La industria de asesoramiento estadounidense se enfrenta a un importante relevo generación. Aproximadamente el 35% de los asesores financieros, que gestionan el 40% de los activos del sector, prevé jubilarse en los próximos 10 años, y más de una cuarta parte muestra incertidumbre sobre sus «planes de sucesión» dentro de las entidades. Según explican desde Cerulli Associates, esta realidad pone de relieve la necesidad de que las firmas de gestión de patrimonios atraigan y retengan mejor a la próxima generación de talento.
Además, aumenta la presión sobre las entidades para establecer programas de formación integrales y eficaces que doten a los asesores junior de las herramientas y habilidades necesarias para el éxito a largo plazo, según los últimos datos. «Proporcionar a los asesores los recursos y la orientación necesarios para desarrollar planes de sucesión y transferir carteras de clientes a la siguiente generación será crucial para las firmas de gestión de patrimonios», apuntan en uno de sus últimos análisis.
Sin embargo, muchos profesionales de gestión en prácticas han identificado obstáculos en la selección y desarrollo de perfiles junior. Según Cerulli, el 73% de estos profesionales señala el tiempo necesario para aprender el negocio como un reto principal, seguido por un 67% que afirma que la instrucción diaria consume demasiado tiempo.
Desde Cerulli recomiendan que las entidades adopten un enfoque a más largo plazo para incorporar talento joven y cualificado. “Los asesores junior integrados en equipos de asesores más amplios y con planes de desarrollo profesional a largo plazo estarán mejor posicionados para crear vías naturales de jubilación y sucesión del negocio para los asesores, quienes podrán monetizar su actividad mientras la traspasan a asesores financieros altamente cualificados dentro de su propia firma”, afirma Olivia Morgan, analista de Cerulli.
Según la experiencia de la consultora, las firmas cuyas prácticas adopten este enfoque y lo destaquen en sus procesos de selección tendrán muchas más probabilidades de atraer a los candidatos mejor cualificados e interesados en la gestión de patrimonios, especialmente a aquellos que priorizan una trayectoria de desarrollo profesional sostenible a largo plazo. “Un planteamiento a largo plazo funciona como estrategia tanto de retención como de captación, impulsando una cantera de asesores nuevos y existentes de alta calidad para gestionar sin fricciones la transición derivada de las jubilaciones en el sector”, concluye Morgan.



