Un informe de la Oficina de Inversiones de UBS Global Wealth Management (GWM CIO) revela que las startups fundadas exclusivamente por mujeres han captado apenas el 2% del capital riesgo mundial y menos del 6% del número de operaciones en la última década, a pesar de que en 2025 se alcanzó un récord histórico de financiación para fundadoras en Estados Unidos, con 74.000 millones de dólares captados según datos de PitchBook. El estudio, elaborado por Antoinette Zuidweg, estratega de inversiones alternativas, y Marianna Mamou, responsable de Advice Beyond Investing en UBS GWM CIO, analiza los retos estructurales que frenan el acceso de las mujeres al capital y propone vías para reducir la brecha.
El récord estadounidense, sin embargo, exige matices. El 40% de esa financiación se concentró en tan solo dos compañías de inteligencia artificial, entre ellas Anthropic, en un año en que la IA acaparó el 65% de todas las operaciones de capital riesgo en EE. UU. El dato agrega volumen, pero no refleja un cambio estructural en el acceso de las mujeres a la financiación. La divergencia geográfica refuerza esa lectura: mientras EE. UU. celebraba sus cifras récord, Europa registraba una caída del 16% en el volumen de operaciones para empresas fundadas por mujeres, en un entorno en el que las fundadas exclusivamente por hombres sí vieron crecer su financiación.
Las barreras empiezan en el origen
Las mayores dificultades se concentran en las fases iniciales, cuando los datos objetivos escasean y la decisión inversora depende en mayor medida de la intuición y las primeras impresiones. «La toma de decisiones depende en gran medida de la intuición y de las primeras impresiones, lo que crea un margen significativo para que los sesgos influyan en los resultados», recoge el informe. A ello se suma que las mujeres emprendedoras acceden con mayor dificultad a las redes informales del ecosistema inversor, reciben con más frecuencia preguntas centradas en el riesgo y tienden a moderar sus peticiones de financiación, lo que reduce sus posibilidades de captar capital.
Con todo, el informe apunta un dato que contradice los prejuicios sobre la gestión femenina: las startups lideradas por mujeres mantienen tasas de consumo de caja inferiores a la media del mercado y, una vez que acceden a una primera ronda, registran menos quiebras y mayores tasas de avance hacia rondas posteriores.
Redes, fondos y alternativas
Para reducir la brecha, el informe identifica tres palancas. La primera es el acceso a redes: la investigación académica confirma que el capital riesgo se mueve en gran medida por contactos, y las mujeres siguen estando excluidas de los círculos más influyentes. La segunda es la elección del fondo: según datos del Banco Europeo de Inversiones citados en el informe, las firmas de capital riesgo con al menos una socia tienen hasta tres veces más probabilidades de invertir en startups fundadas por mujeres. El problema es que menos del 20% de los puestos de decisión en estos fondos están ocupados por mujeres, aunque los fondos más pequeños, con menos de 50 millones de dólares bajo gestión, presentan una representación femenina superior al 50% en sus órganos decisores. La tercera vía son las fuentes alternativas: el crowdfunding de capital puede servir como paso previo para validar el modelo de negocio y mejorar las condiciones de acceso a una ronda de capital riesgo posterior.
A pesar de los avances puntuales, el informe concluye que la brecha de financiación persiste y que cerrarla requiere cambios tanto del lado de las fundadoras como del lado inversor, incluidos aquellos dispuestos a incorporar una perspectiva de género en sus decisiones de asignación de capital.



