Última actualización: 05:55 / Jueves, 13 Enero 2022
Morgan Stanley Investment Management

To the Moon? Inversión en calidad y blockchain

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2021 ha resultado ser otro año para las criptomonedas. Bitcoin (~+97%), ethereum (~+527%) y la hoy infame dogecoin (~+4,486%) han superado drásticamente al índice S&P 500 (+22%) desde comienzos de año (1).

En agosto de 2008, en plena crisis financiera global, se publicó un documento de nueve páginas titulado "Bitcoin: A Peer-to-Peer Electronic Cash System" bajo un pseudónimo en una lista de correo sobre criptografía. Dos años después, Laszlo Hanyecz ofreció 10.000 bitcoins a cambio de dos pizzas, la primera transacción comercial reconocida con este nuevo concepto de pago. Trece años más tarde, Bitcoin sigue existiendo, funcionando como una red para mover valor por Internet sin una autoridad central —incluso aunque Bitcoin se haya convertido más en un activo especulativo que en un sustituto estable del dinero—. En la actualidad, esos 10.000 bitcoins valen aproximadamente 470 millones de dólares y los tokens de sistemas de criptomonedas cuentan con una capitalización de mercado total de unos 3 billones de dólares (2).

En la actualidad, los tokens de sistemas de criptomonedas cuentan con una capitalización de mercado total de unos 3 billones de dólares.

El mes pasado, por fin se lanzó el primer ETF vinculado a bitcoins, convirtiéndose en el ETF más rápido en alcanzar los 1.000 millones de dólares en activos (3). Un ETF que posee directamente bitcoins (en lugar de futuros sobre bitcoins) todavía aguarda autorización del regulador estadounidense, la SEC.

Blockchain, la tecnología subyacente

Bitcoin se asienta sobre la tecnología de cadenas de bloques o blockchain.  Para muchas personas, el blockchain es un ámbito en el que resulta difícil sentirse cómodo porque se asienta entre la economía, la criptografía / elaboración de bases de datos, la estadística teórica y, en ocasiones, incluso la filosofía, disciplinas académicas de las que muy pocas personas albergan conocimientos en conjunto. También está rodeada por una gran cantidad de ruido de radicales seguidores libertarios y el sistema está plagado de exagerados casos de fraude. Si bien el blockchain supuso en un primer momento una innovación orientada al consumo, desechada por inversores profesionales y reguladores, el proyecto Libra de 2019 de Facebook (hoy Meta) para crear una moneda digital supuso un punto de inflexión: la posibilidad de que una compañía adecuadamente financiada, con más de mil millones de usuarios, creara una moneda privada con una escala más o menos instantánea y de importancia sistémica supuso una llamada de atención.

Sin entrar en cómo funciona el blockchain, el concepto fundamental es que es un nuevo tipo de arquitectura de base de datos que ofrece el potencial de desintermediar numerosos modelos de negocio existentes, en especial, del ámbito de los servicios financieros, entre otros. Esta nueva estructura de base de datos facilita la transferencia de valor entre partes por Internet sin una autoridad central. También permite crear contratos "inteligentes" que se suscriban automáticamente y dinero programable, lo cual explicamos más adelante. Su presencia y sus propiedades podrían, en teoría, reducir los costes de verificación y construcción de redes en la economía.

En términos más tangibles, hoy por hoy, cuando se usa dinero digital con una tarjeta de débito o de crédito para comprar algo, los bancos y las redes de pago obtienen comisiones por verificar la idoneidad del dinero que se paga al vendedor a cambio de un producto o un servicio en particular. Los costes de verificación son incluso más altos cuando son múltiples partes las que deben verificar/auditar la transferencia de activos a través de libros mayores de bancos transfronterizos.  Este es el motivo por el cual los giros transfronterizos son lentos y costosos. La tecnología blockchain podría permitir que esas transferencias fueran más rápidas y asequibles, de maneras más fácilmente auditables por todas las partes implicadas.  Las estructuras de las bases de datos blockchain podrían permitir la existencia de una "fuente de verdad" central, un libro mayor, que se distribuya entre numerosas partes que puedan almacenar una copia, acceder a él y añadirle elementos.

El blockchain tiene también la capacidad teórica de rebajar los obstáculos para comenzar a construir una nueva red. Si deseara empezar a construir hoy una nueva red de pagos centralizada, implicaría costes tecnológicos y de seguridad de vanguardia muy elevados. Las redes blockchain se pueden construir con el tiempo de manera mucho más barata, utilizando incentivos para usuarios, inversores y desarrolladores, aumentando la seguridad y el valor de la red a medida que crece. Consideramos que esta innovación en la economía de verificación y redes reviste repercusiones para las perspectivas a largo plazo en torno a los mecanismos de protección de las rentabilidades de algunas empresas de calidad y su forma de llevar a cabo su actividad hoy por hoy.

Las oportunidades que ofrece el blockchain

Consideramos que las propiedades del blockchain pueden presionar a sectores existentes para que aumenten su calidad y también pueden permitir crear nuevas compañías de calidad, lo cual, hasta ahora, no ha conseguido la economía de los sistemas centralizados. La presión del blockchain sobre compañías consolidadas podría alterar la dinámica actual de industrias competitivas y alentar la cooperación entre competidores naturales ("coopetencia"). Un buen ejemplo es el ámbito financiero de las cadenas de suministro, un sector valorado en 16 billones de dólares (4) con una dependencia demasiado común de arcaicos formularios en papel y sellos (5). La competencia en clave de blockchain está alentando a bancos, compañías de commodities y transportistas a agrupar, normalizar y digitalizar sus procesos de maneras que antes habían resultado muy difíciles de conseguir.  Así pues, los métodos en papel están pasándose al ámbito digital, con un ahorro significativo en costes operativos, aumentando las eficiencias y la velocidad y también liberando capital de garantías del sistema.  Las estimaciones más alcistas sugieren que se podrían liberar del sistema hasta 1 billón de dólares en costes (6).

Si bien las redes blockchain son idóneas para grandes redes multilaterales con acuerdos significativos para trasladar derechos de propiedad, la solución eventual podría no ser una nueva compañía de blockchain descentralizada.  En realidad, podría ser preferible simplemente mejorar los sistemas establecidos sobre bases de datos centralizadas existentes empleando aplicaciones o utilizar blockchain con permisos más centralizados, lo cual no difiere tanto de los sistemas que existen hoy en día.  Sea como fuere, la presencia de blockchain está forzando el progreso.  Sin la amenaza existencial que plantean, numerosos partícipes consolidados del sector carecen del ímpetu de cambio necesario —inevitablemente, en numerosos casos, la amenaza podría no ser suficiente—.  Hay oportunidades no solamente en torno a sistemas que ya existen, también hay numerosas nuevas ideas y funciones que podrían convertirse en negocios de muy alta rentabilidad en el futuro, por ejemplo, una red de blockhain que permita a los clientes comprar arte o inmuebles, que sustituya a las complejas subastas y los honorarios legales.

Siguiendo con el tema de las cadenas de suministro, la experimentación con la tecnología blockchain se está traduciendo en innovación en el ámbito del rastreo de la procedencia de los productos, lo cual podría reducir los residuos significativamente. Aunque no se trata de un sistema descentralizado de blockchain como Bitcoin, Walmart está experimentando con la compañía de blockchain Hyperledger Fabric para aumentar la transparencia de las cadenas de suministro de alimentos.  Esto podría permitir retirar de forma muy selectiva lotes específicos de alimentos contaminados, por ejemplo, con la bacteria E. coli, evitando así los ingentes desperdicios que se producen cuando se retiran alimentos indiscriminadamente al detectar casos de contaminación en la actualidad.     

Criptomonedas y bancos centrales

La presión de cambio llega incluso a los bancos centrales. Hoy por hoy, los consumidores disponen de dos formas de dinero principales: el efectivo físico que emiten directamente los bancos centrales al portador y el dinero en cuenta presente en el sistema bancario. Pensamos que bitcoin ha demostrado el concepto de una nueva forma de valor entre iguales, una moneda privada en forma de activo digital al portador, con una política monetaria preprogramada. Si bien las monedas privadas no son algo nuevo, las monedas privadas digitales ofrecen el potencial de ver incrementada su escala y brindar un control descentralizado.

Asimismo, en el caso de los bancos centrales con mejor reputación, los activos programables digitales al portador representan numerosas oportunidades nuevas, pues pueden incrementar la seguridad del sistema de pagos. El efectivo siempre ha sido una alternativa razonable al dinero digital en cuenta. Sin embargo, al descender el uso de efectivo y depender sistemáticamente de los sistemas operativos de las compañías de pagos, ¿qué sucedería en caso de ataque informático contra cualquier red principal de tarjetas o, simplemente, de fallo?  Si los bancos centrales pudieran emitir efectivo digital con tokens, podrían crear un sistema alternativo viable de pagos digitales.  Los tokens emitidos por bancos centrales también podrían brindar funciones adicionales que no están presentes en el sistema hoy en día.  Por ejemplo, podrían vincularse automáticamente a los tipos de interés de los bancos centrales, con independencia de que fueran positivos o negativos.  Esto es algo especialmente interesante en el caso de los tipos negativos, cuya eficacia real actual se ve más restringida por la presencia de efectivo físico.  Singapur, Canadá, China y Suecia han realizado pruebas con programas de monedas digitales avanzadas (7). Una de las compañías de nuestra cartera, Accenture, está llevando a cabo el proyecto E-krona para el Banco de Suecia.

Ofertas vía token

Más allá de crear nuevas formas digitales de efectivo al portador, los tokens se pueden estructurar de numerosas formas, tanto fungibles como no fungibles. Algunos de ellos están diseñados como tokens que se pueden gastar, por ejemplo, los de uso único para un videojuego o para una lavadora de una lavandería.  Otros tokens se estructuran más como las acciones, pues brindan derechos teóricos sobre conjuntos de comisiones y beneficios.  Por otro lado, otros tokens son representaciones digitales de activos, de monedas estables, que son fungibles y representan monedas fiduciarias, o tokens no fungibles, que representan la propiedad de arte digital, pero que también podrían representar arte físico o incluso su casa. La naturaleza personalizable de los tokens abre posibilidades para todos los demás segmentos de las finanzas y la transmisión de activos.

Los tokens son también otra forma de aportar liquidez para financiar negocios. Puede que haya oído hablar de las ofertas iniciales de monedas.  Como estructura, ofrecen la posibilidad de hacer que los procesos de financiación de private venture capital o de caras ofertas públicas iniciales pasen de ser locales y cerrados a ser globales y estar abiertos a cualquier persona.  La tokenización de activos puede trascender los servicios financieros; en teoría, la Mona Lisa podría convertirse en un token y la propiedad de la pintura podría pasar a ser más accesible y líquida. Los propietarios de un token de la Mona Lisa podrían adquirir derechos sobre los ingresos obtenidos para ver la obra. No sería descabellado pensar que en las próximas décadas algo similar a un token de la Mona Lisa pudiera formar parte de una estrategia de renta variable global diseñada en torno a productos sólidos.

Ya estamos invirtiendo

Hasta entonces, ¿por qué es interesante todo esto? Muchas de las posiciones existentes de nuestro equipo ya invierten en blockchain y están creando nuevos servicios que se benefician de esta tecnología.  Ya hemos mencionado a Accenture como socio clave del banco central de Suecia, el Riksbank. Microsoft está llevando a cabo uno de los mayores productos de blockchain como servicio (BAAS) en la plataforma Azure. Hoy por hoy, permite a clientes como General Electric y T-Mobile desplegar redes de blockchain, confeccionar apps con confianza y almacenar datos off-chain.  SAP cuenta con una oferta de BAAS similar integrada con su producto en la nube, Leonardo. Google está creando un motor de búsqueda para blockchain y se ha asociado con Chainlink, plataforma de blockchain que proporciona señales de datos, u oráculos, procedentes del mundo real de cara a la suscripción de contratos inteligentes. Visa es esencial a la hora de permitir que las monedas fiduciarias sirvan para los pagos con criptomonedas y está llevando a cabo amplias investigaciones e inversiones en la tecnología de cadenas de bloques, entre otras, en Anchorage Digital, uno de los principales proveedores de servicios de custodia de criptomonedas. DBS forma parte del consorcio eTrade Connect para modernizar las finanzas comerciales empleando Hyperledger. En este momento, estas exposiciones no son sustanciales, pero sí podrían ser muy relevantes a 10 años vista.

Potencial para resolver problemas

Todavía estamos en una fase muy temprana para la llegada del “Internet del valor”. La mayoría de los conceptos hasta la fecha no funcionan adecuadamente a escala fuera de entornos experimentales altamente controlados.  El blockchain tendrá que demostrar que puede resolver problemas reales de forma viable económicamente.  La lista de problemas que superar es larga, incluye: escalabilidad, velocidad, privacidad, seguridad, impacto medioambiental / intensidad energética y gobierno, entre otros. Los reguladores están abordando cuestiones como Know Your Client, medidas para evitar el blanqueo de capitales, regulaciones para la protección de datos (GDPR) y la protección de los inversores, si bien los enfoques varían: conseguir que las organizaciones de blockchain encajen en los registros existentes de servicios financieros o crear nuevos marcos. Un ámbito de atención común a escala global es el de los mercados de valores, pues se relaciona con el sistema financiero actual.  En última instancia, el mundo de las criptomonedas ya está en marcha y puede que quizá ya no haya marcha atrás.

Shoot for the moon?

Es muy complicado afirmar qué nos depara el futuro, pero, si aventuráramos una respuesta, en un entorno en que unos sistemas centralizados y escalables funcionaran adecuadamente en general —como la plataforma de Visa, que tramita unas 2.000 operaciones cada segundo—, es más probable que el blockchain aliente la innovación de las compañías existentes y termine con la intermediación en la fijación de los precios en algunas de las capas funcionales que estas empresas llevan a cabo en la actualidad.  En estos casos, a menudo no existe un problema ingente que arreglar, sino una serie de aspectos que mejorar. Sin embargo, para los casos en que las empresas consolidadas se han resistido hasta ahora al cambio y las aletargadas transmisiones de valor en papel son la norma, las nuevas compañías de blockchain podrían sustituir por completo maneras existentes de verificar la transferencia de activos.  Hasta entonces, uno de los mayores obstáculos a los que nos enfrentamos inmediatamente es la regulación, si bien, una vez que exista un marco para encajar el blockchain en las políticas públicas, es posible que se dé un mayor impulso a la adopción institucional y el avance vuelva a acelerarse.

Numerosos inversores y economistas prominentes desprecian las criptomonedas. Dogecoin (8) podría terminar convirtiéndose en un caso de tulipomanía o, quizá, como dice su canción oficial (5): “To the Moon!” El ejército Dodge, con su estrategia HODL (Hold On for Dear Life), nos reta para que todos seamos más imaginativos sobre cómo podría ser el futuro.

 

Tribuna de Alex Gabriele, gestor de carteras y miembro del equipo de renta variable internacional con sede en Londres de Morgan Stanley Investment Management.

 

 

Anotaciones:

1 https://coinmarketcap.com/

2 https://coinmarketcap.com/

3 https://medium.com/blockdata/blockchain-closing-the-1-5-trillion-gap-in-trade-finance-8a3f8ce912a4

https://coinmarketcap.com/

5 https://medium.com/blockdata/blockchain-closing-the-1-5-trillion-gap-in-trade-finance-8a3f8ce912a4

6 https://medium.com/blockdata/blockchain-closing-the-1-5-trillion-gap-in-trade-finance-8a3f8ce912a4

7 https://medium.com/blockdata/blockchain-closing-the-1-5-trillion-gap-in-trade-finance-8a3f8ce912a4

Dogecoin Song - To the Moon [Official]

 

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Acerca de Alex Gabriele

Alex Gabriele es gestor de carteras del equipo de renta variable internacional con sede en Londres de Morgan Stanley Investment Management. Se incorporó a la gestora procedente de Sloane Robinson LLP en 2012. Con anterioridad, Alex era responsable de la selección de valores en el universo cíclico, principalmente en Asia sin Japón. Además, Alex es administrador del Belvedere Trust, una organización benéfica del Reino Unido que concede subvenciones a la educación, la lucha contra la pobreza y las artes.

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