En el marco de un proceso de consolidación estratégica y reorganización de sus plataformas digitales, Adcap Grupo Financiero anuncia la integración de Banza a su aplicación principal, con el objetivo de unificar la operatoria, simplificar la experiencia de los usuarios y concentrar el desarrollo de sus productos en una plataforma 100% especializada en inversiones.
A partir del 2 de marzo, Banza dejará de operar como producto independiente y su operatoria comenzará a realizarse desde la app de Adcap.
La decisión forma parte de una estrategia orientada a mejorar el ecosistema de productos del grupo, concentrar los desarrollos tecnológicos y ofrecer una propuesta clara y coherente con el core de Adcap: la inversión y el asesoramiento financiero especializado.
En este nuevo esquema, la plataforma se enfocará exclusivamente en inversiones, dejando de lado las funciones propias de una billetera digital, y preservando la simplicidad operativa que caracterizó a Banza, con el mismo equipo de trabajo detrás de esta propuesta integral.
La app de Adcap permitirá a los clientes acceder a una experiencia de inversión más completa, que incluye la posibilidad de acceder a nuevas recomendaciones de inversión y nuevos productos a disposición.
Con este paso, Adcap refuerza su decisión estratégica de enfocarse 100% en lo que mejor sabe hacer: inversiones, simplificando la experiencia de uso y concentrando los desarrollos en una plataforma que represente de manera directa la oferta integral del grupo.
Detalles de la integración:
Los usuarios de Banza deberán descargar la app de Adcap disponible en App Store y Google Play.
A partir del 2 de marzo, podrán ingresar con las mismas credenciales que utilizaban en Banza.
Desde el punto de vista de los clientes, las posiciones no se verán afectadas: activos, saldos y tenencias se mantendrán sin cambios.
No se realizará un proceso de onboarding nuevo para clientes actuales.
Adcap estará comunicando los próximos pasos y brindando acompañamiento a sus clientes a través de sus canales habituales. Se recomienda a los usuarios estar atentos a las comunicaciones por correo electrónico, dentro de la app y notificaciones push donde se compartirá información clave para facilitar el cambio de plataforma.
La lista de estrategias extranjeras en las que pueden invertir los fondos de pensiones chilenos se sigue expandiendo. En la última reunión de la Comisión Clasificadora de Riesgo (CCR) –correspondiente al mes de febrero–, la entidad a cargo de visar el universo invertible de las AFPs, dieron luz verde acuatro gestoras de activos alternativas, junto a un puñado de fondos mutuos y ETFs.
Según informaron a través de un comunicado, la Comisión dio su visado para estrategias de inversión y operaciones de co-inversión específicos. Por ejemplo, la gestora ACRE Advisors, una boutique especializada en private equity inmobiliario y activos multifamily con 75 propiedades en su cartera –entre EE.UU., Europa y el Sudeste Asiático–, fue aprobada para inversiones de real estate.
Dos firmas consiguieron el visto bueno para capital privado. Se trata de Archimed, una firma de private equity dedicada a acelerar el desarrollo de la industria de la salud, y Stellex Capital Management, que invierte en activos de capital privado de middle-market en Estados Unidos y Europa.
El grupo lo completa MGG Investment Group, que consiguió el visto bueno para sus estrategias y co-inversiones de deuda privada. Esta compañía también se enfoca en compañías del llamado mercado medio, con inversiones en crédito directo y soluciones estructuradas.
Activos líquidos
Fuera de estas casas de inversiones alternativas, la CCR aprobó una serie de instrumentos extranjeros, incluyendo cinco fondos mutuos y diez ETFs.
En el caso de los fondos mutuos, entraron a la nómina invertible para los fondos de pensiones cinco estrategias de renta fija. Estos son un vehículo de deuda corporativa latinoamericana de la SICAV de BICE Inversiones, un fondo de bonos emergentes de corta duración de BlackRock, uno de deuda corporativa emergente de Stone Harbor y, finalmente, dos vehículos de bonos estadounidenses de Eastspring Investment, uno de papeles high yield y uno investment grade.
Por su parte, los ETFs que ingresaron a la lista están dedicados a la renta variable. Los aprobados en el segundo mes del año fueron los fondos indexados DAX UCITS y S&P 500 UCITS de Amundi; S&P 500 Momentum, S&P SmallCap 600 QVM Multi-factor, Russell 2000 Dynamic Multifactor y STOXX Europe 600 Optimised Banks UCITS, gestionados por Invesco; y el Morningstar Developed Markets Dividend Leaders UCITS ETF, de VanEck.
BlackRock también consiguió luz verde con dos ETFs activos, la estrategias U.S. Equity Factor Rotation y U.S. Thematic Rotation, y el U.S. Tech Independence Focused ETF, de iShares.
En el marco de la revisión estratégica de 2025, Allfunds ha decidido centrarse en su negocio principal de plataforma y distribución, saliendo de Allfunds Tech (WebFG) y del negocio ManCo en Luxemburgo, así como reestructurando Mainstreet Partners. Esta decisión coincide con dos hitos: haber cerrado un ejercicio histórico -sus activos bajo gestión crecieron un 17,1%- y la adquisición recomendada de Allfunds por Deutsche Börse Group.
Según la firma, esta simplificación permitirá concentrar recursos en áreas sinérgicas, rentables y escalables, reforzando el perfil financiero del grupo a largo plazo. “2025 fue un año de sólidos resultados y de una clara reorientación estratégica. 1,76 billones de euros en AuA, un crecimiento del 18% en flujos netos, un aumento del 74% en Alternativos y una mejora del margen EBITDA por encima del 65%, todo ello logrado al tiempo que tomábamos decisiones estratégicas claras para concentrar Allfunds en sus fortalezas principales. El resultado es un Allfunds más compacto y ágil, con un compromiso inquebrantable con nuestros clientes y socios, y ya estamos demostrando resultados en nuestras áreas de enfoque. La adquisición recomendada por Deutsche Börse Group anunciada en enero refleja el valor que hemos construido, así como la solidez y la calidad de nuestra franquicia. Confiamos en que la combinación reunirá capacidades complementarias y alcance de mercado”, ha señalado Annabel Spring, CEO de Allfunds, a raíz de la presentación de los resultados preliminares correspondientes al ejercicio 2025.
Revisión estratégica
Allfunds lanzó su revisión estratégica en 2025. En concreto, la compañía se refiere a ella como la “Strategic Review 2025”, cuyo objetivo era redefinir prioridades y centrarse en negocios más sinérgicos, rentables y escalables, principalmente la plataforma principal y las capacidades de distribución. “El principio rector de nuestra revisión es impulsar el crecimiento y crear valor sólido para clientes y accionistas, centrándonos en negocios que sean realmente sinérgicos, rentables y escalables, y colaborando con especialistas líderes cuando ello nos ayude a ofrecer mejores soluciones y servicio. El resultado es que nos estamos realineando en torno a lo que mejor hacemos: nuestra plataforma principal y nuestras capacidades de distribución”, explican desde la firma.
Como resultado de esta revisión, Allfunds ha decidido salir de los negocios de Allfunds Tech (WebFG) y ManCo Luxemburgo, y reestructurar Mainstreet Partners. Según señalan, al desinvertir o reestructurar estos negocios, “simplificamos el Grupo, nos concentramos en lo que realmente diferencia a Allfunds y mejoramos tanto nuestro perfil financiero como nuestro potencial de creación de valor a largo plazo”. Además, afirma que en el caso de WebFG y ManCo, se cumplen las condiciones para su clasificación como “activos no corrientes mantenidos para la venta” conforme a la NIIF 5, y se han valorado al menor entre su importe en libros y su valor razonable menos los costes de venta.
Por el contrario, en respuesta a los objetivos de su revisión estratégica, Allfunds ha cerrado acuerdosde colaboración clave con Waystone y MSCI, que mejorarán, respectivamente, los servicios de Management Company para los clientes globales de Allfunds, así como el acceso a datos y capacidades analíticas mejoradas de MSCI, ofrecidas a través de la plataforma.
Desarrollo del negocio en 2025
También, durante el último ejercicio, Allfunds mantuvo el foco en la incorporación de clientes durante el cuarto trimestre, sumando 16 distribuidores y 15 gestoras. En total, en 2025, el Grupo incorporó un total de 90 gestoras y 64 distribuidores, impulsado por clientes que sustituyen soluciones internas y adoptan una arquitectura abierta. En términos de crecimiento, fue significativa la evolución de su negocio de alternativos: diciembre de 2025, el AuA total en alternativos creció un 74% interanual hasta 33.800 millones de euros; y el AuA de distribución alcanzó 18.400 millones de euros, un 83% interanual excepcional.
Según destacan, la demanda por parte de las gestoras continúa acelerándose y Allfunds ofrece ya 213 gestoras de alternativos. “Ya trabajamos con los nombres más relevantes del segmento de alternativos: KKR, Blackstone, Apollo, Ares, Carlyle, BlackRock, JPMorgan, Morgan Stanley, Franklin Templeton, y muchos otros. El interés por los fondos de mercados privados está creciendo entre los distribuidores, con clientes actuales ampliando sus asignaciones. De forma importante, estamos viendo cómo nuevos distribuidores se incorporan a Allfunds específicamente para acceder a alternativos y, después, se expanden al conjunto de nuestra plataforma, consolidando relaciones de largo plazo con clientes y validando nuestro modelo. Esto establece una excelente posición estratégica para nuestro negocio”, destacan.
Por último, Allfunds ha anunciado que ha completado con éxito la fase de pruebas piloto de nuestra plataforma de ETFs, validando sus capacidades principales y confirmando su preparación para la siguiente etapa. “En 2026 esperamos que la plataforma entre en un modelo operativo plenamente funcional, mientras continúa el desarrollo y ampliamos sus funcionalidades”, han indicado.
HR Ratigs ratificó la máxima calificación crediticia para siete fondos de Operadora VALMEX de Fondos de Inversión, mismos que son claves en su oferta institucional, informó la empresa.
La calificación ratificada (HR AAA) fue para los fondos denominados como VXREPO1, VXGUBCP, VXGUBLP, VXDEUDA, VXUDIMP, VXCOBER y VXTBILL. En general, estos fondos invierten en instrumentos de deuda gubernamentales, bancarios y corporativos, así como en valores a tasa fija gubernamental y en Bonos UMS, entre otros.
“Esta calificación de HR Ratings representa el nivel más alto de calidad crediticia posible y confirma la postura
robusta de Operadora VALMEX en la administración prudente de riesgo, la preservación de capital y el apego a
los lineamientos regulatorios”, dijo Paulo Rivera, Head de Inversiones de Operadora VALMEX de Fondos
de Inversión.
VALMEX señala que las carteras de los fondos son revisadas mensualmente por la Operadora para corroborar la consistencia de los portafolios o cambios de calificación por cambio de estrategia. Posteriormente, se realiza una reunión anual con HR Ratings para emitir la calificación.
Estas ratificaciones son muy relevantes porque representan una señal regulatoria y de gobernanza de riesgo, pues mantener consistencia en la calificación HR AAA facilita el cumplimiento de los manuales de inversión, así como de comités de riesgo institucionales, en especial cuando se exige AAA y límites de VaR (Value at Risk) o duración.
Adicionalmente, VALMEX destaca que HR Ratings publica sus definiciones, escalas y supuestos, lo que permite a
terceros replicar y auditar criterios, es decir, existe transparencia metodológica en la asignación de las calificaciones crediticias.
En efecto, HR Ratings señala en su información al mercado lo siguiente:
HR AAA (crédito): es la nota máxima de calidad crediticia que proporciona HR Ratings. Esto implica una
mínima probabilidad de pérdida por incumplimiento por parte del emisor, lo que significa que el fondo
está compuesto principalmente por instrumentos de deuda gubernamental o por instrumentos de muy
alta calidad crediticia.
Riesgo de mercado CP o LP: es la evaluación de la sensibilidad del valor del fondo a movimientos del
mercado. Es decir, riesgo de mercado de corto o largo plazo. El número indica en qué escala de su plazo
cae la evaluación. De este modo, los números más bajos implican menor sensibilidad en plazos más
cortos.
Operadora VALMEX de Fondos de Inversión S.A. de C.V. cuenta con 33 fondos de inversión en instrumentos de deuda, renta variable local y con activos internacionales, así como una familia de fondos ciclo de vida. Administra más de 80 mil millones de pesos en activos al cierre de 2025 (alrededor de 4.571,42 millones de dólares). Es la doceava operadora del mercado mexicano y la tercera del sector no bancario por activos administrados.
Wikimedia CommonsFoto: Dabackgammonator. México tiene nueva FIBRA
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) mantiene su tendencia de recuperación y reactivación del financiamiento corporativo iniciada desde el año anterior. En febrero, la firma logró un hito al registrar el mejor mes en este segmento desde que existen registros.
De acuerdo con información de la entidad bursátil, en febrero pasado el financiamiento a través del mercado de deuda de la BMV registró el mejor de sus desempeños desde que se cuenta registro, al realizar 17 nuevas emisiones de deuda de largo plazo por un monto total de 96.272 millones de pesos (alrededor de 5.501 millones de dólares al tipo de cambio promedio del periodo).
En total, durante el primer bimestre del año las colocaciones de largo plazo alcanzaron la suma de 111.025 millones de pesos (6.344,28 millones de dólares), distribuidos en 20 emisiones. Esto representó un crecimiento superior a 640% frente al mismo bimestre de 2025, cuando el monto colocado fue de 15,000 millones de pesos (789,5 millones de dólares).
Además, en el segmento de corto plazo la BMV concretó un total de 111 emisiones, por el equivalente a 29.773 millones de pesos (1.701 millones de dólares).
Desde la entidad bursátil destacaron que este incremento histórico en el financiamiento bursátil se registró en sectores que son considerados como estratégicos para la economía mexicana. Según sus datos, estas emisoras fueron las que más concentraron dicho financiamiento durante febrero:
• Energía: PEMEX realizó una colocación en tres series que en conjunto sumaron 31.500 millones de pesos (1.800 millones de dólares).
• Alimentos y consumo: BIMBO, KOF (Coca-Cola FEMSA), Arca Continental Bebidas, SIGMA Alimentos, que sumaron un monto total de 41.500 millones de pesos (2.371,42 millones de dólares).
• Materiales y construcción: CEMEX con una emisión por 5.500 millones de pesos (314,28 millones de dólares).
• Servicios financieros: BBVA destacó en emisiones bancarias por más de 15.000 millones de pesos (857,14 millones de dólares).
• Arrendamiento automotriz: VW Leasing participó activamente en el mercado con dos colocaciones por un total de 2.500 millones de pesos (142,85 millones de dólares).
«Los resultados al cierre de febrero son una señal de que las empresas están obteniendo financiamiento con una visión estratégica. Asimismo, la participación de sectores como energía, consumo, banca e infraestructura impacta positivamente en la actividad productiva del país», dijo la BMV en su comunicado para detallar este financiamiento histórico.
Siguiendo una historia de recuperación, tras el duro golpe que sintió la industria hace un puñado de años, los fondos mutuos de Perú anotaron un nuevo hito iniciando el verano. Según reportó la agrupación gremial Fondos Mutuos Perú (FMP) en un comunicado, la industria superó el medio millón de aportantes recientemente.
El 2 de febrero, informó la entidad, el número de partícipes superó los 500.000 millones, con un patrimonio gestionado sobre los 60.000 millones de soles (unos 17.550 millones de dólares), repartidos entre 203 fondos operativos.
Con estas cifras, recalcaron desde la entidad gremial, la industria mantiene la senda de recuperación que ha mantenido desde el 2023, cuando el contexto internacional de mercados dejó su huella en los fondos mutuos locales.
Este resultado se da tras una evolución marcada por ciclos de expansión y corrección, detallaron. El pasado reciente de la industria ha tenido sus bamboleos, con el patrimonio de los fondos peruanos impactados por las dinámicas de los mercados internacionales.
El tamaño actual de la industria todavía es pequeño, en comparación con otros mercados latinoamericanos, como Brasil, México y Chile. Esto, recalcan desde FMP, evidencia un potencial de crecimiento en la industria local.
A la par, el patrimonio administrado en el Perú representa alrededor de 5,5% del PIB, un nivel aún reducido frente a economías comparables como Colombia (8,8% del Producto), México (14%), Chile (28%) y Brasil (63%). “Esta brecha refleja una oportunidad estructural para seguir profundizando el mercado de capitales y ampliar el acceso de los hogares a instrumentos de inversión que favorecen el ahorro de largo plazo, la diversificación del riesgo y una mejor planificación financiera”, indicaron en su nota.
Una historia de altibajos
Después de un período de expansión entre 2003 y 2007, el patrimonio de los fondos locales sintió el golpe de la crisis financiera global de 2008 y 2009. El siguiente hito –después de las turbulencias más acotadas de principios de los 2010s, como el “taper tantrum”– vino en 2020.
Entre 2015 y 2019, indicaron desde FMP, la industria entró en una fase de crecimiento “más estructural”, elevando el patrimonio nuevamente hasta el golpe de la pandemia del COVID-19. En ese período, el número de partícipes cayó, de 439.190 personas en febrero a 421.920 en mayo.
Posteriormente, inspirados por los estímulos monetarios y fiscales, la industria vivió su mayor ciclo de expansión en su historia. Esto llevó el patrimonio total en un nivel récord de 50.196 millones de soles (alrededor de 14.680 millones de dólares), perteneciente a 440.000 partícipes.
El ciclo siguiente vino con una corrección en 2021 y 2022, provocada por una combinación de incertidumbre política local y el ciclo global de alzas de tasas. Esto llevó los inversionistas a 340.364 en marzo de 2023. Desde ese punto bajo, la recuperación ha sido sostenida, superando su anterior récord en julio de 2025 y subiendo la vara desde entonces.
Los analistas de las dos mayores gestoras del mundo, especialistas en gestión pasiva, acaban de publicar sus respectivos análisis sobre la nueva guerra en Oriente Medio: Vanguard ha sacado los libros de historia para concluir que el conflicto no afectará el resultado de las inversiones a largo plazo, pero los analistas de BlackRock son menos optimistas y consideran que la distancia entre un shock de volatilidad y una crisis más profunda dependerá de la duración del conflicto.
Hasta la fecha los mercados han reaccionado con subidas del precio del petróleo y bajadas de acciones tanto estadounidenses como europeas. Hasta el momento, podemos decir que se viven momentos de volatilidad.
“Lo que importa es la duración del conflicto”
Los analistas de BlackRock ven la posibilidad de una transmisión global del conflicto, si la hay, a través de las cadenas de suministro: ya sea una restricción del transporte de energía a través del Estrecho de Ormuz o daños a la infraestructura de producción energética en la región. Esto crea el potencial de un aumento repentino de los precios de la energía y el riesgo de estanflación.
“Estos acontecimientos se ven condicionados por tres variables fundamentales: la duración de las hostilidades, el grado de perturbación del transporte energético y el resultado político. Su interacción determinará si se trata de un shock de volatilidad a corto plazo o si evoluciona hacia algo más persistente”, dicen desde BlackRock.
Desde la gestora señalan que se oponen a una reducción indiscriminada del riesgo de la cartera porque, lo que importa, es la duración del conflicto. Las limitaciones en la capacidad de fuego y las posibles repercusiones políticas podrían significar que esta intervención dure semanas, no más.
Por ahora, los estrategas de BlackRock no están modificando sus perspectivas de inversión y confirman elementos centrales del marco macroeconómico general: este es un mundo moldeado por la oferta, el tema de la IA sigue siendo el principal tema global y esto refuerza por qué los bonos gubernamentales a largo plazo no son un lastre confiable para una cartera dados los potenciales riesgos estanflacionarios de una escalada de este último conflicto en Medio Oriente.
La historia y los resultados extremos que no se materializan
Desde otro enfoque, los analistas de Vanguard también se mantienen a la espera y recomiendan templanza a los inversores, atentos a la diversificación y al largo plazo. Pero son menos prudentes que sus pares de BlackRock y que la reacción de los mercados no sugiere temores de un shock sostenido del crecimiento.
La historia nos da lecciones, dicen desde la gestora: “Los períodos en que las acciones y los bonos caen simultáneamente suelen estar asociados con preocupaciones sobre la inflación, incertidumbre política o una repentina revalorización del riesgo. Históricamente, estos entornos han tendido a ser transitorios en lugar de duraderos. Los mercados se adaptan a medida que disminuyen las presiones inflacionarias, mejora la claridad política y se disipa la incertidumbre”.
Los eventos geopolíticos rara vez alteran la dirección del mercado a largo plazo, a menos que resulten en:
Una interrupción prolongada del suministro energético mundial.
Un endurecimiento pronunciado de las condiciones financieras.
Una recesión económica generalizada.
En ausencia de estos resultados, los mercados generalmente se han recuperado incluso cuando las tensiones han persistido, señalan desde la gestora.
“Si bien a los mercados no les gusta la incertidumbre, las reacciones fuertes a los eventos geopolíticos generalmente son efímeras. Tras importantes eventos geopolíticos que se remontan a décadas atrás, las acciones estadounidenses han arrojado rendimientos promedio positivos 6 y 12 meses después”, concluyen desde Vanguard.
Foto cedidaMike Chen, Head of NextGen Quant de Robeco; Nick King, Head of ETFs de Robeco
Robeco anuncia hoy el lanzamiento de NextGen Global Small Cap ETF, una estrategia de gestión activa basada en machine learning. Este ETF combina décadas de experiencia en inversión cuantitativa con avanzada tecnología de IA y ofrece a los inversores una solución basada en datos para acceder al universo global de renta variable de pequeña capitalización.
Las compañías globales de pequeña capitalización representan uno de los segmentos más amplios y menos explorados de forma eficiente de los mercados de renta variable. Esta clase de activos, con miles de compañías, una menor cobertura por parte de los analistas y una composición del índice menos sesgada, ofrece un terreno fértil para las estrategias activas. El nuevo ETF activo de Robeco utiliza machine learning para identificar oportunidades en este amplio universo, determinando dinámicamente qué características son importantes respecto a cada compañía.
Aunque existen varios ETF activos y pasivos de pequeña capitalización, estas estrategias suelen basarse únicamente en combinaciones lineales de factores conocidos, con lo que las carteras de los distintos proveedores acaban teniendo características similares. En cambio, NextGen Global Small Cap ETF utiliza machine learning para detectar las relaciones no lineales que influyen en los elementos que generan rentabilidad. Así, capta interacciones a niveles superiores entre los indicadores de diversos horizontes de inversión y, en consecuencia, adapta dinámicamente la ponderación de dichos indicadores en el nivel de compañía.
Esto permite a la estrategia detectar patrones que otros modelos podrían pasar por alto y, por tanto, propiciar un entorno ideal para extraer alfa. Dado que incluso los modelos de IA más avanzados requieren la aplicación del criterio humano, especialmente en condiciones de mercado extremas o imprevistas, los portfolio managers de Robeco son los responsables de comprobar si los supuestos en los que se basa el modelo permanecen intactos.
Las compañías globales de pequeña capitalización, que siguen siendo una clase de activos infrarrepresentada en muchas carteras, pueden desempeñar un valioso papel dentro de inversiones más amplias de renta variable. Sus motores de rentabilidad difieren significativamente de los de las compañías de gran capitalización, y sus valoraciones son puntos de entrada atractivos. En consecuencia, la pequeña capitalización puede ser un potente elemento diversificador de las carteras, ya que ofrece exposición a compañías que se encuentran en una fase temprana de su ciclo de crecimiento y en las que influye menos la dinámica macroeconómica global.
El ETF activo más reciente es el último producto de Robeco surgido del NextGen Quant Program, una plataforma de investigación diseñada para desarrollar y probar rápidamente estrategias innovadoras de inversión cuantitativa. El NextGen Quant Program se lanzó a finales de 2023 y ya ha dado lugar a varias innovaciones listas para comercializar, como Dynamic Theme Machine ETF. Mediante la combinación de nuevas capacidades tecnológicas con la propiedad intelectual existente de Robeco, la incubadora acelera la creación de soluciones de nueva generación que complementan la oferta de estrategias estrella de inversión cuantitativa.
La visión del equipo gestor
Nick King, Head of ETFs de Robeco: «Al invertir en compañías de pequeña capitalización, se pretende aumentar el potencial de rentabilidad a largo plazo y aportar ventajas de diversificación. El equipo de NextGen Quant ha desarrollado un proceso único basado en IA para seleccionar valores de este universo increíblemente amplio y mantener al mismo tiempo una gestión disciplinada del riesgo. Estructurar esta estrategia como un ETF la hace eficiente y accesible para los clientes».
Mike Chen, Head of NextGen Quant de Robeco: «El NextGen Quant Program está transformando ideas de vanguardia en estrategias de inversión reales que complementan nuestras soluciones emblemáticas con otras que se distinguen realmente de cara a los clientes. Este nuevo ETF activo destaca porque aplica machine learning avanzado a uno de los segmentos menos eficientes del mercado. Existen miles de compañías de pequeña capitalización poco estudiadas, así que este universo ofrece un entorno ideal para que una estrategia basada en IA aporte valor real».
Las estrategias de renta fija pasiva pueden parecer eficientes, pero sus defectos estructurales han generado históricamente oportunidades para los gestores activos. En 2026, esas ineficiencias podrían intensificarse en un entorno marcado por déficits públicos crecientes, un aumento del capital de inversión impulsado por la IA y una nueva ola de emisión de bonos.
La adopción y el despliegue de tecnologías de IA ampliarán el ciclo de inversión más allá del sector tecnológico hacia infraestructuras de redes, capacidad energética, almacenamiento en centros de datos y distintos procesos de fabricación. La financiación de este ciclo de larga duración implicará a los mercados de bonos corporativos, y la defensa de las calificaciones crediticias en un contexto de cierta migración a la baja será un elemento central. Al mismo tiempo, el crecimiento del crédito privado y el flujo de noticias asociado podrían contribuir a un entorno más volátil para los mercados de crédito en general.
En este contexto, quienes deseen exposición al crédito deberían considerar cuatro razones estructurales para optar por la gestión activa frente a la pasiva:
La primera es el sesgo derivado de la construcción de los índices por capitalización de mercado. La ponderación depende del precio del bono multiplicado por el importe de la deuda pendiente. Esto implica que los emisores más endeudados tienen mayor representación en el índice, con independencia de su calidad crediticia. Los fondos pasivos replican esta exposición sin ajustar el riesgo y se ven obligados a asignar más capital a los emisores que más deuda emiten. Además, este sesgo puede generar tendencias sectoriales subóptimas: cuando un sector experimenta un rápido crecimiento del apalancamiento, aumenta su peso en el índice, dejando a los inversores pasivos más expuestos en el momento de máxima tensión. Posteriormente, cuando ese sector reduce su apalancamiento durante la recuperación, su capitalización disminuye y los inversores pasivos participan menos de esa mejora.
La segunda razón son las normas de inclusión basadas en la calificación crediticia. La mayoría de los índices diferencian entre emisiones con grado de inversión y emisiones High Yield, creando universos separados que los rastreadores pasivos suelen tratar como clases de activo distintas. Cuando un bono es degradado a high yield (fallen angel), se elimina del índice de grado de inversión en la siguiente revisión. Esto obliga a los fondos pasivos a vender, con independencia del precio o de las perspectivas fundamentales, lo que puede provocar dislocaciones si se producen ventas simultáneas. Por el contrario, cuando un bono es ascendido a grado de inversión (rising star) los fondos pasivos deben comprar, a menudo tras una apreciación previa. Estos flujos están impulsados por normas, no por fundamentales. Los gestores activos pueden evitar estas compraventas forzadas y acceder a fallen angels o rising stars en momentos más oportunos desde el punto de vista de valoración.
La tercera razón es la rotación no controlada. Los índices de renta fija experimentan rotaciones frecuentes debido a sus reglas de inclusión, y nuevas emisiones y vencimientos. Un índice de crédito global puede registrar una rotación media anual del 15%-25 %. Los fondos pasivos replican estos cambios, asumiendo costes transaccionales asociados. Dado que los índices se calculan sin fricciones y no reflejan plenamente los diferenciales de compraventa, los fondos de seguimiento presentan un sesgo estructural hacia una rentabilidad inferior a la del índice una vez descontados costes y comisiones. En cambio, los gestores activos pueden decidir en qué eventos de rotación participar y programar su reequilibrio antes de posibles movimientos del índice, compensando con la generación de alfa el lastre impuesto por costes y comisiones.
La cuarta razón se relaciona con la estabilidad de los factores de riesgo. Un inversor pasivo no puede controlar fácilmente la evolución del riesgo de mercado ni de la exposición beta del índice, que puede cambiar de forma significativa con el tiempo. En las últimas dos décadas, los índices globales de crédito han experimentado una migración hacia calificaciones más bajas y una extensión del riesgo de duración. En consecuencia, los índices no proporcionan una exposición beta estable. Además, el ciclo inflacionista posterior al COVID ha puesto de relieve la importancia del riesgo de duración en la rentabilidad total de numerosos segmentos de renta fija. La gestión activa permite mitigar estos riesgos de tendencia e incorporar decisiones sobre duración y curva para optimizar la rentabilidad total.
En conclusión, los principales índices de renta fija, ponderados por capitalización y sujetos a criterios estrictos basados en normas, generan compraventas forzadas, exposición excesiva a emisores endeudados y rotaciones que erosionan la rentabilidad. En un entorno marcado por mayores déficits, aumento de la oferta y volatilidad potencialmente más elevada, la capacidad de analizar, seleccionar y gestionar activamente el riesgo resulta clave. Ante perspectivas inciertas para los mercados mundiales, los argumentos para trabajar con navegantes activos en lugar de observadores pasivos son sólidos.
Tribuna elaborada por Gary Smith, director del equipo de Gestión de carteras de clientes en Renta fija, Columbia Threadneedle Investments.
En opinión de DovileSilenskyte, directora de Análisis de Activos Digitales de WisdomTree, la próxima fase del mercado cripto no tiene que ver con la supervivencia ni con el descubrimiento de precios atractivos, sino con su aplicación. «A medida que el sector entra en 2026, la ventaja ya no radica en identificar la nueva narrativa dominante, sino en tratar las criptomonedas como una asignación de carteraestructurada: con acceso eficiente, un dimensionamiento deliberado y una gestión disciplinada. Para los inversores que adoptan este enfoque, las criptomonedas son cada vez menos exóticas y cuentan con mayores usos prácticos», sostiene.
En su último informe, subraya que los criptoactivos han superado su fase de auge y caída impulsada principalmente por el comercio minorista. Y considera que, en la actualidad, las infraestructuras funcionan en gran medida, la regulación se endurece en lugar de retroceder y el capital adopta un comportamiento más cercano al institucional. Según su visión, este cambio altera las reglas del juego. El debate, apunta la experta de WisdomTree, ha pasado de “¿deberíamos tener criptomonedas?” a “¿cómo las aplicamos de forma responsable?”
«El contextomacroeconómico refuerza este giro. La diversificación tradicional se encuentra bajo presión: el riesgo de inflación ha demostrado ser persistente, el predominio fiscal resurge, las correlaciones entre renta variable y renta fija se han vuelto poco fiables y los inversores buscan motores de rentabilidad diferenciados», afirma. En su análisis, la experta identifica tres grandes temáticas que están configurando las decisiones institucionales en torno a las criptomonedas: aceleración de la normalización institucional, la relevancia de los ingresos e integración de los activos.
Aceleración de la normalización institucional
Según sostiene Silenskyte, las criptomonedas son cada vez más predecibles en términos de acceso y gobernanza. Los ETPs han integrado los activosdigitales en la infraestructura institucional, facilitando la exposición mediante vehículos familiares y operativamente eficientes. «Además, la volatilidad se ha comprimido en los márgenes, especialmente en el caso de Bitcoin, a medida que los inversores adoptan horizontes más largos y alineados con criterios institucionales. La regulación, lejos de frenar el mercado, actúa como filtro, concentrando el capital en activos y estructuras que cumplen estándares de gobernanza, custodia y transparencia», explica.
En su opinión, este es el comportamiento típico de una clase de activo en proceso de maduración: la narrativa cede terreno a la funcionalidad y la calidad de la implementación empieza a ser tan relevante como el potencial alcista. La conclusión es clara: los resultados dependen cada vez más de cómo se implementa la exposición, y no solo de la selección del activo.
Los ingresos pasan a primer plano
Por otro lado, apunta que la antigua objeción de que las criptomonedas no generan rendimiento comienza a diluirse. «El staking ha transformado parte del mercado desde una mera exposición beta hacia activos de rentabilidad total, con ingresos de carácter protocolario que no dependen del apalancamiento ni del crédito. En este sentido, ethereum se asemeja cada vez más a un “capital digital productivo”, al combinar comisiones vinculadas al uso, ingresos por staking y mecanismos de devolución de comisiones. El staking líquido, además, elimina fricciones operativas y lo convierte en una decisión de inversión, no en un proyecto tecnológico. Por su parte, Solana ofrece mayores rendimientos de staking, aunque con una inflación más elevada y mayor sensibilidad a los ciclos de adopción», afirma.
En términos de construcción de cartera, el informe propone una aproximación por capas: Ethereum como ancla por su profundidad y madurez institucional, y Solana como exposición cíclica de mayor beta. Los ingresos no eliminan la volatilidad, pero sí modifican el perfil de rentabilidad y el comportamiento del inversor frente a ella.
Mayor integración en la asignación de activos
Por último, la experto considera que las criptomonedas están abandonando la categoría de “alternativos” para incorporarse al debate tradicional de asignación de activos, junto a diversificadores como el oro o las materias primas. La autora destaca que cada vez más estudios académicos y profesionales sugieren que asignaciones pequeñas y disciplinadas pueden mejorar la eficiencia de las carteras a lo largo de ciclos completos. Aunque los resultados siguen siendo sensibles al régimen de mercado y a la implementación, el argumento de diversificación ya no es meramente teórico.
«Bitcoin se analiza crecientemente como un activo no soberano impulsado por la escasez y sensible a la confianza en los sistemas fiduciarios, no únicamente a la inflación real. No obstante, la asimetría solo funciona con disciplina: tamaños reducidos, rebalanceo sistemático y evitar decisiones impulsadas por el momentum. La gobernanza es decisiva: una buena gobernanza contiene la volatilidad, mientras que una deficiente amplifica el riesgo. Las criptomonedas, sostiene, recompensan a los asignadores estratégicos más que a los operadores tácticos», comenta.
Otras conclsuiones
El informe también señala que, ante un mayor escrutinio en materia de gobernanza, la construcción de cartera está superando a la selección individual de tokens. Los ETPs de cestas de criptomonedas basados en reglas buscan corregir dos errores frecuentes: el exceso de confianza, apostar por un único token disfrazado de estrategia, y la parálisis ante la complejidad del mercado.
Estas cestas introducen disciplina de índice, diversificación y rebalanceosistemático, sacrificando resultados extremos a cambio de una participación más repetible y ajustada al riesgo. Para Silenskyte, esta evolución recuerda al paso histórico en renta variable desde la selección individual de acciones hacia la exposición estructurada.
Por último, el documento advierte que nada de lo anterior elimina los riesgos. Las criptomonedas siguen siendo volátiles, en ocasiones impulsadas por el sentimiento, y expuestas a incertidumbre regulatoria y tecnológica. Las correlaciones pueden aumentar bruscamente en entornos de tensión y las rentabilidades del staking no están garantizadas.