Como uno de los países más afectados por el fenómeno de El Niño, no sorprende que la situación climática esté dejando una huella en la actividad económica en Perú. Según un análisis del BCP, el mayor banco del país andino, El Niño Costero en particular impactó las métricas del segundo trimestre de este año.
En la última versión de su Reporte Semanal Macroeconómico y de Mercados, el Área de Estudios Económicos de la firma financiera estimó que el PIB primario registró una fuerte contracción debido al fenómeno climático, iniciado en marzo.
Esto se produjo a raíz de una caída en la pesca, de 73% interanual. Tras la interrupción de la primera temporada de anchoveta –que sólo alcanzó capturas por medio millón de toneladas, frente a una cuota de 1,9 millones–, la industria registró su peor resultado en seis años.
Este fenómeno, agregaron, también afectó a la manufactura primaria vinculada al procesamiento pesquero, con una contracción de 42% entre junio de este año y junio de 2025.
Desde BCP recalcaron que las condiciones climáticas adversas también están afectando al sector agropecuario. En mayo, la actividad agrícola cayó un 0,6% interanual, reflejando menores rendimientos en diversos cultivos, entre ellos aceituna (-96%), cebolla (-38%), paprika (-27%), cacao (-11%) y palta (-4%).
Los analistas del banco peruano sostuvieron que, hacia adelante, la persistencia de un evento de intensidad fuerte o extraordinaria podría generar mayores disrupciones durante la segunda mitad del año. En este contexto, la probabilidad de que El Niño Costero se extienda hasta el verano de 2027 ha aumentado significativamente y constituye el principal riesgo a monitorear, indicaron.
El Niño, en combinación con El Niño Global, podría afectar la segunda temporada de anchoveta y comprometer el desarrollo de cultivos relevantes como arroz, papa, palta, arándanos, espárragos y uva. En este contexto, el BCP estima una caída del PIB agrícola y pesquero en torno al 4% en 2026, algo mayor a lo observado en 2023.


Por Beatriz Zúñiga
