El desarrollo tecnológico está provocando que la energía geotérmica pase de ser una fuente de energía renovable de nicho a convertirse en un tema de infraestructura de gran relevancia. La versión tradicional de la energía geotérmica se limitaba a zonas con una geología poco común. En cambio, esta nueva generación aprovecha la experiencia de la industria del petróleo y el gas en perforaciones más profundas, pozos horizontales, estimulación hidráulica y sensores subterráneos avanzados para explotar mucho mejor los recursos térmicos del subsuelo.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que la energía geotérmica podría cubrir hasta el 15 % del crecimiento de la demanda mundial de electricidad hasta 2050, lo que implicaría un despliegue rentable de hasta 800 gigavatios (GW) en todo el mundo, a pesar de que, en la actualidad, la energía geotérmica aún suministra menos del 1 % de la demanda energética mundial. En Estados Unidos, el informe sobre geotermia de próxima generación del Departamento de Energía concluye que la geotermia avanzada podría proporcionar al menos 90 GW de energía firme con bajas emisiones de carbono para 2050, con escenarios de mayor despliegue que superarían los 300 GW.
La actividad reciente del mercado en todo el sector pone de manifiesto el creciente interés de los inversores por la energía geotérmica y las tecnologías relacionadas con ella. Varias iniciativas de captación de capital y operaciones estratégicas han despertado un gran interés, lo que refleja la creciente confianza en las perspectivas de crecimiento del sector a largo plazo. En términos más generales, la capacidad de la energía geotérmica para proporcionar electricidad fiable y con bajas emisiones de carbono de forma continua está cobrando cada vez más relevancia, a medida que los sistemas eléctricos buscan soluciones que equilibren la sostenibilidad, la seguridad del suministro y la creciente demanda de electricidad. Como resultado, el sector está atrayendo una cuota cada vez mayor de capital e interés estratégico.
En resumen, la energía geotérmica está empezando a atraer capital porque aborda uno de los principales retos del mercado eléctrico: suministrar electricidad con menores emisiones de carbono y disponible las 24 horas del día.
Por qué la energía geotérmica cobra importancia de repente
El mercado de la energía con bajas emisiones de carbono presta hoy más atención a la energía firme que hace unos años. La energía eólica y la solar están creciendo rápidamente, pero las empresas eléctricas, los operadores de redes y los centros de datos necesitan electricidad disponible cuando no hay sol y el viento es débil. Según la AIE, las centrales geotérmicas de todo el mundo registraron una tasa de utilización superior al 75 % en 2023, frente a menos del 30 % de la energía eólica y menos del 15 % de la solar. El Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) va aún más lejos y estima un factor de capacidad típico de las centrales geotérmicas del 90 % o más. Este es, con diferencia, el mensaje más importante: la energía geotérmica no es solo una fuente de energía con menores emisiones de carbono, sino que además está disponible de forma continua.
Asimismo, el DOE explica que la demanda total de electricidad en Estados Unidos podría crecer entre un 15 % y un 20 % aproximadamente durante la próxima década, impulsada por la inteligencia artificial, los centros de datos, la relocalización industrial y una mayor electrificación de la economía. El informe del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley sobre el consumo energético de los centros de datos en EE. UU. señala que la demanda eléctrica de los centros de datos ya se ha triplicado en la última década y se prevé que vuelva a multiplicarse casi por tres antes de 2028. Por ello, grandes empresas tecnológicas como Google y Meta ya están firmando acuerdos relacionados con la energía geotérmica.
Lo que cada vez está más claro es que la red eléctrica necesita fuentes de energía más fiables, y la geotermia es una de las pocas tecnologías con bajas emisiones de carbono capaces de proporcionar electricidad las 24 horas del día.
La energía geotérmica tradicional, también denominada hidrotermal, se vio limitada durante mucho tiempo en su capacidad de expansión, ya que requería un conjunto muy específico de condiciones naturales para generar electricidad: roca muy caliente, fluidos y agua en movimiento. La geotermia de próxima generación ha cambiado por completo esta ecuación. Los nuevos sistemas geotérmicos utilizan técnicas de perforación y estimulación para crear o mejorar vías de flujo subterráneas en roca caliente que hasta ahora no eran comercialmente aprovechables.
En este escenario, Estados Unidos parece ser el claro ganador a corto plazo en el mercado eléctrico, dada su amplia experiencia en energía geotérmica, la fortaleza de su industria de servicios para el sector del petróleo y el gas, el apoyo regulatorio y la presencia de numerosos grandes consumidores de electricidad que buscan un suministro fiable. Europa también puede aprovechar el potencial de la energía geotérmica, aunque su combinación energética es diferente. En el ámbito de la electricidad, la base instalada de la UE sigue siendo reducida, pero donde Europa puede resultar especialmente atractiva es en el ámbito de la calefacción.
En definitiva, Estados Unidos representa la apuesta más sólida a corto plazo en generación eléctrica, mientras que Europa puede ser la opción más natural en calefacción y climatización, con un potencial selectivo de crecimiento en el sector eléctrico que previsiblemente se desarrollará con el tiempo.
Tribuna firmada por Eugene Bidchenco y Steve Stubitz





