Amerant Investments está reforzando su apuesta por el mercado latinoamericano de gestión patrimonial con una estrategia que va más allá de ampliar su oferta de productos, está incorporando en sus filas a ejecutivos con experiencia en las grandes plataformas de wealth management de Estados Unidos.
La firma, filial de Amerant Bank, anunció la incorporación de Jorge Morasso como vicepresidente y asesor de gestión patrimonial, después de una trayectoria de más de 25 años atendiendo a clientes internacionales de alto patrimonio, particularmente de Latinoamérica. Morasso trabajó como asesor financiero en Citi y anteriormente pasó más de una década en Morgan Stanley.
Desde Coral Gables, Florida, su nueva responsabilidad estará enfocada en atender a particulares, familias, empresarios y propietarios de negocios de América Latina, con especial experiencia en clientes vinculados con Venezuela.
El movimiento adquiere mayor relevancia al observarse junto con otra contratación reciente. En julio, Amerant Investments nombró a Ricardo Sucre, también con experiencia en Morgan Stanley, como responsable del desarrollo del negocio de International Wealth Management. Sucre llegó con más de dos décadas de experiencia en servicios para clientes internacionales y con el mandato explícito de ampliar el negocio y atraer asesores financieros experimentados.
Más que dos movimientos aislados, las incorporaciones apuntan a una estrategia de construcción de plataforma: Amerant busca combinar la capacidad de inversión de su broker-dealer con la infraestructura bancaria y crediticia de Amerant Bank para competir por una parte del patrimonio latinoamericano que se administra desde Estados Unidos.
La propia compañía ha definido su plataforma como un modelo integrado para atender a clientes de Latinoamérica, mientras que su estrategia corporativa contempla inversiones selectivas en talento de desarrollo de negocios y gestión patrimonial.
Un banco de Florida mirando al patrimonio latinoamericano
La apuesta tiene además una dimensión cuantitativa. Amerant Bancorp cerró 2025 con alrededor de 3.300 millones de dólares en activos bajo administración y custodia. Para el segundo trimestre de 2026, la cifra había alcanzado 3.370 millones de dólares, de acuerdo con sus resultados financieros.
El banco reportó además 10.300 millones de dólares en activos totales y 8.400 millones en depósitos al cierre de junio de 2026, lo que muestra que la plataforma patrimonial forma parte de una operación bancaria de mayor escala.
Hay otro elemento particularmente revelador para el mercado latinoamericano: en el primer trimestre de 2026 Amerant reportó aproximadamente 2.006 millones de dólares en depósitos de clientes domiciliados en Venezuela, frente a unos 705 millones correspondientes al resto de los clientes extranjeros.
Dicha cifra explica por qué Venezuela aparece expresamente en la estrategia internacional de la firma, aunque el objetivo anunciado por Amerant es regional y comprende a clientes de toda Latinoamérica.
El movimiento de Amerant ocurre en un mercado en el que las instituciones financieras estadounidenses compiten no sólo por captar activos, sino también por atraer a los asesores que mantienen relaciones de largo plazo con familias latinoamericanas.
La lógica es particularmente importante en el negocio offshore donde el asesor funciona como punto de entrada para patrimonios que necesitan simultáneamente inversión, crédito, banca, planificación patrimonial y estructuras para atender necesidades de distintas jurisdicciones.
En ese contexto, el discurso de Amerant coloca precisamente la integración entre banca e inversiones en el centro de su propuesta. La firma ofrece gestión patrimonial personalizada y una plataforma que combina inversiones, banca y planificación financiera, con acceso a productos como fondos, ETF, renta fija, estructurados y alternativas.
La llegada de Morasso refuerza así una estrategia que parece buscar algo más que crecimiento orgánico, en el fondo pretende incorporar relaciones, experiencia y conocimiento del cliente latinoamericano para acelerar la expansión del negocio internacional de wealth management.
Para Amerant, el desafío será convertir esa plataforma y el nuevo talento procedente de grandes firmas globales en una mayor captación de patrimonio latinoamericano. Para los competidores establecidos en Miami, la señal es distinta pero igualmente relevante: el negocio internacional sigue atrayendo capital y, con él, una nueva batalla por los asesores capaces de administrarlo.


