La banca española ha dado uno de sus pasos más relevantes hasta la fecha en el mercado de activos digitales. La entrada en vigor del marco regulatorio europeo MiCA (Markets in Crypto-Assets) ha acelerado la carrera de las entidades financieras por desarrollar capacidades propias o asociadas que les permitan ofrecer servicios de criptoactivos bajo un entorno regulado.
BBVA obtuvo en marzo de 2025 la primera autorización MiCA concedida a un gran banco europeo para ofrecer compraventa y custodia de criptoactivos directamente desde su aplicación móvil. Posteriormente, CaixaBank y Openbank, perteneciente a Banco Santander, avanzaron también en esta dirección, mientras que Cecabank se posicionó como una infraestructura de referencia para la evolución de los mercados financieros digitales.
Según datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), España cuenta ya con 56 proveedores de servicios de criptoactivos autorizados bajo MiCA, de los cuales 44 están habilitados para ofrecer servicios de custodia. El periodo transitorio para las entidades que operaban bajo el antiguo registro del Banco de España finalizará el 1 de julio de 2026, fecha a partir de la cual aquellas compañías que no dispongan de licencia deberán abandonar esta actividad.
La custodia, la base sobre la que se construye todo el negocio digital
El marco MiCA establece que la custodia no es un servicio complementario dentro de la oferta de activos digitales, sino el elemento fundamental sobre el que se apoya el resto de la operativa. Sin una infraestructura de custodia que cumpla los requisitos regulatorios, una entidad no puede desarrollar servicios adicionales como negociación, tokenización, staking o liquidación de activos digitales.
El reglamento europeo exige, entre otros aspectos, la segregación patrimonial de los activos custodiados, mecanismos para evitar conflictos de interés entre las actividades de intermediación y custodia, y medidas específicas para proteger los derechos de propiedad de los clientes en caso de insolvencia del proveedor.
Esto convierte la custodia en una decisión estratégica de arquitectura tecnológica y regulatoria que debe resolverse antes de llevar cualquier producto de activos digitales al cliente final.
“Lo que estamos viendo en España es exactamente lo que ocurre en todos los mercados que maduran en activos digitales: los bancos que llegan primero a la custodia institucional son los que pueden construir el resto de la oferta”, señala Mike Schwitalla, Chief Commercial Officer de Crypto Finance.
Según Schwitalla, “la custodia no es la parte menos relevante del negocio cripto para un banco; es la más relevante, porque sin ella ningún otro servicio es posible”. En su opinión, las entidades españolas que ya han obtenido la licencia MiCA han entendido esta prioridad, mientras que el resto deberá tomar decisiones antes del cierre del periodo transitorio.
La banca española compite en un mercado europeo ya consolidado
La posición de los bancos españoles presenta una diferencia significativa frente a otros mercados: no compiten únicamente entre entidades nacionales, sino también con proveedores internacionales que ya cuentan con autorización para operar en la Unión Europea.
Actualmente, 54 proveedores extranjeros pueden prestar servicios en España mediante el pasaporte europeo, procedentes principalmente de Alemania, Países Bajos y Francia. Plataformas como Coinbase, Bitpanda o Bitvavo ya cuentan con cobertura regulatoria para ofrecer servicios de custodia en el mercado español.
Este escenario reduce el margen de maniobra de la banca tradicional, que debe competir en un ecosistema donde la infraestructura regulada ya está en funcionamiento y donde las decisiones actuales definirán su posición en los próximos años.
La infraestructura externa gana peso como vía de entrada
Crypto Finance, filial del grupo Deutsche Börse regulada por la FINMA, ofrece a las instituciones financieras servicios de custodia, intermediación y liquidación de activos digitales sin necesidad de desarrollar internamente toda la infraestructura tecnológica.
Este modelo replica la relación tradicional entre bancos y proveedores especializados de infraestructura financiera, adaptada al nuevo entorno de activos digitales regulados. Para las entidades financieras, contar con este tipo de soluciones puede reducir costes, acelerar la entrada al mercado y facilitar el cumplimiento de los requisitos establecidos por MiCA.
Julio de 2026 marcará un nuevo mapa del mercado español
El cierre del periodo transitorio en julio de 2026 será un punto de inflexión para el ecosistema español de activos digitales. Las entidades que hayan resuelto la custodia dispondrán de la base necesaria para ampliar su oferta hacia nuevos servicios como negociación, tokenización o gestión de activos digitales.
Aquellas que no hayan completado este proceso perderán la capacidad de operar bajo el nuevo marco regulatorio europeo, en un mercado donde la infraestructura y el cumplimiento normativo serán los principales factores de diferenciación.



