Las stablecoins, criptomonedas vinculadas generalmente al dólar estadounidense y diseñadas para mantener un valor estable, están consolidándose como un actor clave en el sistema financiero global. Según un análisis del economista jefe dePayden&Rygel, Jeffrey Cleveland, este tipo de activos digitales podría convertirse en el mayor mercado offshore del mundo, superando incluso al histórico mercado del eurodólar.
En su último informe, Cleveland establece un paralelismo entre el auge de las stablecoins en el siglo XXI y la expansión de los eurodólares tras la Segunda Guerra Mundial. Mientras que los eurodólares (depósitos extraterritoriales en dólares) contribuyeron a consolidar el dominio del dólar a nivel internacional, las stablecoins podrían amplificar esa hegemonía en el entorno digital. “¿Podrían las stablecoins reforzar aún más el estatus del dólar como moneda líder mundial? La historia sugiere que sí”, plantea el economista.
Evolución de los dólares offshore
Según explica, el fenómeno de los eurodólares se remonta a mediados del siglo XX, cuando diversas condiciones regulatorias y geopolíticas llevaron a una creciente acumulación de dólares fuera de EE.UU. En la década de 1970, el mercado se quintuplicó, y para finales de los años 80 ya sumaba 1,7 billones de dólares en depósitos en el extranjero. Actualmente, se estima que el mercado del eurodólar alcanza los 16 billones de dólares.
En su opinión, las stablecoins siguen una lógica similar, aunque con una infraestructura radicalmente distinta. En lugar de ser gestionadas por bancos fuera de EE.UU., se almacenan y transfieren a través de blockchains públicas. Su valor de mercado se aproxima ya a los 250.000 millones de dólares, con un volumen diario de operaciones que supera los 24.000 millones, acercándose al bitcoin y superando al ether.
«A diferencia de las criptomonedas tradicionales, las stablecoins buscan minimizar la volatilidad y están, en su mayoría, respaldadas por activos reales. Actualmente, más del 95% de ellas están garantizadas por instrumentos financieros como efectivo, letras del Tesoro o activos del mercado monetario. Empresas emisoras como Tether y USD Coin ya figuran entre los principales tenedores de deuda del Tesoro de EE.UU., con más de 120.000 millones de dólares en bonos soberanos», señala Cleveland.
Transformar el sistema global de pagos
El análisis de Cleveland destaca que las stablecoins no solo replican muchas de las funcionalidades de los eurodólares, sino que además ofrecen ventajas competitivas que podrían acelerar su adopción a nivel global. Entre estas ventajas se encuentra la posibilidad de realizar operaciones con liquidación inmediata, disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana, sin depender de horarios bancarios tradicionales. También ofrecen costos de transferencia considerablemente más bajos, con tarifas que suelen estar por debajo del tres por ciento y, en algunos casos, incluso por debajo del uno por ciento del monto enviado.
A esto se suma un alto nivel de transparencia, ya que todas las transacciones quedan registradas en tiempo real en la blockchain, lo que permite su trazabilidad tanto para usuarios como para autoridades regulatorias. Además, su accesibilidad es mucho mayor que la de los sistemas financieros tradicionales: cualquier persona con acceso a internet puede utilizar stablecoins sin necesidad de intermediarios ni cuentas bancarias, lo que abre la puerta a una inclusión financiera más amplia y global.
Estas características ya han sido adoptadas por el sector privado. La empresa SpaceX, por ejemplo, utiliza stablecoins para el cobro de servicios de su red satelital Starlink. En el último año, el volumen promedio mensual de transacciones con stablecoins superó los 100.000 millones de dólares, rebasando incluso el volumen procesado por la red de pagos de Visa.
Además, las stablecoins están siendo utilizadas en el mercado de finanzas descentralizadas (DeFi) para generar intereses, muchas veces superiores a los que ofrecen los bancos tradicionales.
Hacia lo desconocido
Cleveland advierte que, al igual que el eurodólar, las stablecoins podrían plantear desafíos macroeconómicos en caso de tensiones de liquidez o crisis de confianza. En 2008, el sistema de eurodólares fue uno de los focos de la crisis financiera global, ante la presión de convertir rápidamente depósitos offshore en dólares “onshore”.
Sin embargo, el auge de las stablecoins también representa una oportunidad histórica para fortalecer el dominio del dólar en la economía digital. A pesar de intentos pasados por parte de gobiernos de reducir la influencia global del dólar, Cleveland sostiene que estas monedas digitales podrían profundizar aún más su presencia global.
“Ya hemos visto esta película antes. Los eurodólares consolidaron al dólar como moneda hegemónica en el siglo XX. Hoy, las stablecoins podrían estar escribiendo un nuevo capítulo en esa misma historia”, concluye el economista.
Foto cedidaAlexandre Davis, director de Inversiones en Wellington Management
En un contexto marcado por la volatilidad de los mercados, la incertidumbre geopolítica y los constantes cambios regulatorios, la inversión responsable sigue siendo un pilar fundamental para quienes buscan rentabilidad sostenible a largo plazo. En opinión de Alexandre Davis, Investment Director en Wellington Management, la ISR sigue siendo sinónimo de visión a largo plazo y oportunidades de inversión estructurales. Sobre ello hemos hablado en nuestra última entrevista.
¿Qué ha pasado con la inversión sostenible y responsable? ¿Se ha dejado en un segundo plano?
Para mí, invertir de forma responsable significa centrarse en la creación de valor a largo plazo, lo que implica entender no solo los ingresos y productos de una empresa, sino también sus cadenas de suministro. Esto va más allá de las disrupciones a corto plazo y tiene en cuenta cambios estructurales, como el auge del proteccionismo desde la pandemia de la COVID o decisiones políticas anteriores. Por ejemplo, invertimos en una empresa del sector de ciencias de la vida que, ya en 2017, decidió trasladar su producción fuera de China ante el aumento de las tensiones entre China y Estados Unidos, que desde entonces no han hecho más que intensificarse. Este tipo de gestión de riesgoscon visión de futuro está en el centro de nuestros esfuerzos de engagement. Dedicamos mucho tiempo a dialogar con las compañías para ayudarles a estar lo mejor posicionadas posible para lograr el éxito a largo plazo y ser resilientes ante la evolución del contexto global.
Dado el contexto actual, ¿qué elementos o factores podrían actuar como catalizadores para que los inversores vuelvan a colocar la inversión responsable en lo más alto de su lista de prioridades?
En última instancia, los inversores se centran —con razón— en la rentabilidad, ya que es la principal referencia para evaluar el éxito de una inversión. Aunque el entorno ha sido más exigente a corto plazo para quienes aplicamos criterios de inversión responsable —debido a un comportamiento de mercado muy concentrado—, seguimos viendo oportunidades a largo plazo, especialmente a medida que el mercado se amplía. Las compañías con una orientación estratégica de largo plazo y que buscan maximizar la eficiencia en el uso de sus recursos deberían estar en mejor posición que aquellas que no lo hacen. Los fundamentales, la generación de beneficios y la capacidad de generar alfa para nuestros clientes son elementos clave para seguir demostrando la relevancia de la inversión responsable en el contexto actual.
¿Cómo pueden alinearse las carteras de renta variable sostenible con las condiciones macroeconómicas actuales?
Cada día surgen nuevos titulares sobre aranceles, regulación, geopolítica, conflictos, cambio climático o inteligencia artificial. El ritmo de cambio es constante, lo que obliga a los equipos directivos y a los consejos de administración a garantizar que sus compañías puedan adaptarse y evolucionar para seguir siendo competitivas. Mientras tanto, las características que, en nuestra opinión, aumentan las probabilidades de éxito a largo plazo siguen siendo las mismas: una ventaja competitiva sostenible (moat), un balance sólido, liderazgo de calidad, un consejo empoderado, una visión orientada a los stakeholders y una asignación de capital disciplinada que proteja y potencie el valor a lo largo del tiempo. Estas son las cualidades que buscamos —y el estándar que seguimos exigiendo— en todas las compañías de la cartera. Cuando un liderazgo sólido reinvierte con criterio y con una visión de largo plazo, se activa lo que llamamos el stewardship flywheel: un círculo virtuoso de creación de valor en el que los líderes asignan capital para sostener y mejorar la rentabilidad futura.
Estamos acostumbrados a hablar de inversión responsable, pero ¿qué aporta realmente el enfoque de stewardship que promueve el gestor del fondo?
Nuestro enfoque se basa en tres pilares fundamentales: visión a largo plazo, construcción de carteras núcleo y diálogo activo con las compañías en las que invertimos. Invertimos con un horizonte superior a los 10 años, en contraste con el periodo medio de tenencia en el mercado, que ronda los 10 meses 1 . Este horizonte nos permite acompañar a las compañías en el desarrollo de su estrategia a largo plazo y en la creación de valor sostenible. La cartera está diseñada para capturar riesgo y rentabilidad específicos de cada valor, evitando el sesgo habitual hacia growth o tecnología que se observa en muchas estrategias sostenibles. Además, mantenemos un diálogo activo con las compañías en las que invertimos, especialmente con sus consejos de administración, que a menudo pasan desapercibidos a pesar de su papel clave en la gobernanza, la sucesión y la estrategia a largo plazo. Esta implicación directa y práctica refleja nuestra responsabilidad fiduciaria y nuestro compromiso con la creación de valor sostenible a largo plazo.
Según su experiencia, ¿cómo ha evolucionado el concepto y el enfoque de stewardship en la industria de fondos?
Cuando lanzamos esta estrategia, detectamos una demanda clara de una propuesta de inversión responsable capaz de generar rentabilidad a largo plazo sin depender de factores growth ni mostrar una concentración excesiva en tecnología. Creemos que invertir con una perspectiva de largo plazo requiere una gestión equilibrada del riesgo sectorial y geográfico, permitiendo que la rentabilidad venga impulsada por la selección de valores. Esta filosofía, basada en una construcción de cartera rigurosa, una gestión activa y la administración corporativa responsable (stewardship), ha tenido muy buena acogida entre los clientes. La estrategia actúa como una asignación núcleo estable, sobre la que se pueden construir exposiciones más tácticas por estilo o sector, aportando tanto resiliencia como flexibilidad.
¿Cómo puede un enfoque activo del stewardship revelar oportunidades? ¿Es más útil en tiempos de incertidumbre?
Creemos que el stewardship no puede ser pasivo. Realizamos más de 130 interacciones al año con las compañías en las que invertimos, aprovechando el tiempo con los equipos directivos y los consejos de administración para centrarnos en su estrategia a largo plazo. Invertimos en negocios con balances sólidos y generación de caja consistente, lo que les permite ser más resilientes ante disrupciones a corto plazo como cambios en aranceles, incertidumbre regulatoria o giros en política económica. Estas interacciones nos permiten evaluar la calidad del liderazgo, la toma de decisiones y la dirección estratégica. En periodos de volatilidad, la visión y anticipación del consejo son fundamentales para lograr mejores resultados. A través del diálogo activo, analizamos estas fortalezas, al tiempo que buscamos en los CEOs y sus equipos señales claras de ejecución y una base de talento sólida que garantice continuidad en momentos de crisis.
Para concluir, ¿podría mencionar tres formas en las que los factores ESG pueden mejorar las carteras de cara a la segunda mitad del año?
Creemos que nuestro enfoque está especialmente bien adaptado al entorno actual. En primer lugar, contribuye a reducir la volatilidad al centrarse en compañías con un liderazgo sólido, capaces de desenvolverse en contextos políticos y económicos complejos y cambiantes. En segundo lugar, se trata de una estrategia núcleo que diversifica el riesgo mediante la selección de compañías de alta calidad en distintos sectores y regiones. En tercer lugar, nuestro enfoque a largo plazo evita los errores asociados a decisiones cortoplacistas —como la excesiva dependencia de determinadas cadenas de suministro— que pueden derivar en disrupciones futuras. Consideramos que las compañías que gestionan estos riesgos de forma proactiva están mejor posicionadas para ofrecer rentabilidades sostenibles. Esta estrategia disciplinada y con visión de futuro permite a los inversores mantenerse enfocados y alineados con sus objetivos a largo plazo.
Durante décadas, el mercado inmobiliario ha sido sinónimo de solidez… pero también de lentitud, complejidad y costes ocultos. Cada compraventa involucra múltiples actores como bancos, notarios, agencias o fondos, y procesos manuales que consumen tiempo, dinero y recursos. Hoy, tecnologías como la blockchain y la tokenización permiten replantear la arquitectura operativa del sector desde cero. Pero ¿qué significa esto realmente en términos de eficiencia? ¿Dónde se generan los ahorros? ¿Qué puede cambiar a escala de sistema?
¿Por qué ahora? El momento tecnológico y regulatorio
En los últimos 5 años, la digitalización del capital ha ganado velocidad. La inversión minorista en activos alternativos se ha duplicado, el 70% de los jóvenes inversores busca ingresos pasivos, y el 68 % prefiere herramientas financieras gestionables desde el móvil. A la vez, Europa ha activado marcos regulatorios concretos para la tokenización de activos como el Pilot Regime o MiCA y países como España, Alemania y Francia ya permiten operar con estructuras tokenizadas bajo control legal. El ecosistema ya no es experimental. Es operativo. El momento no es futuro. Es presente.
Costes operativos tradicionales en el sector inmobiliario
Una transacción inmobiliaria media en Europa implica entre 6 y 10 intermediarios: agente inmobiliario (2 a 5 % de comisión), notaría (0,5 a 1 %), registro, gestoría, tasación, impuestos sobre transmisiones, banca (comisión de apertura más intereses), abogados, custodios… Según la OCDE (2023), los costes asociados pueden representar entre un 9 % y un 12 % del valor de compraventa en operaciones residenciales, sin contar el coste de oportunidad por el tiempo invertido. A esto se suman errores, repeticiones, plazos prolongados y fricciones documentales.
Modelización simple del impacto
Tomemos una compraventa tradicional de 250.000 euros. El comprador asume gastos directos de 20.000 euros en media, y espera entre 60 y 120 días hasta completar la operación. En un modelo tokenizado, parte de esos costes desaparecen: no hay agencia, no hay notaría presencial, no hay intermediario bancario. El activo se representa digitalmente, y las participaciones se distribuyen y gestionan mediante contratos inteligentes. Según estimaciones de Roland Berger (2024), los costes operativos pueden reducirse entre un 20% y un 30%. Y el tiempo se reduce de semanas a minutos.
¿Por qué la tokenización mejora la eficiencia estructural?
La clave está en cómo se reorganiza el sistema. En lugar de depender de actores aislados, la tokenización crea una red unificada donde la propiedad, la participación y la transferencia existen de forma digital, registrada, trazable y programable. Los contratos inteligentes automatizan pagos, asignaciones, distribución de ingresos y actualizaciones de posición. Los costes fijos se reducen, los errores humanos desaparecen, y el modelo se vuelve escalable. La liquidez secundaria, aunque aún incipiente, ya ha demostrado funcionar, y los activos tokenizados pueden moverse entre plataformas sin rediseñar todo el proceso legal y operativo. La eficiencia no es una consecuencia de la tecnología. Es su mayor propósito.
Conclusión: ¿qué puede cambiar en tres años?
Si el ecosistema sigue avanzando, la tokenización puede convertirse en la infraestructura estándar para activos inmobiliarios de inversión. Lo que hoy es una disrupción, en tres años será probablemente una capa base: más barata, más rápida, más segura. No se trata de eliminar lo existente, sino de rediseñar lo esencial. Y la eficiencia operativa será el motor, no la consecuencia, del cambio.
Lucas Monjardín, socio y vicepresidente de Value Tree, apunta a ideas de inversión en varias empresas, como Uber, y un ETF de plata ante una posible corrección de los mercados en verano. Al otro lado, es cauto con sectores que han subido mucho, como defensa, o semiconductores y energía, por el precio del petróleo. Y apunta a tres riesgos estivales: las negociaciones sobre las tarifas a las importaciones, un repunte inesperado de la inflación y menores expectativas de bajadas de tipos en EE.UU. Nos lo cuenta en esta nueva edición de «Un verano para invertir»; reproducimos sus respuestas a continuación.
De cara a estos meses de verano, ¿cuál es la idea, la mejor idea, que destacarías para invertir?
Kering: la compañía atraviesa un año clave de reestructuración, con resultados en descenso, pero también señales de fondo que invitan al optimismo. Tras un inicio de año débil, se espera que el segundo semestre marque un punto de inflexión gracias a la renovación creativa, la llegada del nuevo CEO y el debut de varias colecciones. Aunque 2025 será un ejercicio complicado, podría sentar las bases de una sólida recuperación en 2026 y 2027.
Tencent Music: reiteramos nuestra opinión positiva, con estimaciones y múltiplos más altos para reflejar su fuerte posicionamiento en el entretenimiento asiático. Creemos que TME está evolucionando de ser un jugador enfocado en el streaming a convertirse en una potencia musical integral (desde música y audio hasta sellos discográficos y experiencias en vivo), con una mayor presencia en contenido y artistas. Esta expansión hacia arriba en la cadena de valor podría mejorar el poder de fijación de precios de TME, al reducir la dependencia de licencias y diversificar sus vías de monetización.
Uber: destacamos iniciativas estratégicas clave que posicionan a Uber para el crecimiento futuro, como el desarrollo de vehículos autónomos (la empresa anunció cinco nuevas alianzas en este ámbito en la semana previa a la presentación de resultados, lo que demuestra su compromiso con el futuro del transporte); la fortaleza del negocio principal (Uber sigue enfocándose en aprovechar la solidez constante de su negocio principal para financiar inversiones en oportunidades de crecimiento futuro) y la retención de usuarios (se reportó una mejora en la retención de usuarios, lo cual respalda un crecimiento sostenible a largo plazo al reducir los costos de adquisición de clientes e incrementar el valor de vida del cliente).
Plata ETF: un ETF de plata, como medida de protección ante una posible corrección de los mercados (algunos en máximos) en el caso de un susto de los mercados y sobre todo por el diferencial de su precio contra el Oro (XAU Index).
De forma contraria, un activo con el que habría que ser cautos este verano, y los motivos…
Sectores que han subido mucho, como defensa, o semiconductores y energía, por el precio del petróleo.
También de cara al verano, ¿cuáles son los principales riesgos que podrán afrontar los inversores? (guerra arancelaria, tensiones geopolíticas, aumento de la inflación…)
Las negociaciones sobre las tarifas a las importaciones, que se estanquen o empeoren. Un repunte inesperado de la inflación. Menores expectativas de bajadas de tipos en EE.UU.
¿Cómo te gustaría encontrar los mercados cuando vuelvas en septiembre de vacaciones? Un deseo de verano…
Me gustaría encontrar los mercados con unas valoraciones menos exigentes. Y unos niveles de volatilidad más bajos.
Un nuevo mes, un nuevo récord. La industria europea de ETFs no pierde fuerza y cierra julio con un patrimonio de 2,76 billones de dólares, según los datos publicados por ETFGI. Durante ese mes, se produjeron entradas netas por 31.180 millones de dólares, lo que llevó las entradas netas acumuladas hasta la fecha a un total récord de 207.280 millones de dólares.
«En el último año, los ETFs en Europa han atraído entradas netas por 350.520 millones de dólares. Julio marcó el 34º mes consecutivo de entradas netas en los ETFs listados en Europa, lo que refleja un crecimiento constante. Los ETFs de renta variable han sido los más destacados, con entradas netas de 23.650 millones de dólares en julio, llevando las entradas acumuladas en lo que va del año a 144.30 mil millones de dólares, significativamente superiores a los 89.450 millones de dólares registrados a finales de julio de 2024″, indican desde ETFGI.
Los ETFs de renta fija vieron entradas netas de 3.230 millones de dólares en julio, con un total acumulado de 35.920 millones de dólares en lo que va del año, ligeramente por debajo de los 36.440 millones de dólares registrados en el mismo periodo de 2024. Por su parte, los ETFs de commodities reportaron entradas netas de 911.67 millones de dólares en julio, lo que elevó las entradas acumuladas a 7.960 millones de dólares, en comparación con los 4.890 millones de dólares en salidas netas del año anterior.
Los ETFs activos también han continuado ganando terreno, atrayendo 3.420 millones de dólares en julio, lo que eleva las entradas netas acumuladas a 16.780 millones, más del doble de los 6.740 millones de dólares registrados a finales de julio de 2024.
Estas cifras se deben en parte a los 20 principales ETFs por nuevos activos netos, que colectivamente reunieron 15.19 mil millones de dólares en julio. El ETF iShares Core MSCI World UCITS (IWDA LN) lideró la lista, con la mayor entrada neta individual de 2.06 mil millones de dólares. Los 10 principales ETPs por activos netos nuevos también acumularon 1.99 mil millones de dólares en julio, destacando el Invesco Physical Gold ETC – Acc (SGLD LN), que reunió 594.23 millones de dólares, siendo la mayor entrada individual neta.
Las estimaciones del sector apuntan a que los mercados privados pasarán de los 13 billones de dólares actuales a más de 20 billones en 2030. Pero antes de llegar a esa fecha, los inversores deberán afrontar un segundo semestre de 2025 cargado de incertidumbre. Sobre esta visión más a corto plazo, las principales firmas de inversión se han pronunciado en sus outlooks de mitad de año, que coinciden en que los activos alternativos seguirán teniendo sentido en las carteras de los inversores.
Por ejemplo, en opinión de Goldman Sachs AM, los mercados privados, los hedge funds y las estrategias de cobertura ante riesgos extremos pueden ofrecer rutas alternativas hacia la resiliencia, además de brindar exposición a temas de crecimiento persistente y acelerado. “En los mercados privados, seguimos esperando una fuerte demanda por parte de los inversores hacia el crédito privado, impulsada por sus históricamente atractivos rendimientos ajustados al riesgo y sus beneficios de diversificación”, reconocen.
Además, añaden que, para los inversores que necesitan liquidez o buscan reequilibrar sus carteras, las innovaciones continuas en los mercados secundarios están ofreciendo nuevas opciones. “También creemos que el entorno actual seguirá favoreciendo la generación de alfa por parte de los hedge funds, al mismo tiempo que refuerza el valor de diversificación que estas inversiones han proporcionado históricamente”, afirman.
Desde la óptica de M&G, consideran que la reciente recuperación de los mercados privados probablemente no se verá desviada por los eventos recientes, ya que “los impulsores de crecimiento estructural siguen vigentes y continuarán”, señalan. Y añaden: “Las perspectivas para el crédito privado son más positivas que antes, con márgenes y demanda que probablemente mejorarán. El capital privado podría verse afectado por mayores costos de financiación y un entorno operativo más complicado para las inversiones. La naturaleza no cotizada de los mercados privados probablemente esté protegiendo a los inversores de lo peor de la volatilidad del mercado a corto plazo, al tiempo que preserva los atractivos a largo plazo de esta clase de activos”, insisten.
Peter Branner, CIO de de Aberdeen Investments, y Paul Diggle, Chief Economist de Aberdeen Investments, consideran que los mercados privados son una oportunidad estructural dado que se encuentran una situación “idónea” gracias a un entorno de tipos de interés a la baja, a un crecimiento económico que se ralentiza, pero no se contrae, y a un historial de oferta insuficiente de activos de calidad en áreas como el inmobiliario, las infraestructuras y el crédito privado.
Ideas de inversión
A la hora de hablar de ideas concretas, desde Goldman Sachs AM señalan que las soluciones de financiación flexibles, como el capital híbrido, pueden ayudar a las empresas con fundamentos sólidos a optimizar sus estructuras de capital. “En un entorno macroeconómico impredecible, vemos oportunidades para invertir en temas de crecimiento persistente y acelerado. El aumento del gasto en defensa e infraestructuras en los mercados desarrollados refuerza la solidez de la seguridad económica, a pesar de la reciente volatilidad a corto plazo en los mercados bursátiles. La inteligencia artificial, la transición hacia energías limpias y el retorno de la producción industrial están impulsando una fuerte demanda de energía y electricidad. Creemos que será necesario un mayor crédito privado orientado a la transición climática para ampliar las soluciones energéticas a través de distintos países y casos de uso”, argumentan desde la gestora.
Según las gestoras, el crédito privado ha sido uno de los activos alternativos más atractivos durante los primeros seis meses del año y lo seguirá siendo los próximos seis restantes. “En los mercados privados, el aumento de los costes de financiación podría representar un desafío para las empresas más arriesgadas, poco convencionales y/o aquellas con flujos de caja a largo plazo expuestos a la incertidumbre. No obstante, a pesar de los desafíos, podrían surgir oportunidades para inversores especializados en deuda, así como un mayor incentivo para que las empresas se financien a través de partes más dispuestas a evaluar sus condiciones específicas”, argumentan desde M&G.
Para la gestora esta no es la única idea de inversión para el segundo semestre, también consideran que el real estate puede verse poco afectado por la incertidumbre. “Si bien es posible, parece poco probable que un entorno económico o corporativo más débil perjudique notablemente la actual y sólida demanda de ocupación. De hecho, la oferta limitada y la evidencia constante de aumento en los niveles de alquiler sugieren que la recuperación inmobiliaria actual está bien fundamentada”, explican.
En ese sentido, los dos expertos de Aberdeen Investments añaden: “El mercado inmobiliario directo global parece atractivo, con una mejora de los mercados de ocupación y de crédito, pero con una oferta limitada. La diversificación de la cartera es importante en un mundo impredecible. Con señales cada vez más frecuentes de correlación positiva entre la renta variable y la renta fija —ambas suben y bajan al unísono—, las carteras estándar de renta fija y renta variable no proporcionarán suficiente diversificación”.
En cambio desde M&G advierten de que no todas las áreas del universo de los mercados privados serían inmunes a una caída de la confianza del mercado, y para private equity, la situación podría volverse más complicada: “Si el mundo se resigna a unos niveles arancelarios más altos que los actuales, esto podría tener un efecto inflacionario, dificultando la capacidad de los bancos centrales para reducir los tipos de interés tanto o tan rápidamente como se esperaba. Esto incrementaría los costes de financiación para el capital privado. El entorno operativo para las empresas también se vería afectado, lo que posiblemente prolongaría los períodos de tenencia de activos y dificultaría las salidas (exits)”.
Los ricos no son ajenos al momento de volatilidad e incertidumbre que marca el contexto global. Muestra de ello es que la última encuesta sobre estilo de vida de Julius Baer, que se encuentra en su cuarto año, revela profundos cambios en las actitudes y comportamientos de los individuos con un alto poder adquisitivo (HNWI) en todo el mundo.
En concreto, en medio de las crecientes tensiones geopolíticas y la incertidumbre económica, las personas adineradas buscan cada vez más un equilibrio entre el deseo de disfrutar de la vida presente y la planificación a largo plazo para el futuro.
Un hallazgo clave de este año es el enfoque casi universal en la longevidad. Entre el 87% (Norteamérica) y el 100 % (Asia-Pacífico) de los encuestados afirman tomar medidas activas para prolongar su vida, desde adoptar estilos de vida más saludables hasta explorar intervenciones de vanguardia como la terapia génica y los tratamientos criogénicos. Simultáneamente, la longevidad financiera se ha convertido en una preocupación igualmente crítica, y la mayoría de los encuestados indica que ajustaría sus estrategias patrimoniales si se enfrentaran a una mayor esperanza de vida.
Además, la creación de riqueza sigue siendo la principal prioridad a nivel mundial, pero la preservación del patrimonio ha cobrado importancia, especialmente en Europa y Norteamérica, donde prevalece un enfoque de inversión más conservador. Por el contrario, los HNWI de Asia-Pacífico, Oriente Medio y Latinoamérica continúan asumiendo mayores niveles de riesgo y diversificando sus carteras en consonancia con sus valores personales y las nuevas tendencias globales.
Por último, a la hora de analizar su estilo de vida, la encuesta confirma la transición continua del consumo material hacia las experiencias. “Si bien el gasto en bienes de lujo se ha moderado, la demanda de restaurantes de alta cocina, viajes exclusivos y experiencias de lujo se mantiene sólida. Esto refleja una evolución más amplia en cómo los HNWIs definen el lujo, centrándose cada vez más en el estilo de vida, el bienestar y las experiencias significativas por sobre las posesiones”, concluyen desde Julius Baer.
En pleno proceso de negociaciones arancelarias, la política comercial de Estados Unidos continúa siendo una de las mayores fuentes de incertidumbre para muchos países. En Asia, destaca el acuerdo arancelario entre EE.UU. y Japón, mientras los mercados y los inversores esperan que China cierre el suyo. Ahora bien, ¿qué supone lo pactado por el gobierno nipón?
Para abordar esta cuestión, Natixis CIB ha elaborado el informe ‘Previsión del Banco de Japón: avances positivos en las negociaciones arancelarias, pero aún es prematuro subir los tipos en julio’. En él, la entidad destaca la importancia del acuerdo comercial en curso, recordando que Estados Unidos es el principal socio comercial de Japón, lo que hace especialmente relevante cualquier avance en este ámbito.
Según el análisis, las posiciones especulativas en torno al yen han ido reduciéndose, lo que podría haber contribuido a la reciente debilidad de la moneda japonesa. Una subida de los tipos de interés por parte del Banco de Japón podría reforzar el valor del yen, ayudando así a contener la inflación provocada por el encarecimiento de las importaciones, que ha afectado negativamente a los salarios reales. Sin embargo, Natixis CIB también señala que es probable que el Banco de Japón opte por no subir los tipos en su reunión del 31 de julio, ya que querrá esperar a evaluar con mayor claridad el impacto económico de los aranceles antes de tomar una decisión.
La renta variable ha repuntado con fuerza en lo que va de año, apoyada por unas condiciones financieras ampliamente acomodaticias. Para los inversores, el gran reto es diversificar su exposición sin olvidarse de los activos norteamericanos, pero buscando oportunidades en Europa y en mercados emergentes.
“La temporada de resultados del segundo trimestre está dejando sorpresas razonablemente positivas frente a las expectativas de los analistas, tras los importantes recortes previos a su inicio. Los indicadores de confianza, como el Sentix, el IFO y los PMIs, siguen mostrando resistencia, y se espera que las políticas de China continúen apoyando la economía. De forma similar, la UE se está beneficiando del plan de defensa y del bazuca aleman. La prórroga de los recortes fiscales en EE.UU. debería seguir reforzando la confianza empresarial y, por último, las valoraciones fuera de EE.UU. respaldan unas rentabilidades razonables a futuro”, señala Michele Morganti, estratega senior de renta variable en Generali AM (parte de Generali Investments), haciendo balance.
Europa mantiene su atractivo
En opinión de Raphaël Thuin, jefe de Estrategias de Mercados de Capitales de Tikehau Capital y Nina Majstorovic, especialista en Inversiones, estrategias de Mercados de Capitales de Tikehau Capital, aunque las elevadas valoraciones, sobre todo en la renta variable estadounidense, dejan poco margen de error, el aumento de la dispersión abre oportunidades de inversión en segmentos específicos.
Según su visión, Europa presenta una oportunidad clara. “El descuento histórico frente a EE.UU., la infraexposición de los inversores y el nuevo impulso a conceptos como soberanía, autonomía y resiliencia sustentan sectores estratégicos como defensa, tecnología, infraestructuras, energía y salud”, destacan. Dentro de este contexto, los expertos de Tikehau Capital muestran preferencia por la exposición a bancos periféricos (España, Portugal, Grecia), ya que han reforzado significativamente sus balances.
Una visión que también comparten desde BlackRock. “A pesar de los recortes de tipos del BCE, los bancos europeos han mantenido una sólida rentabilidad. Con los tipos estabilizándose en torno al 2 %, seguimos apostando por los bancos capaces de retribuir a sus accionistas con dividendos y recompras de acciones. Estas entidades siguen bien posicionadas para obtener buenos resultados en un entorno de tipos bajos”, argumenta la gestora en su informe de perspectivas para el tercer trimestre del año.
Además del sector financiero, BlackRock cree que la calidad es clave para el rendimiento de Europa en la segunda mitad del año y posteriormente. “Vemos oportunidades para que los gestores activos encuentren empresas de calidad en sectores de alta calidad. Por ejemplo, los fabricantes de semiconductores europeos y sus proveedores están preparados para crecer, beneficiándose de la inversión global en inteligencia artificial y del aumento de las inversiones. También el sector del lujo está bien posicionado para ofrecer un crecimiento de los beneficios superior al del mercado. Nos decantamos por marcas selectas de alta gama con un fuerte poder de fijación de precios que ayude a compensar el impacto de los aranceles”, afirma la gestora.
También mercados emergentes
Según la visión de algunas gestoras, los mercados emergentes ofrecen algunas de las mejores oportunidades. “Esperamos que estas economías crezcan 4% este año y el próximo, en comparación con alrededor de 1,2% del mundo desarrollado, y esperamos se mantenga el próximo año hasta máximo de dos décadas, con mejora de la dinámica de producción industrial, sobre todo en China, relajación de los bancos centrales y divisas baratas. Esta ventaja ha impulsado la apreciación de estas monedas, que siguen infravaloradas más de 10%. También somos optimistas sobre acciones chinas. El Banco Popular de China ha adoptado una postura acomodaticia por primera vez desde la gran crisis financiera mundial, con hincapié en una aplicación más eficiente y de impacto de las políticas de estímulo. Pekín está dispuesto a apoyar la economía con mayor flexibilización y planea eliminar gradualmente a los jugadores más débiles para abordar el exceso de capacidad en las industrias, que genera deflación”, sostiene Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM.
Matt Williams, Senior Investment Director de Aberdeen Investments, pone el foco en las oportunidades de Asia. “Dentro de China, seguimos dando prioridad al consumo interno y a los sectores de servicios, que cuentan con flujos de caja saneados y mejores perspectivas de crecimiento y rentabilidad que los sectores financiero, inmobiliario, exportador y de infraestructuras. En general, seguimos prefiriendo los países con balances sólidos y flujos de caja robustos, cuyos valores cumplen nuestros criterios bottom-up y reflejan un enfoque centrado en la solidez del balance, el flujo de caja y la rentabilidad para los accionistas”, apunta Williams.
EE.UU.: oportunidades selectivas
Ahora bien, los inversores no quieren quedarse fuera del buen momento de mercado que viven. En este sentido, los expertos de Tikehau Capital consideran que el tener exposición al sector tecnológico sigue siendo crucial. “A pesar de la corrección en las valoraciones de los llamados 7 Magníficos, el crecimiento de beneficios continúa especialmente en áreas como inteligencia artificial, publicidad online y servicios en la nube”, reconocen.
Por ello apuesta por una selección rigurosa de valores. “Además, el entorno actual podría favorecer a los valores defensivos, destacando el potencial del sector sanitario, en particular segmentos como tecnología médica y veterinaria. Aunque persisten las incertidumbres, seguir invertidos sigue siendo esencial. El crecimiento sigue siendo positivo, el ciclo de desinflación es más visible y la reasignación de flujos favorece a Europa. Sin embargo, es clave mantener liquidez y priorizar la selección de activos mediante análisis fundamental”, concluyen los expertos de la gestora.
Recientemente, tuve la suerte de compartir cena y conversación con dos destacados expertos en defensa de la UE y en el panorama general de la seguridad en Europa, en un evento organizado por Janus Henderson para sus clientes con el fin de debatir este tema tan importante para los mercados actuales.
La cumbre de la OTAN fue importante, no solo por las cuestiones estratégicas relacionadas con la defensa, sino también por los reajustes geopolíticos, los riesgos para los activos europeos y la alteración de los mercados en todos los sectores. Todo ello podría generar oportunidades para los inversores ágiles, lo que se ajusta al enfoque activo de Janus Henderson.
En los días anteriores al evento, se prestó gran atención a la cumbre de la OTAN celebrada los días 24 y 25 de junio, en un contexto marcado por los cambios en la doctrina de defensa de EE. UU. y la creciente incertidumbre sobre el compromiso de este país con la Alianza y con Europa. Los recientes discursos del secretario de Defensa estadounidense, Hegseth, y del presidente Trump reiteraron la urgencia de que Europa vuelva a enfocarse en el gasto en defensa, lo que lo convierte en un tema clave para los inversores de todo el espectro, desde la renta variable hasta la renta fija.
Perspectivas de expertos
Los principales destacados de la cena fueron el general Sir Nicholas Carter, consumado experto en estrategia con décadas de experiencia militar, que ha sido asesor militar principal del primer ministro del Reino Unido y jefe del Estado Mayor, máximo responsable del Ejército británico, y el general Sir John Carter, exjefe de la Inteligencia Militar y actual director de Inteligencia de la Defensa. El general Carter estuvo acompañado por la baronesa Catherine Ashton, distinguida diplomática británica y candidata al Premio Nobel de la Paz, quien, entre otros cargos destacados, fue la primera Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, de 2009 a 2014.
Fue una oportunidad de las que tanto nos gustan, para poner a prueba nuestras hipótesis con la opinión directa de personas que han participado en la toma de decisiones de alto nivel en ámbitos que tienen enormes repercusiones para todos nosotros. No solo en términos de perspectivas y retos de mercado, sino también por lo que respecta a los cambios en la dinámica geopolítica que subyace a nuestras vidas.
Tras el evento, resultó útil reflexionar sobre este cambio histórico en la estrategia hacia las necesidades de seguridad de Europa, dado que tiene consecuencias potencialmente importantes para los inversores, ya que los países (y las regiones) buscan dar prioridad a sus propios intereses.
La defensa es ahora una prioridad en Europa
La positiva cumbre de la OTAN parece haber resuelto buena parte de las tensiones a largo plazo entre EE. UU. y otros países de la OTAN que han quedado al descubierto en las últimas semanas. Tras el compromiso de los miembros europeos de la OTAN de destinar el 5% del PIB anual a defensa, repartido entre un 3,5% para «defensa básica» y un 1,5% para «seguridad ampliada», EE. UU. parece sentirse más cómodo dentro del marco actual de la OTAN. Esto acelera la tendencia al incremento del gasto en defensa de los miembros de la OTAN que hemos observado durante la última década (gráfico 1):
La cumbre adoptó nuevas vías para lo que se exigirá a Europa en materia de seguridad y defensa, así como su necesidad de alcanzar la autonomía estratégica. También aportó cierta claridad sobre lo que EE. UU. está dispuesto a comprometer, en consonancia con sus intereses creados, en un momento en que dicho país está apuntando a un cambio de enfoque de Europa hacia la región indopacífica.
Lo que quedó claro es que Europa sigue dependiendo en gran medida de la inteligencia, la tecnología de reconocimiento y las capacidades de defensa de EE. UU., algo que llevará años desarrollar de forma independiente. El aumento del gasto debe ir de la mano de una mayor cohesión, superando los problemas de interoperabilidad entre las capacidades militares de los miembros de la OTAN.
También se reconoce que los Estados miembros de Europa deben mejorar sus procesos de contratación pública para garantizar un uso más óptimo del dinero. La complejidad de las cadenas de suministro europeas en materia de defensa hace que la reconstrucción de la capacidad probablemente será lenta y difícil, y que deba centrarse en avances significativos a gran escala, en lugar de en pequeños volúmenes de equipos costosos.
Consecuencias para los inversores
La necesidad imperiosa de los Estados de «comprar europeo» en seguridad y defensa ha cobrado un gran impulso, gracias a una confluencia de presiones geopolíticas, la atención prestada a la resiliencia de las cadenas de suministro y los cambios políticos internos en Europa. La presión para los inversores consiste en identificar aquellas empresas que están mejor posicionadas para satisfacer esas necesidades actuales y futuras, no solo en el mercado de la seguridad, sino en todos los sectores e industrias, como el transporte, la energía y los suministros públicos, la tecnología, las comunicaciones, la vigilancia, etc.
También se reconoce que las infraestructuras físicas y digitales críticas requieren protección frente a amenazas «híbridas», que incluyen los sistemas cibernéticos y de comunicaciones, las redes energéticas, las redes de transporte y los cables y tuberías submarinos, lo que está generando una serie de oportunidades para los inversores en todas las clases de activos.
Los retos de seguridad que afronta Europa han obligado a cambiar radicalmente la actitud hacia las capacidades de defensa, pero también tienen repercusiones en la economía en general. El aumento del gasto en defensa suscita un debate sobre las normas fiscales (a nivel nacional y supranacional). Esperamos importantes concesiones políticas y fiscales, a medida que cobren relevancia los debates sobre «bienestar frente a guerra», pero también presiones positivas para que la UE lleve a cabo reformas que impulsen el crecimiento.
Hemos visto cómo la UE ha respondido a esta presión, como demuestran las reformas bancarias del Banco Central Europeo (BCE), las actualizaciones normativas sobre las titulizaciones en la UE y la relajación de las normas sobre la deuda por parte de Alemania, entre otras medidas, con una gran asignación adicional prevista para el gasto en defensa (gráfico 2). Cambios como este pueden contribuir a mejorar la competitividad, impulsando el crecimiento y atrayendo inversiones.
La desglobalización refleja las tensiones globales
En el pasado, la influencia de la globalización y el desarrollo de cadenas de suministro muy integradas facilitaron el crecimiento del comercio con países de menor coste, lo que dio lugar a importaciones más baratas. Estamos asistiendo al fin de la globalización como factor limitador de la inflación, a medida que volvemos a un mundo más multipolar.
Aunque la globalización dista mucho de ser el único factor determinante de la evolución de la inflación, es probable que las renovadas tensiones geopolíticas, desencadenadas por el proteccionismo comercial impulsado por EE. UU. (incluidos los aranceles), alteren el comercio y el suministro mundiales, con el consiguiente impacto en los precios. Las empresas y los gobiernos están reaccionando ante este cambio para intentar mitigar los riesgos, lo que se refleja en la tendencia hacia la relocalización, la internalización o el acercamiento, con un impacto potencial en las cadenas de suministro que varía entre países. Esto se aplica no solo al comercio de bienes físicos, ya que las diferentes jurisdicciones dan prioridad a sus propias necesidades económicas y políticas, sino también a los servicios.
Este entorno en rápida evolución aumenta el riesgo de shocksimprevistos y cambios repentinos, tanto en el comercio como en las divergencias normativas. Aunque esperamos que persista una mayor volatilidad, las reformas que se están llevando a cabo en Europa podrían ser positivas a largo plazo tanto para las perspectivas de crecimiento europeas como para los mercados bursátiles.
Miedo a perderse algo (FOMO)
El inicio de 2025 ha traído consigo un cierto reajuste en los mercados financieros, pues la incertidumbre en EE. UU. ha abierto la puerta a un período de relativa fortaleza para la renta variable europea sumamente esperado. El aumento de la asignación de capital a Europa por parte de los inversores llega en un momento en el que la UE está asumiendo importantes compromisos de gasto en respuesta a la evolución de los riesgos mundiales. Pero lo que también queda claro es que Europa sigue ofreciendo una mayor diversificación en sus mercados que EE. UU. y sigue presentando unos precios muy atractivos en comparación con el pasado (gráfico 3).
El ciclo más reciente de rentabilidad superior del mercado bursátil estadounidense se originó en el período posterior a la crisis financiera. La duración de este dominio del mercado ha generado una reticencia natural entre los inversores, que temen que un cambio estratégico significativo que les aleje del mayor mercado del mundo pueda dejarles en una situación vulnerable y les impida aprovechar las oportunidades si EE. UU. reafirma su liderazgo en el mercado.
Aunque esta vacilación parece comprensible, la posibilidad de ampliar y diversificar el foco del mercado nos parece positiva. Sin embargo, la naturaleza de la estructura actual del mercado sugiere que es más probable que las asignaciones cambien de forma lenta, en lugar de vivir una transformación radical.
Bajo nuestro punto de vista, el auge de la inversión pasiva ha hecho que las tendencias de inversión tradicionales se mantengan más «estables». Esto se refleja en la enorme importancia que se da a la inversión en «clústeres» de innovación muy específicos en la economía estadounidense, donde gigantes tecnológicos de rápido crecimiento como Alphabet, Microsoft y NVIDIA han acaparado gran parte de la atención de los inversores.
Estas ventajas pueden ser difíciles de romper e inevitablemente generan un riesgo de «sobrevaloración» (burbujas de activos). Cuando un pequeño número de empresas domina un mercado hasta tal punto, la rentabilidad general del mercado puede llegar a depender en gran medida de la suerte de unas pocas acciones. Nos animaría ver una mayor expansión del mercado, lo que abriría la puerta a un nuevo descubrimiento de precios, una mejor dispersión de los mismos y mayores oportunidades para que los inversores activos se diferencien del resto.
Artículo escrito por Robert Schramm-Fuchs, gestor de Carteras en Janus Henderson Investors.