Foto cedidaMiguel Ángel Sánchez Lozano, CEO global interino de Santander AM.
En sustitución de Samantha Ricciardi, que dejará definitivamente este viernes la firma, la gestora ha nombrado a Miguel Ángel Sánchez Lozano CEO global de manera interina. Según explica en un comunicado interno, compaginará estas responsabilidades con su puesto actual como responsable de Distribución en la Red Santander de Santander Asset Management (SAM).
Sánchez Lozano se unió al Grupo SAM en enero de 2019, como CEO en España de Santander Asset Management y Santander Pensiones. Previamente, desempeñó diferentes roles en el Grupo Santander antes de su rol en SAM España, fue Responsable de Distribución de Productos de Inversión en Santander Corporate and Investment Banking. En 2013, se unió al Grupo Santander como Responsable de la Distribución Red de Productos de Tesorería (FX& FI y RSP) en Santander Global Corporate Banking.
Antes de unirse a Santander, fue subdirector general en Banesto, donde se encargaba de Distribución de Productos de Tesorería. En Banesto, previamente desempeñó el rol de Responsable de Productos de inversión. Miguel Ángel comenzó su carrera profesional en el Banesto en 1996, allí tuvo los roles de Trader y Estructuración de FX & Equity.
Es licenciado en Ciencias Económicas por el CEU Luis Vives, tiene dos postgrados: una Dirección General por el IESE y un Master en Mercados Financieros por el CEU. Además, realizó los siguientes programas: Programa Avanzado de Especialización en Opciones y Futuros Financieros por el Options and Futures Institute y un programa en Finanzas Conductuales por la Chicago Booth School of Economics.
La revalorización de las pensiones públicas se ha convertido en una de las medidas económicas más relevantes de los últimos años. En un contexto marcado por la inflación y el aumento del coste de la vida, la actualización de las pensiones busca preservar el poder adquisitivo de los jubilados y garantizar unos ingresos dignos durante esta etapa vital. Sin embargo, esta subida, aunque positiva en términos sociales, tiene un efecto directo que muchas veces pasa desapercibido: su impacto fiscal en el IRPF.
En España, las pensiones públicas tributan como rendimientos del trabajo dentro del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Esto implica que cualquier incremento en la cuantía de la pensión se traduce automáticamente en un aumento de la base imponible del contribuyente. Como consecuencia, muchos pensionistas pueden verse afectados por un mayor pago de impuestos, incluso aunque su poder adquisitivo real apenas mejore.
La clave está en entender que el IRPF es un impuesto progresivo. No toda la pensión tributa al tipo más alto, pero un incremento de ingresos puede provocar el salto a tramos superiores, la pérdida de determinadas reducciones fiscales o un aumento del tipo medio efectivo aplicado. Este efecto es especialmente relevante en pensionistas con rentas medias, situados cerca de los límites entre tramos.
Supongamos el caso de un pensionista que en 2025 percibía una pensión bruta anual de 24.000 euros, aplicando la revalorización oficial confirmada del 2,7%, su pensión aumenta progresivamente y en 2026 pasa a situarse en 24.648 euros brutos anuales. En 2025, con una base imponible de 24.000 euros, este pensionista pagaba 2.560 euros anuales en concepto de IRPF, lo que representaba un tipo efectivo cercano al 10,7%. Sin embargo, tras la subida de la pensión, en 2026 su base imponible asciende a 24.468 euros, lo que puede situarle parcialmente en un tramo superior del impuesto. Como resultado, su factura fiscal anual pasa a ser de 2.763 euros, es decir, 203 euros más que el año anterior. Esto supone un incremento cercano al 8% en el importe pagado a Hacienda, a pesar de que su pensión solo ha aumentado un 2,7% en términos brutos. Este ejemplo ilustra cómo una subida nominal de la pensión no siempre se traduce en una mejora proporcional del ingreso neto disponible, una realidad que muchos pensionistas descubren al realizar su declaración de la renta. De los 648 euros de incremento, 203 se van directamente a impuestos, disfrutando únicamente de 37 euros mensuales adicionales.
Otro elemento relevante es el ajuste de las retenciones. En muchos casos, las retenciones aplicadas a la pensión no se actualizan automáticamente tras la revalorización, lo que puede provocar resultados a pagar en la declaración si no se revisan con antelación. Además, el impacto fiscal se intensifica cuando la pensión se combina con otros ingresos, como el rescate de planes de pensiones, rentas del ahorro, alquileres o trabajos parciales. La suma de todas estas rentas puede elevar considerablemente la base imponible y aumentar el tipo efectivo aplicado.
Este contexto pone de manifiesto la necesidad de una planificación financiera y fiscal adecuada durante la jubilación. Analizar con antelación el efecto real de las subidas de las pensiones, coordinar las distintas fuentes de ingresos y planificar el momento y la forma de percibirlos permite optimizar la carga fiscal y evitar sorpresas desagradables.
La jubilación no es solo una etapa de cobro de ingresos, sino una fase que requiere decisiones estratégicas para preservar el bienestar económico a largo plazo. Entender cómo influyen los impuestos en la pensión es un paso esencial para garantizar estabilidad, tranquilidad y una mejor gestión del patrimonio en esta etapa de la vida.
Tribuna de Julio Fernández García, CEO de JubilaME y profesor de IE Business School Headspring
Ibercaja Gestión lanza el fondo Ibercaja RF Grado Inversión, una nueva estrategia sostenible de renta fija que invierte en emisores de alta y media calidad crediticia, con el objetivo de prolongar las rentabilidades atractivas obtenidas en los últimos años.
Lily Corredor, directora general de Ibercaja Gestión, señala que “el binomio alta y media calidad crediticia y preferencias de sostenibilidad ha obtenido una gran aceptación por nuestros clientes, permitiéndoles aprovechar el buen momento de la renta fija, al mismo tiempo que mantienen sus preferencias de inversión sostenible”.
Nuevo escenario de tipos de interés
En un entorno de tipos de interés estables en Europa, donde no se esperan más correcciones a la baja en 2026, y con las disminuciones previstas de los tipos de Estados Unidos ya descontadas por el mercado, las TIRes que ofrece la curva de tipos son menos atractivas que en ejercicios anteriores.
Así, Ibercaja Gestión prevé que, tras el periodo de estabilización de tipos de interés previsto para 2026, se pueden producir nuevas decisiones de los bancos centrales, donde las principales hipótesis admiten posibles subidas de tipos de interés en los próximos años.
Miguel López, director de negocio de Ibercaja Gestión, advierte que “ha llegado el momento de apostar por la gestión activa. Comprar un bono y esperar a vencimiento ya no es suficiente si queremos aspirar a retornos similares a los obtenidos en años anteriores. Estrategias acertadas en duración y la respuesta a los movimientos en la curva de tipos se vuelven esenciales para obtener rentabilidades atractivas”.
Gestión activa
Inicialmente, Ibercaja RF Grado Inversión invertirá en instrumentos de renta fija, mayoritariamente de alta y media calidad crediticia con vencimiento a lo largo de 2029 y 2030, lo que permitirá situar la duración inicial entorno a los cuatro años, a la espera de posibles movimientos en la curva de tipos o que el paso del tiempo provoque un estrechamiento de las TIRes, lo que le llevará a adaptar la cartera en términos de duración.
La sostenibilidad, presente en las estrategias de Ibercaja Gestión
Con este fondo, la gestora de fondos de inversión de Ibercaja refuerza su confianza en el binomio de sostenibilidad y bajo riesgo como oportunidad de inversión para aquellos partícipes que quieren aprovechar el contexto actual, buscando una rentabilidad atractiva que les permita batir a la inflación.
Ibercaja Gestión fortalece su apuesta por la inversión socialmente responsable, mostrando su implicación con la transición verde y la lucha contra las desigualdades. Gracias a la confianza de los inversores, la gestora ha superado los 7.000 millones de euros en activos bajo gestión en fondos art. 8 y art. 9 en 2025 según la información de Inverco.
Foto cedidaElisa de Mollinedo es directora de Legal en Crescenta.
Crescenta, gestora digital para la inversión en fondos de capital privado, ha incorporado a Elisa de Mollinedo como directora de Legal, reforzando su estructura interna. Este nombramiento se alinea con la rápida evolución, crecimiento y consolidación que está experimentando la compañía.
Elisa de Mollinedo se une a Crescenta tras más de cuatro años en Santander Alternative Investments, donde desempeñó el cargo de Senior Legal Associate dentro de la división de inversiones alternativas, participando de forma activa en la creación y desarrollo de la división desde sus inicios. Durante esta etapa, fue responsable del asesoramiento legal transversal a múltiples estrategias de inversión, incluyendo venture capital, private debt, infraestructuras, energías renovables, real estate, trade finance y fondos de fondos, así como de la estructuración y gestión de vehículos tanto en España como en Luxemburgo. Previamente, trabajó durante más de seis años en el despacho Linklaters.
En palabras de Elisa de Mollinedo, “Crescenta está construyendo un modelo sólido y diferencial en el acceso a inversiones alternativas, y es un privilegio sumarme a la firma para contribuir desde el área legal a su crecimiento y consolidación”.
“Nuestro compromiso siempre ha sido y seguirá siendo ofrecer los mejores productos y servicios, y eso pasa por incorporar a los mejores perfiles en cada uno de nuestros equipos. Estamos encantados de recibir a Elisa en Crescenta y de poder contar con todo su expertise en los campos de regulación y estructuración de vehículos internacionales, así como en mercantil e inversiones alternativas”, destaca Ramiro Iglesias, CEO de Crescenta.
Elisa de Mollinedo es licenciada en Derecho por la Universidad Pontificia Comillas (ICADE), cuenta con un máster en Derecho de Empresa por el Centro de Estudio Garrigues y es Solicitor (abogada) en Inglaterra y Gales.
A diferencia de años anteriores, los mercados de divisas estuvieron impulsados en gran medida por la geopolítica en 2025 y, tras una avalancha de nuevos acontecimientos políticos en los primeros días de 2026, parece que continuará la misma tendencia. Según los expertos, es el caso del dólar.
De hecho, la divisa norteamericana se ha debilitado de forma notable durante la última semana: el índice DXY cae aproximadamente un 2% y el cruce euro/dólar cotiza por debajo de nuestra previsión a tres meses de 1,18. Los analistas explican que esto ha ocurrido pese a un entorno de crecimiento sólido en EE.UU. y a que se espera que el próximo recorte de tipos de la Fed no llegue hasta junio.
“La reciente debilidad del dólar parece estar impulsada en gran medida por incoherencias en la política exterior y doméstica de EE.UU., que han mermado la confianza de los inversores. Como resultado, han resurgido las narrativas sobre la devaluación de la moneda, empujando al dólar a la baja incluso en ausencia de catalizadores macroeconicos. Aunque se ha debilitado, sigue estando en gran medida sobrevalorado. Por ello, seguimos esperando más caídas a medida que se estrecha su ventaja de tipos de interés”, comenta David A. Meier, economista de Julius Baer.
Ahora bien, no todos los análisis pone todo el peso en la geopolítica. En opinión de Jack Janasiewicz, Portfolio Manager de Natixis IM Solutions, la reciente caída del dólar estadounidense es consecuencia del movimiento del yen japonés, ante el ruido del fin de semana sobre una posible intervención de la Fed en el cruce dólar/yen. Pero fuera de estos aspectos técnicos, reconoce que «las amenazas sobre Groenlandia han debilitado la confianza en el dólar estadounidense, por lo que estamos viendo cómo vuelve a tocar mínimos recientes».
Tendencia desde 2025
El año pasado, la caída del dólar se concentró principalmente en la primera mitad de 2025, tras el anuncio del presidente Trump de los aranceles recíprocos en abril, marcando una escalada significativa de la guerra comercial de Trump contra el resto del mundo. “La depreciación del dólar reflejó en gran medida un fuerte aumento de la cobertura en divisas ante la posibilidad de un dólar más débil. Las divisas europeas registraron ganancias de dos dígitos cuando la narrativa de mercado ‘vender América’ se convirtió en dominante en el segundo trimestre de 2025, provocando una rotación hacia activos europeos. En esencia, los metales preciosos fueron los principales beneficiarios del incierto contexto político en 2025, con el oro subiendo un 65% y la plata alcanzando un espectacular 145%”, recuerda Claudio Wewel, estratega de divisas en J. Safra Sarasin Sustainable AM.
De cara a este año, Wewel considera que el peso de la geopolítica y las decisiones de la Administración Trump seguirá pesando en el comportamiento del dólar, y anticipa una tendencia bajista para 2026. “La divisa sigue sobrevalorada según estándares históricos. Consideramos que este argumento es especialmente relevante en el actual contexto político. La demanda estructural del dólar debería disminuir si EE.UU. sigue adoptando políticas predatorias, lo que también justificaría niveles de valor razonable más bajos para los tipos de cambio frente al pasado”, insiste.
Además, añade otro matiz a su argumento: “En 2026, también esperamos que el apoyo al dólar disminuya desde una perspectiva cíclica relativa. El crecimiento económico debería converger más entre EE.UU. y la eurozona, ya que la economía europea se beneficiará del desembolso del paquete fiscal alemán”.
Amenazas para su estatus
En lo va de este mes, el índice del dólar (DXY) acumula una caída aproximada del 1,5%, alcanzando su nivel más bajo desde el 18 de septiembre. De su comportamiento de ayer, en línea con esta tendencia, algunos analistas concluyen que el mercado está rotando posiciones y en lugar de refugiarse en el dólar como antes, los inversores buscan otros activos. Pese a esto, los expertos no creen que el dólar vaya a perder su estatus ni como reserva de valor ni como activo refugio.
“El libro Smart Money, de Brunello Rosa, expone que la amenaza al dólar proviene principalmente de la expansión global de China. A través de políticas como la Iniciativa de la Franja y la Ruta y el desarrollo de la Moneda Digital del Banco Central (CBDC) de Pekín, China está incrementando lentamente el uso del renminbi en los pagos globales por comercio. El control de las cadenas de suministro globales y de las materias primas va de la mano de la hegemonía monetaria global. Queda mucho camino antes de que el estatus del dólar como moneda de reserva se vea amenazado de forma terminal”, defiende Chris Iggo, director de inversiones (CIO) de AXA IM Core, BNP Paribas Asset Management.
Sin embargo, Iggo sí reconoce que el mayor uso de las CBDC junto con un equilibrio de poder global más bipolar es una amenaza. «Tener influencia sobre una mayor parte de la oferta mundial de petróleo es un antídoto frente a estos riesgos, al igual que mantener relaciones estratégicas con grandes productores de petróleo, en particular Arabia Saudí. Pero existen riesgos para el dólar incluso más allá de la geopolítica: el deterioro de la posición fiscal de Estados Unidos, la posible influencia política sobre la política monetaria y el margen para que los inversores globales respondan a la incertidumbre política y de política económica reduciendo las asignaciones en dólares en las carteras globales. La subida del precio del oro, la plata y el platino en dólares probablemente refleje riesgos geopolíticos y riesgos relacionados con la política económica estadounidense. Para Estados Unidos, la gran amenaza es que la menor confianza en el dólar incremente el coste de financiar sus déficits gemelos. Unos rendimientos del Tesoro más altos serían malas noticias para un mercado bursátil que ya cotiza con valoraciones muy elevadas”, concluye.
Los beneficios globales crecieron con fuerza en 2025 y alcanzaron una cifra récord prevista de 4,85 billones de dólares para las 1.600 mayores empresas cotizadas del mundo. Esta cifra supone un aumento interanual del 12,2%, según los datos de Profit Watch, que forma parte del estudio sobre renta variable global de Capital Group.
Según este documento, el crecimiento de los ingresos explicó algo menos de la mitad del aumento de los beneficios en 2025. Otro dato significativo es que las empresas registraron unos ingresos totales previstos de 44,2 billones de dólares, lo que representa un incremento interanual del 5,3%. «Aproximadamente, un tercio del crecimiento de los beneficios se debió a la reducción de los costes extraordinarios, aunque los tipos de cambio favorables también influyeron de forma significativa», apunta en sus conclusiones.
Además, el informe señala que se trata de un crecimiento de baja calidad, que no refleja una creación de valor sostenible. «Sin este impulso artificial, los beneficios superaron el crecimiento de las ventas en cerca de tres puntos porcentuales», señala el informe. Según explica, la expansión de los márgenes forma parte de una tendencia de largo plazo visible en la mayoría de los sectores y regiones. Desde 2015, los beneficios han crecido un 143%, frente a un aumento del 69% de los ingresos, lo que indica que las compañías están transformando una mayor parte de sus ventas en ganancias.
La mayor parte del flujo de caja libre generado se ha destinado a la retribución al accionista, a través de dividendos y recompras de acciones. Según el informe, estas distribuciones alcanzarán los 3,50 billones de dólares en 2025, un 7,7% más interanual y el doble del nivel registrado en 2016. A pesar de este crecimiento, la cobertura de la distribución se situó en 1,39 veces en 2025, solo ligeramente por encima de la media de 1,31 veces de los últimos diez años.
«Los beneficios, el flujo de caja y la retribución a los accionistas se han duplicado desde 2016, creciendo al doble de velocidad que la inflación mundial. Este aumento sostenido en el tiempo ha impulsado al alza los precios de las acciones, generando importantes ganancias de capital y billones de dólares en efectivo para distribuir entre los accionistas. Los balances de las empresas son más sólidos que antes de la pandemia y la disciplina en la retribución del capital se ha extendido más allá de Estados Unidos. Mercados como Japón y China tienen un margen significativo para aumentar la retribución a los accionistas, mientras que, en aquellos con una cobertura más ajustada, como Estados Unidos, el crecimiento de los beneficios es clave para mantener unos pagos más elevados de forma sostenible. Para los inversores, esto subraya la importancia de centrarse en compañías con una rentabilidad duradera y unos fundamentales sólidos. En un entorno en el que el crecimiento es desigual, La importancia de una gestora activa, como Capital Group, que lleva a cabo un profundo análisis de las empresas, una gestión prudente y una selección rigurosa, puede ser más relevante que nunca», explica Christophe Braun, director de Inversiones en Renta Variable de Capital Group.
Sectores y regiones clave
Los sectores de tecnología y medios de comunicación fueron los principales impulsores del crecimiento de los beneficios en 2025, especialmente en Estados Unidos, Taiwán y China. En conjunto, las empresas tecnológicas, en particular los fabricantes de semiconductores, generaron cerca de un tercio del crecimiento de los beneficios mundiales.Otros sectores, como el financiero y el sanitario, también registraron un crecimiento significativo. En cambio, los beneficios del sector energético se mantuvieron estables y los de consumo cíclico descendieron por la debilidad de los fabricantes de automóviles.
Si hacemos un análisis geográfico, el informe destaca que, en España, el beneficio de las empresas incluidas en el índice de Capital Group aumentó un 4,4% en 2025, hasta un récord previsto de 58.700 millones de dólares. Desde 2019, el sector bancario ha concentrado tres quintas partes del crecimiento de las ganancias de las compañías cotizadas. La retribución al inversor en forma de dividendos y recompras alcanzó una cifra récord de 41.500 millones de dólares en 2024, con ratios de cobertura sólidos y en línea con la media internacional.
Entre los principales mercados, Estados Unidos y Canadá registraron algunos de los mayores crecimientos de beneficios en 2025, mientras que en la región del Pacífico los fabricantes de chips impulsaron los resultados en Taiwán y Corea. Japón y Reino Unido se situaron en una posición intermedia, mientras que el sector automovilístico continúa lastrando el crecimiento en Europa.
EFPA España y ANBIMA, Associação Brasileira das Entidades dos Mercados Financeiro e de Capitais, la mayor certificadora en toda América Latina, han firmado un acuerdo de colaboración para la convalidación de certificaciones, que permite que los asociados de EFPA España puedan realizar labores de asesoramiento en Brasil, y viceversa.
Este convenio constituye el primer paso formal de cooperación entre EFPA y la entidad de certificación profesional de Brasil, ampliando el alcance de EFPA en Latinoamérica y reforzando su compromiso con la homogeneización de estándares internacionales.
La firma se integra en la estrategia de expansión global de EFPA, que ya mantiene acuerdos similares con otras instituciones de referencia en la región, como AMIB en México, la Comisión del Mercado de Valores de Chile (CMV) y la Universidad UADE en Argentina.
A través de este acuerdo, aquellos asesores con certificación EIP, EFA, EFP o sus equivalentes internacionales IIP, IFA e IFP de EFPA España podrán solicitar su acreditación en ANBIMA, realizando un examen reducido centrado en materias relativas a la normativa brasileña. Por su parte, los asesores acreditados como CPA por ANBIMA podrán obtener la titulación EIP —o su equivalente IIP— tras completar un programa de 30 horas de formación en materias legales y fiscales durante el primer año de recertificación.
ANBIMA es la entidad de referencia en el sistema financiero brasileño y Latinoamérica, que agrupa a más de 250 instituciones asociadas, entre bancos, gestoras y agentes de inversión, y lidera los programas de certificación y autorregulación del mercado financiero en Brasil.
Por su parte, EFPA España, con más de 36 000 profesionales certificados, es la principal organización de certificación en planificación y asesoramiento financiero de Europa, y miembro fundador de EFPA Europa, que cuenta con más de 100.000 profesionales certificados en el continente.
Ambas entidades trabajarán conjuntamente en el diseño y difusión de programas formativos, seminarios y actividades orientadas a fortalecer las competencias técnicas y éticas de los asesores financieros, promoviendo la profesionalización y la cultura financiera entre los inversores.
Josep Soler, consejero ejecutivo de EFPA España, destaca que “esta alianza con ANBIMA nos permite reforzar la proyección internacional de nuestras certificaciones con una de las instituciones más sólidas del mercado financiero latinoamericano y compartir un propósito común: elevar los estándares de calidad, ética y formación en el asesoramiento financiero a nivel internacional”.
Por su parte, Marcelo Billi, superintendente de Educación y Certificación de ANBIMA, ha señalado que “el acuerdo con EFPA España refuerza nuestro compromiso con la educación financiera y la capacitación continua de los profesionales del mercado. La cooperación internacional es clave para impulsar un ecosistema financiero más preparado, transparente y global”.
Con este acuerdo, EFPA España suma ya más de 80 entidades colaboradoras, entre asociaciones profesionales, entidades financieras y gestoras de fondos nacionales e internacionales, consolidando su papel como referente en la profesionalización del asesoramiento financiero y la educación económica en España y Europa.
El mercado tiene un aniversario que celebrar: los ETFs llevan ya 25 años en Europa. Desde sus primeras cotizaciones en bolsa en el año 2000, estos productos han transformado la forma en que los inversores crean sus carteras, ofreciendo un acceso de bajo coste, transparente y líquido a todas las clases de activos. El crecimiento y el éxito de los ETFs están fuera de toda duda. Lo que es menos seguro es si los ETFs «activos» pueden demostrar su valía a largo plazo.
En una encuesta realizada en 2025 entre inversores profesionales de toda Europa, casi dos tercios afirmaron creer que «solo entre el 25 % y el 50 %» del mercado de ETFs activos es «verdaderamente activo». Para una clase de producto que se comercializa como la siguiente etapa de la evolución de los ETFs, se trata de una estadística que invita a la reflexión.
Si todos los productos afirman ser activos, la propia etiqueta se convierte en pasiva. Los resultados apuntan a que existe confusión sobre lo que realmente significa «activo», y esa incertidumbre empieza con las definiciones.
Las definiciones importan
La falta de consenso es sorprendente. Los reguladores definen los ETFs activos como aquellos que no siguen un índice y se basan en la discrecionalidad de la inversión. Sin embargo, incluso dentro del sector, las interpretaciones difieren. Algunos se centran en el proceso, otros en los resultados.
En mi opinión, lo más importante es cómo una estrategia se aleja de un enfoque centrado únicamente en la capitalización bursátil y si añade valor para los inversores. Cualquier desviación de la ponderación por capitalización bursátil es una decisión activa. Ponderar y seleccionar por valor, calidad o dividendos es deliberado, no neutral.
La verdadera diferencia entre las estrategias activas y pasivas no radica en cómo se toman las decisiones, sino en si la estrategia añade valor frente a una exposición pura al mercado a lo largo de un ciclo completo.
En categorías reconocidas como las de gran capitalización estadounidense o mercados emergentes, hay dos criterios que definen la «actividad». Primero, la diferenciación respecto a un enfoque basado en la capitalización bursátil, que se puede medir a través del tracking error o active share. Una estrategia con un tracking error del 6 % y un 60 % de active share no puede considerarse pasiva.
Los fanáticos del índice de referencia, ya sea basado en un índice o impulsado por un gestor estrella, se mantienen cerca de la exposición al mercado. En segundo lugar, los resultados se reflejan en el rendimiento superior real que la diferenciación ofrece a los inversores.
Vino viejo en botellas nuevas
El escepticismo de los inversores se debe en parte a la forma en que se han lanzado los ETFs activos. Con demasiada frecuencia, se trata de estrategias de fondos de inversión ya existentes rediseñadas en forma de ETFs o que son simplemente una clase de acciones de ETFs de un fondo existente. Rediseñar no es innovar.
Si un ETF refleja el enfoque de un fondo de inversión con costes similares y una diferenciación limitada, el envoltorio por sí solo no añade valor al proceso de inversión y no obtendrá mejor rendimiento a modo de ETF. No es sorprendente que los inversores consideren la falta de diferenciación como un obstáculo clave.
La preferencia histórica por los ETFs tradicionales ponderados por la capitalización bursátil agrava el problema. Dada la rentabilidad y transparencia de estos ETFs que siguen índices de referencia, los productos activos deben superar un listón más alto para demostrar su valor.
Las expectativas son modestas: la mayoría de los inversores cree que solo una pequeña proporción de ETFs activos superará a las estrategias pasivas en los próximos tres a cinco años. La carga de la prueba recae directamente en los proveedores.
En medio de este escepticismo, la beta inteligente (smart beta) ofrece una lección importante. Las estrategias basadas en factores no encajan perfectamente en el binomio pasivo-activo. Se basan en normas y son transparentes, pero se apartan deliberadamente de la ponderación por capitalización bursátil para captar factores específicos de riesgo y rentabilidad.
Para muchos inversores, han sido un término medio fiable: transparentes, líquidos, rentables y capaces de ofrecer diversificación o rendimientos superiores. La beta inteligente demuestra que los ETFs pueden evolucionar más allá de la simple exposición convencional sin perder las cualidades que los inversores valoran.
Europa frente a EE. UU.
El crecimiento de los ETFs activos está reconfigurando los mercadosglobales, y cada región evoluciona en función de su propio panorama normativo y de las expectativas de los inversores. Europa está entrando en una faseimportante, que exige liderazgo a través de la claridad, la transparencia y la verdadera innovación. Sin definiciones claras y una verdadera diferenciación, los ETFs activos corren el riesgo de ser vistos más como una fachada que como una verdadera innovación.
El sector europeo de los ETFs se encuentra aún en las primeras fases de definición sobre lo que deben ser los ETFs activos. Para que el segmento vaya más allá de una simple apariencia, se necesitan tres cosas: mayor claridad en las definiciones; una diferenciación real con respecto a los índices de referencia; y una prueba de valor, ya sea a través de enfoques sistemáticos como la beta inteligente o una selección de valores activa realmente acertada.
Si los ETFs activos quieren implantarse en Europa, deben ir más allá de las definiciones confusas y las estrategias recicladas de los fondos de inversión. Los inversores no se dejarán convencer por la semántica o el marketing. Exigirán claridad sobre lo que se considera activo, transparencia sobre cómo se crean las carteras e innovación que ofrezca resultados reales, ya sea en forma de mayor rendimiento, diversificación o eficiencia. Hasta que no se cumplan esos estándares, el escepticismo seguirá dominando.
La historia de los ETFs en Europa en el año 2025 es una historia de claridad, confianza y éxito. Los ETFs activos prosperarán sobre los mismos cimientos una vez que el ruido publicitario dé paso al fundamento.
Tribuna de Alexis Marinof, CEO, Europe, WisdomTree.
El Foro de Davos cierra su edición de 2026 dejando fotos, discursos y acuerdos que definen el nuevo régimen global en el que los inversores y las gestoras deberán navegar. “Este es un momento de incertidumbre, pero también de posibilidades; no es un momento para replegarse, sino para implicarse. El Foro Económico Mundial no consiste en responder a la actualidad. Consiste en crear las condiciones adecuadas que nos permitan avanzar”, reclamaba Børge Brende, presidente y CEO del Foro Económico Mundial, al cierre del evento.
En este sentido, y durante su intervención Larry Fink, copresidente interino del Foro Económico Mundial y CEO de BlackRock, defendió que el progreso económico debe compartirse. “Creemos que la prosperidad debe llegar más lejos de lo que ha llegado, y creemos que instituciones como el Foro Económico Mundial siguen siendo importantes para que eso ocurra”, afirmó.
Lo cierto es que el lema de esta edición, que llamaba al diálogo, parece que moderó el tono del presidente estadounidense, Donald Trump. “Afirmó que había mantenido conversaciones constructivas sobre Groenlandia con el secretario general de la OTAN y canceló los planes de aplicar las subidas arancelarias previstas para el 1 de febrero. Al mismo tiempo, se programó una reunión entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia para abordar la paz en Ucrania, una señal de distensión geopolítica que ayudó a que los activos de riesgo repuntaran. La onza de oro retrocedió, aunque esta semana volvió a acercarse a la marca de los 5.000 dólares”, resumen desde Edmond de Rothschild Asset Management.
Fuera de los discursos y los objetivos generales de Davos, el mercado ha vivido esta última semana con mucho ruido geopolítico y volatilidad, pero las bolsas apenas han sufrido correcciones porque los beneficios empresariales siguen sosteniendo las valoraciones. Por su parte, y ante ese ruido y riesgos, los inversores se han movido hacia activos refugio, en particular hacia el oro. Ahora bien, ¿cuáles son los mensajes que han salido de Davos y que son realmente importantes para la industria?
Fragmentación, riesgos y geopolítica
Según las firmas de inversión, se ha visibilizado que estamos ante un contexto de mayor fragmentación y choque geoeconómico en el comercio, uso de sanciones y en las cadenas de suministro. En este sentido, el acuerdo de Davos sobre Groenlandia es un claro ejemplo de esta ruptura.
“Los inversores siguen buscando protección para sus carteras, ya que las tensiones en las alianzas globales y los riesgos aún no resueltos mantienen elevados los niveles de incertidumbre. Con los bancos centrales incrementando sus compras de oro durante el último año y un entorno macroeconómico que sigue respaldando la acumulación de este activo, prevemos nuevos avances en el precio del metal”, afirma Mark Haefele, Chief Investment Officer at UBS Global Wealth Management.
En opinión de Thomas Mucha, estratega geopolítico en Wellington Management, los ciclos geopolíticos suelen ser largos: históricamente duran entre 80 y 100 años. “Los cambios estructurales como los que estamos presenciando solo se producen una vez por siglo y tienden a ser disruptivos. Por tanto, aunque el riesgo de mercado es estructuralmente mayor en este nuevo régimen, 2026 ofrecerá oportunidades continuas para identificar los valores ganadores y perdedores en las carteras”, comenta.
Para Mucha, dada la elevada probabilidad de que este giro hacia la seguridad nacional se prolongue durante varios años, 2026 podría ser un momento adecuado para aumentar la exposición a diversas temáticas de inversión a largo plazo, tanto en mercados públicos como privados. “Entre estas temáticas se incluyen: defensa e innovación tecnológica militar (por ejemplo, inteligencia artificial, tecnología espacial y aeroespacial); minerales críticos y tierras raras; biotecnología; ciberdefensa; y energías renovables y estrategias de resiliencia climática. Esta dinámica se observa a nivel regional, nacional, sectorial y por compañía, así como a lo largo de todas las clases de activos, y favorece de manera natural la gestión activa, pues permite reducir riesgos y aprovechar la diferenciación con mayor agilidad que un enfoque pasivo. Pueden surgir oportunidades de alfa para estrategias long/short y otras alternativas. En cualquier caso, los inversores prudentes deberían incorporar la perspectiva geopolítica a su estrategia de cartera en 2026 y más allá”, señala el experto.
El foco en la IA
Otro aspecto relevante fue que la inteligencia artificial estuvo presente en la mayoría de las conversaciones de los mandatarios. De esta forma, en Davos se repitió la idea de que el gran reto es confianza, gobernanza y alineamiento, mientras se alertó del impacto laboral y de la distribución desigual de ganancias de productividad. La narrativa pasa de “adoptar IA” a “probar valor y control”.
Para las gestoras, la forma de abordar las oportunidades en la inteligencia artificial va más allá de poner el foco más allá de las 7 Magníficas. “La expansión de la infraestructura de IA, el aumento del gasto en defensa y la sólida demanda en la industria aeroespacial están generando vientos de cola estructurales para el sector. A esto se suma una mayor adopción de IA en procesos industriales, que ya comienza a reflejar mejoras en productividad y eficiencia operativa. De cara a 2026, un entorno macroeconómico más favorable podría impulsar a los segmentos cíclicos del sector y ampliar las oportunidades más allá de las grandes tecnológicas”, defienden desde Principal Asset Management.
Coincidiendo con la visión traslada en Davos, la infraestructura relacionada con IA es considerada una buena oportunidad para los inversores. “Las crecientes necesidades de infraestructura asociadas a la IA, particularmente la construcción de centros de datos, generan oportunidades de inversión más allá del sector tecnológico. Las empresas industriales de los segmentos de construcción e ingeniería, equipos eléctricos y maquinaria para la construcción (alrededor del 22% del sector) suministran componentes clave para los centros de datos, desde diseño eléctrico hasta sistemas de enfriamiento y almacenamiento de baterías. Algunas estimaciones indican que la inversión global en centros de datos podría alcanzar los 7 billones de dólares para 2030 con el fin de satisfacer la creciente demanda energética, impulsada en gran medida por cargas de trabajo de IA”, indican desde Principal AM.
Innovación sostenible
Según se concluyó en el Fondo de Davos, la IA y las tecnologías emergentes están transformando de manera fundamental todos los sectores industriales y el mercado laboral global, impulsando cambios profundos en los requisitos de habilidades y en profesiones enteras tanto en economías avanzadas como emergentes. “Cuando una tecnología probada como la IA se vincula con campos emergentes como la computación cuántica o la biología sintética, las ideas pasan del laboratorio al mercado más rápido, influyendo en cómo crecen las industrias y desbloqueando nuevas formas de mejorar el mundo que nos rodea”, comentan. “Yo abogaría por los países en desarrollo: construyan su infraestructura, involucren a la IA y reconozcan que es probable que la IA cierre la brecha tecnológica”, comentó Jensen Huang, fundador, presidente y consejero delegado de Nvidia.
Durante el Foro se defendió el uso responsable y justo de tecnologías como la IA, enfatizando el equilibrio entre el potencial de estas herramientas y sus posibles riesgos. Líderes del sector animaron a sus homólogos a extraer lecciones de la historia para obtener claves sobre cómo gestionar el despliegue de la IA. Y para cubrir las necesidades energéticas del mañana, se señaló que la tecnología debe escalarse, las redes deben modernizarse y el acceso a la innovación debe ampliarse. Un nuevo informe sobre combustibles limpios sugiere que la inversión mundial en combustibles limpios podría aumentar de unos ~25.000 millones de dólares hoy a más de 100.000 millones anuales para 2030, impulsada por nueva demanda y ambiciones gubernamentales.
El mercado español de banca privada continúa siendo diverso. En él conviven grandes grupos bancarios nacionales, entidades especializadas, actores internacionales y estructuras independientes, a los que se suman nuevos players que refuerzan la competitividad del sector.
En el tramo final de 2025, las principales entidades nacionales de banca privada han comenzado a definir con mayor claridad sus prioridades estratégicas para los próximos años. El foco común pasa por reforzar modelos más especializados, ampliar servicios de alto valor añadido y anticiparse a un cliente cada vez más exigente, sofisticado y diverso, indica el informe de Banca Privada en España 2025 de Intelect Search, con el patrocinio de Fidelity.
Independencia y pago explícito
Ese camino también les lleva hacia una mayor independencia y modelo de pago explícito: Víctor Allende, responsable de Santander Private Banking España, ha subrayado la evolución del modelo hacia un asesoramiento independiente cada vez más sofisticado para grandes patrimonios. Más allá del liderazgo en volumen de activos bajo gestión, la entidad ha destacado en 2025 por liderar el crecimiento neto en el segmento de pago explícito, así como en la gestión discrecional de carteras. Este desempeño se apoya en el refuerzo de una red de banqueros altamente especializados, orientada a una atención más personalizada del segmento UHNW.
CaixaBank ha reforzado su apuesta por el modelo Wealth Management como eje central de su propuesta patrimonial. Su directora, Belén Martín, ha destacado la evolución hacia una gestión más integral y segmentada, con especial énfasis en planificación fiscal y sucesoria, así como en la captación de nuevos perfiles de alto patrimonio, incluidos inversores internacionales y generaciones más jóvenes. Esta estrategia ha situado sus activos bajo gestión en 183.615 millones a cierre de diciembre de 2025, reforzando el posicionamiento de la entidad. En paralelo, CaixaBank ha reafirmado su apuesta por la Banca Privada internacional a través de CaixaBank Wealth Management Luxembourg, cuya filial europea alcanzó los 5.700 millones de euros en volumen de negocio a diciembre de 2025. Asimismo, la entidad superó por primera vez los 50.000 millones de euros en activos gestionados bajo contratos de asesoramiento independiente, consolidando su liderazgo en este modelo y reforzando una propuesta patrimonial cada vez más alineada con los estándares europeos de banca privada.
Con estas armas, Santander Private Banking lidera el mercado con 205.000 millones de euros en activos, seguido de CaixaBank Wealth Management con 183.615 millones y BBVA Banca Privada con 164.593 millones.
En el caso de BBVA, la unidad de Banca Privada cerró el ejercicio 2025 con activos bajo gestión por valor de 164.593 millones de euros, consolidando su peso dentro del mercado español y manteniendo una trayectoria de crecimiento estable. Estos números se sitúan en línea con la expansión sostenida del negocio, que ya había superado los 150.000 millones de euros y más de 165.000 clientes en los primeros meses del año.
Por su parte, Bankinter cerró 2025 con una reorganización clave de su estructura patrimonial y territorial, orientada a reforzar la eficiencia comercial y la coordinación entre segmentos. En este marco, Joaquín Calvo-Sotelo dejó la dirección de Banca Patrimonial para asumir la responsabilidad de Madrid Oeste, una de las principales áreas territoriales del banco, integrando negocio universal, empresa, corporativo y patrimonial. Este movimiento confirma la Banca Privada como un eje estratégico dentro del modelo de Bankinter, cuya actividad en grandes patrimonios mantuvo una evolución positiva a lo largo del ejercicio, consolidando su peso dentro del grupo, según el informe.
Banco Sabadell cerró el ejercicio con un volumen de negocio de 72.473 millones de euros, apoyado en una base de más de 140.000 clientes. Esta evolución ha venido acompañada de un creciente reconocimiento del mercado, reflejado en los galardones recibidos en 2025, entre ellos los otorgados por los Global Private Banking Innovation Awards, reforzando la percepción de Sabadell como una entidad sólida y en clara mejora de su propuesta de valor.
El informe también apunta a que ha salido fortalecido en su narrativa de independencia después de la OPA fallida de BBVA: «Desde nuestra interlocución directa y continuada con el mercado de banca privada, la lectura es clara: este episodio ha situado a BBVA en una doble posición de debilidad, tanto por pérdida estratégica como por pérdida de percepción de control sobre la operación, mientras Banco Sabadell ha salido reforzado, consolidando su relato como entidad independiente. De haberse articulado un incentivo económico suficientemente significativo para la cúpula directiva de Sabadell -en el entorno de los 100 millones de euros, con una distribución aproximada de 50 millones para el núcleo de los cuatro principales directivos y otros 50 millones para el resto del equipo-, el desenlace podría haber sido sensiblemente distinto», dice el estudio de Intelect Search.
Reestructuraciones y relanzamientos
En 2025, Banca March ha continuado consolidando su modelo de Banca Privada y Wealth Management con un enfoque especializado en relaciones de largo plazo y planificación global de patrimonio, especialmente entre clientes empresariales y con altos volúmenes gestionados. Según datos del propio banco, el número de clientes con patrimonios superiores a 500.000 euros aumentó un 18% y la actividad de Private Banking & Wealth Management registró un crecimiento del 13% en volumen de negocio.
En el caso de Abanca, la apuesta por los altos patrimonios ha sido explícita y visible en 2025. Bajo la responsabilidad de Josechu Ferrer, la entidad ha impulsado el desarrollo de Abanca Wealth Management como unidad especializada, en un contexto en el que el negocio global de Banca Privada ha crecido hasta los 11.500 millones de euros de activos bajo gestión. Este crecimiento ha venido acompañado de una mejora cualitativa del perfil de cliente, con aproximadamente el 50% del nuevo negocio procedente del segmento Wealth, así como de un refuerzo relevante de la red de banqueros especializados como María Porta, Izaskun Azaldegui o Borja Alonso del Cid junto con laentrada de más de 25 profesionales en la red de Banca Privada. Paralelamente, Abanca ha ampliado su presencia en el ámbito offshore, con avances en mercados como Luxemburgo, Estados Unidos y Portugal, tanto en cliente no residente como en cliente nacional con necesidades de diversificación internacional o financiación de proyectos de inversión exterior. Todo ello se ha apoyado, además, en la apertura de oficinas específicas de banca privada, como en Cantabria. Esta estrategia ha sido recogida por la prensa especializada como un paso relevante para posicionar a Abanca en el segmento de mayor valor añadido, especialmente en plazas clave.
Por su parte, Unicaja ha impulsado el relanzamiento de su negocio de Banca Privada en 2025, con el objetivo de consolidar su oferta de asesoramiento patrimonial. Ha iniciado un plan estratégico 2025-2027 que incluye la integración de más de cien gestores especializados en Banca Privada, así como el refuerzo de su red de atención específica en 23 localidades.
Asimismo, Fineco ha seguido ganando visibilidad en el mercado español durante 2025. Su propuesta combina asesoramiento personalizado, gestión de inversiones y el uso intensivo de tecnología, lo que refuerza su papel como alternativa diferenciada dentro del ecosistema patrimonial nacional.
Mutua Madrileña ha consolidado en 2025 una posición cada vez más relevante a través de su ecosistema de marcas especializadas en altos patrimonios. A través de Mutuactivos, EDM y la recién consolidada Orienta Wealth, el grupo abarca desde la gestión de fondos y carteras hasta servicios de banca privada y family offices, con un patrimonio global bajo gestión que supera los 24.500 millones de euros. En particular, EDM, con centro de operaciones en Barcelona, canaliza una parte sustancial de su volumen patrimonial desde Cataluña y ha reforzado su equipo con incorporaciones a lo largo del año. Por su parte, Orienta Wealth, fruto de la fusión entre Alantra Wealth Management y Orienta Capital y con más de 8.200 millones gestionados, busca ampliar su alcance nacional y crecer hacia los 9.000 millones en 2026, apoyándose en un equipo de más de 150 profesionales y servicios integrales de banca privada y gestión de activos.
Operaciones en el segmento independiente
Wealth Solutions, que celebra 25 años de trayectoria, ha protagonizado una de las operaciones más relevantes del segmento independiente con la entrada en su capital de Söderberg & Partners (grupo familiar sueco con más de 130.000 millones de euros en activos en siete países), con el objetivo de acelerar su crecimiento y reforzar su estructura y ambición a largo plazo en España. La firma gestiona 4.300 millones de euros, con un cliente medio de 30 millones por grupo familiar, y cubre todo el espectro patrimonial. Todo ello bajo un modelo de independencia real, sin distribución de productos propios ni de terceros, y con una ambición clara: convertirse en la plataforma de referencia del asesoramiento independiente en España y Latinoamérica, tanto para clientes como para banqueros.
Finalmente, A&G ha continuado en 2025 desarrollando su modelo mixto de Banca Privada, una estructura ya consolidada en la firma que combina de forma estable banqueros y agentes financieros bajo una misma propuesta de valor. Sobre esta base, la entidad ha seguido apostando por el talento como palanca de crecimiento, incorporando tanto perfiles senior con experiencia contrastada como profesionales que representan el relevo generacional del sector. En este contexto se enmarca la llegada de Patricia Urrutia, procedente de EDM, junto con incorporaciones procedentes de atl Capital o Acacia Inversion. Esta combinación de experiencia contrastada y nuevas generaciones de profesionales, apoyada en un modelo que permite distintos encajes sin perder coherencia ni estándares de servicio, refuerza el posicionamiento de A&G como una de las firmas independientes más activas y consistentes en su estrategia de desarrollo de talento patrimonial durante el ejercicio, defiende el informe.