Última actualización: 08:04 / Lunes, 27 Diciembre 2021
Inversión de impacto

La inversión como palanca clave para la transición: memoria de la inversión de impacto 2020 de la Fundación Daniel y Nina Carasso

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  • El umbral del 5% de cuota verde establecido en virtud de nuestro compromiso ya se ha superado, habiendo alcanzado un 7% de nuestra cartera invertido en la transición baja en carbono en 2020
  • Desde 2015, la fundación ha optado por una cartera de inversión coherente con sus principios y su visión de una sociedad más ecológica, más inclusiva y que permita el desarrollo en plenitud
  • El objetivo de un 15% de inversiones de impacto ha demostrado su resiliencia, con un rendimiento del 4,18% en 2020 y del 4,7% de media anual desde que empezó a desarrollar su cartera
  • Destaca como hito de 2020 la adquisición de un inmueble en Madrid para crear un espacio colaborativo dedicado a la filantropía y a la economía social y solidaria
  • Esta segunda memoria incluye testimonios de representantes de entidades, como la española La Osa, con las que la fundación ha trabajado para impulsar la política de inversiones y mecenazgo al servicio de la transición ecológica

El contexto generado por la pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto la pertinencia de la política de inversión y mecenazgo de la Fundación Daniel y Nina Carasso, que en su Memoria de inversión de impacto 2020 destaca los avances en su política financiera en favor de la transición ecológica a través sus dos líneas de acción: la alimentación sostenible y el arte ciudadano.

En esta segunda Memoria de Inversión de Impacto, se presentan los principales hitos y acciones de la Fundación en España y Francia, que desde 2016 estableció un código de inversión con el fin de definir hojas de ruta que se apliquen a todas sus inversiones en base a la firma de compromisos del acuerdo DivestInvest, un movimiento global de inversores que promueve la salida de las inversiones en combustibles fósiles. Con esta política se alinea la cartera de inversión de la fundación con la transición hacia las bajas emisiones de carbono, al mismo tiempo que se contribuye, desde ese ámbito, a acelerar la transformación hacia una sociedad más ecológica, inclusiva y plena.

Inversiones y mecenazgo al servicio de la transición

La política de inversión, pilar del código establecido hace ya cinco años, precisa los temas de inversión preferentes, principalmente los relacionados con la alimentación sostenible y la protección del medio ambiente, con lo que la misión filantrópica de mecenazgo debe estar alineada con los valores y principios de la fundación, sin perder de vista la rentabilidad económica.

Las decisiones de la fundación de firmar la iniciativa DivestInvest, establecer la responsabilidad social como condición mínima para las inversiones de su cartera, y fijarse el objetivo del 15% de inversiones de impacto han demostrado su resiliencia, con un rendimiento del 4,18% en 2020 y del 4,75% de media anual desde que la fundación empezara a desarrollar su cartera de inversión.

“El umbral del 5% de ‘cuota verde’ establecido en virtud del compromiso de la fundación con DivestInvest ya se ha superado”, ha afirmado Isabelle Le Galo, directora para España de la fundación. “En 2020 hemos alcanzado un 7% de nuestra cartera invertido en la transición baja en carbono”.

Resumen de cifras clave 2020 de la Fundación Daniel y Nina CarassoResumen de cifras clave 2020 de la Fundación Daniel y Nina Carasso

Compromiso con el medio ambiente

Del mismo modo que la crisis sanitaria iniciada en 2020 mostró que es importante replantear en muchos sentidos nuestro modo de vida, la emergencia climática con sus numerosos impactos en los ecosistemas naturales y las personas nos recuerda el deber de actuar. En este sentido, el presidente del Comité Financiero de la Fundación, Jacques Nahmias, ha expresado que el desafío de esta política de inversión en los próximos años “consiste en mantener este esfuerzo y en buscar oportunidades de inversión acordes a la nueva taxonomía europea, además de mejorar el rendimiento del segmento 'clima' en línea con los objetivos del Acuerdo de París”.

La gestión de la cartera financiera de la fundación respeta los criterios de exclusión establecidos en su Código de Inversión, en especial a través de su compromiso con la iniciativa DivestInvest, actualmente integrada por más de 58.000 particulares y 1.485 empresas que han decidido no invertir (o dejar de invertir) en combustibles fósiles para hacerlo en inversiones relacionadas con soluciones climáticamente responsables, lo que representa un total de 39,2 millones de dólares en activos. “Cuantos más seamos, más lejos llegará nuestro mensaje. También considero que las colaboraciones e interacciones entre ONG, organizaciones e instituciones seguirán siendo un factor de éxito fundamental para el movimiento DivestInvest en el futuro”, ha afirmado Sarah Butler-Sloss, fundadora de Ashden Trust y una de las principales embajadoras de DivestInvest.

En concreto, el conjunto de la cartera financiera respeta los criterios del Código de Inversión con la exclusión de empresas productoras de energías fósiles y apoya soluciones en favor del clima a través de una ambiciosa política de inversiones de impacto: energía descarbonizada, eficiencia energética, regeneración de suelos, economía circular y otras. Al respecto, Rafael Reytier, consultor de Amadeis y asesor del Comité Financiero de la fundación ha manifestado que “aunque no exista ninguna reglamentación que así lo exija aplicable a la Fundación, hemos reforzado nuestra labor de publicación de informes extrafinancieros con el fin de medir el impacto medioambiental de la cartera de inversión”.

La Fundación apoya soluciones en favor del clima a través de una ambiciosa política de inversiones de impacto

Más cerca de la innovación: hitos en 2020

La memoria resalta resultados de la estrategia de inversión, tanto en España como en Francia, en línea con el trabajo del Comité de Sourcing en España. Por ello, se ha apoyado a los actores de la economía social y solidaria a través de France Active y del fondo Sustainable Food Systems, creado en colaboración con Quadia y dirigido a las empresas audaces de la cadena de valor agroalimentaria: las francesas Le Drive Tout Nu (supermercado), MiiMosa (plataforma de financiación agrícola) y la española La Osa (supermercado cooperativo en Madrid).

“A pesar de la crisis del COVID, la actividad de inversión se ha mantenido, y se ha prestado apoyo a tres nuevas empresas, consolidando así una cartera muy resiliente en términos generales que ha conseguido incluso acelerar su crecimiento en determinados segmentos”, ha apuntado Aymeric Jung, Managing Partner Quadia.

Un espacio colaborativo en Madrid

Como uno de los principales hitos está la creación de un espacio colaborativo dedicado a la filantropía y a la economía social y solidaria en Madrid. La Fundación ha adquirido un edificio que será rehabilitado y que se ubica en el barrio de Delicias, en el centro de la capital española. El proyecto, cuyo valor asciende a 12 millones de euros, ha sido completamente ecodiseñado y está previsto que dentro de un tiempo albergue jardines, un auditorio, espacios de coworking y residencias de artistas e investigadores.

“Este espacio no pretende reproducir ningún modelo existente, sino inventar nuevas alternativas que respondan a los desafíos de nuestra sociedad a través del arte, la alimentación y la filantropía. Queremos que este sea un espacio compartido, en el que podamos crecer juntos y avanzar hacia una transformación sistémica”, ha explicado Isabelle Le Galo Flores, directora de la Fundación para España. Con esta iniciativa la Fundación refuerza su estrategia de inversión de impacto en España, donde hasta ahora se han realizado acciones puntuales, cuyos avances y primeros resultados se podrán conocer en la siguiente memoria que recogerá los datos relativos a 2021 y que se publicará en la segunda mitad del próximo año.

Consulte la versión digital de la Memoria de Actividades 2020 en el siguiente enlace.

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