Última actualización: 07:09 / Lunes, 7 Febrero 2022
La firma mantiene su apuesta por las empresas de calidad

Abante arranca 2022 sobreponderado en bolsa, tras cerrar 2021 con rentabilidades récord

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  • Reduce el riesgo en sus carteras de renta variable con coberturas e infrapondera la renta fija
  • “Creemos que es importante estar invertido, estar dentro del mercado y aprovechar los momentos buenos y estar preparados para pasar los malos lo mejor posible”
  • En la parte core de las carteras de bolsa, siguen enfocados en las empresas de calidad, que defienden muy bien las carteras en momentos de estrés o de caídas y que pueden ayudar en un entorno más inflacionista
  • Los activos gestionados de Abante se han multiplicado por 6,5 veces en la última década, desde los 1.000 millones del año 2012

El año ha comenzado con dudas y movimientos fuertes en los mercados, tras unas semanas en las que ha habido una gran rotación por estilos de gestión y sectores, que está dejando grandes disparidades. “Sería lógico pensar que vamos a ver algo de desaceleración económica según vaya endureciendo la política monetaria la Reserva Federal de Estados Unidos, pero, de momento, y así lo reflejan las compañías más value y cíclicas, el mercado no está poniendo encima de la mesa ninguna recesión”, indica Ángel Olea, socio y director de Inversiones de Abante.

“En el mercado de renta fija sigue muy fuerte el relato de que la inflación preocupa y lo que se está poniendo en precio es que la Fed puede endurecer bastante la política monetaria”, añade. “Sin embargo, desde el punto de vista económico, las condiciones son todavía muy favorables, hay todavía bastante impulso, aunque se endurezcan las políticas monetarias”, explica.

En Abante, “creemos que es importante estar invertido, estar dentro del mercado y aprovechar los momentos buenos y estar preparados para pasar los malos lo mejor posible”, añade Marta Campello, socia y gestora de Abante. En este sentido, “hemos arrancado 2022 sobreponderamos en renta variable e infraponderados en renta fija, con un enfoque prudente, pero con las palancas necesarias para aprovechar las oportunidades que se pudieran presentar si se producen correcciones”.

Menos riesgo

De hecho, en la parte de renta fija de las carteras, el equipo de gestión de Abante ha bajado el nivel de riesgo: no quiere tener duración en los bonos de gobierno y en crédito prefiere activos poco sensibles a las subidas de tipos de interés, en un contexto en el que se empezará a ver un endurecimiento de las políticas monetarias.

“En renta variable, también hemos rebajado algo el nivel de riesgo de nuestras carteras. Lo hemos hecho en la parte de ideas temáticas, que representan un cuarto de nuestra inversión en bolsa”, explica Campello. Por ello, “hemos vendido algunos de los fondos que mejor lo habían hecho en 2021, como nuestra apuesta por semiconductores, que se había revalorizado casi un 40%, y también hemos reducido un tercio nuestra idea de recovery trade”, añade. Han incorporado un fondo que apuesta por los segmentos de tecnología que se habían quedado más rezagados, porque consideran que es un sector en el que todavía sigue habiendo recorrido, y también un fondo de infraestructuras cotizadas, que es un activo muy defensivo.

En la parte core de la cartera de renta variable, que representa tres cuartas partes de la misma, “seguimos enfocados en las empresas de calidad, que defienden muy bien las carteras en momentos de estrés o de caídas y que pueden ayudar en un entorno más inflacionista como el que esperamos este 2022, en el que creemos que veremos más episodios de volatilidad”, subraya Campello. Este tipo de empresas, que tienen posiciones de liderazgo en sus mercados y sectores, tienen poder de fijación de precios y son capaces de trasladar al precio final el incremento de los costes que se está produciendo.

“Con estos movimientos hemos reducido algo la beta de nuestra parte de renta variable y, además, mantenemos coberturas en las carteras mixtas, a través de opciones, una estrategia que llevamos implementado desde hace seis meses y que a final del año decidimos reforzar”, explica Campello.

“Pensamos que hay que tener las carteras preparadas para un escenario de crecimiento económico y políticas monetarias que se van a ir endureciendo, por eso mantenemos la apuesta por la renta variable y por la calidad, pero con un enfoque un poco más conservador”, comenta Campello. Y concluye: “Evidentemente, en este entorno hay que ser rápido y hay que irse adaptando a lo que va ocurriendo durante el año, y tenemos las palancas necesarias para elevar el riesgo en la cartera de renta variable si se presentan oportunidades”.

Un 2021 fructífero

Abante cerró 2021 con 7.000 millones de activos bajo gestión, que junto con el patrimonio asesorado ascienden a 10.000 millones; con 9.500 clientes y una plantilla de 240 personas (excluyendo Dux Inversores, operación pendiente de la aprobación de la CNMV). De esta forma, los activos gestionados se han multiplicado por 6,5 veces en la última década, desde los 1.000 millones del año 2012, cuando la firma tenía 2.700 clientes y 80 empleados.

Las carteras de referencia también cerraron un buen 2021, gracias a la posición en compañías de calidad de sus fondos, que han tenido un gran desempeño en un año complicado desde el punto de vista de gestión, en el que ha habido mucha dispersión por geografías, estilos y sectores. Esta dispersión ha provocado que, aunque la evolución general de los principales índices haya sido positiva, muchos gestores hayan podido sufrir caídas importantes con determinadas posiciones.

Así, cierran un ejercicio que ha sido bueno tanto en términos absolutos como en relativos para las dos estrategias de referencia de la gestora de Abante: Abante Bolsa FI ha obtenido una rentabilidad del 26,50% y Abante Selección FI ha acumulado un 12,84%. Estos dos fondos de fondos, con un track record de casi 20 años (su primer liquidativo fue en marzo de 2002), han conseguido una rentabilidad media anualizada en la última década del 11% y del 5,2%, respectivamente, superando el objetivo medio de revalorización en su segmento.

“Estos buenos resultados en un año complicado desde el punto de vista de gestión se explican por varios factores. Por un lado, nuestra apuesta por el quality, que ha tenido muy buena evolución, sobre todo en la recta final del año. También ha sido muy importante haber tenido el foco puesto en el cliente para evitar caer en modas o tentaciones, como podría haber sido la de salirse del mercado antes de tiempo porque ya habían corrido mucho las valoraciones”, explica Olea.

“En Abante hemos apostado durante todo 2021 por estar sobreponderados en renta variable y una parte muy importante de nuestras carteras ha estado dedicada a compañías de calidad, que ha sido el estilo que mejor ha funcionado. Estamos muy satisfechos con las rentabilidades que hemos conseguido en el último año, hemos cerrado uno de los mejores años en términos absolutos de la última década”, añade Campello.

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