Última actualización: 07:24 / Viernes, 20 Noviembre 2020
Janus Henderson Global Media Week 2020

Steve Johnstone (Janus Henderson): "Vemos una oportunidad posicionándonos en corto en las empresas ganadoras de esta crisis"

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  • Una posición neutral frente al mercado de valores busca una baja correlación con los activos tradicionales y tienen el potencial de proporcionar esa diversificación, con rendimientos que no dependen de la dirección de los mercados subyacentes
  • Al minimizar la exposición de la estrategia al mercado de valores y aprovechar la habilidad de los gestores de Janus Henderson para generar alfa, se busca ofrecer un flujo constante de rendimientos absolutos a los inversores, tanto en los mercados alcistas como en los mercados bajistas
  • Tanto la posición en corto como la posición en largo deben estar ligadas de algún modo, para que el equipo gestor pueda gestionar el riesgo necesita comprender las razones por las que se va a realizar la operación

Dentro del marco de conferencias del evento Janus Henderson Global Media Week 2020, celebrada el pasado 16 y 17 de noviembre, Steve Johnstone, gestor de la estrategia Janus Henderson Global Equity Market Neutral, compartió, en una entrevista con Funds Society, los beneficios que una estrategia flexible y neutral frente al mercado de renta variable global ofrece a los inversores.

Según explicó Johnstone, los gestores de Janus Henderson no pretenden saber qué dirección tomarán los mercados, ni en el corto ni en el largo plazo, pero si creen que una diversificación más allá de los activos tradicionales es una buena idea para las carteras de los inversores. A pesar de toda la incertidumbre generada en el plano geopolítico y macroeconómico, así como los efectos a largo plazo en las economías de los confinamientos inducidos por el COVID-19, los mercados de valores se encuentran en sus máximos históricos o cerca de ellos, por lo que tiene sentido cuestionarse por los niveles de las valoraciones.

Tradicionalmente, los mercados de renta fija han proporcionado a los inversores diversificación y protección a la baja en tiempos de debilidad en el mercado de renta variable. Sin embargo, la actividad masiva de los principales bancos centrales, que comenzó con la crisis financiera global y ahora con la crisis del COVID-19 ha llevado los rendimientos de los bonos a niveles cercanos a cero (o incluso negativos), ha dejado poco o ningún margen a los inversores. Además, existe la perspectiva de una mayor correlación de la deuda con los activos de riesgo, como las acciones. Algo que pudo verse en marzo de este año, cuando la renta variable y la renta fija cayeron al unísono.

Una posición neutral frente al mercado de valores, al igual que otras estrategias de inversión alternativas, busca una baja correlación con los activos tradicionales y tiene el potencial de proporcionar esa diversificación, con rendimientos que no dependen de la dirección de los mercados subyacentes. Al minimizar la exposición de la estrategia al mercado de valores y aprovechar la habilidad de los gestores de Janus Henderson para generar alfa, se busca ofrecer un flujo constante de rendimientos absolutos a los inversores, tanto en los mercados alcistas como en los mercados bajistas.

Posiciones en largo y en corto

Las ideas de inversión de la estrategia provienen de una selección realizada por gestores de renta variable de Janus Henderson que han aceptado participar en el producto. Cuando los gestores de Janus Henderson mencionan la palabra “idea”, se refieren a una posición en largo y otra en corto unidas por algún tipo de tesis de inversión. En cierto modo, es una operación de “pair trade” tradicional, en la que, por ejemplo, se espera que la acción X supere a la acción Y, o podría ser algo más compleja y basarse en una característica específica de una empresa, como mantener una posición en largo en una firma con un balance contable sólido que genera flujos de caja, frente a una posición corta en un negocio que mantiene unos niveles insostenibles de deuda. También podría establecerse entorno a un tema macroeconómico, como las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China o el Brexit.

En cualquier caso, lo que no hacen es recoger una serie de ideas en largo y mezclarlas con ideas en corto, eso sí, tanto la posición en corto como la posición en largo deben estar ligadas de algún modo, para que el equipo gestor pueda gestionar el riesgo necesita comprender las razones por las que se va a realizar la operación.

Como gestor de cartera, Johnstone no interfiere en el proceso de selección de valores fundamental que realizan los gestores contribuyentes, es precisamente su capacidad la que se está tratando de aislar en la cartera. Sin embargo, Johnstone sí trabaja junto con los gestores contribuyentes en la gestión del riesgo de la cartera. En consecuencia, los cambios en las posiciones largas y cortas dentro de la cartera son el resultado de una selección valores fundamental. Dicho esto, en la cartera se rechazarán o eliminarán aquellas ideas que aporten demasiado riesgo, o que no sean adecuadas, o que superen un umbral de stop-loss. Algunas de las ideas tienen una naturaleza más a largo plazo y han estado en el libro de posiciones desde principios de año o incluso antes, y otras, en cambio, son de naturaleza más táctica. Esto se ve impulsado por el estilo y el proceso de inversión a título individual de cada uno de los gestores contribuyentes que participan en la cartera.

También merece la pena señalar que el capital total desplegado por el fondo, su exposición bruta, varía según la volatilidad subyacente que se está viendo en los mercados. Cuanta más volatilidad se está viendo, menos dinero se necesita desplegar para lograr el objetivo de rendimiento absoluto.

Teniendo en cuenta el contexto actual, el equipo gestor está introduciendo un poco más de carácter cíclico en la cartera en el libro largo y obteniendo algunas ganancias por parte de las empresas ganadoras en la crisis del COVID-19 en el libro corto, reciclándolas en nuevas oportunidades. Estos movimientos se han realizado en respuesta a las recientes noticias positivas en el marco de las vacunas. En cualquier caso, siguiendo con su proceso de inversión, se tratan de ideas contrastadas con un análisis fundamental ascendente o bottom-up.  

Las mejores ideas de inversión

En la actualidad, la estrategia cuenta con 11 gestores contribuyentes que aportan ideas para su inclusión en la cartera de distintos equipos de Janus Henderson, diversificando en términos de región o sector de enfoque: Europa, Asia, Estados Unidos, Japón, propiedad, recursos naturales. El equipo gestor tiene un objetivo de unas 60 - 80 ideas dentro del fondo (unas 120 - 160 posiciones individuales). Cada colaborador puede tener hasta un máximo de 10 ideas incluidas en la cartera, por lo que ninguna de las ideas es considerada “la mejor”, pues este ya es un fondo de alta convicción. Todas las ideas recibidas se consideran iguales en mérito y el capital asignado a las ideas se basa en un análisis cuantitativo de los riesgos que las ideas individuales aportan a la cartera, en función de la volatilidad de esas ideas y su correlación con otras ideas en el libro de posiciones y de la cartera en su totalidad. En la opinión de Johnstone, las ideas de alta convicción generan una cantidad de alfa a largo plazo, y esta fue una consideración clave al diseñar el fondo.

El proceso de construcción de la cartera

El proceso de construcción de la estrategia Janus Henderson Global Equity Market Neutral busca equilibrar el riesgo en todas las ideas de inversión, este enfoque tiene algunas similitudes con un enfoque de paridad de riesgo que busca equilibrar el capital según el riesgo. Como resultado, a las ideas con mayor riesgo se les asignará un menor capital que a las opciones con menor riesgo. El proceso de Janus Henderson busca un nivel constante de volatilidad para la estrategia y después distribuye el capital entre las distintas ideas de manera que cada una de ellas contribuye con una cantidad similar al objetivo de volatilidad, teniendo en cuenta las correlaciones. Para ello, la gestora utiliza un modelo de gestión de riesgo que analiza la volatilidad y las correlaciones de cada idea, buscando equilibrar el riesgo.

La principal diferencia entre el proceso de construcción y la paridad de riesgo es que el equipo gestor puede decidir cualitativamente limitar la cantidad de capital asignada a ideas donde ven otros tipos de riesgo que los modelos de riesgo tradicionales no son buenos para analizar, por ejemplo, factores ESG, liquidez, etc. La idea que subyace de este proceso es garantizar que todas las ideas puedan tener la misma oportunidad de influir en la cartera y que se minimice la mayor parte del riesgo sistemático cuando corresponda.

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