Última actualización: 12:41 / Miércoles, 19 de Junio de 2019
Según su último informe

Mercer publica una actualización de su modelo de inversión ante los diferentes escenarios del cambio climático

El impacto que genera el cambio climático en los retornos obliga a los inversores institucionales a actuar
  • El último informe de Mercer sobre el cambio climático propone acciones a corto y a largo plazo que los inversores pueden considerar para mitigar riesgos y aprovechar oportunidades
  • El impacto que genera el incremento de temperatura, con un mayor número de catástrofes naturales y una reducción de los recursos disponibles
  • "Los inversores deben tener en cuenta el cambio climático en todas las etapas del proceso de inversión, desde las creencias, las políticas y los procesos de inversión hasta las decisiones de construcción de carteras"
Por Funds Society, Madrid

Mercer, la consultora global vinculada a las inversiones, salud, bienestar y desarrollo profesional, ha publicado las conclusiones de su modelo actualizado de inversión ante los diferentes escenarios del cambio climático, en el informe 'Invertir en tiempos de Cambio Climático – Los Efectos'. Mercer interpreta el cambio climático como un riesgo sistémico para los inversores, por eso propone un modelo que permite evaluar el riesgo financiero y climático para toda la cartera del inversor, abarcando todas las clases de activos y sectores, y cuantificar así el impacto del clima sobre el retorno en el largo plazo.

En el estudio, la modelización de los efectos del cambio climático considera tres escenarios probables, que recogen un incremento medio del calentamiento global de dos, tres y cuatro grados centígrados respectivamente, durante tres franjas temporales: 2030, 2050 y 2100. El impacto que genera el incremento de temperatura, con un mayor número de catástrofes naturales y una reducción de los recursos disponibles, puede observarse con mayor claridad considerando un mayor periodo (el informe de Mercer de 2015 fue modelizado hasta 2050). Adicionalmente, la nueva herramienta incorporada al modelo, permite realizar pruebas de tensión de las carteras que permite a los inversores evaluar cómo se desarrollaría un cambio repentino de las probabilidades asignadas a los distintos escenarios, en términos de mercados y/o daños ambientales.

"Una conclusión clave es que invertir en un escenario de dos grados es tanto un imperativo como una oportunidad. Es un imperativo puesto que, para casi todas las clases de activos, regiones y plazos, este escenario conduce a rendimientos proyectados mejores en comparación con los obtenidos en los escenarios de tres y cuatro grados y, por lo tanto, un mejor resultado relativo para los inversores. Por otra parte, es una oportunidad, ya que, aunque algunas de las industrias pueden sufrir pérdidas en un escenario de dos grados centígrados, hay muchas oportunidades de inversión notables en la transición hacia modelos productivos de bajas emisiones de carbono", afirmó Aleix Olegario, director de Mercer Investments. "El modelo muestra que una mayor inclusión de activos sostenibles en las carteras puede mejorar los rendimientos. La evidencia es convincente y refuerza los conclusiones expuestas en el informe sobre el cambio climático de Mercer 2015, respaldando la mayor urgencia de acción para lograr conseguir un calentamiento global muy por debajo de los dos grados", añadió Olegario.

Los inversores también deberían centrarse en las posibles implicaciones a corto plazo de invertir en tiempos de cambio climático. Los cambios bruscos, en las estimaciones de retornos, parecen más probables que unos rendimientos que evolucionen de forma progresiva, por lo que el stress-testing de las carteras se establece como una herramienta fundamental.

"La diferencia de modelización entre considerar un escenario con un incremento del dos grados con otro del cuatro grados es sustancial, puesto que los retornos de las carteras podrían verse afectados en un rango comprendido entre un +3% y un -3% en menos de un año", recacó el director de la entidad.

Los efectos considerados en el estudio, proporcionan a los inversores un marco claro para empezar a adoptar activamente un enfoque ‘Future Maker’ e implementar la transición a un escenario de 2dos grados centígrados. Los ‘Future Makers’, tal y como se definen en el Informe sobre el Cambio Climático de Mercer 2015, sugieren que los modelos de negocio de empresas expuestas a riesgos de transición estén alineados con el marco de los dos grados y presionan a los gobiernos para que tomen medidas urgentes en la implementación del Acuerdo de París, incluyendo un aumento en los compromisos para abordar el cambio climático.

"Se trata claramente de una cuestión fiduciaria, ya que el riesgo debe gestionarse tal y como se establece en el informe del Foro Económico Mundial 2019. Los inversores deben tener en cuenta el cambio climático en todas las etapas del proceso de inversión, desde las creencias, las políticas y los procesos de inversión hasta las decisiones de construcción de carteras", afirmó Cristina San Juan, Socia y líder de Mercer Investments.

El trabajo de Mercer sobre el Cambio Climático es una colaboración empresarial liderada por el negocio de Inversión Responsable (IR). El enlace a Inversión Responsable de Mercer muestra el alcance de los servicios IR que ofrece la compañía, estructurados entorno a la integración de IR en las principales etapas de la inversión: creencias, políticas y procesos e implementación de cartera.

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