Última actualización: 03:00 / Lunes, 11 Mayo 2020
Según Credit Suisse

Seis supertendencias de inversión en acciones de alta convicción y a largo plazo

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  • Las Supertendencias de Credit Suisse, presentadas hace tres años, se centran en tendencias sociales plurianuales que, desde la entidad, creen que brindarán oportunidades de negocio de rápido crecimiento
  • La preocupación por la sostenibilidad impulsará la producción de electricidad sin carbono, el transporte, los actores pioneros del cambio en la industria del gas y el petróleo y la agricultura/producción de alimentos
  • Cada una de las tendencias de inversión identifica oportunidades que se espera generarán un rendimiento superior como resultado de esos cambios

La expansión del coronavirus supone una amenaza global sin precedentes que, probablemente, conllevará cambios a largo plazo en la forma de pensar, de trabajar y de vivir. Y esto tendrá fuertes implicaciones para los inversores. Con este telón de fondo, Credit Suisse publica la actualización anual de su informe sobre supertendencias.

En este marco de referencia para las inversiones temáticas en acciones de alta convicción y a largo plazo la entidad identifica seis tendencias de inversión que generarán un rendimiento superior como resultado de esos cambios. Si bien el COVID-19 ha provocado una profunda perturbación en la economía global, esta última actualización destaca que los aspectos centrales de las cinco tendencias de inversión originales de la gestora se confirman. No obstante, se ha añadido una sexta tendencia que aborda el cambio climático.

Este documento de Credit Suisse, se centra en tendencias sociales plurianuales que, desde la entidad, creen que brindarán oportunidades de negocio de rápido crecimiento. Cada una de las tendencias de inversión identifica oportunidades que se espera generarán un rendimiento superior como resultado de esos cambios. Sin embargo, los temas clave sociales, políticos, económicos y medioambientales que abordan varían continuamente. Por ello, este informe actualizado también contempla los cambios provocados por la pandemia.

“Nuestra forma de vida habitual se ha detenido a causa de la pandemia de coronavirus. Esta crisis está desafiando a los sistemas y a las estructuras existentes y sembrando las semillas de nuevos cambios que se avecinan a medida que vamos descubriendo las limitaciones en nuestra forma de aprender, trabajar y vivir. Nuestras supertendencias evolucionan al compás del mundo cambiante que nos rodea, y creemos que siguen siendo temas de inversión atractivos tanto en el presente como de cara al futuro”, asegura Michael Strobaek, CIO Global de Credit Suisse.

La primera de estas tendencias es el cambio climático y la descarbonización de la economía. Según indica la firma, esta tendencia se basa en las razones para invertir en empresas que contribuyen de forma eficaz a la transición hacia una economía global menos intensiva en carbono. “El reciente parón económico causado por la pandemia de COVID-19 ha reducido de manera considerable en varias regiones las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) antropogénicas, lo que es una clara señal de lo que podría lograrse en el futuro creando una economía global libre de carbono y más sostenible”, apunta el informe. Los sectores clave en los que se centra esta tendencia de inversión son la producción de electricidad sin carbono, el transporte, los actores pioneros del cambio en la industria del gas y el petróleo y la agricultura/producción de alimentos.

La segunda hace referencia a las sociedades preocupadas o lo que el documento llama "el capitalismo integrador"Según el informe, este punto refleja la relación entre el descontento popular y los temas nacionales. Con especial atención a las desigualdades, más allá de la percepción de amenazas externas y la tendencia al proteccionismo. Además, advierten que el descontento ha dado paso a la preocupación. Credit Suisse, con la ayuda de un nuevo índice, realiza un seguimiento del aumento o la disminución de las preocupaciones. “El COVID-19 ha demostrado que las verdaderas amenazas emergentes son de carácter global y requieren una cooperación multilateral, así como una protección individual”, afirman desde la entidad.

En tercer lugar se sitúa la economía plateada, es decir, el invertir en el cambio demográfico“El envejecimiento de la población probablemente continuará impulsando durante muchos años las oportunidades de negocio y el rendimiento de las inversiones”, aseguran desde la entidad. Además, destacan que en los mercados emergentes (ME), en especial, el envejecimiento se producirá a una velocidad “de la que la mayoría no es aún consciente”.

Otra tendencia a tener en cuenta será la inversión en infraestructuras, en especial enfocada a cerrar la brecha de desarrollo. Desde Credit Suisse advierten que el gasto en infraestructuras está a punto de entrar en una fase de expansión. “Hay brechas en todas partes, puesto que las viejas economías tienen que afrontar tanto las necesidades existentes como las nuevas, incluyendo los esfuerzos por lograr una mayor sostenibilidad”, destacan. Al mismo tiempo, las nuevas economías continúan urbanizándose a pasos acelerados. Por ello, la expectativa de unas tasas de interés más bajas, y a veces incluso negativas, durante un período prolongado debería brindar un estímulo adecuado para las inversiones. Dado que las preocupaciones por el cambio climático han despertado una gran atención pública, el informe subraya que los poderosos catalizadores en los planos normativo y político deberían impulsar el dinamismo de este tema.

En quinto lugar se sitúa una tendencia con mucho peso: la tecnología al servicio del hombre. En este sentido, la entidad señala que las continuas innovaciones y los desafíos surgidos con la crisis del coronavirus siguen convirtiendo la tecnología en un sector atractivo para los inversores. Según el informe, los factores que impulsan este tema de inversión, tanto en el lado de la demanda como en el del progreso tecnológico, siguen siendo poderosos y deberían beneficiar en los próximos años a las empresas incluidas en estas áreas de enfoque.

Por último, el documento señala como sexta tendencia los valores de los millennials. En este sentido apuntan que, entre los valores de los millennials, la sostenibilidad sigue siendo un tema clave, incluido el consumo responsable. Por ello, la entidad ha añadido un enfoque ambiental, social y de buen gobierno (ESG, por sus siglas en inglés) a toda la selección de acciones. Del mismo modo, la salud, que es otra prioridad en la agenda de los millennials, genera una creciente demanda de alimentos sanos y sostenibles: la dieta planetaria. “En consecuencia, junto con la transición a una economía circular, hemos incorporado los alimentos sostenibles en este tema de inversión”, aseguran desde la entidad.

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