Los bonos contingentes convertibles (CoCos) del sector bancario y los bonos híbridos corporativos se han consolidado entre los segmentos más atractivos dentro de la renta fija para los inversores institucionales españoles. En un entorno de tipos de interés bajos, curvas de crédito más empinadas y elevada incertidumbre geopolítica, ambas clases de activo pueden ofrecer una combinación especialmente valorada por el mercado: rentabilidades comparables al high yield, pero generalmente con perfiles de riesgo más controlados y emisores de mayor calidad crediticia. Como resume Daniel Björk, gestor de Zürcher Kantonalbank, gestora de los fondos de Swisscanto , “ambas estrategias ofrecen una rentabilidad similar a la del high yield, pero pueden lograrlo con menos problemas y menos incidencias en los tramos inferiores de la estructura de capital”.
Además, el fortalecimiento estructural de los balances —tanto en el sector financiero como en grandes corporaciones de inversión— y la expansión de los universos de emisión en ambas clases de activo han ampliado las oportunidades de inversión y la diversificación. En este sentido, Björk y Daniele Paglia coinciden en que «los CoCos y los híbridos corporativos han registrado un sólido comportamiento relativo frente al conjunto de la renta fija en 2025 », y anticipan que 2026 podría ser otro año en el que se podría mantener el apetito inversor por sus clases de activos.
En este contexto, la oferta de renta fija de Swisscanto cuenta con una posición destacada en ambos segmentos. Daniel Björk, gestor de la estrategia de CoCos y responsable del análisis del sector bancario para todo el equipo de renta fija de Zürcher Kantonalbank, y Daniele Paglia, gestor de la estrategia de Corporate Hybrids cumulan más de diez años de trayectoria en Swisscanto y una experiencia conjunta superior a los 30 años en los mercados financieros. Ambas estrategias cuentan con la máxima calificación Morningstar, reflejo de un enfoque de inversión disciplinado y especializado.
Un amplio abanico de oportunidades, aunque prevalece la prudencia
Desde el punto de vista macroeconómico, Björk resume que el entorno parece seguir siendo favorable para la deuda subordinada. El crecimiento se mantiene moderado y positivo, sin presiones inflacionistas excesivas ni riesgo inminente de recesión, mientras que los recortes de tipos de los bancos centrales han reducido, en opinión del gestor, la rentabilidad de los mercados monetarios y de la deuda pública. Björk constata que este escenario podría obligar a los inversores a asumir algo más de riesgo de crédito, lo que a su vez podría respaldar la demanda de bonos subordinados en un contexto de curvas de crédito más inclinadas, históricamente propicia para este tipo de activos.
En el caso de los CoCos y los AT1, Björk destaca la fortaleza percibida de los balances bancarios, que en general presentan una elevada rentabilidad, una capitalización sólida y una exposición muy limitada a riesgos como los aranceles: “Los AT1 parecen ofrecer niveles de rentabilidad atractivos pese al estrechamiento de spreads”, afirma, señalando una rentabilidad media en euros en torno al 5%, mientras que una cartera diversificada en euros, dólares y libras se sitúa en torno al 5,75%. Además, estos instrumentos suelen presentar a menudo una duración de tipos de interés inferior a la del mercado general, lo que reduce su volatilidad y hace que el riesgo asumido sea principalmente de diferenciales de crédito.
El experto también observa la aparición de nuevas oportunidades de inversión, a medida que bancos medianos con buen comportamiento se incorporan al mercado de CoCos – tradicionalmente dominado por los grandes bancos.. Dicho esto, el experto matiza que el principal interés de su equipo se centra en emisiones de campeones nacionales, al tiempo que recuerda que los AT1 son instrumentos complejos y requieren una gestión muy cuidadosa del punto de entrada y del riesgo de extensión. La estrategia actual prioriza una enfoque disciplinado, favoreciendo el mercado secundario frente al primario.
En el ámbito de los híbridos corporativos, las rentabilidades medias, según cálculos propios, se sitúan en torno al 4,7% sin cobertura y al 4,1% cubiertas a euros, frente a aproximadamente el 3,1% de la deuda senior con grado de inversión.Daniele Paglia también destaca la fuerte expansión del mercado, especialmente en dólares.. El principal catalizador ha sido el cambio metodológico introducido por Moody’s en 2024, que ahora asigna un 50% de equity credit tanto a los híbridos como a las preferentes en EE.UU. Este ajuste ha llevado a muchos emisores estadounidenses a sustituir sus programas de preferentes por bonos híbridos con formato europeo, cuyos cupones son fiscalmente deducibles.
El volumen de emisiones alcanzó unos 40.000 millones de dólares en 2024 y una cifra similar en 2025, con aproximadamente la mitad correspondiente a nueva emisión neta y una elevada proporción de nuevos emisores. «Esperamos que en los próximos años el mercado en dólares, que antes era muy reducido, supere al mercado en euros», vaticina Paglia. Este crecimiento ampliará de forma significativa las posibilidades de diversificación geográfica y sectorial, ofreciendo acceso a grandes compañías con modelos de negocio sólidos que han entrado en el mercado con emisiones inaugurales. El mercado en dólares ofrecespreads más amplios y dinámicas distintas, tanto desde la perspectiva del emisor como del inversor.
Disciplina de análisis y enfoque bottom-up
El análisis de CoCos y AT1 requiere un enfoque especialmente riguroso. Para Daniel Björk, el punto de partida es siempre el modelo de negocio del banco, su posición dominante en el mercado doméstico, la calidad de la gobernanza y la cultura corporativa, así como la capacidad de generar rentabilidad de forma sostenida. Casos como Credit Suisse o Banco Popular ilustran la importancia de estos factores. En el caso de Popular, Björk recuerda que los problemas estructurales eran visibles años antes de la resolución y que la clave fue entender por qué el regulador decidió intervenir en 2017 y no antes o después: «Como inversores, tratamos de entender cómo está mirando el regulador a los bancos; intentamos ponernos en la cabeza del regulador». Comprender esta lógica aporta más información sobre el riesgo real de una inversión que limitarse al análisis de ratios de capital o niveles de morosidad.
En los híbridos corporativos, Daniele Paglia subraya que la principal diferencia frente a los CoCos es que no responden a exigencias regulatorias, sino a decisiones estratégicas de financiación de emisores muy grandes y estables, generalmente con grado de inversión. El análisis se basa en un exhaustivo enfoque bottom-up de cada emisión, asegurando que se trata de instrumentos sólidos y viables. El universo es reducido —algo más de 100 emisiones híbridas globales frente a unas 2.500 emisiones en el universo corporativo global— y el historial de defaults es prácticamente inexistente.
En Zürcher Kantonalbank , la gestora de los fondos de Swisscanto, todos los gestores son también analistas, lo que busca garantizar la coherencia entre el análisis fundamental y las decisiones de inversión. Este enfoque disciplinado tiene como objetivo capturar r el atractivo estructural de los CoCos y de los híbridos corporativos, manteniendo al mismo tiempo un control estricto del riesgo en un entorno de mercado cada vez más exigente.
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