En el mundo se registra un reposicionamiento de los patrimonios globales y no se trata de un fenómeno de «fly capital» sino de una migración patrimonial planificada con una clara dirección: el mercado financiero más profundo del mundo: Estados Unidos.
De acuerdo con cifras de Boston Consulting Group, que se derivaron de un panel denominado «El nuevo mapa de la riqueza global», llevado a cabo en la Ciudad de México y organizado por BAIA Capital, la riqueza financiero global alcanzó el año pasado la cifra histórica de 305 billones de dólares, de los cuáles 14,4 billones, es decir el 4,72% de la riqueza global está en movimiento a lo largo y ancho de las fronteras financieras del mundo.
Tan solo el capital móvil, la mayoría denominado por patrimonios, tuvo un crecimiento de 8,7% entre 2023 y 2024, un crecimiento sin precedentes, se trata de una aceleración sin precedentes; las cifras preliminares de 2025 se conocerán pronto.
Asimismo, en América latina el mercado de gestión patrimonial privada, mejor conocido como el Wealth Management, tiene un valor de 1,2 billones de dólares y se estima que dentro de cuatro años llegará a 1,36 billones.
En esta lluvia de cifras hay un dato estructural que es sumamente relevante: la gran transferencia generacional. De acuerdo con datos de Cerulli Associates, se estima que alrededor de 84 billones de dólares van a cambiar de mano durante los próximos 20 a 25 años lo que significa que hay una masa crítica de capital que necesita nuevos destinos, nuevas estructuras y nuevos asesores que entiendan la dimensión del reto.
Dirección clara del capital
Este capital en su reposicionamiento mencionado no se mueva al azar, de acuerdo con los especialistas tiene una dirección clara: de América Latina y otros destinos del mundo hacia Estados Unidos, las razones que lo explican son varias:
- La primera netamente financiera es el acceso al mercado de capitales más profundo del mundo.
- La presión fiscal
- La incertidumbre jurídica en varios países de Latinoamérica, incluyendo a los más importantes como México
«El capital patrimonial busca mayor transparencia y protección institucional, también diversificación monetaria con el dólar como medida de protección cambiaria, y las condiciones de estabilidad que le permitan algo muy importante: la planificación sucesoria», dijo Juan Carlos Eguiarte, director en México de BAI Capital.
De acuerdo con las cifras del panel, en los próximos 15 años alrededor de 5,9 billones de dólares serán heredados entre generaciones y Estados Unidos será el principal receptor de esta riqueza.
«El capital se está reposicionando y no se trata de una teoría, estamos frente a un reposicionamiento activo del capital global; las familias patrimoniales en América Latina y en otras partes del mundo están tomando decisiones ahora mismo, moviendo activos de jurisdicciones inestables hacia mercados con reglas más claras y buscan tres cosas: seguridad jurídica, rendimiento real positivo y acceso a activos tangibles», dijo Eguiarte.




Por Beatriz Zúñiga