Cuando William Shakespeare inmortalizó la frase “una rosa, con cualquier otro nombre, olería igual de dulce”, tenía un punto. Sin embargo, en el mundo de las inversiones, las marcas tienen objetivos, aunando directrices y características y la impronta que cada firma le quiere poner al negocio. En el caso de Mora Capital Group, su reciente cambio de nombre tiene un objetivo: reconectar con las raíces que inspiraron su creación, hace casi dos décadas.
Desde su oficina en Brickell Avenue, el CEO de la rama estadounidense de la firma, Joaquín Frances, describe a Funds Society el espíritu de este cambio de marca. Que en realidad es un retorno a su marca original, ya que Mora Capital Group ocupó un nombre con la raíz Mora Wealth desde su concepción, en 2008, hasta que fue rebautizado como Boreal Capital Management en 2018.
¿Por qué volver a Mora? Según relata Francés, es un regreso a la identidad original de la firma, y el volver a ella marca algunas connotaciones, como integración y coherencia, y la “responsabilidad implícita” de asociada al grupo financiero andorrano. “Ese nombre, esa vuelta a las raíces, es un recordatorio de que es un grupo el que está al frente del cliente”.
Dicho grupo, fundado por la familia del mismo nombre, cuenta con 70 años de experiencia en banca y una robusta propuesta de gestión patrimonial y servicios financieros especializados. Mora Capital Group, opera tanto en las Américas, a través de la oficina que lidera Joaquín Francés, como en Europa y más concretamente en Suiza.
Esta identidad renovada, será uno de los catalizadores del crecimiento a partir de ahora, que ya se sustenta sobre una trayectoria muy dinámica, con una mejora en Estados Unidos del 40% desde 2022. La meta ahora es crecer más de un 50% con el horizonte de los próximos tres años.
La fórmula de Mora Capital Group
Describiendo la estrategia de la compañía hacia delante, Francés asegura que los pilares son muy claros: enfocarse en el servicio, la gestión profesionalizada de la relación riesgo-rendimiento, la profundidad del ecosistema de recursos disponibles y la incorporación de más banqueros privados, apoyándose en un grupo con una amplia posición internacional -Zurich, España y Andorra-, que es completamente diferencial en Estados Unidos.
Joaquín Francés CEO de Mora Group en su oficina, Fuente: Revista Funds Society Américas
EN LOS ÚLTIMOS TRES AÑOS HA CRECIDO EN TORNO A 40% EN EE. UU. Y LA META AHORA ES CRECER MÁS DE UN 50% EN LOS PRÓXIMOS TRES
“Nuestra hoja de ruta estratégica está totalmente definida y el cambio de marca será un impulsor”, asegura el ejecutivo.
En la arista de servicios, operan con una oferta diversificada, que se ha reforzado con una nueva filial dedicada a préstamos y créditos creada este año. Con esta vertical dan forma a un servicio 360, ya que la nueva área cubre las posibles necesidades de financiamiento que tengan clientes a través del apalancamiento de su cartera.
El corazón del negocio es la gestión patrimonial. En ese sentido, Francés recalca que el modelo de banca privada de Mora Capital Group es contar con una red de banqueros cuya filosofía esté ligada a la satisfacción del cliente y a la creación de relaciones a largo plazo poniendo el énfasis en materias críticas para la salud patrimonial como la fiscalidad o la planificación familiar y las sucesiones, entre otros.
El concepto de servicio es lo que está en el centro de las operaciones, como describe Francés. Esta variable, recalca, “es indispensable y no depende del tamaño de las compañías”. Por lo mismo, es la arista donde han concentrado los esfuerzos en los últimos cuatro años. “Creo que transmitimos y fomentamos un espíritu de servicio y dedicación que forjan experiencias altamente satisfactorias entre los clientes”, acota.
En la otra cara de la moneda, este servicio lo han ido acompañando de “un mayor calado en la plataforma de recursos”, incorporando más herramientas y productos disponibles para la construcción y seguimiento de carteras. Por ejemplo, aumentando la oferta de inversiones en activos alternativos, un área que ha ido ganando cada vez más participación dentro de los portfolios de los clientes.
El dilema de la escala
La escala se ha convertido en una variable crucial de la industria de gestión patrimonial, dada la evolución que han tenido los márgenes en dicha industria.
Si bien hay un aumento en los volúmenes que manejan las RIAs a lo largo de los años, el precio de operar el negocio ha tenido un efecto. “A medida que van transcurriendo los años, se va viendo que las estructuras de costes cada día son más complejas”, relata Francés, que vaticina una transformación del modelo de las compañías de gestión patrimonial: “Seguirá aumentando la escala mínima de este negocio”. También anticipa una mayor carga de ciertos costos, incluyendo nuevas preocupaciones para las firmas, como la ciberseguridad. Esto, acota, favorecería la tendencia de M&A en el sector, con nombres grandes comprando firmas más pequeñas, concentrando la industria.
En este contexto, Mora Capital Group cuenta con ambiciosos planes de crecimiento, pero siempre con el objetivo de “crecer con rentabilidad”. “Nosotros tenemos una rentabilidad muy competitiva respecto a la industria, con aproximadamente 85 puntos base de RoA”, añade. Su particular modelo de negocio y la fortaleza de formar parte de un grupo internacional les permitirán captar las oportunidades que surjan preservando en la medida de lo posible esa métrica.
“EL CAMBIO DE MARCA SERÁ UN CATALIZADOR DE NUESTROS OBJETIVOS”: ENFOCARSE EN EL SERVICIO, LA GESTIÓN PROFESIONALIZADA DEL RIESGORENDIMIENTO, LA PROFUNDIDAD DE LOS RECURSOS DISPONIBLES Y LA INCORPORACIÓN DE MÁS BANQUEROS PRIVADOS
Gestión en tiempos de volatilidad
“Hay una serie de preocupaciones latentes y continuas en la vida de nuestros clientes”, incluyendo el relevo generacional –una de las más frecuentes–, los eventos de liquidez y la transición a una vida menos productiva, en términos de generación de recursos. Según Francés, estas son ansiedades permanentes, que requieren acompañamiento por parte de los gestores patrimoniales.
Hoy en día, sin embargo, estas no son las únicas cosas que los capitales tienen en mente. “La preocupación que no es permanente, pero ahora sí es bien intensa y es parte de nuestra coyuntura, es la de los riesgos geopolíticos”, acota el CEO, describiendo un entorno de volatilidad en los mercados, oscilando al ritmo de las incertidumbres y las esperanzas derivadas de la negociación entre EE. UU. e Irán.
“A pesar de las incertidumbres del entorno geopolítico, los mercados siguen altos. Por lo tanto, hay muchos clientes que evidentemente están preocupados por sus exposiciones en las carteras”, agrega el ejecutivo de Mora Capital Group. Con este telón de fondo, los inversionistas están haciendo más preguntas y preocupándose más.
En ese sentido, el profesional recalca que los clientes tienden a ser más sensibles a los posibles movimientos de mercado a corto plazo que los gestores patrimoniales, que se concentran en ciclos de inversión más largos.
¿La solución? Según el ejecutivo, la forma de enfrentar el miedo y la incertidumbre es mantener un diálogo continuado y profundo con los clientes, explicándoles las posibles consecuencias de olvidarse de la estrategia a largo plazo e invertir con un foco en el market timing. Concentrarse en el horizonte de inversión que se ha trazado es crítico y los banqueros privados son quienes deben crear un ambiente de confianza que atempere las dudas.
“Tenemos todo tipo de comportamientos y actitudes de los clientes ante los mercados, pero hay una clara preocupación. La situación es compleja, y no sólo tenemos el frente de Irán”, enfatiza Francés, sino también un conflicto entre Rusia y Ucrania en el que aún no existe visibilidad sobre dónde está el punto final”, asevera.
“SEGUIRÁ AUMENTANDO LA ESCALA MÍNIMA DE ESTE NEGOCIO”, POR UNA MAYOR CARGA DE COSTOS PARA LAS FIRMAS. ESTO FAVORECERÍA LA TENDENCIA DE M&A EN EL SECTOR, PERO EL CRECIMIENTO SIEMPRE DEBE ESTAR ENFOCADO A PRESERVAR EL OBJETIVO DE RENTABILIDAD
El entorno regulatorio de EE. UU.
Otra variable que ha ido evolucionando con el tiempo, aunque a través de cambios puntuales, es la carga regulatoria del sector. En una industria tan supervisada como la gestión y la asesoría de inversiones en EE. UU., el volumen de procesos necesarios para poder operar es cuantioso.
“En el sector hemos visto ciertas medidas en la dirección de desburocratizar o facilitar el entorno regulatorio”, relata Francés. tras un ciclo de hiperactividad normativa, que ha traído más complejidad y costes adicionales.
“Esta es una industria donde no tenemos poder de fijación de precios”, comenta el ejecutivo, sumándose al hecho de que el aumento en la regulación ha traído consigo costos más elevados. Esto, asegura, ha generado una compresión de márgenes a nivel general, a la que las firmas sólo pueden hacer frente adquiriendo mayor escala y aplicando herramientas de automatización para crear más eficiencia en los procesos.
Por el lado de las mayores restricciones para importar talento desde el extranjero al país norteamericano, Joaquín Francés no ve un impacto relevante. Según explica el consejero delegado de la firma de banca privada, ya cuentan con suficientes profesionales con visa de tipo H y las modificaciones normativas en esta área no afectan a las renovaciones.
Joaquín Francés en su despacho, Fuente: Revista Funds Society Américas
IA y transformación tecnológica
La inteligencia artificial no sólo se ha tomado el protagonismo en la construcción de cartera, con los inversionistas ávidos de participar en lo que se describe en distintos lugares como una verdadera revolución industrial, sino que esta tecnología también está transformado el sector financiero en sí mismo.
Mora Capital Group, según describe Francés, no es la excepción. La firma ha encontrado una diversidad de frentes donde aplicar esta tecnología, con distintos objetivos de eficiencia y augura que se encontrarán nuevos nichos de oportunidad. La usan más que hace unos cinco años, revela, pero “probablemente mucho menos de lo que la utilizaremos en los próximos cinco”.
En ese sentido, en la firma de banca privada describe los frentes en que ha sido más útil para su operación. Por el lado de la gestión de portfolios, por ejemplo, la IA los ayuda a gestionar de forma más eficiente los parámetros de los contextos económicos que rodean sus carteras y las condiciones que afectan sus modelos. Además, la están utilizando para elaborar propuestas de inversión, así como para programación de herramientas de gestión y automatización de procesos tediosos (ej. Elaboración de documentaciones de crédito o minutas de comités y sistemas de gestión de riesgo).
“Hemos intentado, sin suficiente éxito aun, el uso de la IA para detectar patrones relevantes en la comunicación con clientes que puedan ayudarnos a gestionar con más efectividad nuestros servicios e interacciones con ellos”, señala.
Ahora, si bien el ejecutivo ve un contexto en que el uso de IA puede ayudar a mejorar los márgenes en la industria de gestión patrimonial, también crea otros dilemas, con sus costos asociados. En esta era de mayor interconexión, por ejemplo, ya no se trata de asegurar y blindar sistemas propios, sino que hay que hacer lo mismo con todo el ecosistema en el que operan las firmas.
Su reflexión final tiene que ver con una convivencia entre la IA y el factor humano, que remite una vez más a los valores de Mora Capital Group de ahora y siempre: “Nunca vamos a salir de la gestión personalizada con los clientes. En este segmento de high net worth, por mucho que emplees IA, nada va a sustituir ese contacto directo y ese face-to-face con el cliente”, concluye.



