La firma argentina Lantia Capital desembarca en España con una oficina dedicada a familias y empresas latinoamericanas que viven, trabajan o invierten su patrimonio entre América Latina y Europa. Según explican, desde Madrid, la firma, que operará bajo el nombre Lantia Iberia, acompañará el ordenamiento patrimonial, la planificación fiscal, sucesoria y la transmisión generacional, sumando el asesoramiento en estructuración de financiamiento para compañías de la región con presencia en Europa.
La nueva sede está dedicada a familias y empresarios latinoamericanos cuyo patrimonio y negocios se dividen entre América Latina y Europa, generando estructuras patrimoniales diversificadas, complejas de administrar y que, por ello, requieren un análisis integral y especializado. En este contexto, Lantia Iberia busca ofrecer desde Madrid el mismo acompañamiento integral que la firma brinda en la Argentina: consultoría patrimonial para las familias y asesoramiento en estructuración de financiamiento para las compañías.
En el marco del lanzamiento, se llevó a cabo en Madrid una presentación de la nueva oficina ante colegas, empresarios y referentes del ámbito financiero y patrimonial. El encuentro contó con la presencia de Laura Fernícola y Bautista Vassolo, fundadores de la firma, junto con Tomás Pérez Bacchi, quien asume como Country Manager de Lantia Iberia en España. A su vez, Raúl Salas, socio del Departamento Fiscal de Roca Junyent, junto a su equipo, José Andrés Lorenzo y Fernando García, compartieron su visión ante los invitados sobre planificación fiscal y las principales claves para preservar y ordenar el patrimonio familiar en un contexto de creciente movilidad internacional.
“Madrid se convirtió en el punto de encuentro del patrimonio latinoamericano en Europa. España se consolidó en los últimos años como el principal destino de la migración latinoamericana fuera de la región. Lo previsible para una firma argentina habría sido crecer solo entre países vecinos, pero esta decisión estratégica va de la mano de pensar dónde estará el patrimonio de las familias latinoamericanas en los próximos años, y eso lo determina la siguiente generación. Cuanto más incierto es el contexto, más se diversifica para mitigar riesgos; y cuantas más jurisdicciones entran en juego, más complejo se vuelve administrarlo. Por eso elegimos estar donde las familias deciden construir y preservar su patrimonio», señaló Laura Fernícola, fundadora y presidenta de Lantia Capital durante el evento de ayer.
Por qué Madrid
Según explican, la oficina de Madrid es el punto de contacto local a las áreas que la firma desarrolla desde Buenos Aires: Multi Family Office, M&A, Corporate Finance y Strategic Advisory. De esta manera, los empresarios latinoamericanos radicados en Europa podrán contar con un único interlocutor tanto para el ordenamiento y la planificación de su patrimonio como para la venta, compra o reestructuración de sus compañías en la región y para el análisis de oportunidades y operaciones entre ambos continentes. La firma añade que la decisión de abrir una oficina en Madrid responde a un movimiento que se aceleró en los últimos años, ya que un número creciente de familias latinoamericanas fijó su residencia en Europa sin desprenderse de sus vínculos de origen, conservando inmuebles, empresas en marcha, participaciones societarias y cuentas en América Latina.
A este grupo se suman las familias que no se mudaron, pero cuyos hijos estudian o trabajan en Europa. Esta situación incorpora una dimensión adicional a la planificación patrimonial, por sus potenciales implicancias fiscales, y llevó además a muchas familias a considerar Europa como destino para diversificar su patrimonio y mantener la cercanía con quienes ya viven allí. Desde Lantia Iberia consideran que esta dispersión geográfica abre preguntas que no pueden resolverse mirando un solo país: dónde se es residente fiscal y desde cuándo, cómo se declara lo que quedó fuera de la jurisdicción de residencia, qué régimen resulta más conveniente al momento de llegar, cómo tributa la renta que continúa generándose en el país de origen o qué ocurre con una sucesión cuando los bienes están distribuidos en diferentes jurisdicciones y los herederos también.
Sumado al hecho que Europa no funciona como un único régimen fiscal. La tributación del patrimonio y de las sucesiones no está armonizada dentro de la Unión Europea: cada país fija sus propias reglas y las diferencias entre jurisdicciones son sustanciales, desde las que dejan prácticamente exenta la transmisión a hijos y cónyuge hasta las que la gravan con tipos elevados.
“Cuando el patrimonio empieza a cruzar fronteras, sea porque la familia se muda, porque los hijos se van o porque parte de los activos queda afuera, aparece una pregunta nueva: cómo se ordena todo eso bajo reglas que ya no son las de un solo país. Ahí no hay una receta única. Depende de qué tiene cada familia, dónde lo tiene y qué se propone hacer con su empresa y su patrimonio en los próximos años. Nuestro trabajo empieza por ahí: entender el contexto general antes de armar una propuesta integral”, explica Tomás Pérez Bacchi, Country Manager de Lantia Iberia, quien con más de diez años de experiencia en finanzas y estructuración patrimonial en América Latina y Europa lidera desde Madrid la relación integral con las familias y compañías que la firma acompaña en la región.


Por Antonio Sandoval
