El comercio mundial atraviesa una transformación sin precedentes en 2026, marcada por el impacto de los mayores aranceles estadounidenses en décadas y el desvío de 165.000 millones de dólares fuera del corredor entre EE. UU. y China. Pese a estas tensiones y a las disrupciones logísticas en puntos críticos como el Estrecho de Ormuz, el intercambio comercial global resiste gracias al auge de la IA y a una reorientación estratégica hacia socios más afines, en la que destaca el liderazgo de China.
Así lo recoge el nuevo informe de McKinsey & Company, «Geopolitics and the geometry of global trade: 2026 update», que analiza cómo los aranceles, el auge de la inteligencia artificial y la evolución del papel de China están redefiniendo el mapa comercial hacia bloques cada vez más alineados geopolíticamente.
La inteligencia artificial: nuevo motor del crecimiento comercial
Según el informe de McKinsey, la inversión en infraestructura para IA se consolidó como el motor principal del comercio global en 2025. El intercambio de hardware especializado, como chips, servidores y equipos de red, creció un 40% durante el ejercicio. El incremento en la demanda de componentes tecnológicos fue tan significativo que representó, por sí solo, un tercio de todo el crecimiento del comercio mundial en el último año.
Este auge tecnológico ha beneficiado principalmente a los centros de producción de Taiwán, Corea del Sur y diversas economías de la ASEAN. Dichos mercados suministran semiconductores, servidores y equipos de red a través de cadenas de suministro estrechamente vinculadas que dan servicio a todo el mundo.
Por otro lado, la expansión global de los centros de datos ha consolidado a Estados Unidos como el principal motor de la demanda de estos bienes. En 2025, Estados Unidos concentró aproximadamente la mitad de la nueva capacidad mundial de centros de datos. Una inversión que disparó el comercio estadounidense de bienes relacionados con la IA en un 66%, alcanzando un valor estimado de 220.000 millones de dólares.
Más allá de los chips avanzados, la construcción de estas instalaciones ha impulsado el intercambio de infraestructura crítica, como turbinas de gas para la generación de energía, sistemas de refrigeración industrial o cableado de fibra óptica, entre otros; un reflejo de cómo la infraestructura relacionada con la IA está reconfigurando las dinámicas del comercio global.
El desafío europeo: pérdida de competitividad en el sector automóvil
El informe destaca que la Unión Europea se enfrenta a un escenario de presión competitiva, marcado por el incremento de las importaciones chinas y el impacto de los nuevos aranceles en Estados Unidos. En este sentido, el sector de la automoción, pilar estratégico de la industria y el empleo europeo, ha sido el más afectado en 2025, registrando una caída de 22.000 millones de dólares en su balanza comercial conjunta con EE. UU. y China.
En 2025 las exportaciones de vehículos europeos a Estados Unidos descendieron un 17%, mientras que los envíos hacia China – históricamente un mercado de crecimiento – se redujeron más de un 30%. La situación se ve acentuada por la competencia de los vehículos eléctricos (VE) fabricados en China, cuyas importaciones hacia la UE aumentaron un 50% en volumen hasta superar las 800.000 unidades. Actualmente, estos modelos representan ya el 15% de las ventas totales de vehículos eléctricos en la Unión Europea.
Como respuesta estratégica, la UE busca diversificar sus flujos comerciales mediante acuerdos con mercados de rápido crecimiento, entre ellos India o el bloque Mercosur, y captando inversión directa china para el desarrollo de infraestructuras críticas en suelo europeo, con proyectos de mega factorías en España y Hungría capaces de duplicar la producción de baterías en la región, por ejemplo.
China se “reinventa” como proveedor global
Ante las nuevas restricciones de acceso al mercado estadounidense, donde el comercio bilateral se redujo un 30% y se desviaron más de 165.000 millones de dólares fuera del corredor principal, China ha acelerado su transición para consolidarse como la «fábrica de las fábricas». Por primera vez desde 2019, las exportaciones chinas de productos de consumo final disminuyeron, mientras que las ventas al exterior de bienes intermedios y de capital – como maquinaria y componentes industriales – aumentaron en más de 175.000 millones de dólares.
Según el análisis de McKinsey Global Institute, este cambio de modelo responde a una inversión sostenida que ha reducido la dependencia de suministros extranjeros y ha posicionado al país como un proveedor crítico de componentes electrónicos, baterías de litio y procesadores para los centros de fabricación en ASEAN e India. De hecho, China suministra actualmente los insumos esenciales para los nodos de producción avanzada en todo el mundo.
Para sostener sus volúmenes de exportación ante el cierre de mercado en Estados Unidos, las empresas chinas redujeron sus precios una media del 8% en bienes de consumo, intensificando la presión competitiva en regiones como Europa. En sectores estratégicos como el de los paneles solares, una caída de precios del 33% impulsó un crecimiento del 20% en el volumen de exportaciones hacia Oriente Medio.
Nueva postura estratégica ante la incertidumbre global
El actual panorama del comercio mundial exige que las multinacionales adopten una postura práctica que combine la visión a largo plazo con una elevada agilidad operativa. Algunas tendencias estructurales como el auge de la IA y el nuevo enfoque manufacturero de China están destinadas a perdurar, por lo que los líderes empresariales deben orientar sus estrategias hacia los corredores comerciales más resilientes. En este entorno volátil, el éxito no consistirá en elegir entre la estabilidad y la respuesta inmediata, sino en posicionarse ante cambios estructurales profundos, manteniendo la flexibilidad necesaria para manejar las barreras a corto plazo.
Más que un retroceso de la globalización, lo que el informe revela es que las empresas y las economías están reconfigurando activamente con quién y qué comercializan para adaptarse a una nueva era de conexiones globales. Con un 2026 marcado por nuevos desafíos, como la volatilidad arancelaria y el conflicto en Oriente Medio, comprender las fuerzas que transforman nuestro mundo interconectado resulta más vital que nunca.
Foto cedidaMaria Luisa Gota, consejera delegada y directora general de Eurizon.
Ante la evolución del mercado de los ETFs activos, Eurizon lanzó en marzo la plataforma YourActive SICAV, dedicada a los ETF activos. Un mes después, la firma ha anunciado el lanzamiento de su primer ETF activo, el YAS Robotics Active. Según explica, se trata de una estrategia que invierte de forma activa en empresas que desarrollan productos y servicios innovadores en el ámbito de la robótica y la automatización.
“La innovación de productos es un factor clave de éxito en el sector de la gestión de activos. Para Eurizon, es estratégico competir tanto con sus ETF indexados como con los activos, que son cada vez más utilizados por clientes institucionales y privados. Los ETFs son instrumentos sencillos y rentables que, cuando se ofrecen a clientes minoristas, deben complementarse con servicios de asesoramiento que identifiquen soluciones de inversión alineadas con sus necesidades. Los ETFs indexados y activos complementan a los fondos tradicionales y pueden combinarse dentro de carteras diversificadas para crear valor de manera eficiente a través de una asignación de activos específica”, ha señalado Maria Luisa Gota, consejera delegada y directora general de Eurizon.
Apuesta por los ETFs
Desde la gestora explican que este nuevo lanzamiento es un paso natural en su apuesta por los ETFs. Tras el lanzamiento de su plataforma de fondos ETFs indexados (Limited Tracking Error) en mayo de 2025, con los primeros 10 fondos de renta variable de la gama YourIndex SICAV, Eurizon Capital SGR ha ampliado progresivamente su oferta para incluir fondos de renta fija, diseñados para satisfacer las necesidades de asignación de activos de los inversores y reforzar aún más su enfoque en la innovación de producto.
En la actualidad, la plataforma incluye 33 subfondos, que gestionan más de 19.000 millones de euros en activos a fecha de abril de 2026. Sus estrategias abarcan todas las áreas geográficas y clases de activos, con integración sistemática de criterios ESG y alineación con el marco del Artículo 8 SFDR. Los inversores pueden elegir entre clases de acciones tradicionales (institucionales) y cotizadas (UCITS ETFs), beneficiándose de precios competitivos, un equipo de gestión especializado con amplia experiencia en estrategias basadas en índices y una estructura de mercados de capitales que les respalda.
“Somos la única empresa en Italia que gestiona todas las actividades relacionadas con los ETFs de forma integrada, desde la gestión de carteras hasta los mercados de capitales, lo que garantiza un mayor control y eficiencia en los procesos operativos, de inversión y de acceso al mercado. La empresa se encuentra entre los principales actores de Europa gracias a su plataforma multiclase YIS (YourIndex SICAV), muy apreciada por los inversores italianos e
internacionales por su amplitud, transparencia y eficiencia”, destacan desde la gestora.
En 2025, el mercado europeo de ETFs superó los 3 billones de dólares en activos bajo gestión y registró 390.000 millones de dólares en entradas, con el lanzamiento de 621 nuevos ETFs (frente a los 317 de 2023), lo que confirma una aceleración significativa en la innovación de productos.
La gestora considera que si bien las estrategias pasivas siguen predominando en términos absolutos, el crecimiento ha sido impulsado en gran medida por las estrategias activas: los lanzamientos de ETFs activos pasaron de 32 a 167 en dos años, aumentando su cuota sobre el total de nuevas emisiones del 10% al 27%, lo que pone de relieve la relevancia estratégica de expandirse en el segmento de ETFs activos.
La Gran Transferencia de Riqueza no es una previsión lejana; es un cambio sísmico que ya está en marcha. Durante las próximas dos o tres décadas, se estima que 83 billones de dólares en riqueza privada cambiarán de manos a nivel global, marcando la mayor transferencia de riqueza en la historia moderna. Según explican desde UBS, impulsado por el envejecimiento demográfico, una mayor esperanza de vida y décadas de aumento en los precios de los activos, este cambio está destinado a remodelar el panorama de la riqueza tal como lo conocemos. ¿Cómo está redefiniendo la requisa esta tendencia?
Según el informe de la entidad titulado “What’s on the horizon? Global Next Gerenation Report”, para las familias, esta transición no se trata solo del movimiento de capital. El estudio concluye que estamos también ante una transferencia de responsabilidad, autoridad en la toma de decisiones y gestión a largo plazo entre generaciones.
“La siguiente generación actual está globalmente conectada, mejor formada y es más independiente que cualquier generación anterior. Lo que no ha cambiado, sin embargo, es su necesidad de una comunicación regular entre generaciones, un diálogo abierto en la preparación para la transferencia de riqueza y la confianza en sus capacidades para tener éxito por sí mismos”, apunta Michael Viana, responsable de Transferencia de Riqueza y Redes y Oficina de Clientes, UBS Global Wealth Management.
Característica de una nueva generación
Desde UBS explican que para la siguiente generación heredera, este proceso rara vez comienza con la herencia formal de los activos. “Normalmente empieza antes, a través de la participación en discusiones familiares, la implicación en estructuras de gobernanza o el aumento de responsabilidades dentro de un negocio familiar o un marco de inversión. En este sentido, la transferencia de riqueza no es un evento único, sino un proceso que se desarrolla con el tiempo y está moldeado tanto por decisiones estructurales como por experiencias personales”, matizan.
Esta “siguiente generación” suele referirse a un grupo de edad, pero en la práctica se define mejor por la posición. Según la experiencia de UBS trabajando con clientes de la siguiente generación, se han encontrado individuos en etapas de vida muy diferentes: algunos que apenas comienzan a involucrarse con la riqueza familiar y otros que ya lideran negocios, estructuras de inversión o órganos de gobernanza. “Lo que los une no es su edad, sino su rol: son la generación heredera, que asume responsabilidades dentro de sus familias”, aclaran como principal conclusión.
Y añaden: “Los individuos de la siguiente generación que hemos encuestado para este informe representan todo el espectro de edades, desde menores de 21 años hasta mayores de 45, siendo la mayoría de entre 26 y 40 años. Geográficamente, reflejan la huella internacional de las familias globales: con un 49%, Europa representa la mayor proporción de encuestados, seguida de Norteamérica (19%), América Latina (16%), Asia-Pacífico (11%) y Oriente Medio y África (5%)”.
Otra característica destacable es que muchos llevan vidas con movilidad internacional, es decir, estudiando en el extranjero, desarrollando carreras en distintos países o explorando oportunidades fuera del sistema familiar. Sin embargo, para la mayoría, el centro de gravedad sigue siendo la familia. “Incluso cuando se aventuran fuera, muchos terminan regresando para asumir responsabilidades dentro del negocio, la family office o la estructura familiar en general”, comenta el informe.
Anclar familiar y naturaleza de la riqueza
UBS destaca que todo ese contexto integrado en la familia es una característica definitoria. “Algo más de la mitad de los encuestados ya está activa dentro del ecosistema familiar, trabajando ya sea en el negocio familiar o en la family office. Un grupo más pequeño —aproximadamente uno de cada diez— ha optado por emprender sus propios proyectos empresariales. El tercio restante trabaja fuera de las estructuras familiares, estudia o aún está definiendo su trayectoria profesional, a menudo adquiriendo experiencia antes de asumir responsabilidades familiares”, indica el informe.
Además, a medida que las familias avanzan hacia generaciones posteriores, la naturaleza de la riqueza evoluciona. Es decir, aunque el negocio principal suele seguir siendo importante, la riqueza familiar se diversifica más entre carteras financieras, activos reales e inversiones directas. “Por lo tanto, la siguiente generación no hereda solo una empresa, sino un sistema más amplio que requiere gobernanza, coordinación y una toma de decisiones cada vez más profesionalizada”, explica.
Por último, el informe señala que la perspectiva de esta nueva generación también está moldeada por el entorno más amplio. Según UBS, cuando se les pregunta por los temas que más les preocupan, los encuestados señalan principalmente desafíos estructurales y de largo plazo, más que preocupaciones de mercado a corto plazo. Además, la tecnología y la inteligencia artificial (62%) ocupan el primer lugar, seguidas de la pobreza y la desigualdad (49%) y la educación (41 %).
“En conjunto, la imagen que emerge es la de una generación globalmente conectada y consciente de sus responsabilidades, que equilibra la ambición personal con las expectativas familiares y se prepara para pasar de la participación a la gestión a largo plazo”, concluye el informe.
Rick Rieder, CIO Global de Renta Fija de BlackRock, es una de las voces más respetadas e influyentes de la industria global de gestión de activos. Con fama de ser un “maníaco de los datos”, como él mismo reconoce, supervisa aproximadamente 2,4 billones de dólares (trillions en nomenclatura anglosajona) para la firma, además de estar en el comité asesor de Alphabet y en el de inversiones de UBS. Su nombre, incluso, sonó como un posible candidato para estar a la cabeza de la Fed, al menos, era una opción que gustaba a los mercados.
Durante su participación en el evento anual de BlackRock para inversores latinoamericanos y de US offshore, en Miami, Rieder nos atiende. La habitación es amplia, un agradable calor primaveral se cuela por las ventas y su profunda voz llena de confort la estancia. Su forma de expresarse con las manos revela que Rieder es un hombre metódico; por ello arrancamos nuestra entrevista preguntándole por cómo es su método de trabajo.
¿Cómo logra aislarse del ruido para realizar su trabajo?
Desde mi perspectiva, estoy absolutamente obsesionado con los datos. Los estudio de forma muy intensa. Creo que hay demasiado foco en informaciones anecdóticas que no son muy relevantes, y muchas veces generan una inercia de información sesgada. Leo una enorme cantidad de resultados empresariales, que me dicen qué están haciendo las empresas con sus inventarios o por qué están contratando personal o qué hacen con el capex. Para mí, esa es la mejor fuente de información. Aprendo muchísimo. De hecho, lo vivo como un juego, como una búsqueda del tesoro: lees un informe y buscas pistas. También hago llamadas mensuales con clientes desde hace 30 años, y tengo mi propio proceso que pasa por revisar unos 1.000 gráficos y tablas. Literalmente, me encierro a analizarlos dos días al mes. Todo eso me ayuda a encajar el puzzle, y no puedo hacerlo sin estudiar los datos. Aunque tengo un gran equipo que ayuda, necesito procesarlo yo mismo. Después integro toda esa información y construyo una visión que no siempre es correcta, pero necesito hacer ese proceso.
Fruto de ese análisis, ¿qué diferencias ha identificado entre narrativas e informaciones?
Estamos viendo algo que no habíamos visto nunca en esta generación: una economía que funciona muy bien, pero solo con dos motores. Por un lado, hay una enorme inversión en tecnología, IA, centros de datos, que está sosteniendo la economía y las bolsas tecnológicas. Y, por otro lado, hay una cohorte de renta alta que está funcionando muy bien, incluso beneficiada por los tipos altos porque son ahorradores netos. El 10% más rico representa el 23% del consumo, mientras que el 40% inferior representa el 22%. Es una distorsión enorme. Por ello, cuando miras la economía en conjunto parece fuerte – puedes tener un crecimiento nominal del PIB del 5,5% o incluso 6%-, pero está funcionando bien solo en dos frentes. La mayoría de la población lo está pasando mal y por eso he sido bastante claro respecto a los tipos de interés: afectan sobre todo a quienes están en peor situación.
De toda la información sobre resultados empresariales, ¿a qué conclusiones relevantes ha llegado?
Destacaría de los resultados de los bancos que la actividad de fusiones y adquisiciones es real. Se ve claramente en los resultados: las empresas están siendo más estratégicas, haciendo adquisiciones para reducir costes y crecer. La actividad de trading, especialmente en renta variable, ha sido muy alta, lo cual tiene sentido en un entorno de volatilidad. Otro punto que creo que se ha exagerado mucho es la preocupación por el crédito privado. En esta temporada de resultados se hablaba de tensiones, pero creo que está a menudo sobredimensionado por historias anecdóticas. Cuando ves los resultados de los grandes bancos, el estrés “mark to market” parece menos grave de lo que sugieren algunas interpretaciones. En cuanto a tecnología, estoy impresionado por las cifras. El mercado está valorando que el crecimiento será explosivo a corto plazo, pero con cautela a medio plazo, porque puede haber cambios tecnológicos que reduzcan la demanda. Personalmente, creo que el mercado está siendo demasiado conservador: la demanda tiene más recorrido del que se descuenta.
Retomando su reflexión sobre la distorsión en el crecimiento económico, ¿considera que hay problema de empleo?
No hay crecimiento del empleo. De hecho, excluyendo sanidad, hemos perdido 378.000 empleos en los últimos 10 meses, un dato que resulta sorprendente con una economía creciendo a ese ritmo. Tenemos un problema de empleo. Desde fuera parece que la Fed no tiene que hacer nada, pero la realidad es que la economía no funciona bien para la mayoría. Y aún falta ver el impacto real de la inteligencia artificial (IA), que no ha llegado todavía. Queda ver en qué se traduce toda esa eficiencia tecnológica en unas empresas que ya son más eficientes incluso antes de que la IA tenga impacto pleno. No hemos visto todavía ese impacto, y ya estamos sin crecimiento del empleo. Algunos dicen que no es preocupante porque la oferta laboral es menor por la inmigración, pero sigue siendo un problema: no hay suficientes ofertas de empleo.
Hemos leído su análisis sobre la “debilidad del mercado laboral” para los jóvenes. ¿Es una tendencia? ¿Tiene que ver con la IA?
Creo que es un desastre. La tasa de paro entre graduados universitarios es la más alta en una generación, y el desempleo entre jóvenes (16–24 años) está aumentando. Hay varios factores: por un lado, las personas mayores de 55 años permanecen más tiempo en el mercado laboral, reduciendo vacantes, y, por otro, tenemos el impacto de la tecnología y la IA. Creo que es un problema serio para jóvenes y rentas bajas. Y es irónico: los mayores, con más ingresos, se benefician de tipos altos porque son ahorradores, mientras que los jóvenes son los que tienen deuda.
Pasemos a la política económica. ¿Qué debemos esperar de la Fed? ¿Y sobre el déficit y los tipos?
Quiero decir, lo primero es que Estados Unidos tiene demasiada deuda y prácticamente toda, está en el tramo corto de la curva de rendimientos. Dependemos de las letras del Tesoro y creo que ninguna empresa gestionaría su negocio así. Tenemos que reducir la deuda; si no, el dólar seguirá bajo presión. Para ello solo hay dos formas: recortar el gasto -cosa que no ocurrirá pronto- o crecer más rápido que la deuda. Esto me lleva a que el motivo por el que creo que la Fed bajará los tipos de interés sea que gran parte de la financiación del país está en el corto plazo. Tendrán que esperar un poco por el impacto del petróleo, pero aun así creo que pueden hacer dos recortes este año. Si fuera por mí, bajaría los tipos ahora mismo, independientemente del petróleo o del posible impacto en los alimentos. Cuanto más tiempo mantengamos los tipos altos, más agravamos el problema de la deuda.
En cuanto al tipo de interés neutral que el mercado estima actualmente, no creo que sea correcto. Pienso que está considerablemente por debajo de lo que se cree, por dos razones: primero, la productividad está ayudando a reducir la inflación, y segundo, la herramienta de los tipos de interés ya no regula la inversión (capex) como antes. Por tanto, los tipos de interés ya no influyen de forma significativa en la inversión empresarial, lo cual es una diferencia enorme respecto al pasado. En realidad, los tipos afectan principalmente al mercado inmobiliario, a las rentas bajas y a las pequeñas empresas, que son quienes más están sufriendo. ¿Cómo no va a indicar eso que los tipos actuales son demasiado restrictivos? Además, no están reduciendo la inflación de forma significativa. Por tanto, creo que son restrictivos precisamente en los ámbitos donde más importa.
Dicho hecho, he aprendido en mi carrera que hay que invertir no en función de lo que yo haría, sino de lo que van a hacer. Me llevó 20 años entender eso. Siempre pensaba: “esta es una buena idea, la harán”. Pero lo único que importa es lo que realmente harán, Y no creo que vayan a bajar los tipos ahora. Creo que esperarán una reunión más, analizarán los datos, el desempleo subirá un poco y entonces bajarán los tipos.
En este contexto de política monetaria, ¿qué lectura hace de la inflación?
Hay una gran diferencia entre una inflación impulsada por la demanda y una impulsada por la oferta. Creo que es injusto decir que tenemos un shock del petróleo. Creo que estamos ante un shock de oferta, y ese shock, por sí mismo, ya va a ralentizar la economía. No necesitamos tipos más altos para frenarla, ya que eso reducirá el consumo, especialmente en los hogares de menores ingresos. Hoy estamos en una inflación subyacente cercana al 3%, y creemos que bajará al 2,5% a final de año. El objetivo de la Fed es el 2%, pero eso no significa que haya que llegar el mes que viene. Mientras se mantenga alrededor del 3% debido al shock del petróleo, este ya tendrá su efecto.
¿Sigue muy convencido del auge del ciclo de renta fija? ¿Ya estamos ahí o algo ha cambiado?
Estamos en una edad dorada de la renta fija. Dentro de cinco años miraremos atrás y diremos: madre mía, podíamos construir carteras con rentabilidades muy atractivas. Los tipos reales son espectaculares. Puedes construir una cartera con un rendimiento del 6% o 6,25%. Si la inflación está en el 3%, eso es una rentabilidad real muy atractiva. Si miras los 20 años previos al COVID, tuvimos tipos negativos en Europa y Japón, y cercanos a cero en EE.UU. Ahora puedes obtener un 6% o más, y no con activos de baja calidad: puedes usar hipotecas de agencia, CLOs AAA, activos AAA. Cuando digo que es una edad dorada de la renta fija, no es porque crea que vamos a ganar mucho dinero por bajadas de tipos, es más bien un entorno de cobrar el cupón, obtener carry y dormir tranquilo. Creo que la Fed actuará con cautela y que los tipos largos no caerán demasiado.
¿Ve valor en la ampliación de los spreads de crédito corporativo?
Creo que los mercados de crédito público están simplemente bien, no son excepcionales. Son más atractivos, en términos relativos, los mercados de titulización y los emergentes. Me gustan lugares como México y partes de Brasil. Especialmente si estás dispuesto a asumir riesgo de divisa, y creo que se puede, porque no espero una apreciación significativa del dólar. Por eso, los mercados emergentes son más atractivos que el crédito hoy. Los activos titulizados también, ya que puedes estructurarlos tú mismo, con mejor colateral. Los mercados de titulización están en muy buena forma: inmobiliario comercial, residencial, activos respaldados.
Mencionaba la deuda emergente. En este caso, la cuestión es el dólar, pero ¿le gusta el peso mexicano?
Me gusta el tipo que ofrece México. No tengo una opinión fuerte sobre el peso, pero sí creo que el dólar no se va a apreciar mucho, incluso podría depreciarse ligeramente. Si hablamos de la deuda del país, creo que la administración es receptiva a una moneda más débil. Así que, en el caso de México, pienso que el peso frente al dólar debería mantenerse estable, y quizás incluso apreciarse algo. Pero lo importante es que la rentabilidad es muy atractiva, siempre que estés dispuesto a asumir ese riesgo. Yo utilizo estrategias en mercados de volatilidad como, por ejemplo, vender opciones sobre mis posiciones, lo que me permite obtener aún más rendimiento. Dado que la volatilidad en los mercados emergentes —especialmente en divisas— es elevada, se pueden generar rentabilidades muy interesantes en lugares como México.
Desde hace unos tres años, BlackRock ha hecho una importante apuesta innovadora con el lanzamiento de los iBonds. En cierta medida, usted ha sido el “cerebro” detrás de estos vehículos. ¿Está pensando en algo igual de revolucionario para el futuro en el mundo de la renta fija?
Creo que el gran cambio en la renta fija es que, durante 30 o 40 años, la renta fija era ese 40 que se añadía a la cartera de renta variable en el clásico 60/40. Pero en los últimos años se ha demostrado que ya no funciona así. Desde 2023 hasta ahora, cada vez que el mercado de renta variable ha sufrido, los índices tradicionales de renta fija también han caído, porque la inflación afecta tanto a los bonos como a las acciones de la misma manera. La gran evolución es que ahora la gente piensa en qué hacer con ese 40 y si con él puede construir una fuente de ingresos y gestionarla, sin asumir riesgos excesivos. De tal forma que pueda combinar ese ingreso con la renta variable y también con activos privados.
Lo que se necesita es que la renta fija sea estable. Tradicionalmente, la gente pensaba que sabía cómo se comportarían los tipos de interés, pero ahora es diferente, y creo que lo seguirá siendo durante los próximos años. Los tipos de interés siguen siendo una herramienta útil —cuando bajan, las acciones suben y los bonos también lo hacen bien—, pero eso no es una buena cobertura ni crea equilibrio. Simplemente amplifica tanto los rendimientos positivos como los negativos. La idea de gestionar una cartera equilibrada y resiliente ha cambiado, y cada vez más herramientas y productos apuntan a lo mismo: ayudar a los inversores a generar ingresos, y yo los combinaré con renta variable, capital riesgo u otros activos.
Carlos Carranza, Senior Fund Manager en M&G Investments para mercados locales y para deuda soberana de Latinoamérica, advirtió que el dólar enfrenta un proceso de diversificación estructural que podría marcar el fin de 15 años de excepcionalismo estadounidense, y señaló que los flujos hacia deuda de países emergentes se mantuvieron positivos incluso durante el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, en contra de todo patrón histórico.
«Desde que comenzó la guerra tuvimos inflows netos hacia deuda de renta fija de mercados emergentes. Eso para mí es bastante sorprendente porque históricamente, hace cinco, diez o quince años, si tenías un pico de volatilidad como el que estamos teniendo ahora, normalmente tendrías outflows de esa clase de activo», afirmó Carranza durante una presentación en el marco del Leaders Summit, un encuentro profesional en Miami organizado por Funds Society.
El gestor —con más de 21 años de experiencia en la industria y trayectoria en JP Morgan, Allianz Global Investors y actualmente en M&G desde octubre de 2025— estructuró su análisis en torno a dos pilares: los factores que debilitan al dólar y las fortalezas propias de los mercados emergentes.
El dólar bajo presión: cinco razones
El primer factor que Carranza identificó es el cambio de liderazgo en la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Jerome Powell, quien condujo la institución durante ocho años a través de crisis, alta inflación y periodos de estabilidad, cederá el cargo el 15 de mayo a Kevin Warsh. «Estamos pasando de alguien que conocemos y ha dirigido la Fed durante ocho años atravesando múltiples crisis, a alguien nuevo como chairman. Eso simplemente agrega más incertidumbre», señaló.
El segundo factor son las elecciones de medio término en Estados Unidos. Carranza mostró una diapositiva con datos de los últimos 20 años que muestran que el partido en el poder perdió las midterms en todos los casos, independientemente del signo político. Desde la Segunda Guerra Mundial, ese patrón se repitió el 90% de las veces. Para inversores internacionales, señaló, eso puede traducirse en mayor incertidumbre institucional y menor coordinación entre el Ejecutivo y el Congreso.
La tercera razón es la dinámica fiscal. La deuda pública de Estados Unidos sobre el PBI pasó de aproximadamente 70% hace dos décadas a 122% en la actualidad, con un déficit que corre al 6% del PBI. Para este año, las estimaciones apuntan a una emisión neta de dos billones de dólares (trillones en nomenclatura anglosajona) en bonos del Tesoro. Ante esa oferta, Carranza planteó la lógica de algunos inversores: «¿Por qué no compramos bonos de emergentes en vez de Treasuries? ¿Por qué no compramos Chile, un grado de inversión sólido que rinde 200 puntos básicos más y no emite deuda este año?»
El cuarto factor es el escenario geopolítico. Carranza enumeró una serie de tensiones activas: la discusión sobre el Canal de Panamá, el conflicto en Ucrania, las negociaciones del USMCA —cuya revisión comenzará en las próximas semanas—, el conflicto con Irán y la volatilidad arancelaria. El 20 de febrero, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que el presidente Donald Trump no puede imponer aranceles de manera unilateral. «Hay mucha investigación mostrando que quizá los nuevos ahorros marginales en Europa ya no se asignan 100% a acciones de EE.UU., como solía ser», afirmó.
El quinto elemento es la reversión de tendencia en las divisas emergentes. Según el índice que presentó Carranza, las monedas de mercados emergentes apreciaron frente al dólar en 2024 por primera vez tras quince años consecutivos de debilitamiento, un período que arrancó alrededor de 2010. «Podría ser el comienzo de una reversión de quince años de excepcionalismo estadounidense. O no. Pero podría serlo», dijo.
Emergentes con fundamentos más sólidos
En el segundo pilar de su análisis, Carranza contrastó la situación fiscal de los mercados emergentes con la de las economías desarrolladas. Mientras la deuda de Estados Unidos sobre el PBI prácticamente se duplicó en dos décadas, el promedio de unos 20 países emergentes grandes registró un aumento de apenas 18 puntos porcentuales en el mismo período.
Otro argumento a favor de los emergentes es la disciplina de sus bancos centrales. Brasil subió las tasas de interés 1.000 puntos básicos antes de que la Fed realizara su primer incremento de 25 puntos en el ciclo post-COVID. Colombia sorprendió con un alza de 100 puntos básicos hace pocas semanas. Chile adoptó una postura restrictiva tras los eventos globales recientes, y los países de Europa Central y del Este ya anticipan subas porque temen presiones inflacionarias. «El repricing y la velocidad con la que los bancos centrales emergentes han reaccionado ha sido enorme y muy rápida», afirmó Carranza.
Como resultado de esa disciplina, las tasas reales promedio en emergentes se ubican cerca del 2,5%, lo que otorga un margen de maniobra ante una eventual nueva ronda de riesgos inflacionarios derivados del precio del petróleo.
Subposicionamiento y potencial de flujos
Carranza también refutó la percepción de que los inversores ya están sobrecargados de activos emergentes tras la fuerte performance del año pasado. Las tenencias internacionales de deuda soberana local en mercados emergentes se ubican cerca del 16%, por debajo del 23% previo a la pandemia de COVID-19, según datos de bancos centrales.
El gestor de M&G cerró con un dato que ilustra el potencial de flujos: la industria de fondos de pensión de Estados Unidos administra cerca de seis billones de dólares y destina apenas el 5% a activos no estadounidenses. Un incremento de apenas un punto porcentual equivaldría a 60.000 millones de dólares de inflows hacia mercados emergentes. «Un fondo de Minnesota, si mueve un 1%, implica cientos de millones de dólares para un activo muy subposeído», ejemplificó.
Investo, la mayor gestora independiente en Brasil y actualmente controlada por la estadounidense VanEck, alcanzó los 9.000 millones de reales en activos bajo gestión (aproximadamente 1.800 millones de dólares), tras registrar un crecimiento del 50% en el primer trimestre del año.
Este impulso, motivado por la demanda de liquidez y accesibilidad, marca el nuevo rumbo de la firma, que planea expandir su catálogo de 27 ETFs con un enfoque estratégico en el sector de la renta fija.
Investo se ha convertido en la apuesta brasileña de VanEck, la gestora estadounidense con más de 90.000 millones de dólares en activos, que se convirtió en socia mayoritaria de la empresa en 2024.
Investo alcanzó en el primer trimestre del año la cantidad de 9.000 millones de reales en activos bajo gestión (equivalente a 1.800 millones de dólares). Este incremento del 50% sobre el resultado final de 2025 impulsa los nuevos rumbos de la gestora, que hasta hoy cuenta con 27 ETFs en su catálogo. El plan es ampliar el alcance de sus productos, especialmente en renta fija.
“Como Brasil es el país de la renta fija, donde del 80% al 90% de la asignación de un brasileño típico —ya sea persona física o institucional— está en este segmento, creo que el sector aún está poco explorado en los ETFs. Tenemos muchas clases de activos y estrategias diferentes para observar”, afirma Cauê Mançanares, CEO de Investo, en entrevista con Funds Society.
El CEO señala que uno de los ETFs que ha impulsado el crecimiento en el trimestre es el de títulos del Tesoro brasileño.
“Pagas menos impuestos, no pagas IOF (Impuesto sobre Operaciones Financieras), no tiene come-cotas (anticipo semestral de impuesto a la renta) y permite ofrecer el CDI al cliente”, explica, añadiendo que las consultoras de inversión están empezando a comprender mejor las ventajas de este producto.
El público de la gestora se divide en un 65% minorista (retail) y un 35% institucional, una relación que antes estaba más descompensada. “Llegamos a tener un 90% minorista. Lo que ocurre ahora es que el sector institucional se está acelerando más rápido porque los ETFs ganaron escala y liquidez”, afirma.
Entre los institucionales se encuentran muchas assets (gestoras), tesorerías e incluso algunos fondos de pensión. “El gestor busca exposición a un sector o clase de activo. En lugar de seleccionar activos individuales, compra el ETF y lo resuelve de forma eficiente”.
Del BC a los ETFs
Exfuncionario del Banco Central, donde trabajó en el área de supervisión no bancaria y participó en la creación del equipo dedicado a las fintechs, Mançanares pasó por Silicon Valley en el sector de venture capital antes de fundar Investo en 2020.
ETFs alcanzan los 20 millones de dólares en captación
El crecimiento de la gestora acompaña el avance de la industria. El mercado de ETFs en Brasil creció cerca de un 50% en 2025, cerrando el año con aproximadamente 50.000 millones de reales bajo gestión (alrededor de 10.000 millones de dólares). En número de inversores, el aumento fue del 24% entre personas físicas, llegando a 721.000, según datos de la B3 (Bolsa de Brasil).
Reflejo de esto es también la liquidez de los activos de la gestora, con algunos tickers alcanzando los 100 millones de reales en captación (20 millones de dólares).
“Hoy ya tenemos 10 ETFs por encima de los cien [millones de reales]. Hace dos años teníamos solo uno o dos”, comenta. Según el CEO, la liquidez también ha aumentado, con una negociación diaria sumada de todos los productos que alcanza también los 100 millones.
Educación como motor
“El principal motor de crecimiento, en mi opinión, es realmente el conocimiento de que se puede realizar una asignación más eficiente vía ETF”, dice Mançanares.
Según él, la estrategia de la gestora se basa en la difusión continua de contenido y la proximidad con clientes y distribuidores.
“No sirve de nada creer que el mensaje se entregó y se comprendió. Hay que repetir. Estamos en los medios, hacemos eventos, traemos al cliente a casa, participamos en conferencias y producimos contenido en diferentes canales”, señala.
Investo también invierte en encuentros frecuentes con asesores e inversores institucionales, además de mantener una presencia activa en plataformas digitales. “Cada semana hay dos o tres eventos: desayunos, happy hours con clientes, reuniones con asesorías y assets”, afirma.
Según el ejecutivo, este movimiento ocurre en paralelo a un cambio de mentalidad en la industria, incluso en las oficinas que operan bajo el modelo de comisiones (commission-based). “La mentalidad del asesor también está cambiando. Aunque no haya cambiado su forma de cobrar, está cambiando su forma de pensar”, asegura.
Este proceso ha sido acompañado por inversiones internas de la propia gestora. “Hace dos años empezamos a invertir aún más fuerte en equipo, producto, generación de contenido y educación (education). Ahora el crecimiento está llegando”, concluye.
El capítulo español de Women in ETFs (WE Spain) celebrará el próximo 26 de mayo su evento anual bajo el lema “Perspectives That Inspire Change”, una cita que reunirá a profesionales del sector financiero con el objetivo de fomentar el intercambio de ideas y promover la diversidad en la industria de los fondos cotizados (ETFs).
El encuentro tendrá lugar en el auditorio de la Fundación Abante, en Madrid, y contará con la colaboración de Abante Asesores, S&P Dow Jones Indices y Jane Street, firmas que actuarán como anfitrionas del evento. La jornada arrancará a las 18:30 con la recepción de asistentes, seguida de la apertura oficial a las 19:00.
Durante el bloque inicial, representantes de las entidades organizadoras ofrecerán unas palabras de bienvenida, entre ellos Arnau Bonet Farrés, desde el área de ventas institucionales y trading de Jane Street, y Sebastian Muiño, responsable de cobertura de clientes para Iberia y Grecia en S&P Dow Jones Indices.
Uno de los momentos centrales de la jornada será la intervención de Ana Ibáñez, neurocientífica y experta en alto rendimiento profesional, quien ofrecerá una ponencia orientada a aportar nuevas perspectivas sobre el desarrollo del talento y la toma de decisiones en entornos exigentes.
El evento concluirá con un cóctel de networking en la terraza del recinto, previsto a partir de las 20:30, que facilitará el intercambio de experiencias y la creación de conexiones entre los asistentes.
La cita está abierta tanto a mujeres como a hombres, en línea con el enfoque inclusivo de Women in ETFs, una organización sin ánimo de lucro fundada en 2014 cuya misión es conectar, apoyar e inspirar a profesionales del sector, promoviendo la diversidad y la inclusión en la industria financiera. Actualmente, la entidad cuenta con más de 14.000 miembros a nivel global distribuidos en 32 capítulos, con una creciente presencia internacional.
Con iniciativas como esta, el capítulo español refuerza su papel como plataforma de referencia para el desarrollo profesional y el impulso del talento en el ámbito de la inversión pasiva.
En México, el modelo de retiro basado predominantemente en el ahorro individual comienza a mostrar signos claros de agotamiento. Las condiciones demográficas y estructurales —marcadas por una mayor esperanza de vida, una densidad de cotización irregular y aportaciones insuficientes— están ampliando la brecha entre lo que los trabajadores acumulan y lo que necesitarán para sostener su nivel de vida en la vejez.
El resultado es un fenómeno que trasciende lo individual: una proporción creciente de trabajadores no logrará financiar un retiro adecuado únicamente con los recursos obligatorios, lo que está reconfigurando el problema como un desafío sistémico con implicaciones directas para el mercado laboral y las empresas.
“La sostenibilidad del retiro ya no puede descansar únicamente en el ahorro individual”, advirtió Fernando Pizzuto, Country Manager de SURA Investments en México. “Las organizaciones que no incorporen estrategias complementarias enfrentarán presiones crecientes en su competitividad laboral”.
El diagnóstico coincide con una tendencia estructural: las tasas de reemplazo proyectadas para las nuevas generaciones —es decir, el porcentaje del último salario que recibirán como pensión— se mantienen por debajo de niveles considerados suficientes, lo que anticipa un deterioro en la calidad de vida de los futuros jubilados.
En este contexto, la insuficiencia del ahorro obligatorio se convierte en el eje del problema. Aunque el sistema ha evolucionado en las últimas décadas, especialistas coinciden en que las contribuciones actuales, incluso con reformas recientes, difícilmente compensarán el impacto de trayectorias laborales intermitentes y ciclos económicos volátiles.
Este desfase está generando efectos colaterales dentro de las organizaciones. De acuerdo con Ismael Díaz, Director de Corporate Solutions de SURA Investments, la falta de preparación financiera incide directamente en la dinámica laboral: colaboradores que no pueden retirarse oportunamente prolongan su vida activa, elevan sus niveles de estrés financiero y reducen su productividad.
“El retiro comienza a operar como un pasivo laboral indirecto”, señaló. “Las empresas que no atiendan este frente enfrentarán impactos en rotación, retención y en la estabilidad de sus equipos”.
Bajo esta lógica, el retiro deja de ser un asunto periférico para convertirse en una variable estratégica. La incorporación de esquemas complementarios de ahorro, programas de educación financiera y soluciones de inversión de largo plazo empieza a perfilarse como un diferenciador competitivo en la gestión de capital humano.
A esto se suma un entorno global que complica aún más la planeación financiera. Factores como la volatilidad en los mercados, presiones inflacionarias persistentes y cambios estructurales asociados a la tecnología están elevando la incertidumbre en horizontes de largo plazo.
Para Valentín Martínez, VP Product & Advisory de SURA Investments, este contexto obliga a replantear la forma en que se construyen las estrategias de inversión orientadas al retiro. “La diversificación y la disciplina en portafolios dejaron de ser opcionales. Hoy son condiciones necesarias para enfrentar un entorno cada vez más complejo”, explicó.
En paralelo, el fortalecimiento de la educación financiera dentro de las organizaciones emerge como un componente clave. La capacidad de los trabajadores para tomar decisiones informadas sobre su ahorro y su futuro financiero será determinante para cerrar —o al menos mitigar— la brecha que hoy enfrenta el sistema.
Así, el retiro se posiciona como un punto de convergencia entre política pública, estrategia empresarial y decisiones individuales. Ignorar su evolución ya no es una opción: las empresas que integren soluciones oportunas no solo reducirán riesgos, sino que también consolidarán su propuesta de valor en un mercado laboral cada vez más exigente.
En este contexto, Fitch Ratings otorgó a SURA Investments la calificación “Excelente (mex)” en Calidad de Administración de Inversiones, el nivel más alto en su escala nacional, al destacar la solidez de sus procesos, su gobierno corporativo y la consistencia en la gestión de activos en un entorno global desafiante.
Scotiabank México informó que nombró a Guillermo Enrique Babatz Torres como nuevo Presidente del Consejo de Administración del Grupo Financiero Scotiabank Inverlat; Babatz fue presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), órgano regulador del sistema bancario en México, entre julio de 2007 y diciembre de 2014.
El nuevo presidente del Consejo de Administración de Scotiabank México destacó como presidente de la CNBV por ser el supervisor del sistema financiero mexicano durante y después de la crisis global (crisis subprime), desatada por el sector hipotecario en Estados Unidos. También ocupó cargos relevantes en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y dirigió la Sociedad Hipotecaria Federal. Es egresado del ITAM y cuenta con un doctorado en Economía por la Universidad de Harvard.
Guillermo Enrique Babatz Torres sustituye como Presidente del Consejo de Administración del Grupo Financiero Scotiabank Inverlat y sus Intermediarias Financieras a la doctora Georgina Kessel Martínez, quien concluyó su gestión conforme a la política de gobierno corporativo. El nuevo nombramiento fue acordado por la asamblea de accionistas el 24 de abril del año en curso.
«El doctor Babatz cuenta con una sólida trayectoria de más de 20 años en el sector financiero y regulatorio, con amplia experiencia en la supervisión, desarrollo y fortalecimiento del sistema financiero en México. Su liderazgo contribuirá a reforzar la estrategia de crecimiento del banco, así como a consolidar su gobierno corporativo y su visión de largo plazo en el país», dijo la institución en un comunicado.
Adicionalmente, Guillermo Babatz continuará desempeñándose como miembro del Consejo de Administración de The Bank of Nova Scotia, entidad financiera del exterior controladora de Scotiabank.
En la misma asamblea, se formalizó la conclusión del término del mandato del Lic. Pedro Abelardo Velasco Alvarado como miembro del Consejo de Administración, conforme a la política de gobierno corporativo de las referidas entidades.
“Agradecemos a la Dra. Georgina Kessel y al Lic. Pedro Velasco por su liderazgo y aportaciones al fortalecimiento de Scotiabank en México. Asimismo, nos complace anunciar el nombramiento del Dr. Guillermo Babatz como Presidente de nuestro Consejo de Administración en México, su experiencia y visión estratégica serán clave para seguir fortaleciendo nuestra presencia en el país y avanzar en nuestras prioridades de negocio”, señaló Pablo Elek, Director General de Scotiabank México.
En un contexto de transformación profunda del negocio de gestión patrimonial, el panel “Desafíos y Oportunidades en Wealth Management” reunió en Miami a líderes del segmento internacional para analizar las fuerzas que están reconfigurando la industria, desde presiones regulatorias hasta cambios demográficos y tecnológicos.
Moderado por Luis Arocha, Business Development Manager en Capital Group, el panel destacó no solo por el nivel de experiencia de sus participantes —Rocío Harb (IPG), Catherine Lapadula (UBS) y Maribel Maldonado (Merrill Lynch)— sino por el consenso en torno a un punto clave: el negocio atraviesa un momento estructural, no coyuntural.
Desde el inicio, Arocha enmarcó la conversación en una tendencia de fondo: el desplazamiento geográfico del poder financiero. “Hace 25 años, si querías influir en la riqueza global ibas a Nueva York o a Wall Street. Hoy, muchas de las conversaciones clave sobre capital internacional y riqueza transfronteriza están ocurriendo en Miami”, afirmó.
Un negocio más complejo: regulación, márgenes y disrupción tecnológica
Catherine Lapadula, Managing Director y Market Executive International enUBS, delineó un panorama desafiante marcado por múltiples frentes simultáneos. “Los desafíos no están solo relacionados con el mercado. Son estructurales, regulatorios y generacionales”, señaló.
Desde su perspectiva, el endurecimiento regulatorio global —con marcos como MiFID II, FATCA o CRS— ha elevado significativamente la complejidad operativa. “Lo internacional no es un pasatiempo. Es como el embarazo: lo estás o no lo estás”, advirtió, subrayando que el cumplimiento seguirá intensificándose.
A ello se suma la compresión de márgenes impulsada por la transparencia. “Los gestores de patrimonio tienen que justificar sus honorarios. El precio es el único problema en ausencia de valor”, afirmó, destacando que la diferenciación vendrá del servicio, la asesoría y soluciones a medida.
Lapadula también apuntó al impacto dual de la tecnología: “Las fintech y los robo-advisors son una oportunidad y una amenaza”, aunque matizó que el segmento ultra high net worth seguirá demandando asesoría altamente personalizada.
La feminización de la riqueza y el relevo generacional
Uno de los puntos más relevantes del panel fue el cambio demográfico en curso. “Por primera vez en la historia tenemos lo que llamaremos la feminización de la riqueza”, afirmó Lapadula. “Billones de dólares cambiarán de manos en los próximos 10 a 15 años… y en gran medida irán a mujeres”.
La implicación para la industria es directa: “Si no estás hablando con la esposa, la novia o la hija, te lo estás perdiendo”, advirtió, señalando que la comunicación y el enfoque deben adaptarse a nuevas dinámicas de decisión patrimonial.
Talento, compliance e inteligencia artificial
Rocío Harb, Directora y Branch Manager en IPG, coincidió en que la regulación sigue siendo uno de los principales retos, especialmente en un entorno de innovación tecnológica acelerada. “El negocio evoluciona y la regulación aumenta, y eso siempre es un desafío”, explicó. En particular, destacó la integración de inteligencia artificial bajo estrictos marcos de cumplimiento: “Incorporar la IA a nuestra rutina diaria y seguir cumpliendo con la normativa va a ser un gran reto”.
A esto se suma la competencia por talento en un mercado como Miami. “Hay instituciones maravillosas con gente talentosa. Para nosotros, el enfoque está en el servicio de ‘guante blanco’ y en hacer crecer a los asesores”, indicó.
IA y el riesgo de perder el vínculo humano
Desde una óptica más conductual, Maribel Maldonado, International Wealth Management Advisor en Merrill Lynch, puso el foco en la relación con el cliente en la era de la inteligencia artificial. “La IA es inteligencia bajo demanda”, afirmó, anticipando clientes más informados y exigentes. Sin embargo, advirtió sobre un riesgo creciente: “La dependencia de la IA está llevando a una falta de toque personal”.
En ese sentido, enfatizó que el valor del asesor no se diluye, sino que se redefine: “Nada es más importante para los clientes que poder confiar en ti para ayudarles a interpretar todos estos cambios”.
Miami: de mercado emergente a hub estructural del capital
Uno de los consensos más claros del panel fue el papel de Miami como nuevo centro neurálgico del wealth management internacional. Maldonado trazó la evolución histórica de la ciudad: “Miami pasó de ser un pequeño enclave a un centro cosmopolita global”, y proyectó que “será una de las 20 ciudades más ricas del mundo en un futuro no muy lejano”.
Lapadula fue más allá al describir un cambio estructural: “Miami no es solo una ciudad de moda. Es una reorganización del capital. El capital vive aquí, se gestiona aquí y se capitaliza aquí”.
Este fenómeno responde a un “efecto volante”, explicó: la llegada de riqueza impulsa inversión inmobiliaria, lo que atrae más capital y, a su vez, a gestores patrimoniales. “Por primera vez, las firmas vienen a donde están los clientes”, apuntó.
Alternativos: de nicho a componente estructural
En materia de inversión, el panel destacó el crecimiento de los activos alternativos como eje de diferenciación. Harb explicó que IPG apostó anticipadamente por esta tendencia: “Nuestros clientes necesitaban algo más allá del portafolio 60/40”, lo que llevó a desarrollar soluciones propias como IPG ALTS.
Maldonado reforzó la idea desde una perspectiva estructural: “En Estados Unidos hay 200,000 empresas y solo 5,000 cotizan en bolsa”, por lo que integrar mercados privados resulta cada vez más lógico. Además, subrayó la democratización del acceso: “Los mínimos han bajado considerablemente… vamos a ver un movimiento claro en esa dirección”.
Desde UBS, Lapadula planteó un enfoque balanceado tipo “barbell”, combinando activos reales, renta fija de calidad y mercados privados, con énfasis en liquidez en un entorno más volátil.
Work-life balance: un desafío en evolución
El cierre del panel abordó un tema transversal: el equilibrio entre vida personal y profesional, especialmente en una industria históricamente demandante. Harb fue directa: “¿Realmente equilibramos? Quizás no”, reconociendo los sacrificios personales, especialmente en etapas tempranas.
Lapadula resumió su enfoque en una frase: “Delego tareas, no tiempo”, priorizando los momentos clave tanto en lo personal como en lo profesional.
Por su parte, Maldonado propuso una fórmula pragmática basada en tres decisiones: “Deal with it, Delegate it o Discard it”, destacando además que la tecnología ha ampliado las posibilidades de equilibrio. El consenso final apuntó a un cambio cultural más amplio, donde la dinámica familiar y laboral evoluciona hacia un modelo más colaborativo. “Es un deporte de equipo”, concluyó Lapadula.