19% prevé más soluciones de custodia. En torno al 10% señala que los avances en la escalabilidad de la tecnología blockchain contribuirán a una mayor adopción institucional en el próximo año.
“Ha existido claramente en el pasado una percepción de riesgo profesional para los ejecutivos que se involucraban en el sector cripto. La adopción gradual del cripto por parte del mercado general, incluyendo firmas como BlackRock y Fidelity, ha sido acelerada por la presidencia de Trump, y el temor al riesgo profesional está disminuyendo, aunque muchos inversores en este espacio aún creen que persiste cierto estigma”, explica Anatoly Crachilov, CEO y socio fundador de Nickel Digital.
En su opinión, «la regulación sólida es fundamental para el crecimiento del sector, pero también existen cuestiones prácticas que deben abordarse, como una mayor liquidez y mejoras en la infraestructura del mercado que contribuyan a mitigar los actuales riesgos de contraparte”.
El entorno es positivo para los activos de riesgo de cara a 2026, de acuerdo con las perspectivas de inversión para el próximo año de Fidelity International. Esta visión hace que la gestora tenga varias convicciones muy claras: invertir en renta variable emergente con un enfoque selectivo y en bonos emergentes en moneda nacional, que el oro, las estrategias de rentabilidad absoluta y los activos no cotizados deberían proporcionar una resistencia diversificada a las carteras durante el próximo año.
“Entramos en 2026 en un entorno macroeconómico favorable. El crecimiento debería ser resistente y la política (tanto monetaria como fiscal) es expansiva. Algunas de las inquietudes que golpearon durante los últimos 12 meses se han disipado: la inflación subyacente sigue siendo alta, pero se está moderando, y la posibilidad de una contracción brusca provocada por los aranceles se ha desvanecido. Sigue habiendo riesgos, como un mayor deterioro del mercado laboral, un repunte de la inflación, la independencia del banco central estadounidense y la fortaleza de los ciclos de inversión empresarial en IA y beneficios, que exigen vigilancia, pero por ahora parecen manejables”, afirma Salman Ahmed, responsable global de Macroeconomía y Asignación Estratégica de Activos de Fidelity International.
Sin embargo, advierte de que el panorama a largo plazo es más complejo. “Más allá de la estabilidad a medio plazo emerge una creciente fragmentación mundial tras años de globalización progresiva y acumulación de deuda. El Día de la Liberación del presidente estadounidense Donald Trump fue en sí mismo una manifestación de estos cambios estructurales y, desde entonces, ha acelerado la división del mundo en bloques regionales.
Esa fragmentación irá acompañada de un mayor debilitamiento intencionado del dólar estadounidense. El valor del dólar es ahora una herramienta de política estratégica y, en consecuencia, esperamos que caiga en los próximos años, especialmente a medida que se intensifiquen los debates en torno a la independencia de la Fed”, añade.
Crear carteras resistentes
Según su visión, estos cambios macroeconómicos obligarán a los inversores a ver de otro modo el riesgo del dólar estadounidense. “Sin duda habrá más volatilidad geopolítica en 2026 y el oro debería proporcionar cierta protección en este entorno. El euro también parece más atractivo, sobre todo a medida que la Reserva Federal se vea presionada para recortar los tipos de interés más de lo que podría estar justificado. La relajación presupuestaria y el aumento del gasto en defensa en Alemania deberían apoyar al euro”, apunta Ahmed.
En su opinión, esta dinámica cambiante se prolongará más allá de 2026: “A largo plazo, dado el peso de la renta variable estadounidense en los índices de referencia mundiales, los inversores no estadounidenses querrán tener en cuenta si sus actuales ratios de cobertura les servirán en un mundo en el que el dólar está sometido a una presión cada vez mayor, sobre todo por la política estadounidense”.
También espera que la inflación se mantenga estructuralmente alta, lo que implica correlaciones más elevadas entre la renta variable y la renta fija. “Esto respalda los argumentos a favor de fuentes alternativas de diversificación, como los activos reales, las divisas y las estrategias de rentabilidad absoluta”, matiza.
Dónde asumir riesgo: mercados emergentes
A la hora de hablar de oportunidades, argumenta que las posibles depreciaciones del dólar deberían ser un acicate para los mercados emergentes. En su opinión, los activos emergentes son una de nuestras grandes convicciones para 2026.
“La renta variable de países como Corea del Sur y Sudáfrica está volviendo a subir y, en este sentido, los fundamentales están mejorando y las valoraciones son atractivas frente al resto del mundo. China también parece atractiva de cara a 2026, ya que sus medidas de estímulo están creando oportunidades específicas. Asimismo, la deuda emergente en moneda nacional, especialmente en Latinoamérica, ofrece rendimientos reales atractivos y curvas pronunciadas”, señala el experto de Fidelity.
Otra área donde no faltarán las oportunidades es en la IA, donde la gestora considera que esta temática será un catalizador de las subidas en bolsa. “La historia detrás de la IA es clara: la tecnología promete mejorar la productividad y aumentar los márgenes de las empresas. Sobre esta base, el mercado está dispuesto a sostener valoraciones más altas en toda la cadena de la IA”, afirma.
Sin embargo, matiza que esta cadena llegará lejos y habrá diferentes maneras de tocar la temática de la IA a lo largo de 2026. “Intentamos sacar provecho de todas las partes de la cadena de valor de la IA, manteniendo las inversiones en los hyperscalers y los fabricantes de chips, pero también encontrando valor entre los beneficiarios subyacentes y más baratos que están empezando a reducir distancias”, sostiene Ahmed.
Posicionarse para el futuro
“Este entorno, que en líneas generales es favorable al riesgo, surge en medio de una perturbación estructural que probablemente afectará a la asignación de activos mucho más allá de los próximos 12 meses. Muchas cosas se han trastocado en 2025 y los inversores deberán poner más atención en dónde asumen riesgo en 2026”, comenta el experto.
No obstante, la gestora señala que esto no significa hacer concesiones en materia de rentabilidades. “El panorama ha cambiado. Lo enfocamos desde la tolerancia al riesgo, con la vista puesta en los desequilibrios bursátiles, macroeconómicos y geopolíticos y su impacto en el diseño de las carteras”, concluye.
Con el objetivo de impulsar la internacionalización del mercado de capitales local, la Asociación Chilena de Administradoras de Fondos de Inversión (Acafi) presentó su nueva “Guía de Buenas Prácticas para Inversionistas No Residentes”. Este documento, destacaron desde el gremio a través de un comunicado, busca difundir el conocimiento que actualmente está en manos de gestoras locales, para aumentar la participación de inversionistas extranjeros en la industria.
La industria chilena de fondos de inversión superó ya los 40.000 millones de dólares en AUM, pero la participación de capitales internacionales sigue siendo relativamente baja. Según cifras de las gestoras sólo representa un 6% de los activos administrados.
A pesar de este predominio doméstico, el interés de los capitales globales muestra una trayectoria ascendente, pasando de montos incipientes en 2013 a más de 2.170 millones de dólares al cierre del segundo trimestre de 2025. Esto, recalcaron desde la Acafi, evidencia un potencial de crecimiento significativo que esta guía busca capturar de manera concreta.
Dentro de la oferta local, los activos alternativos lideran con fuerza la atracción de capital, destacando sectores como activos forestales y agrícolas, con un AUM de 704 millones de capital, y capital privado, con 554 millones de dólares. En el ámbito mobiliario, la deuda también juega un rol relevante, con casi 600 millones de dólares invertidos por parte de inversionistas no residentes.
Marco tributario para extranjeros
La guía profundiza en las ventajas competitivas que ofrece Chile a capitales internacionales, destacando los regímenes de tributación aplicables a los fondos de inversión públicos.
Al respecto, indicaron desde el gremio, cabe señalar la exención bajo el Artículo 107 de la Ley sobre Impuesto a la Renta, que incentiva la inversión para inversionistas institucionales, eximiendo de tributación la ganancia de capital en la venta de cuotas de fondos públicos con presencia bursátil. Por su parte, en el Régimen de Fondos 80/20, diseñado para vehículos que invierten mayoritariamente en el extranjero, las ganancias distribuidas a no residentes no están afectas a impuestos en Chile si se cumplen las condiciones de inversión externa.
Este marco, sumado a la seguridad que brinda la fiscalización de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) –regulador de la banca, las aseguradoras, gestoras de fondos y otras entidades financieras, excluyendo los fondos de pensiones–, posiciona a los fondos de inversión locales como una plataforma eficiente de administración de activos para el mercado global, agregaron.
Otros factores relevantes
A esto se suma una serie de modernizaciones que se han registrado a nivel de Depósito Central de Valores (DCV) y en los procesos de los bancos custodios, que han desarrollado las condiciones para que los inversionistas extranjeros inviertan en la industria local con altos estándares, según el director y presidente de la Comisión Mobiliaria de la Acafi, Eduardo Aldunce.
“Queremos transmitir a las administradoras que existe una oportunidad real y un ecosistema sólido para atraer capitales, especialmente en un mercado que ya se acerca a los 900 fondos de inversión públicos”, acotó el ejecutivo en la nota de prensa.
Por su parte, Virginia Fernández, gerente de estudios de la organización gremial, destacó el desarrollo de la regulación. En ese frente, los principales hitos que destacó fueron la promulgación de la Ley Única de Fondos (LUF) en 2014, que simplificó y unificó la regulación de los distintos tipos de fondos, y la Norma de Carácter General (NCG) 410 de la CMF, emitida en 2016, que permitió a los inversionistas extranjeros ser considerados «inversionistas institucionales» bajo ciertas condiciones, facilitando su entrada a instrumentos que antes les eran de difícil acceso.
Las compañías globales de lujo combinan herencia, poder de fijación de precios y una gestión disciplinada de la oferta de una forma que pocos sectores pueden igualar. Para los inversores activos que buscan una exposición diversificada al crecimiento global de alta calidad y a largo plazo, las acciones del sector del lujo pueden ofrecer una oportunidad diferenciada y muy atractiva.
“Cuando se combinan la escasez, el poder de fijación de precios y el valor emocional, se obtiene un modelo de negocio que se parece muy poco al resto de los mercados de consumo”.
Dentro de un sector construido sobre la artesanía y la escasez
El lujo suele simplificarse como bolsos, relojes o coches deportivos, pero la oportunidad es mucho más amplia. Según la definición que se utilice, el mercado global del lujo representa entre 1,5 y 1,7 billones de dólares estadounidenses en ventas anuales, de los cuales aproximadamente 450.000 millones de dólares corresponden únicamente a bienes personales de lujo. Estas categorías, que van desde artículos de piel de alta gama hasta joyería y moda, han crecido a tasas compuestas de un dígito medio a alto durante más de una década.
Pero lo que hace que el lujo sea realmente interesante para los inversores activos no es su escala, sino su economía.
En un episodio reciente de nuestro podcast Thornburg Investment Insights, hablé con el gestor de carteras Sean Sun tras su último viaje de investigación a Europa. Sus conversaciones con varias de las principales casas de lujo pusieron de manifiesto hasta qué punto la investigación sobre el terreno es clave para comprender la fortaleza competitiva y el valor de marca a largo plazo.
Por qué el lujo rinde por encima de su peso en la renta variable global
Aunque el gasto en lujo representa solo una pequeña fracción del PIB mundial, el sector concentra una proporción desmesuradamente alta de los beneficios empresariales globales. Muchas de las principales casas europeas, entre ellas LVMH, Hermès, Richemont y Ferrari, generan márgenes brutos superiores al 60 % y márgenes operativos por encima del 30 %. A modo de referencia, las empresas de lujo alcanzan márgenes elevados comparables a los del sector tecnológico estadounidense, más del triple de los de la mayoría de las compañías de consumo discrecional y el doble de la media de los índices globales de renta variable.
Sean destacó tres razones por las que el lujo encaja de forma natural con un mandato internacional centrado en la calidad:
Crecimiento resiliente vinculado a la creación de riqueza. La demanda de lujo depende menos de los ciclos de ingresos y más de las tendencias de riqueza a largo plazo. El mercado potencial de consumidores acomodados, especialmente en los mercados emergentes, sigue ampliándose.
Excepcional valor de marca y poder de fijación de precios. Gracias a la escasez de la oferta y a la resiliencia de sus clientes principales a lo largo del ciclo económico, las mejores casas han incrementado los precios de forma consistente por encima de la inflación sin debilitar la demanda.
Modelos de negocio poco intensivos en capital. La ventaja competitiva proviene de activos intangibles como la herencia, el diseño y el compromiso con la artesanía, y existe poca necesidad de realizar grandes inversiones de capital. Esto, combinado con una gestión cuidadosa de la oferta, respalda un fuerte flujo de caja libre y una capitalización compuesta a largo plazo.
Estas características permiten a las compañías de lujo generar una cuota de beneficios globales muy superior a la que sugeriría únicamente su peso en ingresos.
La escasez como disciplina operativa
Durante su viaje, Sean observó cómo las marcas más sólidas utilizan la escasez no como una herramienta de marketing, sino como una estrategia operativa. Ferrari mantiene listas de espera que pueden prolongarse durante años. Hermès controla estrictamente la oferta de sus productos más icónicos, de modo que sus clientes, acostumbrados a obtener “todo lo que quieren”, están más que dispuestos a hacer cola. Esta tensión entre una demanda elevada y una oferta disciplinada protege los márgenes y refuerza el atractivo de la marca.
Por el contrario, las marcas más accesibles a veces tienen dificultades. La rápida expansión posterior a la pandemia diluyó la exclusividad de varios nombres de gama media. El lujo recompensa la paciencia, no la velocidad.
La pirámide del consumidor está evolucionando
Un motor clave a largo plazo del lujo es el crecimiento continuado de la riqueza global. En ningún lugar es esto más visible que en Asia, donde el aumento de la prosperidad ha incorporado a millones de nuevos consumidores al ecosistema del lujo. Solo los compradores chinos representan aproximadamente el 25 % del gasto global en lujo, y la región en su conjunto constituye una parte creciente de la demanda futura.
Las casas de lujo no dependen de una única geografía. Su capacidad para captar nuevos clientes en los mercados emergentes, al tiempo que mantienen su atractivo entre los clientes consolidados de Europa y Estados Unidos, amplía la profundidad y la resiliencia de su base global de consumidores. Esta ampliación de la pirámide respalda un crecimiento de larga duración al que los inversores activos pueden acceder mediante una selección cuidadosa de valores.
Por qué debería importar a los inversores activos
Para las carteras globales de renta variable de alta convicción, el lujo ofrece algo poco común: resiliencia más opcionalidad. Estas compañías se benefician de la creación de riqueza global, de una demanda constante y de poder de fijación de precios, al tiempo que ofrecen crecimiento a través de la expansión geográfica, nuevas categorías de producto y el desarrollo de marcas.
Igualmente importante, los negocios del lujo aportan motores fundamentalmente distintos a una cartera global. Su economía basada en la marca, la disciplina en la oferta y los modelos poco intensivos en capital hacen que las acciones se comporten de forma diferente a muchos sectores tradicionales de consumo, financieros o industriales. Esto ayuda a diversificar las fuentes de crecimiento y rentabilidad dentro de una cartera concentrada. Para los gestores activos centrados en la calidad, la selectividad y el análisis fundamental profundo, el lujo proporciona acceso a un conjunto distintivo y complementario de empresas que pueden mejorar el perfil a largo plazo de una asignación global de renta variable de alta convicción.
Para obtener más información sobre nuestra visión de los mercados, visite Thornburg.com
Por Josh Rubin, Client Portfolio Manager, Thornburg Investment Management
El año que acaba de terminar acompañé a familias que, aunque viven en países diferentes y tienen patrimonios distintos, compartían una misma sensación: el lugar donde vivimos ya no es una decisión estática. Es una variable estratégica y profundamente humana.
Permítame contarle una escena que vi repetirse a lo largo de 2025:
Una madre en Ciudad de México.
Un empresario en Sao Paulo.
Un fundador tecnológico en India.
Un family office en Colombia.
Todos, con palabras distintas, terminaban diciendo lo mismo: “No queremos irnos. Queremos tener opciones”. Y esa frase —tan simple y tan honesta— resume mejor que cualquier gráfico lo que está ocurriendo en la movilidad global de altos patrimonios.
Lo que mostraron los datos (y lo que se ve en la práctica)
El HSBC Global Entrepreneurial Wealth Report 2025, basado en 3.000 emprendedores en 15 países, confirma esta intuición:
56% ya vive entre dos o más países.
57% planean adquirir una nueva residencia en 2026.
Prioridades muy humanas
Expansión de negocio (67%), calidad de vida (63%), educación (52%), seguridad (47%) y eficiencia fiscal (33%). Y el fenómeno va más allá: 128.000 millonarios se reubicaron en 2025, el número más alto jamás registrado.
Los países que pierden patrimonios —China, Reino Unido, India, Rusia— contrastan con los que los atraen: EAU, Estados Unidos, Singapur, Italia, Portugal y Suiza.
Adquirir una segunda residencia no es una “fuga”, es una reconfiguración silenciosa.
Tres fuerzas que marcaron 2025
1.Protección del patrimonio y del marco fiscal
La residencia define el entorno en el que se toman decisiones vitales: sucesión, estructura fiscal, transmisión intergeneracional. Muchas familias se preguntaron: “¿Sigue siendo este el país adecuado para sostener nuestro futuro?”
2.Estabilidad en un mundo que ya no se mueve al mismo ritmo
Cuando el contexto se vuelve impredecible —como ocurrió con cambios fiscales en Reino Unido, medidas más estrictas en China o tensiones geopolíticas— una segunda residencia funciona como póliza institucional. Un derecho adquirido, no un escape.
3. Prioridades humanas
La movilidad no comienza con un pasaporte; comienza con una preocupación: ¿Dónde crecerán mejor nuestros hijos?; ¿qué entorno les dará más seguridad, más acceso, más libertad?
Qué implica todo esto para familias con estructuras internacionales
2025 no fue el año de tomar decisiones precipitadas; fue el año de detenerse y mirar hacia adelante:
¿Tenemos suficientes opciones si el contexto cambia?
¿El país donde vivimos sigue alineado con nuestra estrategia patrimonial de largo plazo?
¿Dónde queremos estar —real y emocionalmente— dentro de una década?
Destinos que dominaron en 2025
En ciudadanía por inversión, el Caribe (St. Kitts & Nevis, Dominica, Antigua & Barbuda, Grenada y St. Lucia) demostró por qué la estabilidad y la buena gobernanza pesan más que el marketing.
En residencia por inversión, las familias se inclinaron por Portugal, Italia, Grecia, Malta, EAU, Hong Kong, Estados Unidos y Canadá. Son destinos un poco más predecibles, abiertos y diseñados para operar globalmente.
Lo que vemos venir para 2026
Mi impresión —basada en reguladores, firmas internacionales y nuestras propias conversaciones con gobiernos— es que 2026 será el año en que la movilidad deje de ser una reacción y se convierta en una herramienta formal de diseño patrimonial.
Nuevos actores como Argentina, Mozambique, Botswana, Tonga y San Vicente están preparando programas modernos y más transparentes. Y también veremos mayor escrutinio regulatorio, lo cual es una buena noticia: el mercado se depurará y se quedarán los programas de alta calidad.
Una reflexión personal al cerrar 2025
2025 me recordó algo que llevo viviendo desde hace muchos años como migrante y como asesora: una segunda residencia no es un trámite, es una arquitectura de libertad. Es construir un espacio —legal, geográfico y emocional— donde la familia pueda prosperar, aunque el mundo alrededor cambie.
Sobre la autora: Juliana Cloutier es experta en migraciones y soluciones para residencias y pasaportes para familias.
El mercado de reventa de artículos de lujo en Estados Unidos se consolida como uno de los segmentos más dinámicos del retail y el comercio electrónico, impulsado tanto por la demanda de consumo sostenible como por avances tecnológicos que fortalecen la confianza del comprador.
Según el Luxury Resale Market Research Report 2025-2030, el mercado global está proyectado a crecer desde 32,47 mil millones de dólares en 2024 hasta más de 50.000 millones de dólares en 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 7,48 % durante el período analizado. Hay plataformas líderes —como The RealReal, Vestiaire Collective, Farfetch, Fashionphile y Rebag— que adoptan herramientas basadas en inteligencia artificial para verificar autenticidad y reforzar la confianza del cliente.
En este contexto, Estados Unidos emerge como uno de los hubs más relevantes del mercado de reventa de lujo. El país representa una proporción significativa del consumo y la oferta digital de bienes pre-propiedad, con un ecosistema de plataformas online que integra tecnologías como IA, realidad aumentada y análisis de datos para mejorar la autenticación de productos y la experiencia de compra.
El crecimiento en EE. UU. está respaldado por hábitos de consumo cambiantes, donde generaciones como los millennials y la Generación Z priorizan la sostenibilidad, el acceso a marcas premium a precios más accesibles y la transparencia en la verificación de productos. Este enfoque tecnológico no solo mitiga riesgos de falsificación, sino que también posiciona a plataformas estadounidenses como referentes en un mercado global cada vez más competitivo.
Además, la integración de plataformas tradicionales de comercio electrónico con reventa de lujo —como alianzas estratégicas entre actores de distintos segmentos— amplía el alcance a consumidores que antes no consideraban este tipo de compras, consolidando a Estados Unidos como polo clave para la reventa premium a nivel mundial.
Plataformas de reventa y marcas de lujo: colaboraciones estratégicas
A nivel mundial, el mercado de reventa de lujo está fragmentado e incluye numerosos competidores. Grandes plataformas globales conviven junto a otros actores regionales y especializados en categorías como relojes, bolsos o ropa de alta gama. La dominancia de las plataformas online se basa en aprovechar la tecnología para abordar las principales preocupaciones de los consumidores, como la autenticidad y la confianza en los productos.
También se observan colaboraciones estratégicas entre plataformas de reventa y marcas de lujo, como Gucci y Balenciaga, que buscan mantener mayor control sobre los precios y la experiencia del cliente, mientras que tecnologías como realidad aumentada, blockchain y análisis de datos se integran para mejorar la experiencia de compra.
En términos de tendencias de consumo, los compradores están siendo cada vez más selectivos, mostrando preferencia por piezas únicas o de edición limitada que reflejen identidad personal y exclusividad.
Aunque la autenticidad de los productos sigue siendo un desafío, por los riesgos de artículos falsificados que pueden socavar la confianza del consumidor, las plataformas continúan innovando tecnológicamente para fortalecer los procesos de verificación.
Si 2025 fue el año en que la incertidumbre provocada por los aranceles trastocó las perspectivas de la economía mundial, 2026 podría ser el año en que las cosas vuelvan a centrarse.
Los inversores deben esperar una mayor estabilidad en el año que viene, a medida que las disputas comerciales mundiales se calmen, las medidas de estímulo gubernamentales surtan efecto, los tipos de interés bajen y el auge del gasto en inteligencia artificial siga impulsando el crecimiento económico.
La economía ha tenido que hacer frente a varios obstáculo, como el aumento de los aranceles, los tipos de interés relativamente altos y el reciente cierre del Gobierno de EEUU, entre otros acontecimientos difíciles. Creemos que hay motivos para pensar que el contexto económico mejorará considerablemente en 2026.
Sources: Capital Group, National Association for Business Economics, International Monetary Fund World Economic Outlook October 2025 (published 14 October). Market consensus refers to the general views, expectations or forecasts of market participants about key economic, financial or market metrics. ECB: European Central Bank, GDP: Gross Domestic Product, CSR: Capital Strategy Research, BoJ: Bank of Japan, BoE: Bank of England.
De hecho, las estimaciones consensuadas sobre el crecimiento económico mundial son positivas en todos los ámbitos, a pesar de las expectativas de que persistan las disputas comerciales, los conflictos geopolíticos y la elevada inflación. A nivel mundial, se prevé que el crecimiento real del PIB alcance el 3,1 % en el conjunto del año 2026, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La economía estadounidense podría crecer alrededor de un 2,0 %, gracias al apoyo del gasto relacionado con la inteligencia artificial y las medidas de estímulo del Gobierno, mientras que el mercado laboral se debilita y el aumento de los aranceles reduce la actividad comercial. Se espera que los mercados emergentes, liderados por China, registren las tasas de crecimiento más fuertes, con un total del 4,0 % en 2026, según las previsiones del FMI, mientras que la economía europea se situará en torno al 1,1 %, gracias al aumento del gasto en defensa nacional e infraestructuras.
Los economistas de Capital Group, que forman parte de Capital Strategy Research, son ligeramente menos optimistas sobre las perspectivas de la economía mundial, pero siguen esperando un crecimiento sólido en Estados Unidos, Europa, Japón y la mayoría de los mercados emergentes. Esto se debe principalmente a una mayor claridad sobre los aranceles y la política comercial de Estados Unidos, en comparación con principios de año.
La mayor claridad sobre los aranceles debería dar libertad a las empresas para tomar decisiones de capital, como invertir en la relocalización de las cadenas de suministro.
Una menor incertidumbre política debería reforzar la confianza empresarial
Sources: Top chart: Capital Group, The Yale Budget Lab, US Census Bureau, US Department of the Treasury. Latest data available through August 2025 as of 30 November 2025. Statutory announced tariff rate is the legally specified tax on imports by a government whereas the actual effective tariff rate is based on the actual tariff revenue collected by the government divided by total import value. Bottom chart: Capital Group, Bloomberg, RIMES, Standard & Poor’s. Bloomberg US Economic Policy Uncertainty (EPU) Index data is calculated as a rolling seven-day average using daily index values. S&P 500 returns calculated as total returns. Data as of 30 November 2025.
La política comercial estadounidense ha sacudido los mercados financieros este año, pero 2026 podría ser menos agitado, dados los recientes acuerdos comerciales anunciados entre Estados Unidos, Europa y Japón, entre otros países. Se trata de un gran cambio con respecto a abril, cuando el presidente Trump impuso los aranceles más altos en casi 100 años a todos los socios comerciales de Estados Unidos en lo que denominó el «Día de la Liberación«. Las acciones cayeron inicialmente de forma pronunciada, pero luego invirtieron su curso y protagonizaron un notable repunte que se prolongó durante meses.
Cómo ocurrió esto sigue siendo objeto de debate. Pero parte de la explicación es que la incertidumbre política disminuyó gradualmente en los meses siguientes, a medida que los líderes mundiales negociaban acuerdos comerciales, Trump se retractaba de algunas amenazas y los inversores llegaban a la conclusión de que los aranceles podrían no ser tan onerosos como se esperaba inicialmente. De hecho, el tipo arancelario efectivo real de EE. UU. ha rondado el 11 % en los últimos meses, muy por debajo de lo previsto.
Las preocupaciones por la recesión en Estados Unidos, muy extendidas en abril, se han calmado y los mercados han reflejado ese cambio. Este sentimiento positivo de los inversores podría seguir impulsando las acciones, ya que la economía estadounidense evita una recesión y crece a un ritmo moderado.
Probablemente se necesitaría algo parecido a una «Liberation Day: Part 2» para hundir realmente la economía estadounidense, afirma el economista Tryggvi Gudmundsson. La incertidumbre política se ha disipado y los mercados han seguido adelante. Aunque es probable que el drama comercial se recrudezca con la aparición de nuevos aranceles, es de esperar que los efectos en los mercados sean menores.
Se espera que las ganancias de las empresas aumenten en todo el mundo
Sources: Capital Group, FactSet, MSCI, Standard & Poor’s. Estimated annual earnings growth is represented by the mean consensus earnings per share estimates for the years ending December 2025 and 2026, respectfully, across the S&P 500 Index (U.S.), the MSCI Europe Index (Europe), the MSCI Japan Index (Japan), the MSCI Emerging Markets Index (Emerging markets) and MSCI China Index (China). Estimates are as of 30 November 2025.
Las condiciones macroeconómicas, en general favorables, proporcionan un contexto positivo para los beneficios empresariales en 2026. Las estimaciones consensuadas de beneficios para el nuevo año son más optimistas, ya que la Reserva Federal pretende reducir los tipos de interés, el gasto público impulsa la actividad industrial y muchas empresas tienen previsto reanudar sus grandes inversiones de capital (CapEx) ahora que los niveles arancelarios están más claros. El auge de la inteligencia artificial es un importante motor de la expansión del CapEx, ya que estimula una fuerte demanda de chips informáticos, centros de datos y gastos relacionados.
Se espera que las empresas con sede en los mercados emergentes disfruten del mayor crecimiento de los beneficios, con un aumento del 17,2 %, mientras que Estados Unidos se situará ligeramente por encima del 14 % y Europa algo por encima del 11 %, según las estimaciones de beneficios de FactSet a 30 de noviembre de 2025.
De cara al futuro, hay factores favorables que deberían impulsar el crecimiento de los beneficios y respaldar las ganancias del mercado más allá del sector tecnológico, pero, en última instancia, lo que importará es el crecimiento de los beneficios empresariales.
Los inversores deben esperar caídas ocasionales del mercado
Aunque hay muchos indicios alentadores para el año que viene, también hay riesgos evidentes en el horizonte y los inversores deben prepararse para las inevitables caídas del mercado.
Para empezar, las acciones son caras. La mayoría de los mercados de valores de todo el mundo han generado fuertes rendimientos entre 2023 y 2025. Si bien los beneficios de las empresas han sido en general sólidos, las relaciones precio-beneficio de los mercados estadounidenses, desarrollados fuera de EE. UU. y emergentes se situaban por encima de sus medias de 10 años a finales de septiembre de 2025.
Las valoraciones son elevadas en los mercados mundiales
Sources: Capital Group, MSCI, RIMES. As of 30 November 2025. Countries and regions shown are represented by their respective MSCI indexes. Forward 12-month price-to-earnings (12M P/E) ratios based on latest consensus estimates. The forward P/E ratio divides the current share price of a company by the estimated future earnings per share of that company.
La inflación persistente y el aumento de la deuda pública en Estados Unidos, Europa y otros lugares también son motivo de preocupación. Las agresivas medidas de estímulo para apoyar el crecimiento económico solo contribuirán a aumentar los niveles de deuda, y se prevé que el total de Estados Unidos supere el 140 % del PIB en 2030, según las previsiones del FMI.
Hay que tener en cuenta que las caídas del mercado bursátil son algo habitual. El índice S&P 500 ha experimentado correcciones del mercado, o caídas del 10 % o más, aproximadamente una vez cada 16 meses. Por otra parte, el índice ha tenido mercados bajistas, o caídas del 20 % o más, aproximadamente una vez cada seis años, según los datos del mercado entre 1954 y 2025.
Tribuna de Brady Enright, gestor de carteras de renta variable de Capital Group; y Jared Franz, Tryggvi Gudmundsson y Darrell Spence, economistas de Capital Group.
La actividad de fusiones y adquisiciones (M&A) entre Registered Investment Advisors (RIAs) en Estados Unidos seguirá mostrando un elevado dinamismo en 2026, aun en un contexto de mayores desafíos operativos y estratégicos. Así lo anticipa el DeVoe’s Annual RIA M&A Outlook, el informe anual elaborado por la consultora especializada DeVoe & Company, que recoge la visión de líderes del sector sobre la evolución del mercado.
El 54% de líderes de RIAs esperan que el volumen de transacciones aumente en los próximos 12 meses, mientras que el 44% anticipa que el volumen se mantenga estable. Solo 2% espera una disminución.
La expectativa de crecimiento ha subido desde 18% en 2023 a 42% en 2024, y ahora aún más en el reporte más reciente.
El anterior récord anual de fusiones y adquisiciones de RIAs es de 2024, cuando se contabilizaron 272 operaciones. Sin embargo, se superó en octubre de este año. DeVoe prevé que 2025 cierre superando las 300 transacciones.
El último informe de la firma reveló que el 59% de los encuestados espera que las valoraciones de las empresas RIA se mantengan estables durante los próximos 12 meses, mientras que el 33% espera un aumento y un 9% cree que las valoraciones bajarán.
Los datos reflejan que el sector RIA continúa con alta expectativa de consolidación, y aunque los desafíos de sucesión interna persisten, las RIAs están más inclinadas a explorar M&A como vía de crecimiento y transición generacional que en años recientes.
El consenso refleja que, más allá de la volatilidad de los mercados y de un entorno macroeconómico más exigente, el interés por crecer vía adquisiciones continúa siendo una palanca clave para escalar negocios, diversificar capacidades y resolver desafíos estructurales.
Sucesión y crecimiento, los principales motores
El informe identifica a la planificación de la sucesión como uno de los principales catalizadores del M&A en la industria. Muchas firmas independientes enfrentan el retiro gradual de sus fundadores sin contar con planes internos claros, lo que abre la puerta a procesos de venta total o parcial.
A esto se suma la dificultad de sostener altas tasas de crecimiento orgánico en un mercado cada vez más competitivo. En ese contexto, las adquisiciones aparecen como una vía eficiente para ganar escala, ampliar la base de clientes y sumar nuevas capacidades, tanto en inversión como en tecnología y servicios.
El reporte también advierte que las valuaciones continúan siendo elevadas, especialmente para firmas de mayor tamaño y con flujos de ingresos estables y recurrentes. Si bien esto puede representar una barrera para algunos compradores, DeVoe señala una creciente sofisticación en la estructuración de las operaciones, con esquemas que combinan pagos iniciales, earn-outs y participación accionaria.
Asimismo, el rol del capital privado sigue siendo relevante, tanto como comprador directo como socio estratégico de plataformas consolidadoras, lo que contribuye a sostener la actividad en el segmento.
Desafíos: integración, talento y cultura
Entre los principales riesgos, el informe destaca la integración post-fusión, la retención de talento clave y el alineamiento cultural. En un negocio intensivo en relaciones de largo plazo con los clientes, estos factores resultan determinantes para el éxito de cualquier transacción.
En paralelo, la adopción de nuevas tecnologías —incluida la inteligencia artificial— aparece como un elemento cada vez más valorado en los procesos de M&A, tanto para mejorar la eficiencia operativa como para fortalecer la propuesta de valor al cliente final.
En suma, el DeVoe’s Annual RIA M&A Outlook anticipa un mercado de fusiones y adquisiciones activo, aunque más selectivo, en el que la calidad de los activos, la claridad estratégica y la ejecución post-deal serán claves.
Para los RIAs, el desafío ya no es solo crecer, sino hacerlo de manera sostenible en un entorno cada vez más competitivo y profesionalizado.
Wikimedia CommonsNicolás Maduro, presidente de Venezuela
La bonanza petrolera ubicó a Venezuela como uno de los países más ricos del mundo entre la década de los años 50 y 80 del siglo pasado. Hoy es lo más parecido a una economía de postguerra. ¿Qué sucedió? Una combinación de factores puso de rodillas a la que fue una de la mayores potencias latinoamericanas, desencadenando en el hito más reciente: la captura del –cuestionado– presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de EE.UU. Ahora, los inversionistas globales y latinoamericanos miran con atención la evolución de esta historia, que tiene como protagonista a una economía que el mercado financiero ve como “en pausa” y que ha generado una diáspora de 7,9 millones de personas.
De acuerdo con cifras del Foro Económico Mundial de Davos, Venezuela llegó a ser la cuarta nación con mayor PIB per cápita del mundo, junto a Francia. Al país se le puso el sobrenombre de «La Venezuela Saudita» y «La millonaria de América», y no era gratuito. Hasta la fecha, este país tiene las mayores reservas probadas de petróleo del planeta, con alrededor de 303.000 millones de barriles del hidrocarburo, de acuerdo con cifras de la OPEC actualizadas a junio del año pasado.
La riqueza petrolera permitió, por ejemplo, que la gasolina en Venezuela sea considerada hasta la fecha como la más barata del mundo gracias a los enormes subsidios gubernamentales. Es prácticamente regalada, ya que un litro de gasolina en Venezuela cuenta 0,097 céntimos de bolívar a precios actuales, una cifra que los conversores de divisas ni siquiera toman en cuenta y reflejan un valor de cero absoluto en la paridad con el dólar estadounidense.
Sin embargo, esta riqueza petrolera generó una economía rentista, petrolizada prácticamente al 100%, que colapsó por dos factores que explican el panorama actual. Uno es la caída de los precios internacionales del petróleo en la década de los 80. El otro es la llegada al poder por la vía democrática de Hugo Chávez, quien posteriormente centralizó la economía y deshizo las estructuras de contrapeso que le permitieron acumular poder para imponer un modelo económico estatista.
En este artículo, nos ocuparemos solo del primer punto.
El colapso de Venezuela
De acuerdo con cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), el PIB de Venezuela en 2024 se ubicó en 82.000 millones de dólares, con tres años de crecimiento constante (8% en 2022, 4,4% en 2023 y 5,3% en 2024). Parecieran datos muy positivos, pero esconden una realidad devastadora.
Las mismas cifras señalan que el PIB de Venezuela en el año 2012 llegó a su máximo histórico de 372.000 millones de dólares. Es decir, el PIB más reciente conocido está 78% por debajo del más alto de su historia. Solamente los países europeos y el Japón de la segunda guerra mundial han visto una caída tan abrupta de su PIB, pero Venezuela no registró en este periodo ni siquiera un conflicto armado interno, a pesar de la inestabilidad política.
Los economistas del FMI advirtieron que, medido el PIB de Venezuela entre los años 2013 a 2020, su caída es de 88% y supera por tres años la que registró Estados Unidos en la Gran Depresión. No hay otro precedente similar.
Y mientras el país «nadaba» en gasolina barata, la hiperinflación ha pasado un costo muy alto que colaboró en la devastación actual.
En 2018, la hiperinflación alcanzó una cifra histórica de 130.000%, que se moderó a «solo» 548% en 2024 y que podría haber caído a poco más de 300% el año pasado, gracias a políticas monetarias ortodoxas «neoliberales», como la reducción del gasto público y la eliminación de controles cambiarios, así como una dolarización de facto.
Sin embargo, el daño está hecho. La hiperinflación continua por una década (de 2014 a 2024) llevó a la erosión más dramática jamás vista en la era moderna del poder adquisitivo en un país. Las cifras del FMI señalan que entre 1998 y 2018, la moneda venezolana perdió el 99,999997% de su valor.
Pero quizás el colapso económico se pudo haber evitado o suavizado si este país, con su enorme riqueza petrolera, hubiera explotado adecuadamente dicha bonanza. El problema, acusan varias voces del frente económico, es que las políticas públicas estatistas convirtieron a la industria petrolera venezolana en una de las más ineficientes del mundo.
La erosión de la producción petrolera
Los datos de la OPEC señalan que, entre 2008 y 2013, la producción petrolera de Venezuela se ubicó en un promedio diario de 2,8 millones de barriles, para desplomarse a 337.000 millones de barriles en 2020 y recuperarse a 921.000 en 2024. Aun así, el dato anual más reciente conocido es inferior en 67% al periodo en el que el país estaba considerado como una de las naciones que más petróleo producía en el mundo.
La paradoja petrolera de Venezuela es dramática. A pesar de ser el país con las mayores reservas probadas de petróleo en el mundo, se ubica entre los puestos 20 a 22 entre las naciones productoras de petróleo. Esto gracias a que la inversión en la industria se desplomó más de 80% a partir del año 2003, un año después del intento de golpe de estado contra el presidente Hugo Chávez, quien en respuesta purgó a los altos mandos de la petrolera estatal PDVSA y cerró prácticamente la industria en su totalidad a nuevas inversiones. El argumento era que la riqueza petrolera del país no requería nada más que la regulación del Estado.
En conclusión, el colapso económico de Venezuela es ya el más dramático para cualquier país en la era moderna sin una guerra de por medio.
Los análisis señalan que la caída máxima del PIB venezolano de 88% supera al desplome estadounidense de la Gran Depresión, el golpe de la Segunda Guerra Mundial e incluso rebasa al 70% del colapso económico registrado por Siria en su guerra civil del siglo pasado y al 62% del desplome sufrido en su PIB por el país del Medio Oriente también en un conflicto interno más reciente.
Para los economistas estudiosos de este fenómeno existen tres grandes causas que lo explican todo y que lamentablemente están asociadas a decisiones políticas: destrucción de derechos de propiedad, saqueo de recursos y políticas económicas destructivas incluso en los tiempos de bonanza económica.
Y lo peor es que la salida para este país, con todo y su riqueza petrolera, no está a la vuelta de la esquina. Se calcula que recuperarse, con las políticas económicas adecuadas, le llevaría alrededor de 20 o 30 años, considerando que en el último lustro se perdió la mayor riqueza de Venezuela y de cualquier país: el 25% de su población.
En su mundo propio, pero inserta en la región
Después de más de una década de crisis económica, Venezuela está relativamente aislada de los otros países de América Latina, viviendo su propia realidad con sus propias distorsiones de mercado. Pero la que fue antaño una de las principales potencias de la región no deja indiferente a los demás.
Mientras que hace unos meses, una ventaja que veían los actores del mercado para las inversiones latinoamericanas era una relativa calma geopolítica de la que otras regiones no podían presumir. Con la situación en evolución, es difícil saber qué dirección va a tomar el rumbo del país petrolero y qué implicaciones pueda tener en el tablero global –y el latinoamericano–, especialmente si las tensiones escalan con China y Rusia, dos grandes aliados del régimen chavista. De todos modos, los inversionistas estarán atentos a la evolución del panorama.
Las conexiones económicas de los otros países del vecindario con Venezuela se han ido atenuando con el pasar de los años y existe la percepción de que se trata de un mercado “en pausa”, tanto a nivel de inversión extranjera como de comercio internacional. Sin embargo, el país mantiene vínculos comerciales con varias de las principales economías de la región.
Cifras del Observatorio de Complejidad Económica (OEC, por su sigla en inglés) muestran que los principales socios del país en la región son Brasil y Colombia. En el pasado reciente –los últimos datos disponibles de la entidad datan de 2023–, los brasileños se ubicaron como el cuarto comprador de exportaciones venezolanas (después de EE.UU., China y España) y el tercer mayor vendedor a ese mercado. Colombia, otra nación vecina del país petrolero, se ubica como el segundo latinoamericano en ambos campos y Ecuador es el tercer mayor comprador de exportaciones venezolanas en la zona. Todos estos mercados eso sí, cuentan con participaciones de un dígito en el comercio exterior de Venezuela.
A diferencia de EE.UU. y España, que compran principalmente petróleo crudo, y China, que privilegia el coque de petróleo, según el OEC, los países latinoamericanos que más compran productos venezolanos van principalmente por fertilizantes nitrogenados y, en el caso de Ecuador, pescado congelado sin relleno.
Millones de expatriados mirando desde el extranjero
Otro lazo fuerte entre Venezuela y el resto de la región está relacionado con la masiva diáspora que se ha asentado en otros países latinoamericanos. Millones de personas han dejado el país en los últimos 15 años, dejando tras de sí una economía colapsada en busca de oportunidades en países más estables en la región, especialmente en naciones vecinas. Muchas veces estas personas abandonan el país en busca de trabajo y envían remesas de vuelta a Venezuela, inyectando algo de capital a los golpeados hogares locales.
La migración de venezolanos, que se aceleró después de 2014, se ha expandido a lo largo del continente. Según señala la Acnur, la agencia de las Naciones Unidas dedicada a los refugiados, cerca de 7,9 millones de personas han salido del país en busca de oportunidades y 6,7 de ellas se han instalado en otros países latinoamericanos y caribeños.
Los destinos más populares para los emigrantes de Venezuela son Colombia y Perú, con 2,8 millones y 1,7 millones de ciudadanos del país, según datos de la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes (R4V), una iniciativa liderada por la Acnur y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Les siguen Brasil, con unas 626.900 personas de origen venezolano; EE.UU., con 545.200; y Chile, con 532.700.
Foto cedidaJennifer Whitney, Client Success Manager de Red Oak Compliance Solutions.
Jennifer Whitney, profesional del sector offshore y de la distribución global con más de tres décadas de experiencia en gestión de activos y servicios financieros, se ha incorporado a Red Oak Compliance Solutions como Client Success Manager, con efecto a partir del 5 de enero.
Whitney aporta una amplia experiencia trabajando con asesores financieros en wirehouses, bancos y RIAs que prestan servicios a clientes no estadounidenses y transfronterizos. En su cargo, trabajará en estrecha colaboración con los clientes para apoyar la adopción de la plataforma de Red Oak, haciendo hincapié en las relaciones a largo plazo con los clientes, la continuidad y las asociaciones de confianza.
Red Oak Compliance Solutions es un ecosistema de cumplimiento normativo que conecta todas las etapas de la creación, revisión, distribución y supervisión de contenidos para el sector de los servicios financieros, ayudando a las empresas a reducir el riesgo y a comercializar comunicaciones que cumplen con la normativa de forma más eficiente. Ha sido reconocida en la lista Inc. 5000 durante siete años consecutivos y continúa ampliando su plataforma de cumplimiento normativo para satisfacer las necesidades cambiantes de las empresas reguladas, incluida la integración de herramientas tecnológicas que facilitan la revisión de la publicidad y la supervisión normativa.
Whitney afirmó que su decisión de unirse a Red Oak refleja un movimiento deliberado hacia la infraestructura y la relevancia a largo plazo dentro de los servicios financieros. «Después de dedicar mi carrera al ámbito de la distribución y las relaciones comerciales, buscaba una plataforma que creara soluciones duraderas para el futuro de las empresas de servicios financieros», afirmó. «Red Oak se encuentra en la intersección entre el cumplimiento normativo, la tecnología y el marketing, y el éxito de los clientes es donde puedo aportar más valor», aseguró.
Con sede en Austin, Texas, Whitney trabajará con clientes de todo Estados Unidos y a nivel internacional, aprovechando su experiencia en el apoyo a los flujos de trabajo de los asesores, las consideraciones de cumplimiento normativo y los modelos de servicio basados en las relaciones.