En el marco del 40 aniversario de Renta 4 Banco, su presidente y fundador, Juan Carlos Ureta, recuerda que el riesgo estratégico, en los inicios de la entidad, era sacrificar el crecimiento a largo plazo por conseguir objetivos a corto plazo. En consecuencia, según nos explica en esta entrevista con Funds Society, siempre se han centrado en invertir muchos recursos con el objetivo de crecer a medio plazo, y “eso requiere paciencia y disciplina, porque la tentación es siempre dejar de invertir para mejorar la cuenta de resultados a corto plazo”.
En esta «nueva era» de disrupción tecnológica y geopolítica, ¿cuál es el mayor desafío operativo y conceptual al que se enfrentan tanto Renta 4 como la industria en el largo plazo?
A nivel conceptual hay un desafío permanente, que es el de interpretar bien lo que pasa en el mundo, leer bien los mensajes de los mercados, y convertir esa lectura en soluciones financieras para los clientes. Ese reto va a seguir siendo clave en el nuevo mundo de la IA. A nivel operativo el reto es adaptar todos nuestros procesos y sistemas a la IA, es decir, “metabolizar” la IA. La dificultad es aún mayor si tenemos en cuenta que nadie sabemos realmente cómo va a evolucionar la IA, no tenemos un mapa en el que guiarnos. Otra dificultad operativa va a ser, claramente, la ciberseguridad. Los ciberataques son cada vez más numerosos y más sofisticados, y pueden destruir a cualquier empresa. Es un auténtico desafío para todas las entidades.
¿Cuáles son los objetivos cuantitativos y cualitativos que se ha fijado la entidad en términos de AUM y crecimiento de clientes para los próximos cinco años? ¿En qué segmentos de patrimonio prevén un mayor dinamismo?
No nos obsesionamos nunca con objetivos cuantitativos, pero el objetivo que siempre está ahí es llegar a 100.000 millones de euros de activos administrados, de los que más o menos la mitad deberían ser gestionados. Hoy en día tenemos casi 50.000 millones de euros en activos de clientes, y cerca de la mitad son activos gestionados. Creo que todos los segmentos de patrimonio van a crecer, pero el segmento alto probablemente va a crecer un poco más que los demás. En cuanto a los objetivos cualitativos claramente optamos por la calidad como objetivo clave.
De cara al próximo lustro, la industria se enfrenta a la compresión de márgenes y a cambios en la distribución. ¿Cuáles serán las principales palancas de crecimiento de Renta 4 Banco en los próximos cinco años?
Las palancas son siempre las mismas. La primera es incorporar nuevas líneas de soluciones o productos, como han sido este año los vehículos de inversión privada y los activos cripto. La segunda es ampliar mercados, y ahí estamos ya con los trámites para iniciar actividades en Portugal y en México. La tercera es la red comercial presencial y ahí estamos abriendo nuevas oficinas, este año por ejemplo dos nuevas en Madrid. La cuarta es reforzar la plataforma digital, y hacerla más eficiente. A todo ello se une una apuesta decidida por la IA.
¿Tendrá mayor peso la diversificación de producto, la expansión de la red comercial o las alianzas estratégicas? ¿Cómo están afrontando la demanda y el crecimiento del universo de los activos digitales?
No estamos contemplando alianzas estratégicas aunque obviamente tampoco estamos cerrados a valorar cualquier oportunidad de crecimiento inorgánico. Sí damos mayor importancia a la expansión de la red comercial y a la diversificación de productos. En cuanto a la demandada de activos digitales, estamos muy activos trabajando para poder incorporar activos tokenizados a la plataforma.
En un mercado doméstico caracterizado por la alta concentración bancaria y una fuerte competencia por el ahorro entre depósitos y fondos, ¿cuáles son los planes específicos de Renta 4 para seguir ganando cuota de mercado en España?
Sin duda la red presencial y nuestra filosofía de dar absoluta relevancia a las relaciones personales, de personas con personas, van a seguir ahí, y eso nos diferencia claramente de los operadores 100% digitales como los neobancos o neobrokers. Frente a los grandes bancos tradicionales nos diferenciamos por la especialización y por haber nacido en los mercados financieros, lo cual nos da un ADN muy particular. Y finalmente frente a los operadores no bancarios, como las gestoras o los puros brokers, nos diferenciamos por el hecho de ofrecer a los clientes un servicio de operaciones bancarias que añaden valor a nuestro modelo.
Ante el despegue de la Inteligencia Artificial y la automatización, ¿cómo transformará la tecnología la operativa del banco en los próximos años?
Nosotros siempre hemos entendido la tecnología como una herramienta que potencia las relaciones personales pero no las sustituye. Con esa filosofía lanzamos en 1999 la primera plataforma de inversión y trading “on line” y con esa filosofía abordamos nuestra plena apuesta por la inteligencia artificial (IA). No vemos una contraposición entre tecnología y relaciones personales, más bien al revés. Y eso conecta con nuestro rol de “gestores de inversores” , que está muy conectado con ese modelo de relación entre personas y que deriva del hecho de haber nacido Renta 4 Banco y haber crecido en los mercados financieros. Para nosotros es muy natural asesorar a los clientes que quieren invertir en esos mercados, y ofrecerles una experiencia muy confortable para que disfruten con ella. Y la iA creemos que nos va a ayudar mucho en todo ello.
Estamos a las puertas de la mayor transferencia intergeneracional de riqueza de la historia, lo que traerá un nuevo perfil de clientes con distintas exigencias digitales, financieras y de sostenibilidad. ¿Cómo se está preparando la entidad para ello?
Estamos incorporando, desde hace años, personas jóvenes a nuestra plantilla, de forma que la conexión con la nueva generación de inversores se hace más fácil. Y por otro lado incorporamos permanentemente a nuestra oferta activos y soluciones que demandan las nuevas generaciones, como los criptoactivos o el capital riesgo (private equity, venture capital,…) y activos alternativos en general. La realidad es que la edad media de nuestros clientes baja de forma continua, aunque sin grandes saltos, y eso nos parece una buena señal.
Si nos proyectamos hacia el futuro y pensamos en el 80º aniversario del banco, ¿cómo se imagina Renta 4 Banco?
Realmente no hemos sido tan “last mover”. En 1999 pusimos en el mercado la primera plataforma de intermediación “on line” y en 2002, cuando nadie hablaba de ETFs, pusimos en marcha nuestro ETF Center. Más recientemente, hace dos años, sacamos la Cartera Easy de Fondos de Inversión, gestionada cien por cien por un algoritmo de inteligencia artificial y con una comisión de gestión muy pequeña. Son ejemplos que indican que hemos sido bastante innovadores. Lo que sí es verdad es que no nos gustan los saltos en el vacío, ni forzar la velocidad de crecimiento y preferimos ir a nuestro ritmo. Y eso conecta con la pregunta sobre lo que me gustaría que fuese Renta 4 dentro de cuarenta años. Lo que me gustaría es que fuese un Banco conocido por su calidad y no tanto por su tamaño, la aspiración no es ser el más grande, sino ser reconocido como un Banco de calidad y por haber sabido anticiparse a las tendencias del futuro.



